{"id":502959,"date":"2022-05-02T10:32:33","date_gmt":"2022-05-02T14:32:33","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=502959"},"modified":"2022-05-02T10:32:33","modified_gmt":"2022-05-02T14:32:33","slug":"nayib-bukele-reprime-las-libertades-civiles-en-el-salvador-y-conserva-su-popularidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2022\/05\/02\/nayib-bukele-reprime-las-libertades-civiles-en-el-salvador-y-conserva-su-popularidad\/","title":{"rendered":"Nayib Bukele reprime las libertades civiles en El Salvador y conserva su popularidad"},"content":{"rendered":"<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-502960\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-636x424.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-636x424.jpg 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-300x200.jpg 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-768x512.jpg 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11-110x73.jpg 110w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/EL-SALVADOR-CRACKDOWN-13-11.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/h4>\n<p><em>Soldados salvadore\u00f1os registrando a hombres en busca de tatuajes de pandillas este mes en Tonacatepeque. (Foto Daniele Volpe\/The New York Times)<\/em><\/p>\n<h4><em><strong>&#8211; La popularidad del presidente salvadore\u00f1o ha aumentado a pesar de que el pa\u00eds ha declarado el estado de emergencia y ha suspendido las principales libertades civiles en el marco de la lucha contra la violencia de las bandas.<\/strong><\/em><\/h4>\n<div id=\"gradient-content\">\n<p>La familia de Heber Pe\u00f1a, de 29 a\u00f1os, ha reunido recibos del negocio y firmas de los clientes para demostrar que gana su dinero honestamente. Temen que ahora est\u00e9 atrapado en una prisi\u00f3n superpoblada, acusado de pertenecer a una pandilla.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, la familia del zapatero percibe de todos modos los beneficios de la campa\u00f1a policial que condujo a su detenci\u00f3n, y admira al l\u00edder que est\u00e1 detr\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>\u201cAparte de esto\u201d, dijo Caleb Pe\u00f1a, hermano de Heber, \u201ctodo lo que ha hecho el presidente es magn\u00edfico\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"tinypass_handler\" class=\"tinypass_handler\">\n<p>Heber Pe\u00f1a es uno de los m\u00e1s de 18 mil salvadore\u00f1os encarcelados en las \u00faltimas semanas, despu\u00e9s de que un repunte de los asesinatos en marzo llev\u00f3 al gobierno a declarar un r\u00e9gimen de excepci\u00f3n, suspendiendo derechos civiles clave garantizados por la Constituci\u00f3n y permitiendo que ni\u00f1os de hasta 12 a\u00f1os sean juzgados como adultos por pertenecer a una pandilla.<\/p>\n<p>Los grupos de derechos humanos han denunciado estas acciones como violaciones a las libertades fundamentales. El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, inst\u00f3 al gobierno salvadore\u00f1o a \u201cmantener el debido proceso y proteger las libertades civiles\u201d.<\/p>\n<p>Pero la mayor\u00eda de los salvadore\u00f1os no se quejan. El pa\u00eds se ha cansado de una violencia interminable, de las pandillas que los aterrorizan, de la ausencia de Estado de derecho que ha inspirado a tantos a migrar.<\/p>\n<p>Gran parte de los salvadore\u00f1os simplemente est\u00e1n aliviados de que su l\u00edder aplique mano dura, incluso si tambi\u00e9n socava la fr\u00e1gil democracia que su pa\u00eds ha luchado por construir en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>El final de una brutal guerra civil en 1992 dio paso a una nueva fuerza an\u00e1rquica en El Salvador, el pa\u00eds m\u00e1s peque\u00f1o de Centroam\u00e9rica: las pandillas que se instalaron despu\u00e9s de que Estados Unidos deport\u00f3 a miles de salvadore\u00f1os al pa\u00eds, muchos de los cuales hab\u00edan formado redes criminales en Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>Las pandillas impulsaron un ciclo de derramamiento de sangre que profundiz\u00f3 la frustraci\u00f3n de la gente con un sistema pol\u00edtico incapaz de garantizar una paz duradera. Ahora, gran parte de la poblaci\u00f3n ha depositado su confianza en un joven l\u00edder de tendencia autoritaria que, al menos temporalmente, ha dado a la gente la estabilidad que tanto deseaba.<\/p>\n<p>Nayib Bukele, el presidente salvadore\u00f1o de 40 a\u00f1os, se ha convertido en uno de los l\u00edderes m\u00e1s populares del mundo. Sus partidarios dicen que eso se debe en gran medida al r\u00e1pido descenso de la violencia de las pandillas desde que asumi\u00f3 el cargo en 2019, as\u00ed como a su gesti\u00f3n de la pandemia, durante la cual mantuvo a muchos a flote con la entrega de alimentos.<\/p>\n<p>Analistas y funcionarios de Estados Unidos creen que la violencia solo ha disminuido debido a una tregua secreta entre las pandillas y el gobierno, algo que Bukele niega.<\/p>\n<p>Y los cr\u00edticos se han ido alarmando ante los esfuerzos sistem\u00e1ticos del presidente para trastocar las fr\u00e1giles instituciones del pa\u00eds y consolidar cada vez m\u00e1s el poder que est\u00e1 en sus manos.<\/p>\n<p>Su partido destituy\u00f3 sumariamente a cinco jueces de la Corte Suprema de Justicia y a un fiscal general que estaba investigando al gobierno, mientras atacaba implacablemente a los medios de comunicaci\u00f3n y a los grupos de defensa.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor\u00eda de los salvadore\u00f1os no parecen percibir que est\u00e1n siendo reprimidos, o simplemente no les importa. La satisfacci\u00f3n con la democracia en El Salvador est\u00e1 en su nivel m\u00e1s alto en m\u00e1s de una d\u00e9cada, seg\u00fan una encuesta realizada en agosto por la Universidad de Vanderbilt. Y una encuesta de CID-Gallup publicada la semana pasada mostr\u00f3 que el 91 por ciento de los encuestados aprobaba las medidas de seguridad del gobierno.<\/p>\n<p>\u201cPara mucha gente en El Salvador, la democracia es b\u00e1sicamente la capacidad del sistema pol\u00edtico para atender su situaci\u00f3n\u201d, dijo Jos\u00e9 Miguel Cruz, experto en El Salvador de la Universidad Internacional de Florida. \u201cSeg\u00fan ese criterio, ven esto como la mejor opci\u00f3n que tienen\u201d.<\/p>\n<p>El miedo a las detenciones arbitrarias se ha extendido por todo el pa\u00eds, seg\u00fan las entrevistas realizadas a decenas de residentes y agentes de polic\u00eda en ciudades que ahora controlan las fuerzas de seguridad. Pero muchos siguen convencidos de que es perfectamente leg\u00edtimo que el gobierno tome medidas extremas para aplastar a las pandillas que los atormentan.<\/p>\n<p>De hecho, mucho antes de que Bukele declarara el estado de emergencia, las libertades b\u00e1sicas ya estaban fuertemente limitadas en gran parte del pa\u00eds. La \u00fanica diferencia es que antes no era el gobierno el que mandaba. Eran las pandillas.<\/p>\n<p>En muchos de los pueblos m\u00e1s pobres de El Salvador, las pandillas son la m\u00e1xima autoridad. Solo ellas deciden qui\u00e9n puede entrar y a qu\u00e9 hora, qu\u00e9 emprendedores pueden abrir un negocio y cu\u00e1nto deben pagar, qui\u00e9n vive y por cu\u00e1nto tiempo.<\/p>\n<p>\u201cEn estas comunidades, la gente ya ha estado bajo un r\u00e9gimen de excepci\u00f3n\u201d, dijo Edwin Segura, jefe de una unidad de investigaci\u00f3n de La Prensa Gr\u00e1fica, un destacado peri\u00f3dico salvadore\u00f1o. \u201cLa gente dice: \u2018bueno, si voy a cambiar, voy a pasar de las manos autoritarias y homicidas de la pandilla a las manos autoritarias del Estado, pues lo tomo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Pe\u00f1a creci\u00f3 y vivi\u00f3 en una urbanizaci\u00f3n al norte de San Salvador, la capital, llamada Distrito Italia, que obtuvo su nombre luego de que Italia don\u00f3 los fondos para construir la comunidad para las personas desplazadas tras un gran terremoto en 1986. Se ha convertido en un basti\u00f3n de la Mara Salvatrucha, o MS-13, que, hasta que se declar\u00f3 el r\u00e9gimen de excepci\u00f3n, dominaba todos los aspectos de la vida cotidiana en el distrito.<\/p>\n<p>Residentes y agentes de polic\u00eda, en activo y retirados, afirman que la pandilla cobraba impuestos a muchos negocios locales y a cualquiera que viniera de fuera a entregar productos. Los postes, o vig\u00edas de la pandilla, informaban de qui\u00e9n entraba en la urbanizaci\u00f3n y avisaban a los altos mandos cuando se acercaban extra\u00f1os o la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Las pandillas incluso interven\u00edan para resolver las disputas entre c\u00f3nyuges o vecinos, imponiendo su propio estilo de ley y orden.<\/p>\n<p>\u201cSi te peleas con tu vecino, acudes a la gente que se encarga de estos lugares, no a la polic\u00eda\u201d, dijo un hombre llamado Rogelio, cuyo nombre no se revela para protegerlo de posibles represalias.<\/p>\n<p>Una vez, dijo, un grupo de pandilleros le dio una paliza hasta dejarlo ensangrentado porque pronunci\u00f3 una palabra que no les gust\u00f3. Hace unos a\u00f1os, mientras Rogelio observaba, mataron a tiros a su mejor amigo, porque el hombre les parec\u00eda \u201cdemasiado tranquilo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSi yo fuera el gobierno, si tuviera el poder, los har\u00eda desaparecer\u201d, dijo Rogelio, refiri\u00e9ndose a los pandilleros. \u201cNo merecen vivir\u201d.<\/p>\n<p>El Departamento del Tesoro estadounidense impuso sanciones a funcionarios de alto rango del gobierno de Bukele el a\u00f1o pasado por dar a los l\u00edderes de las pandillas \u201cincentivos financieros\u201d y privilegios penitenciarios a cambio de menos asesinatos.<\/p>\n<p>Pero cualquier acuerdo pareci\u00f3 haberse venido abajo a finales de marzo, cuando un fin de semana repleto de asesinatos resquebraj\u00f3 la fachada de tranquilidad y ahora Bukele parece estar enfrent\u00e1ndose a las pandillas de forma directa.<\/p>\n<p>Desde que la Asamblea Legislativa de El Salvador aprob\u00f3 por primera vez el decreto de r\u00e9gimen de excepci\u00f3n, los soldados se han apostado en la entrada del Distrito Italia, inspeccionando cada veh\u00edculo que pasa y revisando los cuerpos de los visitantes en busca de tatuajes que puedan indicar v\u00ednculos con las pandillas.<\/p>\n<p>Muchos residentes dicen sentirse m\u00e1s seguros ahora, incluido Rogelio, quien dijo que los que critican el trato de Bukele a los miembros de las pandillas no tienen idea de lo que es ser subyugado por ellas todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cSolo hablan\u201d, dijo de los detractores del presidente, \u201cnosotros estamos aqu\u00ed viviendo esto\u201d.<\/p>\n<p>Bukele se ha empe\u00f1ado en difundir su mano dura en las redes sociales, jact\u00e1ndose de negar a los presos la luz del sol y de racionar su comida. En Twitter, ha publicado videos de guardias de prisi\u00f3n que empujan a hombres tatuados al suelo y de reclusos a los que se les sirven porciones diminutas de comida.<\/p>\n<p>Estas muestras p\u00fablicas de crueldad parecen dise\u00f1adas para ganar puntos pol\u00edticos. Una encuesta de 2017 revel\u00f3 que m\u00e1s de un tercio de los salvadore\u00f1os aprobaba el uso de la tortura y las ejecuciones extrajudiciales en la lucha contra las pandillas.<\/p>\n<p>\u201cTiene que ser una imagen cat\u00e1rtica\u201d, dijo Segura, \u201cver a los pandilleros tirados en el suelo despu\u00e9s de haberlos visto envalentonados, humillando y aterrorizando a otros\u201d.<\/p>\n<p>El propio Bukele admite que el gobierno ha metido en prisi\u00f3n a transe\u00fantes, pero sostiene que representan un porcentaje \u00ednfimo de las detenciones. Marvin Reyes, quien lidera un sindicato policial, dice que los agentes han recibido instrucciones de sus superiores para cumplir \u201cuna cuota diaria de detenciones\u201d. Un portavoz del gabinete de Seguridad del presidente no quiso responder a la afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos pandilleros han pasado a la clandestinidad \u2014han huido a las monta\u00f1as o se han escondido en casas de seguridad\u2014, por lo que la polic\u00eda ha cumplido con la demanda de detenciones masivas llev\u00e1ndose a cualquiera que parezca sospechoso, seg\u00fan Reyes.<\/p>\n<p>\u201cRecibieron una orden y no quieren problemas con su jefe\u201d, dijo Reyes.<\/p>\n<p>Como casi todo el mundo en el Distrito Italia, la familia de Pe\u00f1a, el zapatero, sue\u00f1a con una vida m\u00e1s tranquila.<\/p>\n<p>Pero ellos y muchos otros vecinos insisten en que el joven no tiene nada que ver con las pandillas. Cuando la polic\u00eda derrib\u00f3 su puerta de l\u00e1mina en marzo, Heber Pe\u00f1a estaba atareado en la confecci\u00f3n de un par de zapatos negros.<\/p>\n<p>\u201cEstaba trabajando justo aqu\u00ed\u201d, dijo su padre, V\u00edctor Manuel Pe\u00f1a, mientras se\u00f1alaba un mont\u00f3n de sandalias sin terminar fuera de la casa de dos habitaciones que comparte con Heber. \u201c\u00bfQu\u00e9 pandillero vive en una casa con paredes hechas de l\u00e1mina?\u201d.<\/p>\n<p>Cuando su esposa muri\u00f3 de c\u00e1ncer hace unos a\u00f1os, V\u00edctor Manuel, de 70 a\u00f1os, asumi\u00f3 la responsabilidad de cocinar para la familia. Ahora tiene pesadillas en las que ve a su hijo hambriento en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vot\u00f3 por Bukele, como el resto de la familia. \u201cVimos que era un hombre que s\u00ed se interesaba por la mejora de la naci\u00f3n\u201d, dijo. \u201cPero nunca imaginamos que iba a tener errores as\u00ed\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soldados salvadore\u00f1os registrando a hombres en busca de tatuajes de pandillas este mes en Tonacatepeque. (Foto Daniele Volpe\/The New York Times) &#8211; La popularidad del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":502960,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358,23],"tags":[],"class_list":["post-502959","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especiales","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/502959","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=502959"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/502959\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":502961,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/502959\/revisions\/502961"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/502960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=502959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=502959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=502959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}