{"id":504621,"date":"2022-07-30T12:08:01","date_gmt":"2022-07-30T16:08:01","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=504621"},"modified":"2022-07-30T12:08:01","modified_gmt":"2022-07-30T16:08:01","slug":"un-papa-que-vino-y-se-fue-se-dio-una-disculpa-y-la-realidad-de-la-reconciliacion-quedo-al-descubierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2022\/07\/30\/un-papa-que-vino-y-se-fue-se-dio-una-disculpa-y-la-realidad-de-la-reconciliacion-quedo-al-descubierto\/","title":{"rendered":"Un Papa que vino y se fue, se dio una disculpa y la realidad de la reconciliaci\u00f3n qued\u00f3 al descubierto"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-504622\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/main.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/main.jpg 320w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/main-300x200.jpg 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/main-110x73.jpg 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<p><em><strong>&#8211; Con tanta desgana y tantas palabras analizadas, tanto dolor y tan poco castigo, \u00bfc\u00f3mo avanzan Canad\u00e1 y los Pueblos Ind\u00edgenas hacia la curaci\u00f3n?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Por Allan WoodsReportero del Toronto Star<\/p>\n<p><em><strong>CIUDAD DE QUEBEC\u2014\u00a0<\/strong><\/em>Esta es una par\u00e1bola que no encontrar\u00e1 en la Biblia.<\/p>\n<p>Tres innu, dos mujeres y un hombre, se sientan bajo las impresionantes agujas gemelas de la bas\u00edlica de Ste-Anne-de-Beaupr\u00e9, cerca de la ciudad de Quebec. Han venido a ver al Papa Francisco, para asistir a una misa destinada a expiar el papel de la iglesia en los abusos de las escuelas residenciales.<\/p>\n<p>Llegaron d\u00edas antes desde el pueblo de Pessamit, 340 kil\u00f3metros al norte. Al igual que los cientos de otros en la congregaci\u00f3n, la mayor\u00eda ind\u00edgenas, se despertaron en la oscuridad de la ma\u00f1ana para conseguir buenos asientos.<\/p>\n<p>Si estiran el cuello m\u00e1s all\u00e1 de una columna de piedra, pueden ver el altar, tal vez 50 metros m\u00e1s adelante. Luego llega un voluntario de la iglesia, prometiendo mejores lugares en un banco al frente.<\/p>\n<p>Siguen confiados, pero por una u otra raz\u00f3n los lugares prometidos no existen.<\/p>\n<p>Y cuando regresan, sus antiguos asientos han sido reclamados por una horda de periodistas. (Este reportero era, para que conste, un miembro inc\u00f3modo de dicha horda).<\/p>\n<p>Una voluntaria ind\u00edgena interviene y su frustraci\u00f3n estalla r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>\u201cEste espacio es para la naci\u00f3n Innu\u201d, dice ella. \u201cEllos estuvieron aqu\u00ed primero\u201d.<\/p>\n<p>Se llama a un oficial de la RCMP para que se re\u00fana.<\/p>\n<p>\u201cEl espacio es para los periodistas\u201d, dice. Lo siento, pero las reglas son las reglas.<\/p>\n<p>Finalmente se encuentra una resoluci\u00f3n. Los periodistas se aprietan un poco m\u00e1s y dejan espacio al agradable tr\u00edo Innu, uno de los cuales bromea indignado: \u201c\u00a1Vine a recibir la disculpa del Papa!\u201d.<\/p>\n<p>Acto seguido, saca un juego de cuentas de rosario de color rosa perla, se bendice y comienza a orar.<\/p>\n<p>El incidente, que ocurri\u00f3 en el quinto d\u00eda de la \u201cperegrinaci\u00f3n penitencial\u201d del Papa Francisco a este pa\u00eds, pareci\u00f3 resumir tan bien como cualquiera la inc\u00f3moda situaci\u00f3n que el Papa Francisco de Argentina, de 85 a\u00f1os, descubri\u00f3 en Canad\u00e1.<\/p>\n<p>Cruz\u00f3 el Atl\u00e1ntico para disculparse por el papel que desempe\u00f1aron los cat\u00f3licos en el funcionamiento de las escuelas residenciales y se encontr\u00f3 sumergido en medio milenio de historia, no tan agradable y bondadosa como a muchos canadienses les gusta pensar.<\/p>\n<p>Hubo promesas que no se cumplieron. Protestas que no fueron escuchadas. Nervios peligrosamente desgastados. Un equilibrio siempre inquietante avanzando.<\/p>\n<p>Es ese \u00faltimo elemento que les queda a los canadienses ahora que Francisco concluy\u00f3 su visita papal con una parada en Iqaluit y regres\u00f3 a Roma y la mir\u00edada de otras crisis y compromisos en su agenda y la del mundo.<\/p>\n<p>El Papa ha pedido perd\u00f3n a los Pueblos Ind\u00edgenas en el Vaticano. Ha pedido perd\u00f3n en suelo canadiense.<\/p>\n<p>Ha reconocido que hubo maltrato espiritual, f\u00edsico y psicol\u00f3gico. Reci\u00e9n en el pen\u00faltimo d\u00eda, y frente a una feroz cr\u00edtica, encontr\u00f3 las palabras que muchas v\u00edctimas de los internados ind\u00edgenas han tenido el coraje de pronunciar: \u201cabuso sexual\u201d.<\/p>\n<p>Francisco culp\u00f3 alternativamente a &#8220;muchos miembros&#8221; de la iglesia, &#8220;tantos cristianos&#8221; y &#8220;algunos creyentes&#8221; por los horrores que ocurrieron. Conden\u00f3 el papel desempe\u00f1ado por las \u201cinstituciones cat\u00f3licas locales\u201d y se refiri\u00f3 a las \u201ccuestiones candentes\u201d que enfrenta \u201cesta iglesia peregrina en Canad\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Pero no admiti\u00f3, o no pudo, o no quiso, admitir claramente la culpabilidad o responsabilidad de la poderosa y rica instituci\u00f3n multinacional que preside: la Iglesia Cat\u00f3lica Romana.<\/p>\n<p>Con tanta renuencia y tantas palabras analizadas, tanto dolor sin resolver y tan poco castigo repartido, \u00bfc\u00f3mo avanzan Canad\u00e1 y sus pueblos ind\u00edgenas con la sanaci\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n que se ha exigido y prometido?<\/p>\n<p>Tal vez era predecible que el pont\u00edfice solo tuviera una respuesta verdadera y clara a esta pregunta: redoblar la apuesta por lo divino.<\/p>\n<p>\u201cNuestros propios esfuerzos no son suficientes para lograr la curaci\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n\u201d, dijo, disculp\u00e1ndose con miles de ind\u00edgenas y sobrevivientes de escuelas residenciales en Maskwacis, Alta., hogar de la Primera Naci\u00f3n Ermineskin. \u201cNecesitamos la gracia de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Repitiendo esto en Quebec, Francisco, de voz suave y de habla hispana, parafrase\u00f3 el Evangelio de Juan, pero con un tono del Antiguo Testamento: \u201cHay un solo camino, un solo camino: es el camino de Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n<p>Ese mensaje a\u00fan puede resonar en los corazones de los cat\u00f3licos ind\u00edgenas, una poblaci\u00f3n en declive pero a\u00fan considerable que ha logrado odiar los pecados cometidos en las escuelas residenciales sin abandonar la fe que les impartieron los pecadores.<\/p>\n<p>Sin embargo, para una generaci\u00f3n m\u00e1s joven, la orden del Papa es un eco de la conversi\u00f3n de los misioneros a quienes, primero los colonizadores europeos y luego el gobierno canadiense, les encomendaron la tarea de acabar con la cultura, el idioma y las creencias ind\u00edgenas: la raz\u00f3n de ser. del sistema de escuelas residenciales.<\/p>\n<p>\u201cNunca se nos ha permitido ser como somos. Nunca se nos ha permitido practicar nuestras formas sin temor a las consecuencias, consecuencias muy graves\u201d, dijo Sarain Fox, de 34 a\u00f1os, de la Primera Naci\u00f3n Batchewana, cerca de Sault Ste. Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Fox y su prima, Chelsea Brunelle, se pararon en el altar de la bas\u00edlica en Ste-Anne-de-Beaupr\u00e9, donde Francisco hab\u00eda llegado para una misa de reconciliaci\u00f3n con los pueblos ind\u00edgenas. Juntos, desplegaron una pancarta de protesta pidi\u00e9ndole que rescindiera la Doctrina del Descubrimiento, un principio legal basado en edictos papales del siglo XV que les dio a los exploradores europeos rienda suelta para colonizar y explotar tierras no cristianas.<\/p>\n<p>En una entrevista posterior, Fox reconoci\u00f3 el espacio que el cristianismo sigue ocupando en las comunidades ind\u00edgenas, y la necesidad de respetar a quienes a\u00fan ponen su fe en un Dios cuyos servidores terrenales les fallaron por completo.<\/p>\n<p>\u201cPero lo real aqu\u00ed es que no hay una manera f\u00e1cil de decir esto, no hay forma de no ser franco al respecto: nuestra gente es cat\u00f3lica solo debido a la asimilaci\u00f3n forzada\u201d, dijo, trazando la l\u00ednea entre la postura basada en la fe de Francisco camino a la reconciliaci\u00f3n esta semana y los pases gratuitos escritos para Crist\u00f3bal Col\u00f3n en 1493 por el predecesor de Francisco, el Papa Alejandro VI, un hombre que se dice que disfruta de las gracias de Dios, la riqueza terrenal y el placer de numerosas amantes.<\/p>\n<p>\u201cLa doctrina es el documento que dice que somos salvajes, y si queremos participar en la reconciliaci\u00f3n, la iglesia debe admitir que se equivoc\u00f3\u201d, dijo Fox.<\/p>\n<p>\u201cNo pueden simplemente decir &#8216;lo siento&#8217;. Necesitan decir: &#8216;Nos equivocamos, los pueblos ind\u00edgenas no son salvajes, ustedes son una naci\u00f3n soberana&#8217;, y necesitamos restablecer la soberan\u00eda de una manera real para promulgar eso. \u201d<\/p>\n<p>Hab\u00eda una esperanza muy real de que el Papa Francisco, de mentalidad liberal y progresista, llegar\u00eda a Canad\u00e1 y, con un gran gesto, expiar\u00eda.<\/p>\n<p>Si no fuera por los pecados de los \u00faltimos cinco siglos misioneros en esta parte del mundo, entonces, al menos, por los abusos que han dominado la agenda pol\u00edtica canadiense durante m\u00e1s de una d\u00e9cada y que llevaron al ex primer ministro Stephen Harper a disculparse en la C\u00e1mara. de los Comunes en 2008 por dejar que los pueblos ind\u00edgenas lleven \u201cla carga\u201d de la experiencia de la escuela residencial.<\/p>\n<p>\u201cLa carga\u201d, dijo Harper, \u201ces propiamente nuestra como gobierno y como pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Si la disculpa del Papa Francisco significa algo, \u00e9l y la Iglesia Cat\u00f3lica ahora deben contribuir a quitar esa carga de los hombros ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ver al anciano pont\u00edfice siendo llevado en ruedas por Canad\u00e1, de ver de cerca su monumental lucha para subir los escalones del papam\u00f3vil, parece leg\u00edtimo preguntarse si este hombre tiene la fuerza para llevar la carga de la Iglesia Cat\u00f3lica por las escuelas residenciales.<\/p>\n<p>El Papa Francisco el Fr\u00e1gil, afectado por problemas de ci\u00e1tica y rodilla, no es el mismo Papa Francisco que emergi\u00f3 del c\u00f3nclave papal en 2013.<\/p>\n<p>No el que deleit\u00f3 a la cristiandad y m\u00e1s all\u00e1 con sus frases prosaicas, su rechazo a la ostentaci\u00f3n papal, su negativa a juzgar a los homosexuales, sus intentos de sacudir a la \u00e9lite del Vaticano, la curia, y su misi\u00f3n revolucionaria de cambiar la Iglesia Cat\u00f3lica. m\u00e1s cerca de ser un campe\u00f3n de los miserables y marginados, una agencia a la imagen de Cristo.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que las filosof\u00edas de Francisco se hayan desviado o fracasado.<\/p>\n<p>En sus comentarios p\u00fablicos de esta semana, ha defendido la causa de los refugiados, las personas sin hogar, los enfermos y los ancianos. En La Citadelle, la residencia del gobernador general en la ciudad de Quebec, habl\u00f3 de \u201cla injusticia radical que contamina nuestro mundo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs escandaloso que el bienestar que genera el desarrollo econ\u00f3mico no beneficie a todos los sectores de la sociedad\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Si bien no hubo grandes gestos reales, hubo varios peque\u00f1os momentos, f\u00e1cilmente perdidos, que adquirieron un significado descomunal, en parte debido al estado f\u00edsico de Francisco.<\/p>\n<p>Para Mark McGowan, profesor de la Universidad de Toronto y experto en la historia de la Iglesia Cat\u00f3lica, uno ocurri\u00f3 el lunes, cuando Francisco salud\u00f3 a una anciana sobreviviente con un chal amarillo besando su mano.<\/p>\n<p>\u201cEl protocolo para conocer a un obispo o al Papa ser\u00eda que la persona besara (su) anillo. Aqu\u00ed tom\u00f3 sus manos para besarlas. Fue Francisco demostrando que estaba ah\u00ed para ellos\u201d.<\/p>\n<p>Los momentos de vitalidad m\u00e1s accesibles llegaron cuando una sonrisa genuina se dibuj\u00f3 en el rostro del Papa, cuando sus ojos se iluminaron. Fiel a su forma, estos momentos ocurrieron cuando se encontr\u00f3 en estrecho contacto con la gente.<\/p>\n<p>Recorriendo el santuario de Ste-Anne-de-Beaupr\u00e9, las madres entregaron a sus beb\u00e9s a los guardaespaldas papales, quienes pasaron por encima de los ni\u00f1os para recibir un beso de los labios de Francisco. Ser conducido a las aguas supuestamente curativas de Lac Ste. Anne, un lugar de peregrinaci\u00f3n, parec\u00eda tomar energ\u00eda de la multitud y el redoble del tambor.<\/p>\n<p>Y cuando lleg\u00f3 a la costa, McGowan not\u00f3 que el Papa insisti\u00f3 en que se levantaran los reposapi\u00e9s de su silla y que sus pies tocaran el suelo, un reconocimiento que f\u00e1cilmente se pasa por alto de que estaba en tierra sagrada.<\/p>\n<p>Pero los peque\u00f1os gestos no ser\u00e1n suficientes para llevar a cabo la tarea de sanar y reconciliar.<\/p>\n<p>\u201cPersonalmente, no me importan las disculpas del Papa, y no me importa que haya estado aqu\u00ed\u201d, dijo el jefe de Six Nations of the Grand River, Mark Hill, que albergaba la escuela residencial m\u00e1s antigua, la Anglican- dirige el Instituto Mohawk.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &#8211; Con tanta desgana y tantas palabras analizadas, tanto dolor y tan poco castigo, \u00bfc\u00f3mo avanzan Canad\u00e1 y los Pueblos Ind\u00edgenas hacia la curaci\u00f3n?&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":504622,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,11191],"tags":[],"class_list":["post-504621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-canada","category-top-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/504621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=504621"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/504621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":504623,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/504621\/revisions\/504623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/504622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=504621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=504621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=504621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}