{"id":517527,"date":"2024-04-09T09:21:53","date_gmt":"2024-04-09T13:21:53","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=517527"},"modified":"2024-04-09T09:21:53","modified_gmt":"2024-04-09T13:21:53","slug":"cronicas-otro-celebre-de-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2024\/04\/09\/cronicas-otro-celebre-de-abril\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICAS. Otro C\u00e9lebre de Abril"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><em><strong>Por. Luc\u00eda P. de Garc\u00eda<\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><em><strong>Toronto.-<\/strong> <\/em>Parecer\u00eda que este mes hubiera sido el escogido por ciertos insignes de las letras para viajar hacia la eternidad. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez es uno de ellos. Su historia empieza con una palabra que suena a conjuro: Aracataca. As\u00ed se llama la ciudad del Caribe colombiano donde naci\u00f3 el 6 de marzo de 1927 para, seg\u00fan sus propias palabras, vivir la \u201cficci\u00f3n de la ficci\u00f3n\u201d de sus recuerdos, producto de la \u201cenfermedad mortal del periodismo y de la literatura\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">Tal enfermedad inici\u00f3 a pocos meses de nacido, cuando sus padres Gabriel Eligio Garc\u00eda y su madre Luisa Santiaga M\u00e1rquez fueron a vivir a Sucre, dej\u00e1ndole con sus abuelos maternos y sus t\u00edas. Su abuelo, el coronel liberal Nicol\u00e1s M\u00e1rquez Mej\u00eda, le contaba de su juventud, de la Guerra de los Mil D\u00edas, le llevaba al cine, al circo, al correo, al comisariato de la compa\u00f1\u00eda bananera donde a los cinco a\u00f1os de edad conoci\u00f3 el hielo; al tocarlo crey\u00f3 que se hab\u00eda quemado, al darse cuenta que era fr\u00edo se maravill\u00f3 ante el portento. Era el presagio de que Aracataca se convertir\u00eda en Macondo, lugar que empez\u00f3 a gestarse con los relatos de su abuela Tranquilina Iguar\u00e1n Cotes: an\u00e9cdotas familiares, supersticiones, mensajes recibidos desde sue\u00f1os. Tambi\u00e9n a los cinco a\u00f1os \u201cGabito\u201d se enamor\u00f3 de su profesora, por ella iba feliz al Colegio Montessori de Aracataca, donde aprendi\u00f3 a leer, escribir y a narrar cuentos de inocente humor. La muerte de su abuelo en 1936 le oblig\u00f3 a regresar con sus padres, quienes le regalar\u00edan diez hermanos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">En Barranquilla estudi\u00f3 como interno en el colegio San Jos\u00e9. Igual sucedi\u00f3 en el Liceo Nacional de Zipaquir\u00e1, cerca de Bogot\u00e1, donde el fr\u00edo le volvi\u00f3 melanc\u00f3lico y triste. Recuper\u00f3 la alegr\u00eda en Cartagena, al ingresar a la Facultad de Derecho y Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Nacional de Bogot\u00e1. Tras publicar su primer cuento \u201cLa tercera resignaci\u00f3n\u201d en el diario El Espectador, \u201cGabo\u201d opt\u00f3 por el periodismo, llegando a escribir para varios rotativos. En 1955 lanz\u00f3 su primera novela \u201cLa hojarasca\u201d, luego fue a Par\u00eds como corresponsal de aquel peri\u00f3dico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">Viv\u00eda en Venezuela cuando en 1958 hizo un viaje rel\u00e1mpago a Colombia para contraer matrimonio con Mercedes Barcha Pardo, joven de quien se hab\u00eda enamorado en Sucre cuando ella ten\u00eda 9 a\u00f1os y \u00e9l 14. Tuvieron dos hijos: Rodrigo, nacido en 1959, y Gonzalo, en 1962.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">La pareja regres\u00f3 a Venezuela y en 1959 fue a vivir en Cuba, Gabo hab\u00eda sido nombrado director de la agencia de noticias Prensa Latina. Un a\u00f1o despu\u00e9s fue trasladado a Nueva York, renunci\u00f3 a los seis meses por problemas con los exiliados cubanos que le acusaban de comunista. Estados Unidos le quit\u00f3 la visa. Le entreg\u00f3 un nuevo visado condicionado en 1971, para que pudiera viajar a recibir el doctorado Honoris Causa que le otorg\u00f3 la Universidad de Columbia.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por entonces la familia ya estaba radicada en M\u00e9xico, donde entre 1965 y 1966 Gabo se encerr\u00f3 durante 18 meses para escribir \u201cCien a\u00f1os de soledad\u201d. Mercedes le apoy\u00f3 trabajando para mantener el hogar y para completar el dinero que requer\u00eda la publicaci\u00f3n de la novela que dos editoriales hab\u00edan rechazado y que finalmente acept\u00f3 la editorial Sudamericana de Buenos Aires. En dicha ciudad se lanz\u00f3 la primera edici\u00f3n el 30 de mayo de 1967. El \u00e9xito fue rotundo, se agot\u00f3 enseguida. Cuando a los pocos d\u00edas Gabriel y Mercedes arribaron a la metr\u00f3poli les recibieron la fama, la fortuna y un mundo donde la traducci\u00f3n a m\u00e1s de 40 idiomas le permiti\u00f3 conocer la historia del m\u00e1gico Macondo, peque\u00f1o pueblo que va del apogeo a la decadencia en medio de circunstancias prodigiosas. As\u00ed naci\u00f3 un nuevo g\u00e9nero literario: el \u201crealismo m\u00e1gico\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Abrumado por la fama, un a\u00f1o despu\u00e9s Gabriel y su familia fueron a Barcelona, donde se radicaron hasta 1974. Luego alternaron entre Europa, M\u00e9xico, Cuba, Colombia. En Cartagena cre\u00f3 la Fundaci\u00f3n Nuevo Periodismo Iberoamericano, se dedic\u00f3 a defender los derechos humanos y procur\u00f3 mediar entre el gobierno y las guerrillas. En 1981 el gobierno le acus\u00f3 de financiar al grupo guerrillero M-19, en medio del esc\u00e1ndalo busc\u00f3 asilo pol\u00edtico en la embajada mexicana y sali\u00f3 de Colombia. En 1982 recibi\u00f3 el Premio Nobel de Literatura.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">En 1995 Gabo protagoniz\u00f3 un hecho tan ins\u00f3lito que vale citar: un hermano del ex presidente C\u00e9sar Garviria fue secuestrado, para liberarlo los autores pidieron a Garc\u00eda M\u00e1rquez reemplazar a Ernesto Samper en la Presidencia. As\u00ed les respondi\u00f3: \u201cNadie puede esperar que asuma la irresponsabilidad de ser el peor presidente de la Rep\u00fablica&#8230; Liberen a Gaviria, qu\u00edtense las m\u00e1scaras y salgan a promover sus ideas de renovaci\u00f3n al amparo del orden constitucional.\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Gabo sigui\u00f3 publicando hasta 2010, siendo su \u00faltima obra una recopilaci\u00f3n de 22 textos bajo el t\u00edtulo \u201cYo no vengo a decir un discurso\u201d. Luego, consciente de que su memoria estaba fallando, decidi\u00f3 dejar su labor. No obstante, durante los momentos de lucidez corrigi\u00f3 y cre\u00f3 cinco versiones de \u201cEn agosto nos vemos\u201d, 107 p\u00e1ginas que prohibi\u00f3 publicar a sus hijos. Sin embargo ellos, aclarando que no lo hac\u00edan por codicia sino por compartir con los lectores ese delicado trabajo que alude al amor, decidieron que circulara por el mundo el 12 de marzo de 2024 y confiar que su padre les perdonara. Estoy segura que as\u00ed es. A las pocas horas de su distribuci\u00f3n los ejemplares se agotaron, me sent\u00ed afortunada por haber alcanzado uno.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">Con ese tesoro entre mis manos valor\u00e9 a\u00fan m\u00e1s a Mercedes, musa y guardiana de la inmensa obra de Gabo: cr\u00f3nicas, reportajes, guiones televisivos y de cine, piezas dram\u00e1ticas, cuentos, novelas entre las que se destacan: El coronel no tiene quien le escriba, La mala hora, El oto\u00f1o del patriarca, Cr\u00f3nica de una muerte anunciada; la novela hist\u00f3rica sobre Sim\u00f3n Bol\u00edvar, El general y su laberinto; Vivir para contarla, autobiograf\u00eda publicada en 2002. Ella guard\u00f3 sus medallas, reconocimientos, condecoraciones, doctorados Honoris Causa, el Premio de la novela Esso 1961, el Premio R\u00f3mulo Gallegos 1972, el Premio Nobel de Literatura 1982, que Gabo acept\u00f3 en Estocolmo vestido con elegante guayabera y con el discurso titulado \u201cLa soledad de Am\u00e9rica Latina\u201d, el mismo que refleja su izquierdismo, sus conceptos filos\u00f3ficos, su visi\u00f3n continental.<\/p>\n<p class=\"p1\">Tambi\u00e9n comprend\u00ed las razones por las cuales los considerados m\u00e1ximos literatos del mundo, el ingl\u00e9s William Shakespeare, el espa\u00f1ol Miguel de Cervantes Saavedra y el peruano Inca Garcilazo de la Vega, todos fallecidos en abril de 1616, llegaran a Ciudad de M\u00e9xico el 17 de abril de 2014 para que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez les llevara a conocer ese intrigante, seductor, maravilloso Macondo que es nuestra Am\u00e9rica Latina, con sus paisajes, tradiciones, m\u00fasica, gastronom\u00eda, con sus injusticias, tragedias, apogeos, ca\u00eddas, con sus sufrimientos, contrastes, espiritualidad, absurdos, con sus riquezas, anhelos, esperanzas, alegr\u00edas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por. 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