{"id":507659,"date":"2022-12-29T14:01:36","date_gmt":"2022-12-29T18:01:36","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=507659"},"modified":"2022-12-29T14:01:36","modified_gmt":"2022-12-29T18:01:36","slug":"el-entorno-de-mario-vargas-llosa-explica-la-ruptura-con-isabel-preysler-eran-incompatibles-a-el-le-interesa-la-cultura-y-a-ella-el-espectaculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2022\/12\/29\/el-entorno-de-mario-vargas-llosa-explica-la-ruptura-con-isabel-preysler-eran-incompatibles-a-el-le-interesa-la-cultura-y-a-ella-el-espectaculo\/","title":{"rendered":"El entorno de Mario Vargas Llosa explica la ruptura con Isabel Preysler: \u201cEran incompatibles. A \u00e9l le interesa la cultura y a ella el espect\u00e1culo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-507660\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-636x477.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-636x477.jpg 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-300x225.jpg 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-768x576.jpg 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-1200x900.jpg 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ-97x73.jpg 97w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/UBN67TZBD5BGJBKMRYW7JCXZUQ.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/p>\n<p><em>Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en el &#8216;photocall&#8217; de un evento en Madrid el 25 de julio.<span class=\"a_m_m\">CORDON PRESS<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; El premio Nobel de Literatura y la celebridad han roto tras ocho a\u00f1os de relaci\u00f3n. Fuentes cercanas al escritor aclaran los motivos de la separaci\u00f3n m\u00e1s inesperada y medi\u00e1tica de 2022<\/em><\/h4>\n<p class=\"\">\u201cTodas las noches, parece mentira, desde que comet\u00ed la locura de abandonar a mi mujer, pienso en ella y me asaltan los remordimientos. Creo que solo una cosa hice mal en la vida: abandonar a Carmencita por una mujer que no val\u00eda la pena (\u2026). Todas las noches pienso en ella y le pido perd\u00f3n\u201d, dice Mario Vargas Llosa (Arequipa, Per\u00fa, 86 a\u00f1os) en\u00a0<i>Los vientos<\/i>, un cuento con tintes autobiogr\u00e1ficos que escribi\u00f3 hace m\u00e1s de dos a\u00f1os y que public\u00f3 en\u00a0<i>Letras Libres<\/i>\u00a0en 2021.<\/p>\n<p class=\"\">En ese relato,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2010\/10\/07\/actualidad\/1286402403_850215.html#:~:text=El%20autor%20de%20%E2%80%B2La%20fiesta,asegurado%20tras%20conocer%20la%20noticia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">el premio Nobel de Literatura<\/a>\u00a0cuenta la historia de un hombre que est\u00e1 llegando al crep\u00fasculo de su vida, un hombre desilusionado que se arrepiente de haber dejado a su esposa por otra. \u201cYa me olvid\u00e9 del nombre de aquella mujer por la que abandon\u00e9 a Carmencita. Nunca la quise. Fue un enamoramiento violento y pasajero, una de esas locuras que revientan una vida. Por hacer lo que hice, mi vida se revent\u00f3 y ya nunca m\u00e1s fui feliz (\u2026). Fue un enamoramiento de la\u00a0<i>pichula<\/i>, no del coraz\u00f3n. De esa\u00a0<i>pichula<\/i>\u00a0que ya no me sirve para nada, salvo para hacer pip\u00ed\u201d, contin\u00faa el escritor hispanoperuano en su relato.<\/p>\n<p class=\"\">La publicaci\u00f3n de<i>\u00a0Los vientos<\/i>\u00a0pas\u00f3 inadvertida para el gran p\u00fablico, pero no para el entorno \u00edntimo del autor de obras como\u00a0<i>La fiesta del chivo<\/i>\u00a0y\u00a0<i>La t\u00eda Julia y el escribidor<\/i>, que vio en este cuento se\u00f1ales de la aparente fatiga que ya sent\u00eda entonces Vargas Llosa tras siete a\u00f1os de convivencia junto a Isabel Preysler (Manila, Filipinas, 71 a\u00f1os).<\/p>\n<p class=\"\">El relato de ficci\u00f3n est\u00e1 sembrado de pistas que conducen a la realidad. Est\u00e1n las reiteradas referencias veladas a su exesposa: Carmen es el primer nombre de Patricia Llosa, la anterior mujer del Nobel y madre de sus tres hijos. Tambi\u00e9n pueden leerse entre l\u00edneas las cr\u00edticas a cierta alta sociedad fr\u00edvola y farandulera: \u201cEs imposible gozar de un concierto, o de una \u00f3pera y hasta de una comedia ligera, rodeado de gente que no hace m\u00e1s que teclear o acariciar las tabletas que tienen bajo los ojos\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Se palpa la incomodidad del escritor frente a la sobreexposici\u00f3n medi\u00e1tica y a lo que \u00e9l mismo llam\u00f3, siguiendo la estela del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Guy Debord, \u201cla civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo\u201d: \u201cA veces pienso que, sin darme cuenta, lo que ocurre a mi alrededor me va contaminando a m\u00ed tambi\u00e9n y ya no s\u00e9 realmente distinguir entre lo que es cultura y eso que hace sus veces en el mundo disparatado en que ahora vivimos\u201d. Y su cansancio y hast\u00edo por una agenda social tan intensa como mon\u00f3tona: \u201cLa cena me impresion\u00f3 mucho, es cierto, no por la comida, nada del otro mundo, sino por los hologramas. Toda la noche estuvimos rodeados de esos personajes fantasmales, duplicando a camareros o camareras, sirviendo la mesa, pasando las fuentes con bocaditos y bebidas\u201d. En la ficci\u00f3n, el protagonista logra huir de ese mundo dist\u00f3pico y se refugia en su antigua casa, en la calle de la Flora de Madrid, que es la casa donde Vargas Llosa viv\u00eda con su prima y exesposa, Carmen Patricia Llosa.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cCuando le\u00edmos\u00a0<i>Los vientos<\/i>, vimos las claras referencias autobiogr\u00e1ficas y tambi\u00e9n las referencias a su relaci\u00f3n con Isabel, aunque por supuesto no utiliza su nombre ni mucho menos\u201d, explica una persona del entorno m\u00e1s cercano de Vargas Llosa.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEste cuento lo termin\u00f3 de escribir en diciembre de 2020, hace dos a\u00f1os. De modo que la crisis con Isabel viene de lejos. No ha sido algo repentino o inesperado, como se ha dicho. El deterioro de la relaci\u00f3n, las dudas, el arrepentimiento, la insatisfacci\u00f3n&#8230; todo eso llevaba gest\u00e1ndose desde hace tiempo. La prensa rosa los ha presentado siempre como una pareja id\u00edlica, pero hace tiempo que pasaron de algo id\u00edlico a algo menos feliz y m\u00e1s complicado\u201d, contin\u00faa la misma fuente.<\/p>\n<p class=\"\">En el mes de junio de este a\u00f1o, Mario Vargas Llosa y la viuda del ministro Miguel Boyer sufrieron su primera gran crisis. A comienzos del verano \u00e9l abandon\u00f3 la casa que tiene ella en la urbanizaci\u00f3n Puerta de Hierro y volvi\u00f3 a su piso en el centro de la capital. Poco despu\u00e9s, regres\u00f3 a la mansi\u00f3n de la llamada \u201creina de corazones\u201d en la avenida Miraflores. Entonces desmintieron los rumores de ruptura, pero las diferencias estaban ah\u00ed. \u201cNo hubo\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/gente\/2022-12-28\/isabel-preysler-y-mario-vargas-llosa-se-separan-tras-ocho-anos-de-noviazgo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">ataques de celos, como se ha dicho<\/a>. Eso es falso. Esto ha sido la culminaci\u00f3n de un deterioro\u201d, insisten.<\/p>\n<p class=\"\">Al tratar de contactar con Isabel Preysler dicen. \u201cLa se\u00f1ora est\u00e1 fuera del pa\u00eds\u201d, ha explicado un empleado que trabaja en una de las casas m\u00e1s famosas de Espa\u00f1a,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/gente\/2022-10-02\/el-protocolo-de-prevencion-de-danos-que-isabel-preysler-ha-ensenado-a-tamara-falco-50-anos-evitando-que-las-vicisitudes-del-corazon-la-manchen-o-salpiquen.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">tantas veces retratada en las p\u00e1ginas de\u00a0<i>\u00a1Hola!<\/i>.<\/a>\u00a0\u201cMario y yo hemos decidido poner fin a nuestra relaci\u00f3n definitivamente. No quiero dar ninguna declaraci\u00f3n m\u00e1s\u201d, dijo ella el mi\u00e9rcoles a la citada revista, su publicaci\u00f3n de cabecera desde hace 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"\">En el c\u00edrculo del escritor describen a la pareja como \u201cdos personas de mundos muy distintos\u201d. Y hablan de dos razones que precipitaron la ruptura. La primera, las discrepancias en sus intereses y estilos de vida, la falta de planes en com\u00fan. \u201cEran incompatibles. A \u00e9l le interesa la cultura y a ella el espect\u00e1culo. Hay un abismo entre ambos\u201d. La segunda es m\u00e1s una impresi\u00f3n. \u201c\u00c9l ya parec\u00eda sentirse inc\u00f3modo viendo su imagen convertida en un adorno, en un reclamo para fiestas, eventos y hasta\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/television\/2022-08-04\/tamara-falco-la-marquesa-el-cuento-de-hadas-que-esconde-un-viaje-del-heroe.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">para el documental de la hija de Isabel, Tamara Falc\u00f3<\/a>\u201d, dicen.<\/p>\n<p class=\"\">Amigos de uno y otra coinciden en que ambos intentaron adaptarse a sus respectivos mundos. Pero la cultura y el espect\u00e1culo son universos antag\u00f3nicos. \u201cAl principio, a Mario incluso le divirti\u00f3 desde un punto de vista antropol\u00f3gico, aunque nunca estuvo c\u00f3modo en ese \u00e1mbito\u201d, reconocen.<\/p>\n<p class=\"\">El premio Nobel lleg\u00f3 a decir que se somet\u00eda a los posados, las exclusivas y los\u00a0<i>photocalls<\/i>\u00a0\u201cpor amor\u201d. \u201cSi pudiera elegirlo no me gustar\u00eda aparecer en el\u00a0<i>\u00a1Hola!.\u00a0<\/i>Ahora aparezco en la revista por razones de tipo personal. Pero si usted tiene la receta para no aparecer, d\u00edgamelo\u201d, pidi\u00f3 a un periodista en la rueda de prensa de presentaci\u00f3n de su novela\u00a0<i>Cinco esquinas<\/i>, en 2016. En ese mismo acto, defini\u00f3 a\u00a0<i>\u00a1Hola!\u00a0<\/i>como la novela por entregas del siglo XXI. \u201cEs un fen\u00f3meno cultural de nuestro tiempo. Hay millones de personas que quieren algo que les haga so\u00f1ar y que antes ofrec\u00edan la novela y la poes\u00eda. Ahora lo ofrece\u00a0<i>\u00a1Hola!\u00a0<\/i>con enorme talento\u201d, dijo. Sus palabras sorprendieron a la prensa cultural que cubr\u00eda el acto, que todav\u00eda ten\u00eda muy presente\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2011\/01\/22\/babelia\/1295658733_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"><i>La civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo<\/i><\/a><i>.\u00a0<\/i>En<i>\u00a0<\/i>ese ensayo de 2012, el pensador defin\u00eda al periodismo del coraz\u00f3n como una industria \u201cfr\u00edvola\u201d, \u201csin valores est\u00e9ticos\u201d, dominada por \u201cel carnaval de los embusteros\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Durante estos a\u00f1os, esa misma prensa se empe\u00f1\u00f3 en retratar al binomio Preysler-Llosa como una pareja feliz. O fue la propia pareja la que se empecin\u00f3 en mostrarse as\u00ed ante los\u00a0<i>flashes.<\/i>\u00a0Pero los indicios del desgaste llevaban tiempo asomando a la superficie.<\/p>\n<p class=\"\">Ella no lo acompa\u00f1\u00f3 al \u00faltimo congreso literario sobre su obra, celebrado hace unos meses en la ciudad de Florencia, ni al reciente estreno de\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/02\/04\/babelia\/1423053000_907049.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">un montaje de\u00a0<i>Los cuentos de la peste<\/i>\u00a0<\/a>en Catania, Sicilia. \u201cIsabel prefiri\u00f3 irse a las islas Maldivas\u201d, concluyen.<\/p>\n<p class=\"\"><i>\u00a1Hola!\u00a0<\/i>dice que Preysler est\u00e1 triste y convencida de que no hay marcha atr\u00e1s. El entorno del Nobel dice que \u00e9l est\u00e1 muy bien f\u00edsica, mental y emocionalmente. \u201cEst\u00e1 de buen \u00e1nimo y trabajando en una nueva novela\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Vargas Llosa ha vuelto a escribir en su piso del Madrid de los Austrias. Al final de\u00a0<i>Los Vientos<\/i>, el cuento que public\u00f3 en 2021, el protagonista logra llegar a su antigua casa, la casa real de Vargas Llosa, \u201cdonde la calle de la Flora se encuentra con la de Hileras y toca la min\u00fascula Plaza de San Mart\u00edn, que se convertir\u00e1 luego en la Plaza de las Descalzas\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cNo ten\u00eda la llave que abre el gran port\u00f3n donde vivo (\u2026). Sin embargo, tuve suerte. A solo 10 o 15 minutos de estar esperando, apareci\u00f3 un se\u00f1or con bast\u00f3n, que reconoc\u00ed a medias. Se par\u00f3 junto a la puerta y sac\u00f3 una llave y la abri\u00f3\u201d. Como si Mario Vargas Llosa hubiera reconocido a Mario Vargas Llosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en el &#8216;photocall&#8217; de un evento en Madrid el 25 de julio.CORDON PRESS &nbsp; &#8211; El premio Nobel de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":507660,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2482,23],"tags":[],"class_list":["post-507659","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculo","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=507659"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507659\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":507661,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507659\/revisions\/507661"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/507660"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=507659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=507659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=507659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}