{"id":494547,"date":"2020-10-25T11:35:17","date_gmt":"2020-10-25T15:35:17","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=494547"},"modified":"2020-10-25T11:35:17","modified_gmt":"2020-10-25T15:35:17","slug":"ee-uu-llega-a-las-elecciones-con-una-polarizacion-extrema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2020\/10\/25\/ee-uu-llega-a-las-elecciones-con-una-polarizacion-extrema\/","title":{"rendered":"EE. UU. llega a las elecciones con una polarizaci\u00f3n extrema"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_494548\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-494548\" class=\"size-custom-full-size wp-image-494548\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/5f92d4a856a7a-636x318.jpeg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"318\" \/><p id=\"caption-attachment-494548\" class=\"wp-caption-text\"><em>El candidato dem\u00f3crata, Joe Biden, y el presidente Donald Trump, tuvieron este jueves su \u00faltimo debate, en el que se expusieron dos ideas de EE. UU. muy diferentes.<\/em><\/p><\/div>\n<h4><em><strong>Animosidad entre dem\u00f3cratas y republicanos ronda el 90% y hace temer por la salud de la democracia<\/strong><\/em><\/h4>\n<p id=\"p545172-m348-347-349\" class=\"contenido\">A mediados de 1990, alrededor de un 20 por ciento de dem\u00f3cratas y republicanos en Estados Unidos ten\u00edan una percepci\u00f3n negativa de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en solo dos d\u00e9cadas, esa animosidad se ha disparado a tal punto que hoy la cifra ronda el 90 por ciento.<\/p>\n<p>Es tan extrema la polarizaci\u00f3n que se respira en el pa\u00eds que uno de cada 3 ciudadanos, de acuerdo con un estudio reciente del Centro Hoover, cree que la violencia se justificar\u00eda si con ella se impide el ascenso de otro al poder. Algo inimaginable en un pa\u00eds como EE. UU., pero que tiene a m\u00e1s de uno preocupado por la salud de la democracia estadounidense.<\/p>\n<p id=\"p545172-m392-2-393\" class=\"contenido\">Especialmente en el marco de unas pol\u00e9micas elecciones presidenciales en las que llueven las acusaciones de fraude y se ve al otro como un enemigo casi existencial.<\/p>\n<p>\u201cEsto es m\u00e1s profundo que una competencia por el poder y va m\u00e1s all\u00e1 de perspectivas divergentes en las pol\u00edticas p\u00fablicas. Es un disgusto visceral por el otro que se ha incrementado desde la llegada de <a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/noticias\/donald-trump\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Donald Trump<\/a> a la Casa Blanca en 2016 y sus cuatro a\u00f1os fomentando la divisi\u00f3n para reinar\u201d, afirma John Green, director del centro pol\u00edtico Ray Bliss en la Universidad de Akron.<\/p>\n<p>Pero Trump, sostiene el mismo Green, es solo la expresi\u00f3n de un problema mucho m\u00e1s profundo que lleva a\u00f1os cocin\u00e1ndose en una olla de presi\u00f3n que ahora est\u00e1 a punto de estallar.<\/p>\n<p>De acuerdo con David Baker, director del Centro Legislativo y Presidencial en American University, uno de ellos es que los partidos se han vuelto cada vez m\u00e1s homog\u00e9neos no solo en t\u00e9rminos de ideolog\u00eda, sino en su composici\u00f3n racial y ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>El Partido Republicano, por ejemplo, se ha tornado en un enclave de blancos con una visi\u00f3n conservadora de la sociedad que suele agruparse en suburbios y zonas rurales.<br \/>\nEl Dem\u00f3crata, por el contrario, es hoy una amalgama de minor\u00edas con posturas m\u00e1s liberales que se concentran en centros urbanos.<\/p>\n<p>\u201cCada peque\u00f1a cosa de nuestra vida cotidiana est\u00e1 dividida por l\u00edneas partidistas. Simplemente no tenemos contacto con personas que piensan distinto. Y si no tenemos ese contacto ni interactuamos con ellos, es improbable que una persona se vea expuesta a informaci\u00f3n que pueda cambiar o moderar las creencias sociales y pol\u00edticas\u201d, sostiene Baker.<\/p>\n<p>Ese es el caso, al menos, de John Ritter, un residente del norte de Virginia que dice no tener un solo amigo dem\u00f3crata. \u201cNo tenemos nada en com\u00fan. Y los pocos que ten\u00eda ya no los frecuento porque las conversaciones siempre terminaban en pelea\u201d, sostiene Ritter.<\/p>\n<div id=\"p545172-m398-3-399\" class=\"articulo-quote\">\n<div class=\"quote-bk\">\n<p id=\"m403-402-404\" class=\"mensaje\">Cada peque\u00f1a cosa de nuestra vida cotidiana est\u00e1 dividida por l\u00edneas partidistas. Simplemente no tenemos contacto con personas<br \/>\nque piensan distinto (&#8230;)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p id=\"p545172-m422-4-423\" class=\"contenido\">Un ambiente tan t\u00f3xico que incluso ha terminado por separar a familias enteras. \u201cA mi hermana ya ni la invito a mi casa \u2013dice Ritter\u2013. Es como si vivi\u00e9ramos en dos universos paralelos\u201d.<\/p>\n<p>Si bien esas divisiones no son nuevas \u2013muchos consideran que vienen desde la guerra civil de 1861, cuando el sur se enfrent\u00f3 con el norte por la abolici\u00f3n de la esclavitud\u2013, se han acentuado en a\u00f1os recientes por otros dos factores: la tecnolog\u00eda y c\u00f3mo est\u00e1 ha transformado la manera de consume la informaci\u00f3n, y la \u201cmilitarizaci\u00f3n\u201d de esas rivalidades para alcanzar objetivos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Parte de esa nueva realidad qued\u00f3 expuesta en El dilema social, un documental de Netflix que circul\u00f3 este a\u00f1o y en el que exejecutivos y t\u00e9cnicos de gigantes en redes sociales como Facebook, Google, Twitter e Instagram muestran c\u00f3mo estas firmas han contribuido al nivel de polarizaci\u00f3n que hoy existe, ubicando a las personas en burbujas donde solo reciben informaci\u00f3n que les atrae y como gancho para vender productos.<\/p>\n<p>\u201cSi una persona le hace clic a una noticia \u2013as\u00ed sea falsa\u2013 sobre violentas protestas en las calles, el algoritmo bombardea a esta persona con el mismo tipo de informaci\u00f3n. El fin de estos medios es abrir m\u00e1s espacios para la publicidad de sus clientes. Pero el efecto es que termina aislando a las personas en nichos y modificando su percepci\u00f3n de la realidad\u201d, sostiene Kevin Crust, experto en medios de \u2018LA Times\u2019.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Crust, es un c\u00edrculo vicioso pues una gran cantidad de personas usan estas plataformas como su principal fuente de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque las redes no son enteramente responsables por el clima actual, s\u00ed han amplificado un fen\u00f3meno que se ven\u00eda consolidando desde la d\u00e9cada de los 90, cuando aparecieron cadenas de televisi\u00f3n tipo Fox y MSNBC, que claramente tomaron partido a favor de posturas liberales o conservadoras.Lo otro que est\u00e1 contribuyendo a la polarizaci\u00f3n son los pol\u00edticos y la percepci\u00f3n de que pueden sacar ventaja de estas divisiones.<\/p>\n<div id=\"p545172-m428-5-429\" class=\"articulo-quote\">\n<div class=\"quote-bk\">\n<p id=\"m433-432-434\" class=\"mensaje\">Cuando un votante siente rabia contra sus rivales es m\u00e1s probable que vote por todos los candidatos del partido a nivel estatal y federal<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p id=\"p545172-m452-6-453\" class=\"contenido\">Steven Weber, profesor de la Universidad de Indiana, acaba de publicar un libro en el que analiza c\u00f3mo la rabia es el elemento que m\u00e1s influye en la mente de los electores.<\/p>\n<p>\u201cHace rato entendieron \u2013dice Weber\u2013 que las pol\u00edticas moderadas que buscan consenso no venden. O al menos no tanto como las que generan el odio de la oposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En su libro, \u2018El enojo estadounidense: c\u00f3mo la rabia le da forma a nuestra pol\u00edtica\u2019, Weber usa estad\u00edsticas de las \u00faltimas tres elecciones para demostrar su impacto.<\/p>\n<p>En el 2008, un 43 por ciento de los dem\u00f3cratas y un 46 por ciento de los republicanos expresaban ese sentimiento por la oposici\u00f3n. Eso pas\u00f3 al 56 por ciento y 75 por ciento en el 2012 y luego, al 90 por ciento y 89 por ciento en el 2016.<\/p>\n<p>\u201cLos pol\u00edticos buscan producir esa animosidad por que un votante enojado es un votante leal. Puesto en t\u00e9rminos simples, cuando un votante siente rabia contra sus rivales es m\u00e1s probable que vote por todos los candidatos del partido a nivel estatal y federal\u201d, dice Weber.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las encuestas que analiz\u00f3 este acad\u00e9mico, cuando un elector dec\u00eda no estar c\u00f3modo con el candidato de su propio partido, pero no sent\u00eda rabia por el de la oposici\u00f3n, solo el 22 por ciento termin\u00f3 siendo leal al partido.<\/p>\n<p>Pero cuando ese mismo elector expresaba profunda antipat\u00eda por los rivales, el 95 por ciento termin\u00f3 votando por los candidatos de su partido, pese a no estar a gusto con ellos.<\/p>\n<p>El ejemplo cl\u00e1sico de la explotaci\u00f3n de este tipo de sentimiento se ha visto reflejado con claridad en la era de Donald Trump, dice el profesor. Adem\u00e1s, es algo que est\u00e1n copiando no solo pol\u00edticos de ambos partidos, sino alrededor del mundo.<\/p>\n<p>Pero a un alto costo, sostiene Weber. \u201cEs claro por qu\u00e9 los pol\u00edticos incentivan esa rabia. Pero los efectos son muy negativos y se traducen en desconfianza frente a las instituciones. Si con el objetivo de motivar a su base los pol\u00edticos dicen que las elecciones son fraudulentas o que no se puede confiar en el aparato de justicia porque est\u00e1 parcializado, el p\u00fablico pierde fe en instituciones que son pilares de la democracia. Y eso es grave porque son ellas las que nos sostienen como naci\u00f3n\u201d, afirma el acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>Y es algo que est\u00e1 sucediendo a pasos agigantados. En 1958, un 73 por ciento de los estadounidenses dec\u00eda confiar en las instituciones siempre o casi siempre. En 2019, esa misma cifra solo alcanz\u00f3 el 17 por ciento.<\/p>\n<p>Lo grave, por la manera como las personas est\u00e1n consumiendo sus noticias, de lo eficiente que parece ser la polarizaci\u00f3n para alcanzar objetivos pol\u00edticos y el tribalismo en el que ha ca\u00eddo la sociedad estadounidense, es que no hay mucho espacio para la b\u00fasqueda del consenso y las soluciones. Y de all\u00ed a una fractura constitucional, incluso violenta, puede haber solo un paso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Animosidad entre dem\u00f3cratas y republicanos ronda el 90% y hace temer por la salud de la democracia A mediados de 1990, alrededor de un 20&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11354],"tags":[],"class_list":["post-494547","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sucesos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=494547"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":494549,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494547\/revisions\/494549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=494547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=494547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=494547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}