{"id":490703,"date":"2020-04-30T10:53:26","date_gmt":"2020-04-30T14:53:26","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=490703"},"modified":"2020-04-30T10:53:26","modified_gmt":"2020-04-30T14:53:26","slug":"entre-la-utopia-y-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/04\/30\/entre-la-utopia-y-la-soledad\/","title":{"rendered":"ENTRE LA UTOP\u00cdA Y LA SOLEDAD"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cLa necesidad humana de compartir cosas es incuestionable\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>Mientras la actividad laboral se ve profundamente afectada por esta pandemia, que no s\u00f3lo es una amenaza para la salud p\u00fablica, tambi\u00e9n est\u00e1 poniendo en peligro el bienestar de millones de personas y truncando ilusiones que, verdaderamente, nos dejan sin palabras. S\u00f3lo hay que ver la mirada de esos ni\u00f1os en pa\u00edses pobres, donde la escuela es mucho m\u00e1s que un lugar de aprendizaje, para algunos representa su salvaci\u00f3n en materia de seguridad, y en los servicios de salud y nutrici\u00f3n. Ante esta bochornosa situaci\u00f3n hay que permanecer en acci\u00f3n y con los brazos bien abiertos. Para empezar, no podemos continuar empobrecidos en el des\u00e1nimo; es menester tomar otros aires m\u00e1s \u00e9ticos, cultivar otra actitud m\u00e1s esperanzadora, adherirse a otros horizontes m\u00e1s vivos, donde podamos ser due\u00f1os del tiempo y sirvientes del momento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo peor que nos puede suceder es caminar encerrados en s\u00ed mismos, pasar por la vida sin inmutarnos, tal vez \u00fanicamente girando en este laberinto ego\u00edsta del endiosado instante, obviando que nuestra existencia se sustenta en el deseo de participar y corresponder. De ah\u00ed, lo importante que es entusiasmarse cada d\u00eda, activar la a\u00f1oranza de hacerse familia, poner otro rostro m\u00e1s humano en el andar, situarse bajo la sombra de otros afectos m\u00e1s aut\u00e9nticos, tambi\u00e9n m\u00e1s desinteresados, que es el modo de hacernos crecer interiormente, madurando en los sue\u00f1os. Son, precisamente, el mundo de las quimeras lo que nos hace agarrarnos a lo aut\u00e9ntico, traspasarnos por el amor que es lo que realmente nos custodia la vida que tenemos. Amar, desde luego, es desposeerse y cooperar. Aquello que nos abraza y fortalece en nuestras fragilidades, hasta transformarnos en motores de luz, es lo que ha de ponernos en camino. Dejemos, pues, las angustiosas sombras de las confusiones, salgamos con otro coraje a vivificar nuevos br\u00edos, que nos hagan experimentar la cercan\u00eda de corazones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que permanece son esos latidos que nos damos unos a otros, todo lo dem\u00e1s pasa, tambi\u00e9n el poder se muda de caminante, lo interesante es persistir en el alma humana, y ver esa realidad con los ojos del empe\u00f1o y la paciencia. A prop\u00f3sito, dec\u00eda el inolvidable poeta y dramaturgo espa\u00f1ol, Federico Garc\u00eda Lorca (1898-1936) que \u201cla soledad es la gran talladora del esp\u00edritu\u201d, y no le faltaba raciocinio, pues, no hay mejor retiro para crecer en sabidur\u00eda. Por otra parte, tampoco nada se consigue sin energ\u00eda. Todo es resultado del esfuerzo. Ni siquiera en la derrota nos abandona esa recuerdo tan vivo, el de revivirse y rehacerse. Ahora, con el COVID-19, estamos viendo como muchos pa\u00edses est\u00e1n aplicando medidas sin precedentes para hacer frente a la propagaci\u00f3n de la enfermedad y as\u00ed poder mitigar, de este modo, sus efectos antagonistas en la econom\u00eda y en el mercado laboral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Indudablemente, no est\u00e1 mal el obligarse, el practicar silencio y repensar que nada es para siempre, y si en la utop\u00eda del ayer se incub\u00f3 la realidad del hoy, porqu\u00e9 no ejercitar nuevos pasos y no vencerse, sino convencerse de que la propia vida es la que confiere las ganas de vivir, y que nosotros no somos m\u00e1s que unos meros presentes. Desde luego, si hay algo que nos ha revelado el coronavirus es la fragilidad de nuestro yo, tambi\u00e9n de nuestras econom\u00edas en un mundo desigual, en el que se habla mucho de solidaridad, pero se ejerce poco dicho impulso generoso. T\u00e9ngase en cuenta que ahora hace m\u00e1s falta que nunca ese apoyo, debido a la p\u00e9rdida de empleos, a los cierres de escuelas y la falta de centros de cuidado de los ni\u00f1os, lo que implica una necesidad de dar apoyos adicionales a las familias, sobre todo a los de bajos ingresos, tal y como reconoce la misma Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cualquier caso, no podemos continuar en el terreno de lo ilusorio, en derechos tan b\u00e1sicos como el de la alimentaci\u00f3n, que ha de ser posible garantizarlo en todo el mundo. Nuestro gran tormento en la vida, quiz\u00e1s provenga de esa soledad impuesta, verdaderamente destructiva, ya que cualquiera de nuestros actos es dependiente de otros. La necesidad humana de compartir cosas es incuestionable. Por tanto, si importante es aplicar medidas de mantenimiento solidarias con el empleo, tambi\u00e9n hay que extender la protecci\u00f3n social a toda la sociedad, ofreciendo a las empresas ayuda financiera\/fiscal y otros medios de alivio. Nadie se puede quedar fuera de juego.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El partido de la vida nos obliga a jugar todos, sin excepci\u00f3n y a implicarnos en prevenir, ya no s\u00f3lo el coronavirus, tambi\u00e9n la discriminaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n; fortaleciendo el di\u00e1logo social, la negociaci\u00f3n colectiva a trav\u00e9s de fruct\u00edferos mecanismos de relaciones laborales, o tendiendo la mano siempre, que sin duda ha de ser la menor manera de fortalecer la capacidad para adaptarnos positivamente a las situaciones adversas, y qu\u00e9 mejor que entre las organizaciones de empleadores y de trabajadores. En consecuencia, pienso que nunca es tarde para construir una utop\u00eda que nos permita abrir espacios, cohabitar como familia y realizar las m\u00e1s solidarias haza\u00f1as, que van a estar siempre determinadas por el entusiasmo colectivo que pongamos en su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>30 de abril de 2020.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa necesidad humana de compartir cosas es incuestionable\u201d ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ============================= \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras la actividad laboral se ve profundamente afectada por&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11353,81],"tags":[],"class_list":["post-490703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-algo-mas-que-palabras","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=490703"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":490704,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490703\/revisions\/490704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=490703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=490703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=490703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}