{"id":505420,"date":"2022-09-15T10:02:59","date_gmt":"2022-09-15T14:02:59","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=505420"},"modified":"2022-09-15T10:02:59","modified_gmt":"2022-09-15T14:02:59","slug":"debilidad-y-decadencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2022\/09\/15\/debilidad-y-decadencia\/","title":{"rendered":"DEBILIDAD Y DECADENCIA"},"content":{"rendered":"<p>\u201cCon demasiada frecuencia se envenenan espacios a compartir; sobre todo se mete ciza\u00f1a con las minor\u00edas, los migrantes y los refugiados, obviando que es precisamente la diversidad lo que nos enriquece\u201d.<\/p>\n<p>=============================<br \/>\nV\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<br \/>\n<a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><br \/>\n=============================<\/p>\n<p>Ya es hora de dar la voz de alarma. Por eso, me gustar\u00eda hacer una invitaci\u00f3n a no malgastar la energ\u00eda que todos llevamos consigo, mar adentro; pues, s\u00f3lo a trav\u00e9s de una reflexi\u00f3n interna de cada cual, calmada y tranquila, podremos desenredar todos los nudos. Quiz\u00e1s tengamos que hacer una parada y repensar la orientaci\u00f3n de nuestros andares. La situaci\u00f3n es grave. Basta extender una mirada por el mundo, para sentir este tremendo hurac\u00e1n de conflictos que nos asolan, de desasosiegos en la andadura de la presente vida, de ansiedades y preocupaciones, al observar que se achican los espacios c\u00edvicos y que la desconfianza entre unos y otros es un diario persistente. Hemos de despertar para fortalecernos y esperanzarnos. Lo necesitamos como el agua de cada d\u00eda. Es p\u00fablico y notorio, que no podemos continuar por m\u00e1s tiempo bajo el paraguas de la decadencia y de la debilidad, cuando son los valores y los buenos principios, los que deben sostenernos y sustentarnos como familia globalizada, que ha de hermanarse bajo estos v\u00ednculos m\u00e1s \u00e9ticos.<\/p>\n<p>Nos precisamos todos. Lo que requiere conjugar la honestidad con la concordia, la hermandad con la defensa de las amenazas de desorden y de subversi\u00f3n. Por consiguiente, es el momento de pasar a los hechos, para huir de este espacio oce\u00e1nico de desigualdades, que excluye persistentemente; y que, adem\u00e1s, suele practicar la desinformaci\u00f3n. Si en verdad queremos reafirmar ese esp\u00edritu democr\u00e1tico, que por cierto vamos perdiendo cada amanecer, tenemos que poner en pr\u00e1ctica un justo desarrollo, y as\u00ed reforzar entre s\u00ed los derechos humanos que son interdependientes. Quedar indiferentes ante la multitud de caminos oscuros, no es un buen prop\u00f3sito para ser solidarios y fuertes, lo que nos exige una reflexi\u00f3n autocr\u00edtica y jam\u00e1s una invitaci\u00f3n a la insensibilidad. El futuro, sin duda, es nuestro; pero con otros horizontes de maduraci\u00f3n, de realizaci\u00f3n de la persona. En esto sentido, tampoco me cansar\u00e9 de referirme a la petici\u00f3n de un trabajo decente. Lo que da dignidad es una vida laboral que desarrolle capacidades, que teja relaciones de intercambio y ayuda mutua, que nos haga sentirnos \u00fatiles socialmente y solidarios con los seres queridos.<\/p>\n<p>Un pueblo permanece fuerte, mientras sus moradores se ayudan en los problemas reales y comienza su decadencia, cuando dejan de acompa\u00f1arse, de construir puentes entre sus convecinos, como la de tender la mano y observar con una mirada contemplativa sus calles y sus plazas. A veces pasamos de vernos, porque tampoco nos miramos, ni nos consideramos, en camino con nuestros an\u00e1logos. Somos as\u00ed de ego\u00edstas. Hemos ca\u00eddo en un endiosamiento tan brutal, que muy pocos sienten algo por alguien. Las entretelas est\u00e1n totalmente endurecidas. De hecho, esta senda de decadencia moral es tan fuerte, que la persona que no responde a los c\u00e1nones del bienestar f\u00edsico, mental y social, corre el riego de ser descartado de la poblaci\u00f3n. Por esta raz\u00f3n, hay que cambiar este nefasto estilo de vida que adormece y divide, en lugar de ilusionar y forjar familia. Est\u00e1 visto, que si dejamos de lado la cultura del encuentro con el pr\u00f3jimo, dif\u00edcilmente vamos a salir de esta atm\u00f3sfera de inestabilidades, con las econom\u00edas en declive y las haciendas en manos de unos pocos dominadores, que no admiten suministrar bienes p\u00fablicos esenciales o aumentar la inversi\u00f3n en el capital humano de las mujeres.<\/p>\n<p>Tenemos que ser m\u00e1s justos y honestos. Posiblemente hasta con nosotros mismos. Hay ansiedad, duda y contextos impredecibles en cualquier \u00e1mbito. Algo tan esencial como la entereza, sobre todo a la hora de hacer juicios, est\u00e1 en entredicho continuamente. Con demasiada frecuencia se envenenan espacios a compartir; sobre todo se mete ciza\u00f1a con las minor\u00edas, los migrantes y los refugiados, obviando que es precisamente la diversidad lo que nos enriquece. Falta esa cultura del abrazo, que no conoce fronteras ni reconoce frentes; puesto que, si se promoviera el esp\u00edritu arm\u00f3nico, entonces s\u00ed que avanzar\u00edamos socialmente. Un ser humano aislado, por si mismo, ya se siente d\u00e9bil y en retroceso. Desde luego, la mayor ca\u00edda es no poder sentirse libre y unido, uno mismo junto a los dem\u00e1s. Demasiado poder cansino nos acompa\u00f1a. De ah\u00ed, lo vital de denunciar las falsedades y la necesidad de evidenciar instituciones y sociedades tenaces, que nos reconstruyan, de manera que podamos interrogarnos y respondernos con el coraz\u00f3n en la mano. Naturalmente, m\u00e1s vale un soplo de aut\u00e9ntica existencia que un continuo vivir en la hipocres\u00eda, sin desvivirse por la verdad, que es lo que realmente nos embellece.<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<br \/>\n<a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><br \/>\n15 de septiembre de 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCon demasiada frecuencia se envenenan espacios a compartir; sobre todo se mete ciza\u00f1a con las minor\u00edas, los migrantes y los refugiados, obviando que es precisamente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11353,81],"tags":[],"class_list":["post-505420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-algo-mas-que-palabras","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=505420"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505420\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":505421,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/505420\/revisions\/505421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=505420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=505420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=505420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}