{"id":513773,"date":"2023-10-28T12:50:38","date_gmt":"2023-10-28T16:50:38","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=513773"},"modified":"2023-10-28T12:50:38","modified_gmt":"2023-10-28T16:50:38","slug":"testamento-digital-los-peligros-de-fallecer-sin-dejar-un-administrador-para-tus-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2023\/10\/28\/testamento-digital-los-peligros-de-fallecer-sin-dejar-un-administrador-para-tus-redes-sociales\/","title":{"rendered":"Testamento digital: los peligros de fallecer sin dejar un administrador para tus redes sociales"},"content":{"rendered":"<h5><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-big-size wp-image-513774\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-1200x716.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"716\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-1200x716.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-300x179.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-768x458.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-636x380.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM-122x73.png 122w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Screen-Shot-2023-10-28-at-12.49.45-PM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><em>\u00bfUna vida digital &#8216;post mortem&#8217;? S\u00ed, si usted lo elige.\u00a0<span class=\"a_m_m\">GETTY IMAGES \/ BLANCA L\u00d3PEZ (COLLAGE)<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211;\u00a0 Nuestros perfiles digitales no solo podr\u00edan perderse una vez muramos, tambi\u00e9n provocar dolor a seres queridos si reciben alertas indeseadas o ser objeto de usos delictivos con el amparo de la inteligencia artificial<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">En noviembre de 2019 se produjo\u00a0<a href=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/barrycollins\/2020\/11\/15\/a-year-on-twitter-still-doesnt-know-how-to-deal-with-its-dead\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/barrycollins\/2020\/11\/15\/a-year-on-twitter-still-doesnt-know-how-to-deal-with-its-dead\/\">una revuelta de usuarios en Twitter, ahora X.<\/a>\u00a0No fue la revoluci\u00f3n rusa ni el mot\u00edn del t\u00e9 de Boston, pero s\u00ed un estallido de c\u00f3lera digital de una intensidad poco habitual, sobre todo si tenemos en cuenta cu\u00e1l fue su detonante.<\/p>\n<p class=\"\">La red social que por entonces pastoreaba\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2021-12-03\/jack-dorsey-el-ejecutivo-anarquista-que-construyo-twitter.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2021-12-03\/jack-dorsey-el-ejecutivo-anarquista-que-construyo-twitter.html\">Jack Dorsey<\/a>\u00a0acababa de anunciar una decisi\u00f3n, en principio, trivial: iba a desactivar una serie de cuentas de usuarios fallecidos para \u201cdejar espacio\u201d a nuevas incorporaciones en territorios por entonces en expansi\u00f3n, como la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p class=\"\">Se trataba de consolidar lo antes posible una comunidad de m\u00e1s de 300 millones de usuarios \u201cvivos y activos\u201d. Twitter, seg\u00fan dec\u00edan por entonces sus responsables, pretend\u00eda ser \u201cun \u00e1gora\u201d en permanente ebullici\u00f3n, no un cementerio de elefantes. Necesitaba m\u00e1s m\u00fasculo y menos grasa.<\/p>\n<p class=\"\">Los tuiteros de base reaccionaron al plan con indignaci\u00f3n casi un\u00e1nime. Aquello les parec\u00eda un abuso. Twitter se estaba arrogando el derecho de \u201cexpropiar\u201d o incluso \u201cdestruir\u201d sin contemplaciones espacios \u201cprivados\u201d de un incuestionable valor emocional.<\/p>\n<p class=\"\">\u00bfQu\u00e9 pasa con las fotos, reflexiones y recuerdos que compartieron durante a\u00f1os familiares y amigos que ya no est\u00e1n con nosotros? \u00bfQu\u00e9 hacer con las contribuciones de tuiteros ilustres como el actor Cameron Boyce, la cantante Marie Fredrikkson o el dise\u00f1ador de moda\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2022-11-03\/la-vida-eterna-de-karl-lagerfeld-el-genio-insolente-que-solo-obedecio-una-orden-no-seas-ni-sacerdote-ni-bailarin.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2022-11-03\/la-vida-eterna-de-karl-lagerfeld-el-genio-insolente-que-solo-obedecio-una-orden-no-seas-ni-sacerdote-ni-bailarin.html\">Karl Lagerfeld,<\/a>\u00a0que hab\u00edan fallecido pocos meses antes? \u00bfAcaso la destrucci\u00f3n inmisericorde de sus tuits, de su estela digital, no equival\u00eda, en cierta manera, a la profanaci\u00f3n de sus tumbas?<\/p>\n<p class=\"\">Un usuario llev\u00f3 la siniestra analog\u00eda un paso m\u00e1s all\u00e1: las excavadoras de Twitter estaban a punto de saquear fosas comunes. Jack Dorsey, con su obsesi\u00f3n por economizar un espacio virtual que ni siquiera es un bien escaso, hab\u00eda decidido perturbar el sue\u00f1o de los muertos. Poco falt\u00f3 para que se exigiese la promulgaci\u00f3n de una ley digital (y universal) de memoria hist\u00f3rica.<\/p>\n<p class=\"\">Drew Olanoff, redactor del\u00a0<a href=\"https:\/\/techcrunch.com\/2019\/11\/26\/you-can-take-my-dads-tweets-over-my-dead-body\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/techcrunch.com\/2019\/11\/26\/you-can-take-my-dads-tweets-over-my-dead-body\/\">bolet\u00edn tecnol\u00f3gico TedCrunch,<\/a>\u00a0llev\u00f3 la discusi\u00f3n a un terreno estrictamente personal al lamentar que una decisi\u00f3n empresarial \u201cleg\u00edtima\u201d pero poco meditada y a\u00fan menos emp\u00e1tica fuese a privarle del \u201cconsuelo\u201d de repasar de vez en cuando la ristra de mensajes que hab\u00eda dejado su padre antes de morir. El olvido, conclu\u00eda Olanoff, es una segunda muerte.<\/p>\n<h3 class=\"\">Mausoleos digitales<\/h3>\n<p class=\"\">Lo m\u00e1s sorprendente del caso, como se\u00f1ala la revista de emprendedores\u00a0<a href=\"https:\/\/www.maddyness.com\/uk\/2020\/02\/14\/how-to-manage-your-life-online-after-your-death\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.maddyness.com\/uk\/2020\/02\/14\/how-to-manage-your-life-online-after-your-death\/\"><i>Maddyness,<\/i><\/a>\u00a0es que el porcentaje de usuarios de redes que deseaban que sus cuentas siguiesen activas despu\u00e9s de que ellos muriesen era por entonces muy bajo, apenas el 7%, seg\u00fan una encuesta de YouGov. A la gente, al parecer, no le preocupaba tanto preservar su propio legado digital como que se respetase el de los dem\u00e1s. A m\u00ed me entierras donde sea, sin pompa ni ceremonia, pero deja en paz la memoria de mis seres queridos.<\/p>\n<p class=\"\">Esta inesperada insurrecci\u00f3n de consumidores forz\u00f3 a Twitter a dar marcha atr\u00e1s. Se hab\u00edan precipitado. No hab\u00edan tenido en cuenta que se trataba de un tema \u201csensible\u201d, de los que no pueden resolverse a la ligera, y se compromet\u00edan a no tomar decisiones \u201cdr\u00e1sticas\u201d hasta que encontrasen una manera apropiada de \u201chonrar y respetar\u201d el legado de los usuarios fallecidos.<\/p>\n<p class=\"\">Facebook ya les hab\u00eda tomado la delantera en ese sentido. Desde 2018, ofrece la posibilidad de que las cuentas ordinarias pasen a ser \u201cconmemorativas\u201d despu\u00e9s del fallecimiento de sus titulares. Basta con que un familiar directo lo solicite, proporcionando, de paso,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/help\/1111566045566400#:~:text=Memorialized%20accounts%20are%20a%20place,a%20valid%20request%20is%20received.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.facebook.com\/help\/1111566045566400#:~:text=Memorialized%20accounts%20are%20a%20place,a%20valid%20request%20is%20received.\">un certificado de defunci\u00f3n.<\/a><\/p>\n<p class=\"\">Las cuentas \u201cmemorializadas\u201d\u00a0<i>(memorialised)<\/i>\u00a0pueden \u201ccongelarse\u201d por completo, para que permanezcan por un periodo indefinido tal y como su titular las dej\u00f3, pero con las palabras \u201cEn memoria de\u2026\u201d bien visibles junto al nombre de usuario. Tambi\u00e9n pueden quedar bajo el control del familiar solicitante, con una actividad en principio limitada a \u201crecordar y celebrar la vida\u201d de la persona fallecida.<\/p>\n<p class=\"\">En uno y otro caso, se trata de convertirlas en modestos mausoleos, \u201cespacios de memoria\u201d, \u201crincones nost\u00e1lgicos\u201d con los que Facebook ofrece a su comunidad la opci\u00f3n de una vida (digital) m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Amalia Yepes, administrativa peruana de 43 a\u00f1os residente en Barcelona, gestiona la p\u00e1gina en memoria de su hermana menor, Blanca, fallecida en 2021 en un accidente de tr\u00e1fico: \u201cNo puedo visitar muy a menudo su tumba, que est\u00e1 en un cementerio lime\u00f1o, a miles de kil\u00f3metros de distancia, pero s\u00ed compartir ese espacio de encuentro con el resto de personas que la quisieron. Se mantiene muy activo y a m\u00ed me resulta \u00fatil para gestionar el duelo y sentirme conectada a ella\u201d.<\/p>\n<h3 class=\"\">Aqu\u00ed no hay quien viva<\/h3>\n<p class=\"\">Twitter se tom\u00f3 su tiempo para implementar una opci\u00f3n semejante a la de Facebook, aunque ya en diciembre de 2019 anunci\u00f3 que se dispon\u00eda a hacerlo de manera inminente. Tal y como explicaba el experto en tecnolog\u00eda y redactor de\u00a0<i>Forbes<\/i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/barrycollins\/?sh=326530c7d2b8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/barrycollins\/?sh=326530c7d2b8\">Barry Collins,<\/a>\u00a0el tema no resultaba prioritario para ellos.<\/p>\n<p class=\"\">La compa\u00f1\u00eda se estaba embarcando ya en el complejo proceso de reestructuraci\u00f3n interna que concluir\u00eda con su venta a Elon Musk. Necesitaba racionalizar cuanto antes su inventario de cuentas cancelando las inactivas, pero no a costa de ganarse la animadversi\u00f3n de su parroquia. Tampoco le entusiasmaba la perspectiva de ofrecer \u201cservicios p\u00f3stumos\u201d de rentabilidad muy dudosa cuando lo m\u00e1s urgente era revitalizar un entorno virtual que estaba empezando a dar s\u00edntomas de languidez. As\u00ed que opt\u00f3 por aplazar la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\">La pol\u00e9mica se mantuvo latente hasta que Musk, ya en primavera de este a\u00f1o, lanz\u00f3 el proceso de depuraci\u00f3n masiva de cuentas conocido como\u00a0<a href=\"https:\/\/cincodias.elpais.com\/cincodias\/2023\/05\/09\/lifestyle\/1683628788_669842.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/cincodias.elpais.com\/cincodias\/2023\/05\/09\/lifestyle\/1683628788_669842.html\">\u201dlas purgas de Twitter\u201d.<\/a>\u00a0La operaci\u00f3n consisti\u00f3 en detectar y archivar (no eliminar) hasta 1.500 millones de perfiles de usuario que hab\u00edan permanecido inactivos durante a\u00f1os, sin tener en cuenta, en principio, si se trataba de usuarios fallecidos o \u201cen letargo\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">El hecho de que el contenido de esas cuentas permaneciese archivado y, por tanto, pudiese reactivarse a conveniencia, ha abierto la posibilidad, tal y como anunci\u00f3 la compa\u00f1\u00eda el pasado 19 de mayo, de que familiares de usuarios fallecidos las reactiven como espacios conmemorativos, siguiendo un procedimiento similar al que prev\u00e9 Facebook. Pero esta sigue siendo, a d\u00eda de hoy, una opci\u00f3n poco sistematizada y apenas utilizada. Nada que ver, en cualquier caso, con la alta densidad de mausoleos digitales de este tipo que presentan ahora mismo tanto Facebook como Instagram, el par de redes m\u00e1s comprometidas con la memoria p\u00f3stuma. Tal vez esta sensibilidad explique que, ya en 2019, los muertos estuviesen\u00a0<a href=\"https:\/\/time.com\/5579737\/facebook-dead-living\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/time.com\/5579737\/facebook-dead-living\/\">a punto de superar en n\u00famero a los vivos entre las cuentas de Facebook,<\/a>\u00a0un entorno digital que envejece a marchas forzadas.<\/p>\n<h3 class=\"\">Hacer testamento<\/h3>\n<p class=\"\">En opini\u00f3n de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/media\/2021\/apr\/11\/who-will-deal-with-your-online-presence-when-you-die-how-to-create-a-digital-will\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.theguardian.com\/media\/2021\/apr\/11\/who-will-deal-with-your-online-presence-when-you-die-how-to-create-a-digital-will\">Naaman Zhou,<\/a>\u00a0experto en tecnolog\u00eda del diario\u00a0<i>The Guardian<\/i>, empieza a resultar acuciante que todos aquellos que tengan una vida en redes \u201cintensa\u201d se planteen, de una vez por todas, hacer un \u201ctestamento digital\u201d. En otras palabras, si te preocupa \u201cqui\u00e9n (y c\u00f3mo) se encargar\u00e1 de conservar, controlar o borrar tus cuentas cuando hayas muerto\u201d, \u00bfpor qu\u00e9 no ser t\u00fa mismo, como usuario con derechos, quien lo decida en vida?<\/p>\n<p class=\"\">Un testamento digital es un plan para \u201cprevenir robos de identidad, preservar documentos o recuerdos que no quieres que se pierdan o evitar que tus seres queridos sufran un doloroso y no deseado bombardeo de alertas relacionadas contigo\u201d. De sus conversaciones con expertos como la profesora de la\u00a0<a href=\"http:\/\/emvdn.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"http:\/\/emvdn.net\/\">Universidad de Monash Emily van der Nagel,<\/a>\u00a0Zhou concluye que una estrategia coherente pasa, en primer lugar, por \u201cdesvirtualizar\u201d en la medida de lo posible todo lo que consideres valioso. Es decir, descargar y conservar en un soporte distinto los documentos o im\u00e1genes que has subido a tus redes sociales haciendo uso de las herramientas de descarga que ofrecen la mayor\u00eda de plataformas, empezando por Twitter, Facebook o YouTube.<\/p>\n<p class=\"\">Luego debes acogerte, siempre que se te permita (Facebook, por ejemplo, lo hace), a la opci\u00f3n de designar un heredero digital al que ser\u00eda conveniente que proporcionases tambi\u00e9n tus claves de acceso. Esa persona de confianza actuar\u00e1 en tu nombre cuando t\u00fa no est\u00e9s y se asegurar\u00e1 que se respete tu voluntad en temas tan b\u00e1sicos como si tu cuenta se borra de inmediato o, por el contrario, se mantiene y se transforma en espacio de homenaje temporal o permanente. Van der Nagel recomienda que, como ocurre con el resto de testamentos, el digital quede registrado en un documento secreto con la previsi\u00f3n de que su contenido se d\u00e9 a conocer a quien corresponda tras el fallecimiento. Ante la duda, puedes disponer que ese documento lo custodie un gestor. Legar tus identidades\u00a0<i>online\u00a0<\/i>puede ser sencillo, o tan complejo, como hacerlo con tu vivienda o el dinero de tu cuenta corriente.<\/p>\n<h3 class=\"\">\u00bfDe qui\u00e9n son mis tuits?<\/h3>\n<p class=\"\">Un aspecto importante es la titularidad del contenido subido a las redes. Es decir, qui\u00e9n es el propietario legal de mis fotos, mis datos o mis mensajes. La respuesta es que eso depende en gran medida de las condiciones de uso de cada plataforma concreta. Por lo general, la empresa propietaria de la plataforma se reserva, como m\u00ednimo, un derecho discrecional de uso. Eso explica que las fotos de usuarios de Instagram se utilicen, en ocasiones, como material publicitario en campa\u00f1as de la propia red sin necesidad de recabar previamente la autorizaci\u00f3n de sus autores. La existencia de unas condiciones de uso que el usuario acata para acceder al servicio no impide, por supuesto, que determinadas pr\u00e1cticas abusivas puedan dar pie a reclamaciones o demandas.<\/p>\n<p class=\"\">Otro detalle de importancia creciente tiene que ver, tal y como se se\u00f1ala en\u00a0<a href=\"https:\/\/dig.watch\/topics\/digital-legacies\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/dig.watch\/topics\/digital-legacies\">el bolet\u00edn\u00a0<i>DigWatch,<\/i><\/a>\u00a0con el uso de la inteligencia artificial en la gesti\u00f3n de legados digitales. El tema es complejo, pero tiene amplias implicaciones \u00e9ticas y tecnol\u00f3gicas. Por ejemplo, la generaci\u00f3n por IA de im\u00e1genes h\u00edbridas o sint\u00e9ticas, as\u00ed como\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2023-09-21\/todos-podemos-ser-victimas-y-los-danos-son-irreparables-como-los-deepfakes-han-inundado-el-planeta.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2023-09-21\/todos-podemos-ser-victimas-y-los-danos-son-irreparables-como-los-deepfakes-han-inundado-el-planeta.html\"><i>deep fakes,<\/i><\/a>\u00a0puede crear a una persona fallecida da\u00f1os reputacionales p\u00f3stumos, al atribuirle declaraciones o acciones que nunca realiz\u00f3.<\/p>\n<p class=\"\">La mayor\u00eda de Estados est\u00e1n haciendo serios esfuerzos para introducir regulaciones en esa amplia zona gris que va del delito flagrante al simple uso irresponsable o poco escrupuloso. En Espa\u00f1a, estas cuestiones las regula la Ley Org\u00e1nica de Protecci\u00f3n de Datos Personales y Garant\u00eda de los Derechos Digitales de diciembre de 2018, complementada por legislaci\u00f3n posterior (la \u00faltima modificaci\u00f3n se registr\u00f3 en mayo de 2023) y pendiente de una actualizaci\u00f3n general en el marco de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p class=\"\"><i>DigWatch<\/i>\u00a0considera que este intento de consolidar un marco legal est\u00e1 bien orientado, pero resulta insuficiente a la luz de las novedades tecnol\u00f3gicas que se est\u00e1n produciendo en los \u00e1mbitos relacionados con las redes sociales. En otras palabras, en esta era de aceleraci\u00f3n del cambio disruptivo que modifica, una y otra vez, las reglas del juego, proteger nuestros derechos digitales se ha convertido en un reto may\u00fasculo.<\/p>\n<p class=\"\">No es extra\u00f1o que est\u00e9 empezando a florecer una incipiente industria de gestores de legados digitales. Gente que te ayuda a concebirlos, redactarlos y conseguir que se ejecuten tal y como deseas. Puede parecer ciencia ficci\u00f3n, pero ya se est\u00e1n publicando estimaciones de su actual volumen y sus expectativas de crecimiento a medio plazo. Tambi\u00e9n hay una instituci\u00f3n internacional, la\u00a0<a href=\"https:\/\/digitallegacyassociation.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/digitallegacyassociation.org\/\">Digital Legacy Association,<\/a>\u00a0que se encarga de lidiar con este tipo de cuestiones, cada vez m\u00e1s intrincadas.<\/p>\n<p class=\"\">Despu\u00e9s de todo, si dedicamos alrededor de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.statista.com\/estadisticas\/513084\/cantidad-tiempo-uso-diario-redes-sociales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/es.statista.com\/estadisticas\/513084\/cantidad-tiempo-uso-diario-redes-sociales\/\">una novena parte de nuestro tiempo<\/a>\u00a0a cultivar con denuedo nuestra presencia\u00a0<i>online<\/i>, en un esfuerzo sistem\u00e1tico mucho m\u00e1s exigente (\u00bfy gratificante?) que el que implicar\u00eda cuidar de una colonia de mascotas o de un jard\u00edn, \u00bfqu\u00e9 tiene de extra\u00f1o que cada vez nos preocupe m\u00e1s qu\u00e9 ser\u00e1 de nuestros perfiles en redes cuando hayamos muerto?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfUna vida digital &#8216;post mortem&#8217;? 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