{"id":490731,"date":"2020-04-30T20:59:58","date_gmt":"2020-05-01T00:59:58","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=490731"},"modified":"2020-04-30T20:59:58","modified_gmt":"2020-05-01T00:59:58","slug":"invisibles-pero-esenciales-los-trabajadores-que-no-reciben-aplausos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/04\/30\/invisibles-pero-esenciales-los-trabajadores-que-no-reciben-aplausos\/","title":{"rendered":"Invisibles, pero esenciales: los trabajadores que no reciben aplausos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_490732\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-490732\" class=\"size-custom-full-size wp-image-490732\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/1588256644_748160_1588264348_noticia_normal_recorte1-636x368.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"368\" \/><p id=\"caption-attachment-490732\" class=\"wp-caption-text\"><em>Unos recolectores de basura provistos con uniformes en los que se lee el lema &#8216;Qu\u00e9date en tu casa&#8217; trabajan por las calles de Salsipuedes, en la provincia de C\u00f3rdoba, Argentina. IGNACIO CONESE.<\/em><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>Hay labores fundamentales que no son del \u00e1mbito sanitario. Sin ellas, la sociedad no seguir\u00eda funcionando en plena cuarentena, pero est\u00e1n tan mal remuneradas que no sacan de la pobreza a quienes las realizan. Un ejemplo en Argentina<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pablo se levanta todas las ma\u00f1anas a las seis de la ma\u00f1ana y lo primero que hace es ponerse a cocinar el almuerzo; una tarta, fideos, arroz con tuco o milanesas. Despu\u00e9s se prepara unos mates, come un par de tostadas con dulce y se despide de Valentina, su hija de ocho a\u00f1os, con un beso en la frente, mientras la nena continua durmiendo. Al salir de su casa se asegura de pasar al lado de la ventana de su vecina, una se\u00f1ora mayor que a esa hora se encuentra preparando el desayuno para su marido, y recordarle que su nena queda durmiendo. Un par de horas m\u00e1s tarde, Valentina se va a despertar, prepararse un vaso de chocolatada fr\u00eda y desayunar unas galletas mientras ve los dibujitos. La tele va a quedar prendida lo que resta de la ma\u00f1ana y, a menos que termine almorzando en lo de la vecina, tambi\u00e9n va a quedar prendida durante el almuerzo, cuando come sola, frente a los dibujitos, lo que su pap\u00e1 cocin\u00f3 m\u00e1s temprano a la ma\u00f1ana, o a veces lo que qued\u00f3 de la cena anterior.<\/p>\n<p>Pablo, que tiene 38 a\u00f1os, trabaja cargando y descargando alimentos, recorriendo la ciudad de C\u00f3rdoba en uno de los miles de furgones blancos que alimentan las g\u00f3ndolas de los almacenes y supermercados que mantienen a los dem\u00e1s provistos y aislados en sus casas. Reci\u00e9n va a volver a las cinco, a veces cinco y media de la tarde, en una rutina que se repite de lunes a viernes, desde que <a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-03-20\/argentina-entra-en-cuarentena-obligatoria-hasta-el-31-de-marzo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se decretaron las medidas de aislaci\u00f3n social obligatoria en Argentina, el pasado 20 de marzo.<\/a><\/p>\n<p>Cuenta Pablo que tuvo que ense\u00f1arle a su hija a contenerse y no correr a darle un abrazo cuando entra a la casa; ense\u00f1arle que tras un d\u00eda completo de soledad tiene que esperar a que su pap\u00e1 se quite la ropa, la saque al patio trasero, se d\u00e9 una ducha. Reci\u00e9n ah\u00ed los abrazos, el entusiasmo, la tristeza, el planteo, o el capricho, dependiendo del humor de una ni\u00f1a que no viene siendo contemplada en las pol\u00edticas sanitarias; dependiendo del cansancio de un padre que se pas\u00f3 el d\u00eda cargando y descargando bolsas, escuchando las quejas de los otros por los precios que aumentan, arriesgando su vida. Ganando mil pesos \u2014algo menos de diez euros\u2014 por d\u00eda. \u201cA m\u00ed me gustar\u00eda poder quedarme en casa con mi hija, pero que le voy a hacer, lamentablemente es as\u00ed la vida\u201d, dice Pablo antes de seguir descargando paquetes de yerba mate del furg\u00f3n para llevarlos dentro de un abarrotado supermercado en el barrio de Alta C\u00f3rdoba.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|html\" class=\"sumario_html izquierda\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\"><strong><em>Pablo tuvo que ense\u00f1ar a su hija a contenerse y no correr a darle un abrazo cuando entra a la casa<\/em><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>La cuarentena viene siendo comunicada desde el Gobierno argentino como una gesta que requiere el compromiso de toda la poblaci\u00f3n para hacer frente a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/covid-19\">la covid-19<\/a>. En sus discursos, m\u00e1s de una vez, el presidente se refiri\u00f3 a los trabajadores esenciales y al orgullo que deben sentir por su trabajo. Ese clima de gesta, que en los primeros d\u00edas se traduc\u00eda en solidaridad para quienes trabajan, un mes despu\u00e9s de declarada la cuarentena, se traduce en hast\u00edo y un estado general de vigilancia.<\/p>\n<p>Puede que el clima de gesta haya tra\u00eddo cierta conciencia de dignidad a estos trabajadores sobre la importancia de la funci\u00f3n que realizan, pero esa dignidad en una inmensa mayor\u00eda de los casos se desvanece cuando llega la paga. Conserjes, cajeros, cadetes, asistentes, limpiadores y vigilantes, trabajos de ocho o diez horas diarias, son recompensados con salarios que con suerte llegan a los 30.000 pesos \u2014menos de 300 euros con la \u00faltima devaluaci\u00f3n del peso\u2014 algo que ni siquiera se acerca a los cerca de <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/economia\/indec-una-familia-necesito-mas-40789-febrero-nid2344395\">40.000 pesos que indica el Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Censo argentino (Indec)<\/a> como presupuesto mensual para mantener una familia tipo sobre la l\u00ednea de pobreza, unos 400 euros.<\/p>\n<p>Todos estos trabajos tienen bajo \u00edndice de formalidad, y menor a\u00fan de sindicalizaci\u00f3n. Trabajadores mejor organizados como los del servicio de recolecci\u00f3n de residuos han logrado mantener el tono de gesta, incluso hasta alegr\u00eda. Los salarios del servicio de recolecci\u00f3n arrancan en alrededor de 500 euros mensuales y pueden escalar bastante m\u00e1s. \u201cNos dieron varias charlas de capacitaci\u00f3n sobre c\u00f3mo ten\u00edamos que cuidarnos y reforzaron todo lo que es indumentaria de protecci\u00f3n, mamelucos, guantes, barbijos, mascarillas&#8230; En ese sentido nos sentimos protegidos y, la verdad es que salvando el hecho de que vamos tres en el cami\u00f3n, no tenemos exposici\u00f3n\u201d, cuenta Jos\u00e9, que lleva 12 a\u00f1os de recolector en el servicio municipal de la ciudad de C\u00f3rdoba, sobre c\u00f3mo est\u00e1n encarando desde la empresa la pandemia. \u201cHoy tenemos m\u00e1s responsabilidad que nunca\u201d, dice casi a gritos un compa\u00f1ero de Jos\u00e9 desde un cami\u00f3n. En C\u00f3rdoba y en otras localidades, los recolectores inequ\u00edvocamente levantan en alto sus pu\u00f1os ante la c\u00e1mara.<\/p>\n<h3>Las gestas son m\u00e1s f\u00e1ciles con organizaci\u00f3n y dignidad<\/h3>\n<p>Cuando no hay organizaci\u00f3n, e importa poco la dignidad, los trabajadores se encomiendan a Dios. Como Miriam, que trabaja limpiando en un servicio externalizado del Hospital Vicente Ag\u00fcero de Jes\u00fas Mar\u00eda. Al momento de la entrevista estaba internado con coronavirus un exjuez provincial de Santa Fe, que se hizo famoso en el \u00e1mbito local por saltearse la cuarentena a la cual estaba obligado tras un viaje a Italia, darse a la fuga y chocar un poste del tendido el\u00e9ctrico dejando por horas a decenas de miles sin electricidad el primer s\u00e1bado del confinamiento.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|html\" class=\"sumario_html derecha\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\"><em><strong>Conserjes, cajeros, cadetes, asistentes, limpiadores y vigilantes son trabajos de ocho o diez horas diarias recompensados con salarios que con suerte llegan a los 300 euros mensuales<\/strong><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>\u201cYo no me voy a contagiar porque yo creo en nuestro se\u00f1or Jesucristo y \u00e9l me protege. Porque si es por la empresa&#8230; Estamos muy expuestos. A m\u00ed me dieron un barbijo para la semana, reci\u00e9n cuando sal\u00ed de limpiar la habitaci\u00f3n donde lo tienen al juez lo tir\u00e9 a la basura, porque para eso son, son descartables para evitar que te contagies, pero para ma\u00f1ana no tengo otro. Tengo que ir a pedir, ver si me dan uno; los guantes que nos dan se rompen a los dos minutos, tenemos que comprarnos nosotras de los buenos. Y ahora es un solo paciente, no quiero ni imaginar qu\u00e9 pasa si la gente se empieza a contagiar, si nosotros nos empezamos a contagiar y le llevamos esto a nuestras familias\u201d, dice Miriam, que extra\u00f1a poder ir a misa y que pens\u00f3 en dejar el trabajo a ra\u00edz de la pandemia. Su marido la termin\u00f3 convenciendo de que no lo hiciera, de que no pod\u00eda, que sin su sueldo no llegan.<\/p>\n<p>\u201cAl principio esto fue un caos, despu\u00e9s se organiz\u00f3 todo, dictaron la cuarentena obligatoria con todas las medidas de cu\u00e1nta gente pod\u00eda entrar, de qu\u00e9 distancia ten\u00edan que tener y ah\u00ed el clima se puso solidario, la gente colaboraba. Ahora cambi\u00f3, todo el mundo esta harto, hay mucha mala onda, maltrato, cada uno detr\u00e1s de su barbijo. Yo tambi\u00e9n estoy harta, esta mascara me hace doler la cabeza; est\u00e1s todo el d\u00eda tensionada, es horrible\u201d, relata brevemente Nadia, una cajera en un hipermercado de la peque\u00f1a localidad serrana de Salsipuedes, en el gran C\u00f3rdoba, antes que el encargado de seguridad la interrumpiera diciendo que no ten\u00eda permiso para hablar con la prensa. Florencia, en un supermercado m\u00e1s peque\u00f1o de la misma localidad, cuenta una experiencia similar. Que muchos ya andan demasiado locos por el encierro y se la agarran con ellos en el s\u00faper, que es de los pocos lugares donde la gente sale y descarga sus frustraciones.<\/p>\n<p>Uno de los focos m\u00e1s grandes de la Argentina, hasta el momento, es el geri\u00e1trico Santa Luc\u00eda, de la peque\u00f1a localidad serrana de Sald\u00e1n, en el gran C\u00f3rdoba, donde una treintena, tanto residentes como personal m\u00e9dico que trabaja en el lugar, dieron positivo de coronavirus, cobr\u00e1ndose hasta el momento la vida de dos residentes y contagiando al menos a 20 personas m\u00e1s en la localidad.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|html\" class=\"sumario_html izquierda\"><a name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<blockquote><p><em><strong>Hay mucha mala onda, maltrato, cada uno detr\u00e1s de su barbijo<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p class=\"autor_cita\"><em><strong>NADIA, EMPLEADA DE UN SUPERMERCADO EN SALSIPUEDES<\/strong><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Mariela y su marido tienen un peque\u00f1o almac\u00e9n y carnicer\u00eda a menos de cien metros de distancia del geri\u00e1trico. Mariela cuenta que cuando se supo de los contagiados, renunciaron los dos empleados que ten\u00edan, por miedo. \u201cP\u00e1nico por todos lados. Esto fue p\u00e1nico. Los primeros d\u00edas no entraba nada de gente, no s\u00e9 si cre\u00edan que est\u00e1bamos contagiados nosotros tambi\u00e9n al estar tan cerca o qu\u00e9; despu\u00e9s s\u00ed empezaron a volver. Pensamos bastante en cerrar, pero nos comer\u00edan los gastos fijos, las cargas impositivas; la verdad es que no tenemos esa oportunidad. Nuestros hijos ya saben que estamos expuestos, tienen los abuelos viviendo al lado y les tenemos que suplicar que no se les acerquen, porque los pueden terminar contagiando. Ya nos renunci\u00f3 el carnicero, que vive con una se\u00f1ora mayor, y la fiambrera porque tiene asma. Les da miedo, y lo entiendo\u201d, cuenta Mariela sobre la reacci\u00f3n ante esto, sobre el dilema entre trabajar y exponerse o cerrar y exponerse tambi\u00e9n, pero econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p>M\u00f3nica, que tiene una poller\u00eda unas cuadras m\u00e1s adelante y trabaja todo el d\u00eda con una m\u00e1scara que le cubre la cara por completo cuenta que, si los contagios empeoran, no le va a quedar otra que cerrar, \u201cYo tengo much\u00edsimo miedo; tengo la tensi\u00f3n alta, una cardiopat\u00eda. Si esto empeora un poco, voy a tener que cerrar y comerme la mercader\u00eda\u201d, relata.<\/p>\n<p>El mercado de abasto de C\u00f3rdoba, desde donde se abastecen diariamente de alimentos frescos varios millones de habitantes de toda la provincia y varias regiones m\u00e1s es, por estas mismas caracter\u00edsticas, un espacio crucial. Si cierra sus puertas ser\u00e1 el caos. Si se convierte en foco de contagio, ser\u00e1 el caos. <a href=\"https:\/\/www.cadena3.com\/noticia\/viva-la-radio\/trabajador-del-mercado-de-abasto-dio-positivo-por-covid-19_257092\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El pasado 9 de abril, las autoridades informaron de que hab\u00eda un caso positivo de coronavirus y que otros estaban en estudio.<\/a><\/p>\n<p>Del ecosistema econ\u00f3mico que puebla al mercado, los changarines son el eslab\u00f3n m\u00e1s bajo. Ganan entre 10 y 15 euros por d\u00eda por descargar los camiones y llevar hasta los puestos la mercader\u00eda. Para trabajar ah\u00ed hay que pasar por un filtro que necesita referencias, estar asociado a alguna de las cooperativas, conocer a alguien. A pesar de que son trabajos mal remunerados, la posibilidad de llevarse comida fresca todos los d\u00edas (a veces hasta para vender un poco en el barrio) lo hace atractivo, en especial para j\u00f3venes sin educaci\u00f3n formal, padres de familia en su mayor\u00eda, que saben que, si en alg\u00fan momento dejan el puesto, hay una larga fila detr\u00e1s esperando ocuparlo.<\/p>\n<p>Luciano es uno de esos j\u00f3venes, con 30 a\u00f1os mantiene a su familia de cuatro poniendo el <em>lomo<\/em> todo el d\u00eda. Con otros compa\u00f1eros como testigos que asienten ante sus afirmaciones, Luciano despotrica contra las autoridades por no cerrar por completo el mercado ante este primer contagio, desinfectar el establecimiento por completo y obligar a que todo el mundo haga cuarentena. Ante el panorama que eso generar\u00eda, Luciano dice: \u201cEntiendo que faltar\u00edan alimentos por un tiempo, para nosotros tambi\u00e9n, pero tienen que cerrar, porque ac\u00e1 viene gente de todos lados, y no sabemos qui\u00e9n es el pr\u00f3ximo que salta enfermo, ni a cu\u00e1ntos va a contagiar. No sabemos si nosotros no estaremos contagiados. \u00bfY qu\u00e9 pasa si traes esto a tu casa y matas un ser querido? Yo prefiero cagarme de hambre antes de que se muera alguien que amo. Capaz que nos toca cagarnos de hambre a todos por un tiempo, pero eso es mejor que la muerte, de eso no se vuelve\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hay labores fundamentales que no son del \u00e1mbito sanitario. Sin ellas, la sociedad no seguir\u00eda funcionando en plena cuarentena, pero est\u00e1n tan mal remuneradas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-490731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=490731"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":490733,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/490731\/revisions\/490733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=490731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=490731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=490731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}