{"id":489748,"date":"2020-04-09T14:21:20","date_gmt":"2020-04-09T14:21:20","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=489748"},"modified":"2020-04-09T14:21:20","modified_gmt":"2020-04-09T14:21:20","slug":"pilato-cooperador-necesario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/04\/09\/pilato-cooperador-necesario\/","title":{"rendered":"Pilato, cooperador necesario"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_489749\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-489749\" class=\"size-custom-full-size wp-image-489749\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/I34GZO6Z4FCOBGAG6BD4OI3ZE4-636x487.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"487\" \/><p id=\"caption-attachment-489749\" class=\"wp-caption-text\">&#8216;Ecce Homo&#8217;, de Antonio Ciseri.<\/p><\/div>\n<h4 class=\"a_st font_secondary color_gray_dark \"><em>El historiador Aldo Schiavone revisa la figura del prefecto que juzg\u00f3 a Jes\u00fas para explicar su ambig\u00fcedad y desterrar mitos: es inveros\u00edmil que se lavara las manos<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/04\/12\/hechos\/1491984788_222777.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Pocas figuras hay en la historia como Pilato, que aparecen brevemente, con una sola acci\u00f3n<\/a>, luego se volatilizan y dejan tanta huella. Adem\u00e1s ha llegado a nosotros como una figura ambigua. El historiador italiano Aldo Schiavone publica en Espa\u00f1a <i>Poncio Pilato. Un enigma entre la historia y el misterio<\/i>(editorial Trotta), un entretenido libro que bucea en todo lo que se puede saber sobre \u00e9l, en los Evangelios y en las \u00fanicas cuatro fuentes hist\u00f3ricas halladas: textos de Flavio Josefo y Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda, una menci\u00f3n de T\u00e1cito y la inscripci\u00f3n en una piedra hallada en 1961.<\/p>\n<p class=\"\">Para el autor,<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/03\/24\/actualidad\/1458814917_248555.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"> Pilato se vio metido en un l\u00edo que pon\u00eda en riesgo los complejos equilibrios pol\u00edticos de un pa\u00eds revoltoso y cuya cultura le resultaba b\u00e1rbara e incomprensible<\/a>. Para complicarlo m\u00e1s, el relato habr\u00eda quedado desfigurado por la \u00f3ptica antijud\u00eda impresa en los Evangelios, que buscaba tambi\u00e9n dejar bien a los romanos para que la nueva fe prosperara en el imperio, y fuerza situaciones incomprensibles a la luz hist\u00f3rica. Y como \u00faltima tesis, Schiavone apunta que Pilato incluso lleg\u00f3 a comprender que Jes\u00fas estaba decidido a morir y no podr\u00eda hacer nada para evitarlo. Es m\u00e1s, intuy\u00f3 que deb\u00eda colaborar en un dise\u00f1o sobrenatural que se le escapaba, como una especie de cooperador necesario.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEste el punto m\u00e1s delicado de toda la historia\u201d, se\u00f1ala el autor al tel\u00e9fono desde Roma. \u201cYo creo que se ocult\u00f3 porque pon\u00eda en cuesti\u00f3n el equilibrio entre predestinaci\u00f3n y libre albedr\u00edo, y sobre todo, la responsabilidad jud\u00eda en la muerte de Jes\u00fas. El relato de Juan, el m\u00e1s preciso, traiciona esta realidad, esta profec\u00eda que se autocumpl\u00eda, hay saltos en el relato que hacen evidente que ah\u00ed ha pasado algo. Pilato, tras el en\u00e9simo intento de salvar Jes\u00fas, se rinde, y dice: que se cumpla tu destino. Pero esto era dif\u00edcil de decir, y los evangelios no lo dicen\u201d. As\u00ed se explica, opina Schiavone, la ambig\u00fcedad de Pilato en la tradici\u00f3n y que Tertuliano, uno de los primeros grandes autores cristianos, dijera en el siglo II que el prefecto ten\u00eda \u201ccoraz\u00f3n cristiano\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Schiavone sigue en su an\u00e1lisis los Evangelios, escritos d\u00e9cadas despu\u00e9s del a\u00f1o 30, porque cree que \u201cen la memoria hay un fondo de verdad descifrable, no quiere decir que sea todo falso, y lo que se puede verificar suele corresponder con los datos hist\u00f3ricos\u201d. Por el camino, dinamita estereotipos. El m\u00e1s famoso, el lavado de manos: \u201cEs un gesto totalmente hebreo. Es impensable que un dirigente romano hiciera un gesto as\u00ed en un proceso. Una incongruencia cultura y jur\u00eddica\u201d, razona. \u201cPero era necesario que al lector jud\u00edo le quedara claro que el prefecto no ten\u00eda nada que ver en el asunto\u201d. Para el autor, es el punto cero en la genealog\u00eda del antisemitismo cristiano.<\/p>\n<p class=\"\">Habr\u00eda otros elementos forzados. Como la introducci\u00f3n del pueblo jud\u00edo como tal en el proceso a Jes\u00fas. Marcos y Mateo colocan a la multitud en el relato, frente al palacio de Pilato, para que comparta una responsabilidad que si no, solo recae en los sacerdotes. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2015\/04\/01\/actualidad\/1427922566_154672.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Sobre todo, en ninguna parte se explica el m\u00f3vil: por qu\u00e9 la misma ciudad que recibe seis d\u00edas antes a Jes\u00fas como un h\u00e9roe cambia de opini\u00f3n y exige su muerte<\/a>. En la misma l\u00ednea se sit\u00faa el dilema p\u00fablico entre Jes\u00fas y Barrab\u00e1s, otro personaje sin base hist\u00f3rica. \u201cEs otra falsificaci\u00f3n. Era necesario que el pueblo al completo se presentara en escena. Pero es totalmente irreal que se convocara una asamblea popular frente al palacio. All\u00ed no hab\u00eda una plaza, un \u00e1gora, y qui\u00e9n la iba a convocar. Desde luego no los sacerdotes, los romanos no lo hubieran permitido, y tampoco los romanos. Lo m\u00e1s probable es fueran solo los sacerdotes con un peque\u00f1o grupo\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Los sacerdotes, que ve\u00edan en Jes\u00fas un peligro teol\u00f3gico y pol\u00edtico, quer\u00edan implicar a los romanos en su plan para eliminarle, usarlos como pantalla ante el pueblo, cuya reacci\u00f3n tem\u00edan. Jes\u00fas, cree el autor, era un personaje conocido, destacaba en la tropa de predicadores e iluminados de Palestina en el siglo I. La acusaci\u00f3n \u00fatil fue que instigaba a la insurrecci\u00f3n. Roma gobernaba con el consenso, con alianzas con las aristocracias locales, y esto era a\u00fan m\u00e1s marcado en las provincias de Oriente, con civilizaciones m\u00e1s antiguas. No eran los b\u00e1rbaros del norte que simplemente eran sometidos. En esa \u00e9poca se viv\u00eda en Judea un mesianismo apocal\u00edptico, mezclado con la pol\u00edtica y la resistencia al invasor. Los romanos, tan alejados de esta cultura, ve\u00edan este lugar como una casa de locos. \u201cNinguna de las poblaciones sometidas hab\u00eda producido nada parecido a la Biblia\u201d, dice el historiador.<\/p>\n<p class=\"\">Pilato tem\u00eda una trampa, ser un instrumento de un ajuste de cuentas entre facciones, verse utilizado por sacerdotes saduceos para librarse de un adversario, y que eso desencadenara la ira popular. Los saduceos eran la aristocracia local, colaboradora con los romanos, y una minor\u00eda. De hecho, ser\u00edan masacrados en la revuelta del a\u00f1o 66. Todo el interrogatorio a Jes\u00fas, seg\u00fan el relato de los Evangelios, es un tanteo de Pilato para saber qu\u00e9 se est\u00e1 tramando. Y revela que no ten\u00eda nada contra \u00e9l, buscaba una imputaci\u00f3n pero no la encontraba.<\/p>\n<p class=\"\">Los textos no aclaran en qu\u00e9 lengua hablaron, probablemente arameo. En ning\u00fan sitio pone que Jes\u00fas hablara griego. Quiz\u00e1 hubo un int\u00e9rprete. Jes\u00fas no se defiende en ning\u00fan momento y frases como \u201cMi reino no es de este mundo\u201d descolocar\u00edan a Pilato que, en todo caso, percibi\u00f3 que no se hallaba ante un rebelde. Seg\u00fan Schiavone, m\u00e1s que un interrogatorio, se volvi\u00f3 \u201cuna conversaci\u00f3n en la que Pilato parece cada vez m\u00e1s fascinado y turbado\u201d, y casi un di\u00e1logo plat\u00f3nico. Hasta que, muy a su pesar, lo env\u00eda a la muerte.<\/p>\n<p class=\"\">Solo hay siete nombres propios en la Pasi\u00f3n: Judas, An\u00e1s, Caif\u00e1s, Barrab\u00e1s, Herodes Antipas, Jos\u00e9 de Arimatea y Pilato. Judas y Barrab\u00e1s no tienen confirmaci\u00f3n hist\u00f3rica, pero los otros cinco s\u00ed. Y Pilato es el m\u00e1s importante. No viv\u00eda en Jerusal\u00e9n, sino en Cesarea, la capital, cerca de Siria. Ciudad pagana y con mar, m\u00e1s agradable. Pero aquella semana hab\u00eda fiestas y estaba en Jerusal\u00e9n, 40.000 habitantes. Una ciudad grande en la \u00e9poca, pero todo estaba cerca. Los desplazamientos del relato evang\u00e9lico son cuesti\u00f3n de calles. Aldo Schiavone apunta que todo comenz\u00f3 probablemente el 6 de abril del a\u00f1o 30, jueves.<\/p>\n<p class=\"\">Pilato llevaba en Judea desde el a\u00f1o 26. Lleg\u00f3 con 40 a\u00f1os. No sabemos nada de su vida anterior, ni su nombre. Es posible que fuera Lucio o Tito. Su primer episodio conocido, relatado por Flavio Josefo, fue un incidente nada m\u00e1s llegar al cargo. Entr\u00f3 de noche en Jerusal\u00e9n con las tropas, que llevaban insignias y retratos del emperador, algo que prohib\u00eda la religi\u00f3n jud\u00eda, opuesta a las im\u00e1genes en la ciudad santa. Una multitud se congreg\u00f3 ante su palacio durante cinco d\u00edas para que los retirara, y el sexto la situaci\u00f3n estall\u00f3: mand\u00f3 cargar contra el tumulto. Pero los jud\u00edos se tumbaron en el suelo dispuestos al sacrificio, algo que dej\u00f3 estupefacto a Pilato. Comprob\u00f3 que la religi\u00f3n era algo \u201cpasional y decisivo\u201d para esa gente, dice Schiavone, y eso condicion\u00f3 su actitud posterior, para moverse con m\u00e1s tacto.<\/p>\n<p class=\"\">Tras la muerte Jes\u00fas solo hay dos menciones a Pilato, nuevos incidentes. Fue apartado despu\u00e9s de diez a\u00f1os en su puesto y llamado a Roma. Como era invierno, a\u00f1o 36 o 37, no pod\u00eda hacer el viaje por mar y fue por tierra. Pero justo entonces muri\u00f3 el emperador Tiberio, el 17 de marzo del 37, y no volvemos a saber nada m\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El historiador Aldo Schiavone revisa la figura del prefecto que juzg\u00f3 a Jes\u00fas para explicar su ambig\u00fcedad y desterrar mitos: es inveros\u00edmil que se lavara&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358],"tags":[],"class_list":["post-489748","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=489748"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489748\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":489750,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/489748\/revisions\/489750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=489748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=489748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=489748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}