{"id":495995,"date":"2021-02-11T13:05:56","date_gmt":"2021-02-11T17:05:56","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=495995"},"modified":"2021-02-11T13:05:56","modified_gmt":"2021-02-11T17:05:56","slug":"la-civilizacion-del-amor-anula-sus-raices-y-enferma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2021\/02\/11\/la-civilizacion-del-amor-anula-sus-raices-y-enferma\/","title":{"rendered":"LA CIVILIZACI\u00d3N DEL AMOR,  ANULA SUS RA\u00cdCES Y ENFERMA"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cEs una verdadera desgracia no saber amar, por no haber amado jam\u00e1s\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace tiempo que hemos enfermado, por la ausencia de amor, entre an\u00e1logos. Esa es nuestra principal crisis, la que nos golpea en cualquier instante y por doquier. \u00danicamente nos movemos al dictado de los intereses del mercado, hasta el extremo de ser una pieza m\u00e1s del entramado de los negocios insaciables y corruptos. El dicho de \u201cseg\u00fan lo que tienes as\u00ed vales\u201d, es la materialidad palpable. No se puede caer m\u00e1s bajo. Apenas nadie acompa\u00f1a a nadie en los sufrimientos. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil resulta soltar una l\u00e1grima por alguien! Se acrecientan los devotos del ego\u00edsmo y aumentan las divisiones. Los corazones son m\u00e1s piedra que latido y asistimos a una contienda de absurdos entre semejantes. Todo se compra y se vende, nada se dona, ni una mano tendida ni tampoco una caricia de perd\u00f3n. Florecemos as\u00ed de est\u00fapidos. No hay nada en el astro m\u00e1s peligroso, que desmembrarnos de lo que somos y cultivar la maldad entre nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Olvidamos que, es la autenticidad de lo que entregamos a los dem\u00e1s, lo que verdaderamente nos sana o nos aniquila. Cierto, amar hasta volver amigo al enemigo, no deja de ser el punto m\u00e1s alto de ese poema gozoso, plet\u00f3rico en salud, que es lo que en realidad nos trasciende y enciende las pupilas del alma, para concluir en un arm\u00f3nico oleaje de dichas que nos abracen y cautiven. Por tanto, es ese mundo de los afectos verdaderos los que nos dan subsistencia, y energ\u00eda en abundancia expansiva e inclusiva, lo que incluye las relaciones con la naturaleza de la que formamos parte. Sin esta inspiraci\u00f3n de apegos y simpat\u00edas en bloque, nada se sostiene, mientras la indiferencia toma posiciones ventajosas que nos deshumanizan por completo. Precisamente, el coronavirus nos est\u00e1 dando su gran lecci\u00f3n, al mostrarnos que el efectivo bien, para cada uno, viene de la mano de un don colectivo; y, viceversa, esa ofrenda com\u00fan con la que tanto se nos llena la boca, tambi\u00e9n es un ver\u00eddico acorde para el individuo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La apuesta por una sociedad saludable, esa que por s\u00ed misma nos merecemos, es la que cuida de la salud mental y f\u00edsica de lleno. Desde luego, el ser humano se hace m\u00e1s humanitario en suma, en la medida que el propio bienestar lo abre a todos, lo comparte, y hace la existencia m\u00e1s f\u00e1cil para s\u00ed y para los que caminan a su lado. Dejemos, por consiguiente, que el verdadero amor nos enra\u00edce, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras y de los frentes suscitados. Activemos, en todo momento, la cultura del abrazo. Regresemos a lo que obramos, al cultivo de la palabra y del entusiasmo. Orientemos, adem\u00e1s, nuestros desvelos diarios hacia esa entrega generosa; ser\u00e1 una forma de crecerse, de recrearse y de vivirse. En consecuencia, no podemos continuar vendiendo nuestro propio sustento existencial, a un ejercicio de desamor permanente, de irresponsabilidad de derechos y obligaciones, de ineptitud incesante a gobernarse en paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consumados estos desajustes que comienzan en el mismo hogar, refugio pesaroso como en ning\u00fan otro tiempo, al quebrantarse cada tipo de v\u00ednculos naturales, abandonados a las miserias de los deseos y las circunstancias. Verdaderamente, nos llama la atenci\u00f3n, que las rupturas se produzcan muchas veces entre gentes mayores que buscan una especie de absurda emancipaci\u00f3n o segunda juventud y repelen, sin embargo, el ideal de envejecer juntos sustent\u00e1ndose y sosteni\u00e9ndose rec\u00edprocamente. Por desgracia, las crisis matrimoniales frecuentemente se afrontan sin di\u00e1logo sincero, sin la valent\u00eda de la paciencia necesaria, de la reconciliaci\u00f3n y del perd\u00f3n, porque en realidad no hubo amor del de verdad. De igual forma, cuesta entender que a muchos j\u00f3venes, esta misma sociedad incoherente, les prive de formar una familia, neg\u00e1ndoles oportunidades de futuro. Bajo esta mentalidad contradictoria, que todo lo confunde, llegando a difundir el propio malestar como algo natural, la inhumanidad se nos sirve en bandeja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sea como fuere, es una verdadera desgracia no saber amar, por no haber amado jam\u00e1s. Resulta inquietante que realmente no se ponga de relieve la importancia de esa comuni\u00f3n de amor certero, entre la poblaci\u00f3n humana, al menos como inicio de sanaci\u00f3n de savia. Al fin y al cabo, lo importante no es padecer, sino compadecer; aceptarnos y ponernos en actitud de servicio, curando la envidia, sin hacer ostentaci\u00f3n ni ensancharse como dominador, sino con sentimientos de humildad, tornarse amable y desprendido. Desde luego, pertenecemos a una historia colectiva que ha de fraternizarse pulso a pulso. Por ello, todas las ra\u00edces son necesarias, no podemos destronarlas de nosotros. Unidos haremos esa balada conjunta de interminable luz y enternecida eternidad. De lo contrario, el virus de la muerte nos destruir\u00e1 poco a poco y no conseguiremos renacer ni transformar el mundo; porque la se\u00f1era fuerza y la \u00fanica evidencia que nos transfigura, es el amar en su conjugaci\u00f3n m\u00e1s po\u00e9tica. Justamente, queriendo de veras, dejaremos de utilizarnos unos a otros; encontrando en la placidez del similar, nuestra propia tranquilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>11 de febrero de 2021.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs una verdadera desgracia no saber amar, por no haber amado jam\u00e1s\u201d \u00a0 ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ============================= &nbsp; Hace tiempo que hemos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11353,81],"tags":[],"class_list":["post-495995","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-algo-mas-que-palabras","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=495995"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":495996,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495995\/revisions\/495996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=495995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=495995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=495995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}