{"id":507617,"date":"2022-12-27T15:44:23","date_gmt":"2022-12-27T19:44:23","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=507617"},"modified":"2022-12-27T15:44:23","modified_gmt":"2022-12-27T19:44:23","slug":"el-hambre-y-la-pobreza-tienen-cuerpo-de-mujer-el-feminismo-campesino-da-sus-primeros-pasos-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2022\/12\/27\/el-hambre-y-la-pobreza-tienen-cuerpo-de-mujer-el-feminismo-campesino-da-sus-primeros-pasos-en-argentina\/","title":{"rendered":"El hambre y la pobreza tienen cuerpo de mujer: el feminismo campesino da sus primeros pasos en Argentina"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-507618\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-636x435.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-636x435.jpg 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-300x205.jpg 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-768x525.jpg 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-1200x820.jpg 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-80x55.jpg 80w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA-107x73.jpg 107w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/J7AHYFX7OFFYHPTM52PNXORLGA.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/p>\n<p><em>Vecinas del vecindario de El Barrial, en la ciudad cordobesa de San Jos\u00e9 (Argentina), envasan mermelada elaborada con frutos que ellas mismas han cosechado.\u00a0<span class=\"a_m_m\">RAMIRO PEREYRA<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; La desigualdad de g\u00e9nero es m\u00e1s profunda en las zonas rurales. As\u00ed es c\u00f3mo ellas se involucran en actividades productivas que les dan autonom\u00eda y espacios de libertad fuera del hogar<\/em><\/h4>\n<p class=\"\">Desde hace cinco a\u00f1os, las mujeres del interior profundo de Argentina, donde persisten arraigados patrones culturales patriarcales, dan sus primeros pasos en el\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/feminismo\/\" data-link-track-dtm=\"\">feminismo<\/a>\u00a0popular y campesino. All\u00ed, en las zonas rurales alejadas y olvidadas, la divisi\u00f3n del trabajo en los hogares sigue siendo r\u00edgida y, ellas, las principales responsables de la\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/seguridad-alimentaria\/\" data-link-track-dtm=\"\">seguridad alimentaria.<\/a><\/p>\n<p class=\"\">El campo reproduce las desiguales de las ciudades en el pa\u00eds: las estancias de miles de hect\u00e1reas de trigo y soja contrastan con los humildes caser\u00edos del campesinado sin servicios b\u00e1sicos, que a\u00fan pelea por la posesi\u00f3n de sus tierras. Las mujeres de este \u201cotro campo\u201d, suelen ser siluetas invisibilizadas que cargan de lunes a lunes con las tareas de la casa, de la crianza y del trabajo en terreno, sin descanso ni recreaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\">Los datos del \u00faltimo<a href=\"https:\/\/www.indec.gob.ar\/ftp\/cuadros\/economia\/cna2018_resultados_preliminares.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">\u00a0Censo Nacional Agropecuario<\/a>\u00a0indican que en\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/argentina\/\" data-link-track-dtm=\"\">Argentina\u00a0<\/a>hay casi 158 millones de hect\u00e1reas de uso agropecuario. Dos de cada diez productores son mujeres y el 38% de la poblaci\u00f3n residente y trabajadora en la explotaci\u00f3n agr\u00edcola y ganadera para exportaci\u00f3n es femenina. En contrapartida, el campesinado monte adentro no figura en gran parte de las estad\u00edsticas. Sin datos, faltan pol\u00edticas p\u00fablicas y acceso a derechos.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZrXw7ZxNW5EqB480N8WXbYY3Y90=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6CWQR2K56BDDTMHTZZI5Y5WKN4.JPG\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZrXw7ZxNW5EqB480N8WXbYY3Y90=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6CWQR2K56BDDTMHTZZI5Y5WKN4.JPG 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Sd9f80O4tfKFPGoq-gPs0Ue0LBM=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6CWQR2K56BDDTMHTZZI5Y5WKN4.JPG 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/VhmF4OnTN7Tx2EYuUGhgg5hK330=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6CWQR2K56BDDTMHTZZI5Y5WKN4.JPG 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/RE0kKysJ0TBFTdO3jIp0LrjAgFQ=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6CWQR2K56BDDTMHTZZI5Y5WKN4.JPG 1960w\" alt=\"Celesta y Camila Cuello cosechan vegetales en la huerta agroecol\u00f3gica del vecindario de El Barrial, en la ciudad de San Jos\u00e9.\" width=\"414\" height=\"280\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><em>Celesta y Camila Cuello cosechan vegetales en la huerta agroecol\u00f3gica del vecindario de El Barrial, en la ciudad de San Jos\u00e9.\u00a0<\/em><span class=\"a_m_m\"><em>RAMIRO PEREYRA<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">La informaci\u00f3n del \u00faltimo<a href=\"https:\/\/www.indec.gob.ar\/indec\/web\/Nivel4-Tema-2-41-135\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">\u00a0Censo Nacional 2010<\/a>\u00a0(falta procesar el censo 2022) indica que la poblaci\u00f3n rural en Argentina representa el 8,9% del total y las mujeres son minor\u00eda (45%) porque migran y padecen el desarraigo.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLas desigualdades y las violencias estructurales que sufren las\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america-futura\/2022-11-27\/solar-mamas-las-campesinas-guatemaltecas-que-estudian-ingenieria-para-llevar-luz-a-sus-comunidades.html\" data-link-track-dtm=\"\">mujeres campesinas\u00a0<\/a>se caracteriza por las dificultades del trabajo digno reconocido monetariamente, y la falta de acceso a la titularidad de las tierras que son necesarias para la producci\u00f3n y para la vida cotidiana\u201d, explica Carolina Moyano, miembro del<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/movimientocampesino.decordoba\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">\u00a0Movimiento Campesino C\u00f3rdoba<\/a>\u00a0y del equipo de feminismo campesino y popular.<\/p>\n<p class=\"\">La inequidad en el acceso al trabajo rentado y las condiciones de extrema exigencia en la cosecha de la papa en el oeste de la provincia de C\u00f3rdoba, y de otros cultivos en varias provincias, sirvieron de motor para la b\u00fasqueda de alternativas de empoderamiento a trav\u00e9s de emprendimientos.<\/p>\n<p class=\"\">El<a href=\"https:\/\/viacampesina.org\/es\/movimiento-nacional-campesino-indigena-mnci\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">\u00a0Movimiento Nacional Campesino Ind\u00edgena,\u00a0<\/a>que articula desde hace 20 a\u00f1os a agrupaciones campesinas de siete jurisdicciones argentinas, y aglutina a nueve mil familias, tambi\u00e9n forma parte de V\u00eda Campesina, una organizaci\u00f3n internacional que busca el desarrollo, el arraigo, mejores condiciones de vida y la soberan\u00eda alimentaria.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/kAkzLfypdVPV8ZSHgoO781kH0ko=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILXW3IJG2JHFDMOZBBVURXIAOQ.JPG\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/kAkzLfypdVPV8ZSHgoO781kH0ko=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILXW3IJG2JHFDMOZBBVURXIAOQ.JPG 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/spnR8MGaV4NhGU1kJ-A6S8sE2Fc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILXW3IJG2JHFDMOZBBVURXIAOQ.JPG 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/AIsZVkppdtpc7q8Bkk-Y0fvslXA=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILXW3IJG2JHFDMOZBBVURXIAOQ.JPG 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/sJ77oCHVGQ5lEQk__6zzeSNwz8c=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ILXW3IJG2JHFDMOZBBVURXIAOQ.JPG 1960w\" alt=\"Carolina Moyano, miembro del Movimiento Campesino C\u00f3rdoba. dentro de una de las aulas de las escuela campesina de Las Cortaderas.\" width=\"414\" height=\"305\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><em>Carolina Moyano, miembro del Movimiento Campesino C\u00f3rdoba. dentro de una de las aulas de las escuela campesina de Las Cortaderas.\u00a0<\/em><span class=\"a_m_m\"><em>RAMIRO PEREYRA<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">Estos movimientos impulsan desde hace un lustro acciones de reflexi\u00f3n y acci\u00f3n feminista, que nacen desde las propias comunidades. En la \u00faltima asamblea que reuni\u00f3 a 200 mujeres este a\u00f1o (el doble que en 2021) en Villa Dolores, en el oeste cordob\u00e9s, qued\u00f3 claro que se trata de un feminismo con \u201clos pies en la tierra\u201d, que lucha por la igualdad: por la vida digna libre de violencias y opresiones.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cHay que sacar a las mujeres de ese formato donde no hacen nada sino las dejan (&#8230;) He pechado [empujado] para que tengamos una reuni\u00f3n de mujeres, pero los hombres no les permiten ir, quieren saber de qu\u00e9 conversamos. No s\u00e9 qu\u00e9 piensan que vamos a planear\u201d, dice Miriam Reinoso, de 58 a\u00f1os, pionera de la Uni\u00f3n Campesina de Traslasierra (Ucatras) y habitante de Las Cortaderas, un paraje rural \u00e1rido casi en el l\u00edmite con la provincia de San Luis, donde cr\u00eda cabritos, colabora con el servicio sanitario, elabora queso de cabra y cremas con hierbas medicinales.<\/p>\n<p class=\"\">Miriam viene peleando desde hace dos d\u00e9cadas por la autonom\u00eda econ\u00f3mica de las mujeres, por el reconocimiento de las tareas no rentadas y la eliminaci\u00f3n del sometimiento hist\u00f3rico. \u201cEn el caso de la venta de la producci\u00f3n de ganader\u00eda caprina, las campesinas no administran el dinero de la comercializaci\u00f3n sino los varones\u201d, explica Moyano. Adem\u00e1s, se\u00f1ala, los animales de ellas se registran en los organismos oficiales a nombre de ellos.<\/p>\n<p class=\"\">Ana Cuello, una campesina de 42 a\u00f1os, productora de dulces (mermeladas) en la localidad de San Jos\u00e9, subraya que el feminismo del campo es diferente al de la ciudad. \u201cLo hacemos desde nuestras ra\u00edces como trabajadoras rurales. Tenemos nuestra producci\u00f3n para defender nuestros ingresos y manejar nuestra plata\u201d, remarca.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/jdpzwpYNYcT64Jh6CVhwvI998wc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2G4XUJXTEBAYTFV6S6GQTC3BN4.JPG\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/jdpzwpYNYcT64Jh6CVhwvI998wc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2G4XUJXTEBAYTFV6S6GQTC3BN4.JPG 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/yE4xegQgjRWqi3xPzlrgIm_BFBA=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2G4XUJXTEBAYTFV6S6GQTC3BN4.JPG 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Bl4UHug-0I3dE9VYLjsJVm6mZUY=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2G4XUJXTEBAYTFV6S6GQTC3BN4.JPG 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/RbKQ9PZrJoQE2j83oQN0BcW67xc=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2G4XUJXTEBAYTFV6S6GQTC3BN4.JPG 1960w\" alt=\"Ana Cuello posa junto a docenas de frascos de mermelada de naranja.\" width=\"414\" height=\"301\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><em>Ana Cuello posa junto a docenas de frascos de mermelada de naranja.\u00a0<\/em><span class=\"a_m_m\"><em>RAMIRO PEREYRA<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">Las mujeres explican que el feminismo va tomando forma desde la educaci\u00f3n popular como un ejercicio intelectual colectivo y horizontal que permite entender c\u00f3mo se manifiesta el patriarcado en las relaciones, estructuras familiares y sociales campesinas, y desde ah\u00ed defender con acciones los derechos y la vida digna.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEn lo rural y en lo urbano perif\u00e9rico, el hambre y la pobreza tienen cuerpo de mujer. Es una met\u00e1fora un poco triste, pero el esfuerzo y las dificultades no se sufren por igual entre hombres y mujeres\u201d, opina Moyano.<\/p>\n<h3 class=\"\">De sol a sol<\/h3>\n<p class=\"\">En el peque\u00f1o poblado de Las Cortaderas, a unos 800 kil\u00f3metros de la ciudad de Buenos Aires, una calle de tierra seca y polvorienta separa al campo pr\u00f3spero de los campesinos empobrecidos. A la derecha, las hect\u00e1reas de soja con riego por aspersi\u00f3n. Al frente, un caser\u00edo de 41 familias que sobreviven sin energ\u00eda el\u00e9ctrica, con agua de pozo, algunos cabritos en los corrales, una escuela multigrado y un modesto centro de salud que funciona en el terreno de Miriam.<\/p>\n<p class=\"\">Ella es una todoterreno, que adem\u00e1s de ganarse el sustento con tareas de campo es la referente de salud. No tiene estudios, pero aprendi\u00f3 con los m\u00e9dicos comunitarios: hace papanicolaus, aconseja a los j\u00f3venes sobre anticoncepci\u00f3n y acompa\u00f1a al profesional de salud que visita la zona una vez al mes.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEs una vida muy sacrificada en el campo. Est\u00e1s luchando d\u00eda a d\u00eda. Trabajamos mucho, de sol a sol. No tenemos un lugar para juntarnos a tomar mate o para recreaci\u00f3n, no te da el tiempo\u201d, detalla.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Ze52qLaABzibM5NyvcQknep7iwQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/JGAEAXOLFBBNZPH7YDK2XFPE5I.JPG\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Ze52qLaABzibM5NyvcQknep7iwQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/JGAEAXOLFBBNZPH7YDK2XFPE5I.JPG 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hlQrjZTZWLIrzMZdrq7du88Moxw=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/JGAEAXOLFBBNZPH7YDK2XFPE5I.JPG 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/yWStA22emki4ralYp_K5BxusKWM=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/JGAEAXOLFBBNZPH7YDK2XFPE5I.JPG 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/WcUTdagYycc6SaIHVKnDVbOItxY=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/JGAEAXOLFBBNZPH7YDK2XFPE5I.JPG 1960w\" alt=\"Miriam Reinoso junto a sus cabritos, en el poblado de Las Cortaderas.\" width=\"414\" height=\"273\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><em>Miriam Reinoso junto a sus cabritos, en el poblado de Las Cortaderas.\u00a0<\/em><span class=\"a_m_m\"><em>RAMIRO PEREYRA<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">All\u00ed, en primavera, hacen 40 grados a la sombra y las ara\u00f1as se achicharran con el sol abrasador. En su casa en penumbras para mantenerla fresca, Miriam cuenta que conoce sus derechos, algo que sus antepasados ignoraban. Por eso fue una de las impulsoras de la apertura de la escuela campesina en un viejo galp\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLa gente no sabe c\u00f3mo vive la mujer en el campo. No ten\u00e9s un feriado. Tenemos mucho trabajo que no es reconocido ni por los hombres que viven con nosotras. \u2018Es ama de casa, no hace nada\u2019, dicen. Si lavar la ropa, levantar a los chicos para la escuela o limpiar no es trabajo, \u00bfpor qu\u00e9 no lo hacen ellos?\u201d, ironiza.<\/p>\n<h3 class=\"\">Poca autonom\u00eda<\/h3>\n<p class=\"\">El feminismo campesino se construye desde las unidades productivas conducidas por mujeres y desde espacios de formaci\u00f3n pol\u00edtica gestionados por el Movimiento Campesino, una organizaci\u00f3n sin filiaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p class=\"\">Nucleadas en comunidades, llevan adelante sus propios emprendimientos colectivos: la elaboraci\u00f3n de quesos de cabra, mermeladas, dulce de leche, miel, productos de huerta o con hierbas arom\u00e1ticas. Los comercializan a precios justos a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n campesina y as\u00ed obtienen ganancias que les permite independencia.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cVen\u00edamos trabajando en la perspectiva de igualdad de g\u00e9nero, pero no era suficiente. Construimos el feminismo campesino y popular porque nos lleva a mirarnos desde las particularidades de la vida del campo. La discusi\u00f3n tiene que ver con el acceso a derechos; estamos disputando las pol\u00edticas p\u00fablicas desde el origen: no hay registro de la situaci\u00f3n de mujeres, de cu\u00e1ntas son productoras y cu\u00e1nto alimento producen. Creemos que si no se nombra no existe y si no existe, no se nombra. La econom\u00eda que generan las mujeres es muy grande, pero la autonom\u00eda econ\u00f3mica que tienen es muy baja\u201d, opina Carolina.<\/p>\n<h3 class=\"\">Producci\u00f3n y poder<\/h3>\n<p class=\"\">En El Barrial, un vecindario de San Jos\u00e9 un grupo de campesinas &#8211; las parientes Laura, Valeria, Lili, Romina y Ana Cuello, as\u00ed como Bel\u00e9n Ag\u00fcero y dos varones- llevan adelante un emprendimiento de fabricaci\u00f3n de dulces caseros. La mesa de trabajo funciona en el patio de Ana donde se colocan los frascos esterilizados y se cocina la preparaci\u00f3n a fuego lento.<\/p>\n<p class=\"\">Todas las dulceras tienen experiencia en la cosecha de la patata; algunas, desde los 11 a\u00f1os, con secuelas f\u00edsicas por a\u00f1os de exigencias extremas. \u201cLa gente junta en una bolsa a mano la papa que va tirando una m\u00e1quina, sin horario. Dej\u00e1s la vida\u201d, dice Valeria.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/C6OI6xIKdQ2dH89vXZwbU5T-IsQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6VRQS5ZHSRGP3MLKPJ3J3LNBNQ.JPG\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/C6OI6xIKdQ2dH89vXZwbU5T-IsQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6VRQS5ZHSRGP3MLKPJ3J3LNBNQ.JPG 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/MFNFmcdFdZ1vczbMhSmbHzYh4pA=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6VRQS5ZHSRGP3MLKPJ3J3LNBNQ.JPG 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/b47Q-TKpstM6FvfE3wGF_THBDdI=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6VRQS5ZHSRGP3MLKPJ3J3LNBNQ.JPG 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mArF16mHuH7GEUElkFJyjgCRipc=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6VRQS5ZHSRGP3MLKPJ3J3LNBNQ.JPG 1960w\" alt=\"Vecinos de El Barrial elaboran mermelada de naranja, el pasado 18 de noviembre.\" width=\"414\" height=\"299\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><em>Vecinos de El Barrial elaboran mermelada de naranja, el pasado 18 de noviembre.\u00a0<\/em><span class=\"a_m_m\"><em>RAMIRO PEREYRA<\/em><\/p>\n<p><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">Por eso agradecen la oportunidad de recibir un subsidio del Estado para producir alimentos y comercializarlos. Pero a\u00fan les falta la habilitaci\u00f3n para la venta al p\u00fablico; s\u00f3lo lo hacen a trav\u00e9s de una red de almacenes campesinos distribu\u00eddos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"\">Valeria cree que la posibilidad de elaborar las mermeladas es un paso a la autonom\u00eda. \u201cYa no somos dependientes de que el hombre te va a traer la moneda. Ahora le digo a mi marido: \u2018yo manejo mi plata, dividimos gastos\u2019. El me dice \u2018van a esas reuniones all\u00e1 (del movimiento campesino) y se vuelven m\u00e1s fuertes\u2019. Ya nos sentimos con m\u00e1s poder\u201d, admite.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vecinas del vecindario de El Barrial, en la ciudad cordobesa de San Jos\u00e9 (Argentina), envasan mermelada elaborada con frutos que ellas mismas han cosechado.\u00a0RAMIRO PEREYRA&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":507618,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-507617","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=507617"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507617\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":507619,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507617\/revisions\/507619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/507618"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=507617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=507617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=507617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}