{"id":486353,"date":"2020-01-17T02:08:03","date_gmt":"2020-01-17T02:08:03","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=486353"},"modified":"2020-01-17T02:08:03","modified_gmt":"2020-01-17T02:08:03","slug":"guayaquil-la-incubadora-de-escritoras-ecuatorianas-que-triunfaron-fuera-de-su-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/01\/17\/guayaquil-la-incubadora-de-escritoras-ecuatorianas-que-triunfaron-fuera-de-su-pais\/","title":{"rendered":"Guayaquil, la incubadora de escritoras ecuatorianas que triunfaron fuera de su pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_486354\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-486354\" class=\"size-custom-full-size wp-image-486354\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1579177452_025822_1579185624_noticia_normal_recorte1-636x424.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"424\" \/><p id=\"caption-attachment-486354\" class=\"wp-caption-text\">La escritora M\u00f3nica Ojeda. LISBETH SALAS<\/p><\/div>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>Mar\u00eda Fernanda Ampuero, M\u00f3nica Ojeda, Sabrina Duque y Solange Rodr\u00edguez Pappe protagonizan con \u00e9xito y reconocimiento internacional la violenta explosi\u00f3n literaria de Ecuador<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es una historia de incongruencias. No existir\u00eda una voz tan potente de mujeres en la literatura ecuatoriana sin el marcado acento patriarcal de Guayaquil. No habr\u00eda tampoco una generaci\u00f3n de escritoras guayaquile\u00f1as recibiendo premios y reconocimiento internacional si no hubieran encontrado m\u00e1s visibilidad fuera de Guayaquil que en su propia tierra. Y no habr\u00eda forma de hablar de una generaci\u00f3n o eclosi\u00f3n de las letras en Ecuador sin el germen de unas mentoras que evocaron firmas femeninas y feministas cuando en los t\u00edtulos de estudio solo hab\u00eda espacio para las masculinas y cuando las reivindicaciones de g\u00e9nero eran a\u00fan un fen\u00f3meno aislado.<\/p>\n<p>El Guayaquil caluroso y caliente, el Guayaquil de valores morales tradicionales y el Guayaquil de los hombres poderosos es el entorno que acompa\u00f1\u00f3 a Mar\u00eda Fernanda Ampuero, M\u00f3nica Ojeda, Sabrina Duque y Solange Rodr\u00edguez Pappe hasta que llegaron a la Universidad Cat\u00f3lica Santiago de la ciudad a estudiar Literatura y Comunicaci\u00f3n Social, que era la carrera para ser periodista. Todas ellas, salvo Rodr\u00edguez Pappe (43 a\u00f1os), volaron despu\u00e9s al extranjero antes de cosechar premios con sus publicaciones. Para las cuatro, la etapa universitaria fue trascendental, les hizo conscientes del espacio literario que pod\u00edan ocupar las mujeres y eso se ve reflejado en la voz que tienen ellas en sus textos. \u201cHemos sido valientes y arriesgadas. No nos gan\u00f3 el silencio\u201d, corrobora Solange Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Aterrizaron en diferentes a\u00f1os en un aula similar: un espacio de pocos alumnos conducido por unas profesoras con proyecci\u00f3n de miras. \u201cVen\u00eda de un colegio religioso y cuando entr\u00e9 a la universidad supe que ese era mi lugar. Me liber\u00e9\u201d, recuerda Ampuero (43 a\u00f1os). Todas coinciden en que el germen de esta generaci\u00f3n est\u00e1 en aquellos a\u00f1os y en sus mentoras, que, como todos los grupos culturales llamados a trascender, fueron bautizadas. Su nombre: <em>Las mujeres del \u00e1tico<\/em>.<\/p>\n<p>Ese nombre no hac\u00eda referencia a un club de amigas sino a un espacio privado para leer y estudiar que fragu\u00f3 Cecilia Ansaldo. \u201cNo era un grupo acad\u00e9mico, sino un grupo de mujeres, de muy diferente profesi\u00f3n, que coincidimos en el gusto por la literatura. Decidimos reunirnos no solo para leer, tambi\u00e9n como activismo cultural en Guayaquil\u201d, explica Ansaldo, que fue estudiante de Letras en la universidad Cat\u00f3lica de Santiago de Guayaquil y en donde dio c\u00e1tedra durante 42 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cMe encontr\u00e9 en mis propias lecturas con un despertar espa\u00f1ol en los libros de Celia Amor\u00f3s, Emilia Valc\u00e1rcel, que fue mi maestra, de Marina Mayoral\u2026 Con todos esos nombres fui construyendo un tejido literario, que puede reconocerse feminista, que fui proyectando sobre los estudiantes\u201d, rememora Ansaldo. \u201cPuedo identificar una apasionante d\u00e9cada de los noventa, que es donde empiezo a ser profesora de Mar\u00eda Fernanda Ampuero, de Solange Rodr\u00edguez, de Mar\u00eda Paulina Briones\u2026 Estamos hablando ahora de escritoras que ya cruzaron los 40 a\u00f1os y reconozco en ellas ese germen, esos entusiasmos que brotan tempranamente por la literatura&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfSe hablar\u00eda de una generaci\u00f3n de escritoras ecuatorianas sin esa influencia educativa? \u201cCreo que habr\u00eda demorado un poco m\u00e1s. Pero, s\u00ed, Cecilia Vega de G\u00e1lvez, que es de mi misma \u00e9poca, y yo empujamos esta avalancha que hoy vivimos con toda alegr\u00eda\u201d, dice la maestra.<\/p>\n<p>Sus disc\u00edpulas le dan la raz\u00f3n. \u201cSiento que somos hijas de estas mujeres\u201d, reconoce Sabrina Duque (40 a\u00f1os) desde su casa en Nicaragua. Cuenta Solange Rodr\u00edguez que fue gracias a ese grupo que ella conoci\u00f3 a escritoras ecuatorianas como Sonia Manzano, Alicia Y\u00e1nez, Lupe Rumazo y Gilda Holst. Por eso, coincidiendo con Mar\u00eda Fernanda Ampuero, aboga por un reconocimiento: \u201cEs importante recordar y ser grato con las autoras ecuatorianas de las que nos hemos nutrido\u201d. Para M\u00f3nica Ojeda (31 a\u00f1os), <em>Las mujeres del \u00e1tico<\/em> \u201cabrieron camino\u201d hace 20 y 30 a\u00f1os, cuando Guayaquil era todav\u00eda m\u00e1s hostil que ahora. Reivindicaban los derechos de las mujeres mucho antes de que el feminismo fuera un movimiento global.<\/p>\n<h3>Una generaci\u00f3n galardonada<\/h3>\n<p>Junto al de Ampuero, los nombres de Sabrina Duque, M\u00f3nica Ojeda y Solange Rodr\u00edguez Pappe se encuentran cada vez m\u00e1s a menudo en librer\u00edas y como protagonistas de premios literarios en ambos lados del Atl\u00e1ntico. Duque vivi\u00f3 en Brasil y en Portugal. All\u00ed se top\u00f3 con la historia que titul\u00f3 <em>Vasco Pimentel, el oidor<\/em>, que le vali\u00f3 ser <a href=\"https:\/\/premioggm.org\/premio-gabo\/edicion\/2015\/trabajos\/texto\/vasco-pimentel-el-oidor\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">finalista en 2015 del Premio Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez de Periodismo.<\/a> Despu\u00e9s se mud\u00f3 a Nicaragua, donde concibi\u00f3 su libro de cr\u00f3nicas<em>Volc\u00e1Nica<\/em> (Debate, 2019), prologado por el ganador del Premio Cervantes Sergio Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>Un camino similar ha construido M\u00f3nica Ojeda, establecida en Espa\u00f1a, donde ha publicado sus novelas m\u00e1s recientes: <em>Nefando<\/em> (2016) y <em>Mand\u00edbula<\/em> (2019), ambas con la editorial Candaya. En Cuba hab\u00eda publicado la novela <em>La desfiguraci\u00f3n Silva<\/em>(Fondo Cultural del ALBA, 2015), reconocida con el desaparecido Premio ALBA Narrativa. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/05\/29\/actualidad\/1527607645_152643.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">En 2017, fue incluida en la lista Bogot\u00e1 39<\/a>, que agrupa a los mejores escritores de ficci\u00f3n latinoamericanos menores de 40 a\u00f1os. Y el pasado 5 de septiembre gan\u00f3 el Premio Pr\u00edncipe Claus de Cultura y Desarrollo por sus contribuciones a la cultura. El galard\u00f3n lo otorga la fundaci\u00f3n Pr\u00edncipe Claus, en Holanda, a 9.800 kil\u00f3metros de su casa.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Fernanda Ampuero <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/07\/29\/babelia\/1564394515_395159.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">se ha convertido en una de las plumas m\u00e1s destacadas de Latinoam\u00e9rica<\/a>. Su consolidaci\u00f3n lleg\u00f3 con <em>Pelea de gallos<\/em> (P\u00e1ginas de espuma), destacado por <em>The New York Times en espa\u00f1o<\/em>l como <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2018\/12\/16\/libros-de-ficcion-rosalia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">uno de los diez libros de ficci\u00f3n de 2018<\/a>. Antes hab\u00eda publicado decenas de cr\u00f3nicas y relatos en revistas. Su libro fue editado en Espa\u00f1a, donde vivi\u00f3 despu\u00e9s de pasar por Argentina y antes de afincarse en M\u00e9xico. Ahora, est\u00e1 de vuelta en Ecuador, pero dice que salir del pa\u00eds y de Guayaquil le sirvi\u00f3 para poder respirar. \u201cMadrid me dio una libertad que nunca hubiese existido sin la migraci\u00f3n\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>La \u00fanica que siempre ha permanecido en esa Guayaquil caliente -por temperatura y hostilidad- es Solange Rodr\u00edguez. Pero su m\u00e1s reciente novela, <a href=\"https:\/\/www.candaya.com\/libro\/la-primera-vez-vi-fantasma\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\"><em>La primera vez que vi un fantasma<\/em> (Candaya, 2018)<\/a>, fue editada en Espa\u00f1a. Para Duque, ella ha heredado la labor de formar a la nueva generaci\u00f3n de escritoras, al igual que lo hicieron Las mujeres del \u00e1tico: \u201cEst\u00e1 escribiendo libros maravillosos y est\u00e1 dedic\u00e1ndose a formar nuevos alumnos\u201d. Rodr\u00edguez Pappe resume su decisi\u00f3n de permanecer anclada: \u201cTengo que reconciliarme a diario con Guayaquil\u201d, dice, consciente de la hostilidad de la ciudad. Ese ambiente \u201casfixiante y mojigato\u201d, en palabras de Ampuero, en el que Ojeda nunca termin\u00f3 de sentirse \u201cc\u00f3moda y segura\u201d y que, seg\u00fan Duque, \u201cincub\u00f3 a una generaci\u00f3n rebelde\u201d, no se ha evaporado, pero ahora las recibe a todas ellas con admiraci\u00f3n y reconocimiento. \u201cNo ha habido un momento en la historia de la literatura ecuatoriana tan grande y tan glorioso como este\u201d, coincide Ampuero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Fernanda Ampuero, M\u00f3nica Ojeda, Sabrina Duque y Solange Rodr\u00edguez Pappe protagonizan con \u00e9xito y reconocimiento internacional la violenta explosi\u00f3n literaria de Ecuador &nbsp; Esta&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358],"tags":[],"class_list":["post-486353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486353"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":486355,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486353\/revisions\/486355"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}