{"id":487081,"date":"2020-02-12T01:45:20","date_gmt":"2020-02-12T01:45:20","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=487081"},"modified":"2020-02-12T01:45:20","modified_gmt":"2020-02-12T01:45:20","slug":"la-literatura-boliviana-se-desmarca-de-si-misma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/02\/12\/la-literatura-boliviana-se-desmarca-de-si-misma\/","title":{"rendered":"La literatura boliviana se desmarca de s\u00ed misma"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_487082\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-487082\" class=\"size-custom-full-size wp-image-487082\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/1580918918_228115_1580921669_noticia_normal_recorte1-636x358.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"358\" \/><p id=\"caption-attachment-487082\" class=\"wp-caption-text\">Miles de personas protestan en La Paz, durante las revueltas de noviembre. GETTY<\/p><\/div>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>Desde lo fant\u00e1stico, el relato generacional, la cr\u00f3nica y la poes\u00eda, una nueva generaci\u00f3n de autores han descubierto que las heridas actuales del pa\u00eds se abrieron hace tiempo<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La literatura boliviana ha pasado los \u00faltimos 10 a\u00f1os desmarc\u00e1ndose de s\u00ed misma. Si durante el siglo XX se distingui\u00f3 por su realismo y compromiso social \u2013como se refleja en las novelas escogidas como obras esenciales por <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/06\/22\/actualidad\/1561225636_588553.html%C3%A7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">el proyecto Biblioteca del Bicentenario<\/a>\u2013, los escritores que han emergido en los \u00faltimos a\u00f1os le dieron la espalda a esa tradici\u00f3n. Sin embargo, escogiendo g\u00e9neros desde lo fant\u00e1stico, el relato generacional, la cr\u00f3nica y la poes\u00eda, autores como Alexis Arg\u00fcello, Maximiliano Barrientos, Paola Senseve, o Rodrigo Hasb\u00fan han descubierto que las heridas actuales del pa\u00eds se abrieron mucho antes de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/12\/07\/america\/1575736530_164268.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">su crisis pol\u00edtica<\/a>. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/12\/actualidad\/1573524533_320421.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">El racismo y la divisi\u00f3n regional<\/a>, el machismo y <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/14\/america\/1573747078_243891.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">el caudillismo<\/a>, al igual que la incomprensi\u00f3n entre clases sociales que sorprendieron tras <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/10\/actualidad\/1573386514_263233.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">el final del Gobierno de Evo Morales<\/a>, estuvieron presentes desde antes en sus obras, a\u00fan sin la intenci\u00f3n expl\u00edcita de hacerlo.<\/p>\n<p>Alexis Arg\u00fcello Sandoval, nacido en 1986 en El Alto, es editor y librero independiente. Su ciudad de origen, una urbe de 850.000 habitantes, surgi\u00f3 como ciudad-dormitorio para los campesinos de todo el pa\u00eds que migraban al cintur\u00f3n metropolitano de la capital, La Paz, para trabajar. \u201cEn El Alto no se vive, se sobrevive\u201d, dice el editor. Aunque asegura que muchas cosas han cambiado.<\/p>\n<p>En <em>No me jodas, no te jodo<\/em> (Sobras Selectas, 2018), Arg\u00fcello selecciona 17 cr\u00f3nicas sobre la ciudad que siempre fue reconocida como un basti\u00f3n ind\u00edgena y estereotipada por su frialdad y criminalidad. Para el editor, \u201cEl Alto es v\u00edctima de un imaginario colectivo que se construy\u00f3 desde fuera, sin la posibilidad de que se haga desde adentro\u201d. En el libro se cuentan historias de equipos de f\u00fatbol secuestrados, la toma de los \u00edconos de la arquitectura ind\u00edgena por j\u00f3venes adinerados que organizan fiestas electr\u00f3nicas, y hasta la historia de un ping\u00fcino que se escapa del tr\u00e1fico ilegal de mascotas. \u201cPara el pace\u00f1o, El Alto se reduce en la pirater\u00eda, el crimen y la prostituci\u00f3n\u201d, resume. \u201cEs todo eso, pero tambi\u00e9n es un lugar de j\u00f3venes inquietos por prepararse y conocer su historia, y que saben que pueden conseguir mucho m\u00e1s que sus padres\u201d.<\/p>\n<p>El Alto jug\u00f3 un papel fundamental en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/10\/18\/internacional\/1066428002_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">el derrocamiento de Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada<\/a>, el \u00faltimo presidente electo antes de Evo Morales, en 2003. El a\u00f1o pasado, fue escenario de la muerte de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/21\/actualidad\/1574369761_836816.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">10 de las 34 personas fallecidas<\/a> durante los dos meses de protestas durante la crisis pol\u00edtica. \u201cMe molesta esa visi\u00f3n de El Alto. Siempre se la consider\u00f3 la carta final de los conflictos del pa\u00eds. Aqu\u00ed se ponen hasta los muertos. Se levanta su nombre en vano, porque despu\u00e9s ni siquiera se le dan las condiciones m\u00ednimas de desarrollo estructural\u201d.<\/p>\n<p>Hijo de dos comerciantes de libros usados e impresiones piratas que comenzaron en la Feria 16 de julio, el mercado informal m\u00e1s grande de Latinoam\u00e9rica, Arg\u00fcello toma su vocaci\u00f3n de editor como \u201cuna necesidad y una responsabilidad\u201d ante la urgencia de que la ciudad empiece a contarse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Para <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2011\/08\/06\/babelia\/1312589540_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">Maximiliano Barrientos<\/a> nacido en Santa Cruz hace 40 a\u00f1os, la escritura representa todo lo contrario. Su novela <em>En el cuerpo una voz<\/em> (Almad\u00eda, 2018) comienza con el di\u00e1logo de dos hermanos que huyen de un dictador can\u00edbal tras el asesinato de un presidente ind\u00edgena y la posterior divisi\u00f3n del pa\u00eds en una naci\u00f3n blanca y otra ind\u00edgena. \u201cCreo que esa novela se imagin\u00f3 una Bolivia posible, pero espero que no se la lea como marco de referencia o de valoraci\u00f3n los acontecimientos de mi pa\u00eds\u201d, dice Barrientos. Luego, sentencia: \u201cEso implicar\u00eda pedirle a la literatura lo que se le exige a la sociolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed admite que la novela es pol\u00edtica, \u201caunque nunca se enuncia directamente\u201d. El escritor cuenta que la idea surgi\u00f3 hace 15 a\u00f1os, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2009\/12\/30\/actualidad\/1262127603_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">cuando el oriente boliviano exig\u00eda autonom\u00eda y amenazaba con separarse<\/a>. \u201cCreo que el escenario actual es distinto. La tensi\u00f3n no pasa por las ambiciones regionalistas, al menos no de forma expl\u00edcita. Creo que la crisis es ideol\u00f3gica, y pasa por cuestiones raciales que no se resolvieron en los a\u00f1os de Evo, sino que se reprimieron. Ahora que estallaron, polarizaron a la poblaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Paola Senseve, escritora y gestora cultural de 32 a\u00f1os nacida en Cochabamba, sostiene que su camino literario comenz\u00f3 junto con su camino pol\u00edtico. \u201cToda obra de arte es pol\u00edtica, si entendemos la pol\u00edtica como una serie de lecturas, interpretaciones y cuestionamientos de la realidad\u201d, dice la \u00faltima ganadora del Premio Nacional de Poes\u00eda por <em>C\u00f3dex Corpus<\/em> (Editorial 3600, 2020).<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1 si muero \/ en mi cuerpo ya no sobre nada \/ sin respiraci\u00f3n \/ el c\u00f3digo no se sostiene\u201d, escribe al final de uno de los poemas del libro que la autora define como \u201cuna escritura basada en experiencias humanas de cuerpos de mujeres, de su informaci\u00f3n gen\u00e9tica, sus herencias, sus relaciones filiales\u201d.<\/p>\n<p>Habiendo crecido y empezado a leer y escribir en Santa Cruz, donde considera que el acceso a la literatura es muy reducido, la escritora celebra que muchas de las escritoras que m\u00e1s \u00e9xito internacional han tenido \u2013<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/04\/22\/actualidad\/1398179850_883926.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">Giovanna Rivero<\/a>, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/09\/28\/actualidad\/1506634314_103074.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">Magela Baudoin<\/a> y <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/12\/30\/babelia\/1483093449_186313.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">Liliana Colanzi<\/a>\u2013 sean de all\u00ed. Para ella, ser escritora en Bolivia \u201ces igual que ser cient\u00edfica, deportista, o carpintera. En el mundo de la literatura se publica, se lee y se les paga mucho m\u00e1s a los hombres. Se les hace mayor cr\u00edtica de sus obras, se los premia m\u00e1s y se habla menos de sus vidas personales\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/12\/24\/babelia\/1419424949_629508.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">Rodrigo Hasb\u00fan<\/a>, cochabambino de 39 a\u00f1os, hace 10 que mira a Bolivia desde el extranjero. \u201cCon una nostalgia m\u00e1s o menos constante y con preocupaci\u00f3n y miedo por la persistencia de algunos fantasmas que hace tiempo debieron desaparecer\u201d, dice el autor establecido en Texas.<\/p>\n<p>En su \u00faltima novela, <em>Los a\u00f1os invisibles<\/em> (El Cuervo, 2019), Juli\u00e1n escribe una novela basada en su adolescencia. Andrea, en quien se basa parte del libro, lee un adelanto y decide buscarlo en Houston, 21 a\u00f1os despu\u00e9s de su \u00faltimo encuentro. Adolescentes pertenecientes a una clase adinerada y m\u00e1s bien miope, como los describe Hasb\u00fan, viven una tragedia que les cambiar\u00e1 la vida. Mientras lejos y en silencio, desde el cuarto de la sirvienta, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/10\/19\/internacional\/1066514405_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">se fragua una guerra por el agua en Cochabamba<\/a> que antecede al ascenso de Evo Morales.<\/p>\n<p>\u201cLos grandes sucesos pol\u00edticos me interesan menos que la pol\u00edtica que sucede a diario a nuestro alrededor, esa micropol\u00edtica atravesada por asuntos raciales, culturales y de g\u00e9nero, que asoma en las calles y las casas, en todas partes\u201d, admite Hasb\u00fan. El autor considera la literatura como un animal que se mueve a una velocidad distinta de la que lo rodea y que tiene poca capacidad para incidir en la realidad.<\/p>\n<p>En la novela, Andrea ironiza y le aconseja a Juli\u00e1n escribir la otra historia, la de esa sirvienta que se preparaba <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/07\/13\/planeta_futuro\/1436796771_984802.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\">para luchar contra la privatizaci\u00f3n del agua<\/a>. Este se niega. Hasb\u00fan, por su parte, \u201cno la escribir\u00eda para cumplir con una expectativa ajena\u201d.<\/p>\n<p>Para \u00e9l permanece esa idea de escritor boliviano atado a esa expectativa. Pero, \u201csi algo han demostrado en esta \u00faltima d\u00e9cada los escritores de mi generaci\u00f3n es justamente una desconfianza y una rebeld\u00eda hacia todo eso que se espera de ellos. Y, gracias a ellas, la literatura boliviana reciente se ha transformado de forma significativa\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde lo fant\u00e1stico, el relato generacional, la cr\u00f3nica y la poes\u00eda, una nueva generaci\u00f3n de autores han descubierto que las heridas actuales del pa\u00eds se&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11354],"tags":[],"class_list":["post-487081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sucesos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=487081"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":487083,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487081\/revisions\/487083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=487081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=487081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=487081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}