{"id":487315,"date":"2020-02-21T01:35:42","date_gmt":"2020-02-21T01:35:42","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=487315"},"modified":"2020-02-21T01:35:42","modified_gmt":"2020-02-21T01:35:42","slug":"la-estafa-de-las-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/02\/21\/la-estafa-de-las-redes-sociales\/","title":{"rendered":"La estafa de las redes sociales"},"content":{"rendered":"<header id=\"articulo-encabezado\" class=\"articulo-encabezado \">\n<div class=\"articulo-encabezado-texto\">\n<div id=\"articulo-titulares\" class=\"articulo-titulares\">\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<div id=\"attachment_487316\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-487316\" class=\"size-custom-full-size wp-image-487316\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/1582217505_264300_1582218452_noticia_normal_recorte1-636x523.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"523\" \/><p id=\"caption-attachment-487316\" class=\"wp-caption-text\">La escritora canadiense Jia Tolentino. ELENA MUDD<\/p><\/div>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>Un fragmento del nuevo libro de la escritora y periodista canadiense Jia Tolentino, &#8216;Falso espejo&#8217; (Temas de hoy)<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<aside id=\"compartir_superior\" class=\"compartir\">\n<div class=\"compartir__interior\"><\/div>\n<\/aside>\n<\/header>\n<div class=\"articulo-datos\"><\/div>\n<div class=\"articulo-apertura \">\n<div id=\"articulo-introduccion\" class=\"articulo-introduccion\">\n<p><em>Babelia<\/em> adelanta un cap\u00edtulo de <em>Falso espejo<\/em> (Temas de hoy) de Jia Tolentino que se publica en Espa\u00f1a el pr\u00f3ximo 25 de febrero. La escritora y periodista de la revista estadounidense\u00a0<em>The New Yorker<\/em> relata en este fragmento lo que considera las grandes estafas que ha sufrido la generaci\u00f3n milenial.<\/p>\n<h3>LA HISTORIA DE UNA GENERACI\u00d3N EN SIETE ESTAFAS<\/h3>\n<p><strong><em>La estafa de las redes sociales<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Seguramente, el <em>millennial<\/em> que m\u00e1s \u00e9xito ha tenido es Mark Zuc\u00adkerberg, de treinta y cinco a\u00f1os, cuya red social alcanza ya un valor de once d\u00edgitos. Tirando por lo bajo, con sus cincuenta y cinco mil millones de d\u00f3lares, Zuckerberg tiene cinco millones de veces m\u00e1s dinero que una familia estadounidense media, cuyo capital ronda los once mil setecientos d\u00f3lares. Es la octava persona m\u00e1s rica del mundo. Como fundador de Facebook, controla de manera efectiva algo parecido a un Estado\u00adnaci\u00f3n: habida cuenta de que una cuar\u00ad ta parte de la poblaci\u00f3n mundial utiliza su web al menos una vez al mes, puede influir en unas elecciones, cambiar el modo en que nos relacionamos entre nosotros, as\u00ed como controlar a grandes trazos las definiciones de lo que es aceptable socialmente o no.<\/p>\n<p>El rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico de Zuckerberg es que carece de una personali\u00addad discernible. En 2017 hizo una gira por Estados Unidos que llev\u00f3 a que crecieran los rumores sobre la posibilidad de iniciar la carrera hacia la presidencia, al tiempo que transmit\u00eda la sensaci\u00f3n de ser un extraterrestre que estaba aprendiendo a hacerse pasar por uno de nosotros. La disonancia en el coraz\u00f3n de Facebook se debe, siquiera en parte, al hecho de que es ese hombre, entre todos los posibles \u2014el mismo que dijo en una ocasi\u00f3n que tener diferen\u00adtes identidades demostraba \u00abfalta de integridad\u00bb\u2014, quien enten\u00addi\u00f3 mejor que nadie que las personas, en el siglo XXI, se converti\u00adr\u00edan en una mercanc\u00eda como el algod\u00f3n o el oro.<\/p>\n<p>El ascenso de Zuckerberg al territorio de los candidatos via\u00ad bles a presidente dio comienzo una noche de octubre de 2003, cuando todav\u00eda era alumno de segundo a\u00f1o en Harvard. Estaba aburrido, escribi\u00f3 en su blog y necesitaba dejar de pensar en su ex, una aut\u00e9ntica \u00abputilla\u00bb. A las 21.49 h escribi\u00f3:<\/p>\n<section id=\"sumario_1|foto\" class=\"sumario_foto izquierda\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<figure class=\"foto foto_w360\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2020\/02\/20\/babelia\/1582217505_264300_1582218647_sumario_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2020\/02\/20\/babelia\/1582217505_264300_1582218647_sumario_normal_recorte1.jpg 720w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2020\/02\/20\/babelia\/1582217505_264300_1582218647_sumario_normal.jpg 360w\" alt=\"La estafa de las redes sociales\" width=\"360\" height=\"553\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Estoy un poco achispado, no voy a negarlo. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si no fue\u00ad sen casi las diez de la noche de un martes? El facebook del dormito\u00adrio universitario Kirkland est\u00e1 abierto en mi escritorio y algunas de esas personas han colgado unas fotos horrendas en su facebook. Me gustar\u00eda colocarlas al lado de fotos de animales de granja y que la gente votase cu\u00e1l le resulta m\u00e1s atractiva.<\/p>\n<p>A las 23.10 h, el tema dio un giro: S\u00ed, est\u00e1 en marcha. No estoy del todo seguro sobre c\u00f3mo los anima\u00ad les de granja van a encajar en esta cosa (nunca puedes estar del todo seguro con los animales de granja&#8230;), pero me gusta la idea de com\u00ad parar a dos personas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00abQue empiece el combate\u00bb, escribi\u00f3 justo despu\u00e9s de la una de la madrugada.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Zuckerberg cre\u00f3 una web llamada Facemash (\u00abMezcla de ca\u00ad ras\u00bb), que colocaba fotos de estudiantes de Harvard, unas al lado de otras, y te ped\u00eda que votases para elegir entre ambas. No era un concepto original: en el a\u00f1o 2000, dos universitarios reci\u00e9n gra\u00adduados, tras discutir sobre la <em>follabilidad<\/em> de una mujer con la que se cruzaron en la calle, crearon la web Hot or Not. (Se trataba de dos hombres j\u00f3venes, por supuesto, como los fundadores de YouTube, que tambi\u00e9n declararon que originalmente pretend\u00edan crear una r\u00e9plica de Hot or Not.) Pero cuando Facemash se puso en marcha, cuatrocientas cincuenta personas visitaron la web en las primeras cuatro horas y votaron un total de veintid\u00f3s mil ve\u00ad ces. Zuckerberg se meti\u00f3 en un problema, porque algunos estu\u00addiantes se quejaron de que la web era invasiva, pero a muchos otros les gust\u00f3 la idea de un directorio <em>online<\/em> que permitiese comparar a iguales de un modo m\u00e1s aceptable. En <em>Crimson<\/em> escribieron que Facemash aportaba \u00abclaras indicaciones de que cabe la posibilidad de un facebook para todo el campus\u00bb. Zuckerberg comprendi\u00f3 que pod\u00eda crear en un mes lo que a Harvard le llevar\u00eda bastante m\u00e1s tiempo y lanz\u00f3 la primera versi\u00f3n de Facebook en el mes de febrero. En las siguientes dos semanas, cuatro mil personas se apuntaron.<\/p>\n<p>Cuando yo me di de alta en Facebook (o en \u00abthefacebook\u00bb) a finales de mi \u00faltimo a\u00f1o de bachillerato, sent\u00ed como si me estuvie\u00ad se adentrando en un maravilloso sue\u00f1o narcisista. Por aquel en\u00ad tonces, estaba en el momento \u00e1lgido del inter\u00e9s por m\u00ed misma y dedicaba todo mi tiempo a imaginar en qu\u00e9 me convertir\u00eda cuando no me viese limitada por un entorno de republicanos y clases dia\u00ad rias sobre la Biblia. Mis amigos y yo ya sol\u00edamos crear avatares di\u00ad gitales \u2014entr\u00e1bamos en AIM, MySpace, Xanga, LiveJournal\u2014 y Facebook parec\u00eda aclarar y oficializar ese concepto; nos daba la impresi\u00f3n de que al entrar en Facebook est\u00e1bamos acudiendo a un ayuntamiento virtual para registrar nuestras identidades en tanto que protoadultos. (En aquella \u00e9poca, Facebook estaba restringido a estudiantes universitarios, pero en 2006 se abri\u00f3 para cualquier persona mayor de trece a\u00f1os con una direcci\u00f3n de correo electr\u00f3\u00adnico.) Cuando entr\u00e9 en la universidad, la gente bromeaba sobre la idea de llegar a casa borracho y ponerse a mirar sus p\u00e1ginas de Facebook; un precursor del\u00a0<em>scroll<\/em> infinito que ofrecen las redes so\u00adciales hoy en d\u00eda. El concepto result\u00f3 fascinante desde el principio: una web fiable, que a nivel est\u00e9tico no resultaba embarazosa, dedi\u00adcada, al parecer, a ofrecer la versi\u00f3n mejorada de uno mismo.<\/p>\n<p>En aquel tiempo, nos daba la impresi\u00f3n de que us\u00e1bamos un producto nuevo y maravilloso. En la actualidad, m\u00e1s de una d\u00e9ca\u00adda despu\u00e9s, ha quedado claro que nosotros, los usuarios, somos el verdadero producto. Aunque Zuckerberg no llevase a cabo la esta\u00ad fa de manera consciente, la gente que se apunt\u00f3 a Facebook, todos los que han abierto una cuenta alguna vez \u2014los dos mil doscientos cincuenta millones de personas que lo utilizan una vez al mes (y subiendo), como m\u00ednimo\u2014 han sido, en cualquier caso, estafados.<\/p>\n<p>Facebook vende nuestra atenci\u00f3n a los anunciantes. Vende nues\u00adtros datos personales a empresas de investigaci\u00f3n de mercados y nuestras imprecisas tendencias pol\u00edticas quedan en manos de gru\u00adpos de inter\u00e9s especial. Por otra parte, Facebook ha enga\u00f1ado a la gente directamente en muchas ocasiones: ha inflado las estad\u00edsticas de visionados de sus v\u00eddeos por encima del 900 %, por ejemplo, pro\u00advocando que casi todas las compa\u00f1\u00edas de medios de comunicaci\u00f3n variasen sus propias estrategias \u2014y despidiesen a trabajadores\u2014 para copiar de Facebook un programa de optimizaci\u00f3n que, en realidad, no exist\u00eda. En los meses previos a las elecciones de 2016, Facebook afirm\u00f3 que no se hab\u00eda producido una intromisi\u00f3n sig\u00ad nificativa por parte de Rusia en su red, a pesar de que un comit\u00e9 interno de la empresa, dedicado a investigar ese tema, hab\u00eda encon\u00adtrado pruebas de dicha intromisi\u00f3n. (M\u00e1s adelante, Facebook con\u00ad trat\u00f3 a una compa\u00f1\u00eda republicana de investigaci\u00f3n de grupos opo\u00adsitores para desacreditar la creciente oposici\u00f3n a la compa\u00f1\u00eda.) Facebook ha permitido a otras empresas, como Netflix o Spotify, leer los mensajes privados de sus usuarios. Ha enga\u00f1ado a ni\u00f1os para que gastasen el dinero de sus padres en juegos de Facebook mediante t\u00e1cticas que, dentro de la propia compa\u00f1\u00eda, se conocen como \u00abfraude amistoso\u00bb.<\/p>\n<p>Pero incluso cuando Facebook no est\u00e1 aprovech\u00e1ndose deli\u00adberadamente de sus usuarios, lo hace; su modelo de negocio lo exige. Incluso si te distancias de Facebook, contin\u00faas viviendo en un mundo en el que sigue modelando la realidad. Fa\u00adcebook se sirve de nuestro innato narcisismo y de nuestro deseo de conectar con otras personas para captar nuestra atenci\u00f3n y nues\u00adtros patrones de comportamiento; ha utilizado dicha atenci\u00f3n y dichos datos para manipular nuestro comportamiento, hasta el punto de que pr\u00e1cticamente la mitad de Estados Unidos ha empe\u00adzado a confiar en Facebook para acceder a las noticias.<\/p>\n<p>De hecho, los medios de comunicaci\u00f3n dependen de Facebook para llegar a los lectores y se muestran impotentes ante la capacidad de la red social para absorber ingresos de publicidad digital \u2014es como si un vendedor de peri\u00f3dicos se quedase con todo el dinero de las suscripciones\u2014 y Facebook retorci\u00f3 el modelo econ\u00f3mico de los me\u00addios de comunicaci\u00f3n para que se adaptaran a sus propias pr\u00e1cti\u00adcas: si lo que se pretende es adquirir visibilidad, todas las publica\u00adciones tienen que captar la atenci\u00f3n con rapidez y desencadenar constantemente respuestas emocionales. El resultado fue, en 2016, una inacabable corriente de historias sobre Trump, tanto en los medios de comunicaci\u00f3n <em>mainstream<\/em> como en los anuncios peri\u00adf\u00e9ricos que lanzaba sin descanso el algoritmo de Facebook. Lo que empez\u00f3 siendo, desde el punto de vista de Zuckerberg, un modo de sacar provecho a la misoginia universitaria y al inter\u00e9s que la gente siente por s\u00ed misma, se ha convertido en el combustible para nuestra pesadilla contempor\u00e1nea, para un mundo que, de manera sistem\u00e1tica y fundamental, tergiversa las necesidades humanas.<\/p>\n<p>A un nivel b\u00e1sico, Facebook, al igual que la mayor\u00eda de las redes sociales, desarrolla un doble discurso: propone conexi\u00f3n pero crea aislamiento, promete felicidad pero infunde temor.<\/p>\n<p>En la actualidad, la terminolog\u00eda propia de Facebook domina nues\u00adtra cultura, lo que ha provocado los cambios estructurales m\u00e1s preocupantes de nuestra era, que salen a la luz acompa\u00f1ados de peque\u00f1as muestras, aisladas y enga\u00f1osas, de viralidad emocio\u00adnal. Somos testigos de c\u00f3mo los trabajadores est\u00e1n cada vez m\u00e1s desprotegidos al leer un post en un blog que celebra c\u00f3mo una conductora de la empresa Lyft sigui\u00f3 recogiendo pasajeros a pe\u00adsar de haberse puesto de parto. Somos testigos de la locura que supone la privatizaci\u00f3n de la sanidad en la forzada visi\u00f3n positi\u00adva de una campa\u00f1a de Kickstarter para poder pagarle la quimio\u00adterapia a un desconocido. En Facebook, nuestro sentido b\u00e1sico de la humanidad adquiere una nueva dimensi\u00f3n en tanto que activo viral del que extraer una rentabilidad. Nuestro potencial social queda limitado a nuestra habilidad para llamar la atenci\u00f3n del p\u00fablico, lo que se mezcla de manera inextricable con la su\u00ad pervivencia econ\u00f3mica. En lugar de sueldos y beneficios justos, dis\u00adponemos de nuestras personalidades, nuestras historias y nues\u00adtras relaciones; y ser\u00e1 mejor que aprendamos a empaquetarlas adecuadamente por si acaso sufrimos un accidente y no estamos asegurados.<\/p>\n<p>M\u00e1s que cualquier otra entidad, Facebook ha solidificado la idea de que existimos bajo la forma de un avatar p\u00fablico de alto rendimiento. Pero Zuckerberg, al centrarse en el hecho de que se\u00adr\u00edamos capaces de vender nuestra identidad a cambio de llegar a ser <em>visibles<\/em>, levant\u00f3 una ola que no ha dejado de crecer.<\/p>\n<p><em>The Real World<\/em> empez\u00f3 a emitirse cuando Zuckerberg ten\u00eda ocho a\u00f1os; <em>Survivor<\/em>\u00a0y <em>The Bachelor<\/em> cuando estaba en el instituto. Friendster se fund\u00f3 durante su primer a\u00f1o en la universidad. Poco despu\u00e9s de Facebook lleg\u00f3 YouTube en 2005, Twitter en 2006, Instagram en 2010, Snapchat en 2011. Ahora los ni\u00f1os se vuelven virales en TikTok, acumulan seguidores en Musical.ly; los <em>gamers<\/em> ganan mi\u00adllones emitiendo sus vidas en directo en Twitch. Las dos familias m\u00e1s prominentes, tanto a nivel pol\u00edtico como cultural \u2014los Trump y las Kardashian\u2014, han llegado a lo m\u00e1s alto de la cadena tr\u00f3fica gracias a su estupenda comprensi\u00f3n de la poca sustancia que se requiere para empaquetar el yo hasta convertirlo en un activo eter\u00adnamente monetizable. De hecho, en este juego la sustancia puede suponer incluso un anatema. Y con eso, rugen los aplausos, las c\u00e1maras de los iPhone empiezan a dispararse y la oradora princi\u00adpal de la conferencia sobre empoderamiento femenino sube al es\u00adcenario.<\/p>\n<p><strong><em>Las elecciones<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La \u00faltima y definitiva estafa de la generaci\u00f3n <em>millennial<\/em> fue la elec\u00adci\u00f3n como presidente en 2016 de un reconocido timador. Donald Trump ha sido toda su vida un estafador manifiesto, orgulloso de s\u00ed mismo y, al parecer, imparable.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, antes de en\u00adtrar en pol\u00edtica, vendi\u00f3 un relato personal fraudulento que lo pin\u00adtaba como un multimillonario hecho a s\u00ed mismo, franco y ligera\u00ad mente populista; es curioso que el hecho de que la mentira pudiese apreciarse a simple vista se convirti\u00f3 en parte esencial de su atrac\u00adtivo. En su libro de 1987, escrito por un negro literario, <em>Trump. El arte de la negociaci\u00f3n<\/em>, Trump \u2014rodeado entonces, como ahora, por un aura de ostentaci\u00f3n al estilo de los rascacielos horteras\u2014 acu\u00f1\u00f3 la frase <em>hip\u00e9rbole ver\u00eddica,<\/em> que defini\u00f3 como una \u00abforma muy efectiva de promoci\u00f3n\u00bb. Cuando estaba promocionando el libro en \u00abThe Late Show with David Letterman\u00bb, se neg\u00f3 a aclarar a cu\u00e1nto ascend\u00eda realmente su patrimonio.<\/p>\n<p>En 1992 hizo un ca\u00ad meo en la pel\u00edcula\u00a0<em>Home Alone 2<\/em>: le indicaba una direcci\u00f3n a Ma\u00adcaulay Culkin mientras estaban plantados en el vest\u00edbulo del hotel Plaza, rodeados de columnas de m\u00e1rmol y ara\u00f1as de cristal. (Esa era una de las condiciones para filmar en uno de los hoteles de Trump: era obligatorio incluirlo a \u00e9l en una escena.) Ese mismo a\u00f1o, entr\u00f3 en bancarrota por segunda vez. En 2004, el a\u00f1o de su tercera bancarrota, empez\u00f3 a presentar el programa \u00abThe Appren\u00adtice\u00bb, en el que \u00e9l, un brillante hombre de negocios, ten\u00eda que des\u00ad pedir a otras personas en televisi\u00f3n. Tuvo un \u00e9xito espectacular. Pero el fraude de Trump va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la falsa publi\u00adcidad. Siempre ha conseguido sus ganancias explotando a los de\u00ad m\u00e1s y abusando de ellos. En los a\u00f1os setenta, el Departamento de Justicia de Richard Nixon lo demand\u00f3 despu\u00e9s de elaborar una estrategia para echar a los negros de sus casas de protecci\u00f3n oficial. En 1980 contrat\u00f3 a doscientos inmigrantes polacos sin papeles para que limpiasen el solar en el que construir\u00eda la Trump Tower: los puso a trabajar sin guantes ni cascos y, en alguna ocasi\u00f3n, los oblig\u00f3 a que se quedasen all\u00ed a dormir.<\/p>\n<p>En 1981 compr\u00f3 un edificio al sur de Central Park con la intenci\u00f3n de convertir los apartamen\u00adtos de renta limitada en pisos de lujo; cuando los inquilinos no se marcharon, les envi\u00f3 \u00f3rdenes de desahucio ilegales, les cort\u00f3 la calefacci\u00f3n y el agua caliente, y puso anuncios en los peri\u00f3dicos ofreciendo alojar a indigentes en el edificio. Tiene fama de no pa\u00ad gar a sus camareros, a sus obreros de la construcci\u00f3n, a sus fonta\u00adneros, a sus ch\u00f3feres. En una ocasi\u00f3n alquil\u00f3 su nombre a una pa\u00adreja de estafadores llamados Irene y Mike Malin, directores del Trump Institute, un \u00abtaller de creaci\u00f3n de riqueza\u00bb que plagiaba los materiales que utilizaba y que se declar\u00f3 en bancarrota en 2008. Gast\u00f3 decenas de miles de d\u00f3lares comprando sus propios libros para inflar las cifras de venta. Su fundaci\u00f3n ben\u00e9fica, que apenas ha dedicado dinero a beneficencia, ha sido acusada en repetidas oca\u00adsiones de violar las leyes de la autocontrataci\u00f3n.<\/p>\n<p>El enfoque resulta espantoso incluso cuando se representa como an\u00e9cdota: en 1997, Trump hizo una buena obra por una vez en una escuela de prima\u00adria en el Bronx en la que el equipo de ajedrez intentaba conse\u00adguir 5.000 d\u00f3lares para un torneo. Tras entregarles p\u00fablicamente un cheque falso por valor de un mill\u00f3n de d\u00f3lares y tomarse fotos con ellos, les envi\u00f3 200 d\u00f3lares por correo postal.<\/p>\n<p>Antes de iniciar la carrera presidencial, la estafa m\u00e1s horrible de Trump fue la Universidad Trump, el proyecto en el que prome\u00adti\u00f3 ense\u00f1arle a la gente sus secretos para hacerse rico a toda veloci\u00addad gracias a los secretos del mercado inmobiliario.<\/p>\n<p>En cuanto la empresa se puso en marcha, en 2005, el Fiscal General del Estado de Nueva York envi\u00f3 a la Universidad Trump una notificaci\u00f3n indi\u00adcando que anunciarse falsamente como un \u00abprograma de gradua\u00addos\u00bb supon\u00eda un incumplimiento de la ley. La compa\u00f1\u00eda cambi\u00f3 un poco la publicidad y prosigui\u00f3 su alegre campa\u00f1a para persua\u00addir a la gente de que pagase mil quinientos d\u00f3lares por acudir a un seminario de tres d\u00edas que promet\u00eda trucos de incalculable valor financiero pero que, en realidad, ofrec\u00eda viajes a Home Depot, ton\u00adter\u00edas b\u00e1sicas sobre multipropiedad y argumentos para comprar los <em>aut\u00e9nticos<\/em> programas de la Universidad Trump, que costaban treinta y cinco mil d\u00f3lares que hab\u00eda que pagar por adelantado. En una de las demandas colectivas contra Trump, un antiguo comer\u00adcial testific\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>A pesar de que la Universidad Trump afirmaba querer ayudar a los consumidores a ganar dinero en el mercado inmobiliario, en reali\u00addad la Universidad Trump tan solo estaba interesada en venderles a todos y cada uno de los presentes los seminarios m\u00e1s caros que po\u00add\u00edan. [&#8230;]<\/p>\n<p>Seg\u00fan mi experiencia personal como empleado, creo que la Universidad Trump era un complot fraudulento que se aprove\u00adchaba de la gente mayor y de las personas sin formaci\u00f3n para que\u00ad darse con su dinero.<\/p>\n<p>Tres d\u00edas antes de su investidura como presidente, Trump pag\u00f3 veinticinco millones de d\u00f3lares para solventar las demandas por fraude relacionadas con la Universidad Trump. La orden lleg\u00f3 de Gonzalo Curiel, un juez del que Trump hab\u00eda dado a entender que hab\u00eda sido injusto durante el juicio por un sesgo personal con\u00adtra \u00e9l; Curiel era mexicano, indic\u00f3 Trump, de ah\u00ed que tuviese pre\u00adjuicios en su contra, porque ten\u00eda planeado construir un muro en la frontera con ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>En tanto que presidente, Trump recibe sus informes diarios en grandes tarjetones impresos con informaci\u00f3n que se reduce, tal como ha se\u00f1alado un asistente de la Casa Blanca, a mensajes de la complejidad de \u00abMira correr a Jane\u00bb.<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en presidente a pesar de no desearlo de verdad y, a medida que los vapores de nuestro joven pero prematuramente envejecido pa\u00eds lo iban em\u00adpujando hacia la Sala Oval, realiz\u00f3 decenas de promesas, vac\u00edas y estrafalarias, por el camino. Prometi\u00f3 procesar a Hillary Clinton, lanzar a Bowe Bergdahl desde un avi\u00f3n sin paraca\u00eddas, lograr que Nabisco produjese sus galletas Oreo en Estados Unidos, conseguir que Apple produjese sus iPhone en Estados Unidos, recuperar to\u00addos esos puestos de trabajo para Estados Unidos, eliminar las zo\u00adnas sin armas en los colegios, condenar a muerte a todo el que matase a un polic\u00eda, deportar a todos los inmigrantes indocumen\u00adtados, espiar en las mezquitas, eliminar los fondos para planifica\u00adci\u00f3n familiar, \u00abcuidar de las mujeres\u00bb, acabar con el Obamacare, cerrar la EPA (siglas en ingl\u00e9s de la Agencia de Protecci\u00f3n del Medio Ambiente), obligar a todo el mundo a decir \u00abFeliz Navi\u00addad\u00bb, construir un muro \u00abart\u00edsticamente hermoso\u00bb entre Estados Unidos y M\u00e9xico que ser\u00eda el \u00abmayor que jam\u00e1s se haya visto\u00bb, conseguir que M\u00e9xico lo sufragase, y \u2014lo m\u00e1s divertido de todo, o algo as\u00ed\u2014 <em>no tomarse jam\u00e1s vacaciones como presidente<\/em>. (Durante sus primeros 500 d\u00edas en el cargo fue a jugar a golf en 122 ocasio\u00adnes.)<\/p>\n<p>Hizo todas esas promesas movido por una especie de instinto de vendedor maniaco y demente, vali\u00e9ndose de todas las cosas que, medio en secreto, m\u00e1s ilusionan a sus bases \u2014violencia, do\u00ad minio, renegar del contrato social\u2014 y lanz\u00e1ndoselas a multitudes que no dejaban de rugir.<\/p>\n<p>Cuando el mapa empez\u00f3 a te\u00f1irse de rojo la noche de las elecciones y el terrible medidor del <em>Times<\/em> gir\u00f3 en direcci\u00f3n opuesta a la prevista, experiment\u00e9 un nauseabundo <em>flash-forward<\/em> de lo que podr\u00eda pasar, al final de la legislatura Trump, con las familias inmigrantes separadas, los musulmanes expulsa\u00ad dos del pa\u00eds, la entrada denegada en el pa\u00eds a los refugiados, las personas transprivadas de los derechos de los que apenas hab\u00edan empezado a disfrutar, los ni\u00f1os pobres sin cobertura sanitaria, los ni\u00f1os discapacitados sin ayudas, las mujeres con bajos ingresos que no podr\u00edan abortar de manera segura; imagin\u00e9 c\u00f3mo ser\u00edan las cosas cuando la gente que, de manera inconsciente, no cree que ninguna de esas cuestiones sea demasiado importante a nivel per\u00adsonal, digan, como estoy segura que har\u00e1n, que la era Trump no fue tan mala despu\u00e9s de todo. Si todos los pol\u00edticos son delincuen\u00adtes, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia? \u00bfPor qu\u00e9 no dejarle nuestro pa\u00eds a Trump hasta ma\u00f1ana, cuando todo se haya desmoronado y, adem\u00e1s, no tengamos ya ni la m\u00e1s remota idea de lo que nos deparar\u00e1 el futu\u00adro? Y aqu\u00ed aparece uno de los detalles m\u00e1s estremecedores que la era Trump ha sacado a la luz: para soportar todo esto con algo de estabilidad psicol\u00f3gica \u2014sin descender todos los d\u00edas a un abismo emocional\u2014, la mejor estrategia de una persona consiste en pen\u00adsar sobre todo en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Al comprobar que la riqueza sigue fluyendo hacia arriba, al ver que los estadounidenses nos vemos cada d\u00eda un poco m\u00e1s privados de nuestra democracia, que la ac\u00adci\u00f3n pol\u00edtica se constri\u00f1e a los espect\u00e1culos de internet, he sentido en muchas ocasiones que la \u00fanica elecci\u00f3n que tenemos en esta \u00e9poca es ser destruidos o comprometernos moralmente con el ob\u00adjetivo de ser funcionales; ser destruidos o ser funcionales para con\u00adtribuir a esa destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>En enero de 2017, Trump dio una conferencia de prensa flan\u00adqueado por una enorme pila de papeles, aparentemente en blanco. Se trataba, seg\u00fan dijo, de todos los documentos que hab\u00eda firmado para librarse de los conflictos de intereses que le afectaban; era todo el papeleo mediante el cual hab\u00eda puesto los negocios familia\u00ad res en manos de sus hijos. (Como es l\u00f3gico, no se permiti\u00f3 a los periodistas examinar dichos papeles.)<\/p>\n<p>En enero de 2018, Trump hab\u00eda dedicado una tercera parte de su primer a\u00f1o como presiden\u00ad te a ocuparse de sus intereses comerciales. Habl\u00f3 p\u00fablicamente de sus negocios como m\u00ednimo en treinta y cinco ocasiones. M\u00e1s de un centenar de miembros del Congreso y de cargos del ejecutivo hab\u00edan visitado propiedades de Trump; once gobiernos extranje\u00adros hab\u00edan pagado dinero a compa\u00f1\u00edas de Trump; diferentes gru\u00adpos pol\u00edticos hab\u00edan gastado un mill\u00f3n doscientos mil en propie\u00addades de Trump. Los ingresos de Mar\u00ada\u00adLago hab\u00edan alcanzado un m\u00e1ximo de ocho millones.<\/p>\n<p>El beneficio econ\u00f3mico es el objetivo final de Trump, su \u00fanica ambici\u00f3n. No va a cumplir ninguna de sus promesas: no puede tirar a Bowe Bergdahl desde un helic\u00f3pte\u00adro o lograr que M\u00e9xico pague un muro, ni volver a generar un <em>boom<\/em> econ\u00f3mico como el de la posguerra, tampoco va a poder acabar con la idea de que las mujeres y las minor\u00edas merecen igua\u00adles derechos, por poco tradicional que sea; pero todo eso no tiene ninguna importancia. En tanto que hombre blanco y rico, intole\u00adrante y avaricioso, para muchas personas representa la quintaesen\u00adcia m\u00e1s pura del poder y la fuerza en Estados Unidos. Fue elegido por los mismos motivos por los que la gente compra boletos de loter\u00eda. No pagas por la posibilidad real de ganar; se trata de la ef\u00edmera visi\u00f3n de la victoria. \u00abVendemos una quimera para el t\u00edpi\u00adco perdedor\u00bb, declar\u00f3 Billy McFarland ante las c\u00e1maras mientras estaba en las Bahamas grabando el v\u00eddeo de promoci\u00f3n para el Fyre Fest. La quimera se ha convertido en la estructura dominante a la que aspirar, pero el lado oscuro de su desarrollo final \u2014la crueldad, la indiferencia, el nihilismo\u2014 siempre est\u00e1 presente. Despu\u00e9s de todo, al convertirnos en parte de la estafa, accedemos a una parte de la abominable gloria del timo: vemos, si no experi\u00admentamos directamente, lo que puede significar saquear y salir indemne.<\/p>\n<p>Ser\u00eda mucho mejor, por supuesto, hacer las cosas seg\u00fan una base moral. Pero \u00bfqui\u00e9n tiene hoy en d\u00eda la habilidad o el tiempo nece\u00adsarios para algo as\u00ed? Todo se est\u00e1 sobrecalentando, no solo el mun\u00addo f\u00edsico. El \u00abmargen de rechazo\u00bb, como lo define Jenny Odell, se estrecha y el list\u00f3n asciende.<\/p>\n<p>La gente est\u00e1 tan ocupada intentando volver al punto de partida, construir una barrera contra el desastre o pasarlo bien, que queda muy poco con lo que contar: tres empe\u00ad\u00f1os que podr\u00edan condensar la mayor parte del esfuerzo humano hasta que nuestro agotado planeta finalmente se extinga. Y, mien\u00adtras nos dedicamos a eso \u2014porque eso es lo que hacemos\u2014, el camino de la honestidad sigue estrech\u00e1ndose, qued\u00e1ndose sin sa\u00adlida. En este ecosistema, cada vez son menos las opciones justifica\u00adbles de supervivencia de las que disponemos.<\/p>\n<p>Sigo creyendo, no tengo m\u00e1s remedio que hacerlo, que puedo salir de esta. Despu\u00e9s de todo, solo tard\u00e9 siete a\u00f1os de exhibicio\u00adnismo \u00edntimo en internet en llegar a un lugar en el que me sintiese c\u00f3moda dejando de utilizar Amazon para ahorrarme quince mi\u00adnutos y cinco d\u00f3lares de una tacada.<\/p>\n<p>Me digo a m\u00ed misma que todos esos m\u00ednimos retazos de alivio, conveniencia y ventaja fi\u00adnalmente se acumular\u00e1n hasta convertirse en algo transformador; que un d\u00eda ascender\u00e9 a un nivel en el que ya no tenga que transi\u00adgir nunca m\u00e1s, donde de verdad pueda comportarme de manera consciente, donde algunas acciones futuras imaginarias contrarres\u00adtar\u00e1n toda la rapi\u00f1a ego\u00edsta que tuvo lugar antes. S\u00e9 que es mera\u00ad mente una fantas\u00eda \u00fatil. Somos lo que hacemos, y hacemos aquello a lo que estamos acostumbrados y, al igual que muchos integran\u00ad tes de mi generaci\u00f3n, pas\u00e9 de la adolescencia a esta edad adulta fr\u00e1gil, fren\u00e9tica e inestable, observando esta incesante demostra\u00adci\u00f3n de que estafar, a pesar de todo, merece la pena.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un fragmento del nuevo libro de la escritora y periodista canadiense Jia Tolentino, &#8216;Falso espejo&#8217; (Temas de hoy) Babelia adelanta un cap\u00edtulo de Falso espejo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-487315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-canada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=487315"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487315\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":487317,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487315\/revisions\/487317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=487315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=487315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=487315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}