{"id":488901,"date":"2020-03-26T17:23:08","date_gmt":"2020-03-26T17:23:08","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=488901"},"modified":"2020-03-26T17:23:08","modified_gmt":"2020-03-26T17:23:08","slug":"uruguay-una-isla-en-el-cono-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/03\/26\/uruguay-una-isla-en-el-cono-sur\/","title":{"rendered":"Uruguay, \u00bfuna isla en el cono sur?"},"content":{"rendered":"<div class=\"articulo-encabezado-texto\">\n<div id=\"articulo-titulares\" class=\"articulo-titulares\">\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<div id=\"attachment_488902\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-488902\" class=\"size-medium wp-image-488902\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/1585240703_311099_1585241139_noticia_normal_recorte1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p id=\"caption-attachment-488902\" class=\"wp-caption-text\">Vista del Boulevar Artigas, en Montevideo, durante el aislamiento por el coronavirus.<\/p><\/div>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>El pa\u00eds sudamericano ha tenido a lo largo de su historia una persistente \u201cvocaci\u00f3n isle\u00f1a\u201d, una postura que no parece razonable en este nuevo mundo del coronavirus<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"compartir-social\"><\/div>\n<div>\n<p>Hace casi dos a\u00f1os, en el contexto de una Am\u00e9rica Latina ya marcada por fuertes crisis de varios gobiernos de diverso signo ideol\u00f3gico, la prensa pon\u00eda en primera p\u00e1gina en su edici\u00f3n del 25 de julio de 2018 un art\u00edculo titulado &#8220;El discreto milagro de la izquierda uruguaya: 15 a\u00f1os de crecimiento econ\u00f3mico ininterrumpido&#8221;. En el texto se destacaba que mientras los gigantes vecinos (Brasil y Argentina) se ca\u00edan, &#8220;este peque\u00f1o pa\u00eds se desmarc\u00f3 con una tercera v\u00eda tranquila&#8221;. Pero, como suele ocurrir, no todo es lo que parece. En el mismo art\u00edculo se entrevistaba a jerarcas del Gobierno frenteamplista de entonces, quienes confesaban no comprender las causas de un extendido malestar que advert\u00edan en la respuesta al Gobierno y sus acciones por parte de franjas importantes de la ciudadan\u00eda uruguaya.<\/p>\n<p>El descontento se sent\u00eda en la propia interna del Frente Amplio, pero sobre todo con respecto a los \u201cno creyentes\u201d, esa porci\u00f3n peque\u00f1a pero decisiva del electorado uruguayo, que suele definir los pleitos comiciales. En particular se advert\u00edan dos temas muy sensibles para la definici\u00f3n del electorado: las amenazas de la inseguridad p\u00fablica (por lejos el principal problema registrado en las mediciones de opini\u00f3n p\u00fablica de los uruguayos desde 2009) y las se\u00f1ales crecientes acerca de indicadores de estancamiento y aun de regresi\u00f3n en la econom\u00eda, en particular en el interior del pa\u00eds y fuera de las grandes concentraciones urbanas de los departamentos de Montevideo y Canelones.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, en la campa\u00f1a electoral iniciada con las elecciones internas de los partidos pol\u00edticos del 30 de junio y continuada luego por la primera vuelta presidencial y elecci\u00f3n parlamentaria del 27 de octubre y la segunda vuelta del 24 de noviembre, los indicios que indicaban que la \u201cera progresista\u201d de 15 a\u00f1os se encontraba muy desafiada finalmente se confirmaron por el examen de las urnas. Una oposici\u00f3n disgregada en distintos partidos y movimientos, pero convergente en el anhelo com\u00fan de sacar al Frente Amplio del poder, reconvertida en la \u201cCoalici\u00f3n Multicolor\u201d de cinco partidos bajo el liderazgo del candidato presidencial Luis Lacalle Pou del Partido Nacional, finalmente, prevaleci\u00f3. Su triunfo en la elecci\u00f3n parlamentaria result\u00f3 n\u00edtido y expres\u00f3 una desaprobaci\u00f3n firme al Gobierno frenteamplista.<\/p>\n<p>En la primera vuelta electoral, realizada el domingo 27 de octubre, los resultados fueron similares a los anticipados con aceptable precisi\u00f3n por la mayor\u00eda de las encuestas. Aunque se mantuvo como la fuerza pol\u00edtica m\u00e1s votada, el gobernante Frente Amplio tuvo una significativa ca\u00edda en los votos con relaci\u00f3n a cinco a\u00f1os atr\u00e1s (en el entorno del 9%), obteniendo aproximadamente el 39% de los sufragios. En segundo lugar y consiguiendo tambi\u00e9n un lugar en la segunda vuelta, al igual que cinco a\u00f1os atr\u00e1s, se ubic\u00f3 el Partido Nacional con algo m\u00e1s del 28% de los votos. El otro partido fundacional, el Partido Colorado no super\u00f3 su anterior desempe\u00f1o y se mantuvo con algo menos del 13% de los votos.<\/p>\n<p>Pero la gran sorpresa electoral fue la aparici\u00f3n de un nuevo partido denominado &#8220;Cabildo Abierto&#8221;, fundado en febrero del a\u00f1o electoral y liderado por el exgeneral Guido Manini R\u00edos, cesado por el expresidente Tabar\u00e9 V\u00e1zquez en marzo de 2019 como comandante en jefe del ej\u00e9rcito por el presunto ocultamiento de una confesi\u00f3n realizada ante un tribunal de honor por uno de los m\u00e1s connotados torturadores de la \u00faltima dictadura civil militar (1973-1985). Manini R\u00edos hab\u00eda ocupado la comandancia del ej\u00e9rcito durante m\u00e1s de cuatro a\u00f1os bajo Gobiernos del Frente Amplio, ya que hab\u00eda sido nombrado en febrero de 2015 al final del Gobierno de Jos\u00e9 Mujica (2010-2015). Este nuevo partido, con algunos perfiles de ultraderecha en su programa y una referencia claramente castrense, que se confirm\u00f3 en su convocatoria exitosa a la llamada \u201cfamilia militar\u201d durante las elecciones, obtuvo poco menos del 11% del total de votos, lo que le permiti\u00f3 ingresar al Parlamento con representaci\u00f3n en las dos c\u00e1maras: 11 diputados y tres senadores. Con ello obtuvo de hecho la llave de las mayor\u00edas parlamentarias y del nuevo Gobierno.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n de bancas en el nuevo parlamento uruguayo no otorg\u00f3 mayor\u00edas a ning\u00fan partido, pero perfil\u00f3 una prevalencia neta para la \u201cCoalici\u00f3n Multicolor\u201d, conformada por toda la oposici\u00f3n con excepci\u00f3n del PERI. A partir de la advertencia que el sistema parlamentario uruguayo es bicameral, con un Senado de 30 integrantes m\u00e1s la figura del vicepresidente (que preside esta C\u00e1mara as\u00ed como la Asamblea General) y una C\u00e1mara de Representantes de 99 miembros, la distribuci\u00f3n de bancas para la pr\u00f3xima legislatura iniciada el 15 de febrero de 2020 fue la siguiente: Frente Amplio (13 senadores y 42 diputados); Partido Nacional (10 senadores y 30 diputados); Partido Colorado (4 senadores y 13 diputados); Cabildo Abierto (3 senadores y 11 diputados); Partido de la Gente (un diputado); Partido Independiente (un diputado); Partido Ecologista Radical Intransigente (un diputado).<\/p>\n<p>La llamada \u201cCoalici\u00f3n Multicolor\u201d, en el Gobierno desde el 1 de marzo de 2020, firm\u00f3 en noviembre un documento conjunto titulado \u201cCompromiso por el pa\u00eds\u201d, y sali\u00f3 a hacer campa\u00f1a electoral pidiendo el voto por el candidato retador, el nacionalista Luis Lacalle Pou. Con las chances disminuidas por la baja votaci\u00f3n en la primera vuelta, el oficialismo sali\u00f3 a dar contienda en la segunda vuelta, con una campa\u00f1a electoral muy intensa luego de la que tuvo, de manera inesperada, que pelear en un contexto de paridad la primac\u00eda en la segunda vuelta electoral. En el balotaje acaecido solo cuatro semanas despu\u00e9s, la f\u00f3rmula frenteamplista liderada por Daniel Mart\u00ednez perdi\u00f3 por apenas un 1,5% con la f\u00f3rmula finalmente ganadora, presidida por Luis Alberto Lacalle Pou.<\/p>\n<p>El cambio en el Gobierno implicaba modificaciones considerables en las pol\u00edticas p\u00fablicas a aplicarse con la asunci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de que el desarrollo tranquilo de una transici\u00f3n ordenada ratific\u00f3 la caracterizaci\u00f3n de Uruguay como una democracia consolidada (haciendo referencia a ello, un editorial del <em>New York Times<\/em> del 11 de diciembre se titul\u00f3 &#8220;No perdamos este Uruguay&#8221;), el curso de la campa\u00f1a electoral y las trayectorias de los \u00faltimos tiempos permiten acumular evidencia de que la pol\u00edtica uruguaya viene atravesando desde hace ya varios a\u00f1os un proceso inequ\u00edvoco de mutaci\u00f3n, con un sentido general similar (aunque m\u00e1s moderado en sus tiempos y sus formas) al de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este cambio gradual a\u00fan no hab\u00eda tenido impactos claros en la arena electoral y en el comportamiento general del sistema partidario, lo que sin embargo en el 2019 s\u00ed ha ocurrido. Tambi\u00e9n el Uruguay viene procesando en su sociedad (como claramente lo indican las mediciones del Latinobar\u00f3metro y otras) un giro hacia visiones m\u00e1s cr\u00edticas sobre el funcionamiento de la democracia y sobre los partidos pol\u00edticos, a la vez que se eleva el prestigio de las Fuerzas Armadas y parece confirmarse un corrimiento general hacia posiciones m\u00e1s a la derecha, as\u00ed como una erosi\u00f3n en el recelo tradicional hacia posturas militaristas y de \u201cultraderecha\u201d. Quien expresa, en parte, esa nueva sensibilidad como un aut\u00e9ntico \u201ccisne negro\u201d es precisamente este nuevo actor \u201cCabildo Abierto\u201d y su l\u00edder Manini R\u00edos, las m\u00e1ximas expresiones de esta mutaci\u00f3n de la democracia uruguaya, quiz\u00e1s menos estridentes que lo que ocurre en otros pa\u00edses del continente pero no por ello menos efectivas.<\/p>\n<p>Luego de un complejo proceso de construcci\u00f3n y dise\u00f1o, con conflictos en la elecci\u00f3n de los elencos, el nuevo Gobierno de Luis Lacalle Pou articul\u00f3 su programa a mediados de febrero de 2020 a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n de un anteproyecto de Ley de Urgente Consideraci\u00f3n con 457 art\u00edculos, Esta declaratoria de urgente consideraci\u00f3n es una figura prevista en la Constituci\u00f3n vigente (en su art\u00edculo 168 ord. 7\u00ba), que establece un tratamiento especialmente acelerado para ese tipo de normas en el Poder Legislativo no superior a los 90 d\u00edas. En el caso de que el proyecto no fuera aprobado ni desechado por las c\u00e1maras, se tendr\u00e1 por aprobada la propuesta en la forma en que hubiera sido remitida inicialmente por el Poder Ejecutivo.<\/p>\n<p>Este formato especial de ley ha suscitado m\u00faltiples controversias desde la oposici\u00f3n y aun desde las filas de la Coalici\u00f3n de Gobierno. Los motivos del debate han sido muchos: su extrema amplitud, la dudosa fundamentaci\u00f3n de urgencia de algunas de sus propuestas, la presencia de ciertos contenidos que desbordan lo acordado por los partidos de la coalici\u00f3n en su \u201cCompromiso por el pa\u00eds\u201d, ciertos vicios de eventual inconstitucionalidad que contendr\u00edan algunos de sus art\u00edculos. Para advertir la magnitud de la propuesta inaugural del Gobierno de Lacalle Pou, cabe se\u00f1alar que su aprobaci\u00f3n en tiempo restringido implicar\u00eda la modificaci\u00f3n de cerca de 50 leyes de relevancia dentro del marco normativo uruguayo: modificaciones al C\u00f3digo Penal, al C\u00f3digo de Procesamiento Penal, reformas importantes en la educaci\u00f3n, varios cambios especialmente significativos en el sensible campo de la seguridad p\u00fablica, transformaciones en los formatos de gobernanza de las m\u00e1s importantes empresas p\u00fablicas uruguayas (como ANCAP y ANTEL), modificaciones en las pol\u00edticas de colonizaci\u00f3n, flexibilizaci\u00f3n en las pautas de negociaci\u00f3n colectiva de las relaciones laborales, entre otras muchas.<\/p>\n<p>Esta modalidad especial de proyectar su programa de gobierno, anunciado en campa\u00f1a por Lacalle Pou, responde sin duda a las dudas que provoca la estabilidad de la nueva coalici\u00f3n de Gobierno por la gran pluralidad de sus integrantes (nada menos que cinco partidos, hecho in\u00e9dito en la historia uruguaya), as\u00ed como por la diversidad ideol\u00f3gica entre los mismos. Se trata adem\u00e1s de una coalici\u00f3n tambi\u00e9n fr\u00e1gil por su modalidad de funcionamiento: hasta el momento todos sus movimientos y acuerdos han provenido de negociaciones bilaterales entre el presidente y los l\u00edderes de cada uno de los partidos coaligados, sin una instancia de coordinaci\u00f3n conjunta que trascienda los \u00e1mbitos del Parlamento o del gabinete ministerial.<\/p>\n<p>A estas dificultades de funcionamiento se le ha sumado el impacto inicial provocado por otras definiciones aceleradas, que han expresado un \u201csentido de urgencia\u201d que el nuevo presidente quiso imprimir a su Gobierno desde el comienzo. Con causas m\u00faltiples derivadas de motivos que son objeto de controversia (\u201comisiones del Gobierno anterior\u201d o \u201crepercusiones inevitables del muy inestable contexto externo\u201d desde fuentes de Gobierno, consecuencias de la aplicaci\u00f3n de un proyecto que &#8220;pretende restaurar un modelo de funcionamiento de la econom\u00eda sobre la base de la concentraci\u00f3n de la riqueza en pocos manos\u201d seg\u00fan la Mesa Pol\u00edtica del ahora opositor Frente Amplio), lo cierto es que los primeros d\u00edas de Gobierno estuvieron pautados por procesos especialmente impactantes para un pa\u00eds que se hab\u00eda acostumbrado a la moderaci\u00f3n de sus tendencias e indicadores: fuerte subida del d\u00f3lar, incremento severo en las tarifas p\u00fablicas, subida del IVA en los pagos con tarjeta, ratificaci\u00f3n de los anuncios electorales de austeridad y ajuste en el gasto p\u00fablico, previsiones de incremento en la inflaci\u00f3n como de baja en el salario real de los trabajadores, entre otras). Debe advertirse que, a pesar de que los tiempos econ\u00f3micos no calzaron con los \u201ctiempos pol\u00edticos\u201d en el \u00faltimo bienio (incremento del desempleo, estancamiento del producto con un crecimiento de apenas 0,2% en 2019, ca\u00edda en la inversi\u00f3n y en el consumo del mercado interno, fuerte d\u00e9ficit fiscal cercano al 5% del PBI), los 15 a\u00f1os de ciclo progresista terminaron con balances econ\u00f3micos y sociales realmente envidiables para otros Gobiernos de la regi\u00f3n, como incluso reconoci\u00f3 en su informe de balance la misi\u00f3n del FMI en febrero de 2020.<\/p>\n<p>Cuando no hab\u00edan pasado dos semanas del cambio presidencial, el Uruguay todo y su nuevo Gobierno debieron enfrentarse con la explosi\u00f3n de la pandemia del coronavirus. El viernes 13 de marzo, ante la aparici\u00f3n de los primeros cuatro casos de Covid-19 en el pa\u00eds, rodeado por todo su gabinete, el presidente Lacalle Pou debi\u00f3 declarar la \u201cemergencia sanitaria\u201d en forma preventiva, con medidas restrictivas a las actividades y a la circulaci\u00f3n p\u00fablica de las personas, las que de forma incremental se han venido actualizando d\u00eda a d\u00eda tras los datos de los nuevos contagios. Aunque la incertidumbre crece y las restricciones para pensar la evoluci\u00f3n de la coyuntura m\u00e1s cercana resultan enormes, puede anticiparse que a tres semanas de su inicio, cuando se escribe este texto, parece claro que al nuevo Gobierno uruguayo se le han cambiado no solo las agendas sino tambi\u00e9n los libretos. No es solo que la promesa de ahorros y ajustes muy relevantes en el gasto p\u00fablico necesariamente sufrir\u00e1 una postergaci\u00f3n inevitable. Es el proyecto general el que resulta desafiado en su conjunto.<\/p>\n<p>Las argumentaciones al respecto podr\u00edan ser m\u00faltiples. Los l\u00edmites de este texto nos exigen ser escuetos. T\u00e9ngase en cuenta por ejemplo los siguientes n\u00fameros del comercio internacional del Uruguay: en el 2019, los principales compradores del pa\u00eds fueron China (31%) y la UE (17%). Los rubros de exportaci\u00f3n a esos destinos principales, propios de una matriz productiva y exportadora que no se ha logrado transformar, fueron b\u00e1sicamente los mismos: carne, soja y celulosa. Los datos disponibles para la evoluci\u00f3n comercial de enero y febrero de 2020 indican que la ca\u00edda en ambos casos ha superado el 50%. En un pa\u00eds con tan poca poblaci\u00f3n dentro de fronteras (aproximadamente tres millones y medio) y que depende tanto de sus exportaciones, por cierto que no son noticias augurales.<\/p>\n<p>El Uruguay ha tenido a lo largo de su historia una persistente \u201cvocaci\u00f3n isle\u00f1a\u201d. Esa visi\u00f3n, como se sabe, ha surgido desde el adentro , pero tambi\u00e9n ha sido alimentada desde la mirada del afuera. Sin embargo, pese a los buenos argumentos que han sustentado a menudo ese excepcionalismo, en este mundo nuevo de la pandemia del \u201ccoronavirus\u201d como expresi\u00f3n emblem\u00e1tica del globalismo extremo, no parece razonable apostar al futuro del Uruguay como el de una \u201cisla sudamericana\u201d. Los nuevos contextos, como vemos, no lo habilitan en modo alguno.<\/p>\n<p>Sin embargo, atados al m\u00e1stil de sus viejas y vigentes utop\u00edas de la democracia republicana y del Estado social, desde transformaciones sin duda necesarias, los uruguayos con seguridad encontrar\u00e1n su porvenir desde sus mejores tradiciones y exigidos por los cambios m\u00e1s necesarios y, en algunos casos, inevitables. \u00bfCu\u00e1nto habr\u00e1 cambiado para siempre entre nosotros cuando esta pandemia baje su impacto? \u00bfCu\u00e1nto del recuerdo de estos d\u00edas tan dif\u00edciles nos servir\u00e1n parad\u00f3jicamente para construir un mejor destino? Sin duda, no lo sabemos. Esas son algunas de las interrogantes m\u00e1s relevantes desde este rinc\u00f3n del planeta, en esta esquina dif\u00edcil de un peque\u00f1o pa\u00eds entre dos gigantes, desde esta orilla de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Gerardo Caetano<\/strong> es historiador y polit\u00f3logo de la Universidad de la Rep\u00fablica en Uruguay. Es presidente del Consejo Superior de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pa\u00eds sudamericano ha tenido a lo largo de su historia una persistente \u201cvocaci\u00f3n isle\u00f1a\u201d, una postura que no parece razonable en este nuevo mundo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358],"tags":[],"class_list":["post-488901","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/488901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=488901"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/488901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":488903,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/488901\/revisions\/488903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=488901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=488901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=488901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}