{"id":518877,"date":"2024-06-24T09:34:42","date_gmt":"2024-06-24T13:34:42","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=518877"},"modified":"2024-06-24T09:34:42","modified_gmt":"2024-06-24T13:34:42","slug":"la-violencia-de-las-pandillas-acaba-con-los-pueblos-de-pescadores-en-guayaquil-esto-es-un-cementerio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2024\/06\/24\/la-violencia-de-las-pandillas-acaba-con-los-pueblos-de-pescadores-en-guayaquil-esto-es-un-cementerio\/","title":{"rendered":"La violencia de las pandillas acaba con los pueblos de pescadores en Guayaquil: \u201cEsto es un cementerio\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-big-size wp-image-518878\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-1200x799.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"799\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-1200x799.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-300x200.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-768x511.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-636x423.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM-110x73.png 110w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Screen-Shot-2024-06-24-at-9.33.54-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<h5><em>Militares vigilan Puerto Conchero luego de las masacres, el 20 de junio.\u00a0<span class=\"a_m_m\">VICENTE GAIBOR<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; El crimen organizado, que libra una guerra en el mar por el control del tr\u00e1fico de drogas, asesin\u00f3 esta semana a sangre fr\u00eda a ocho trabajadores y despu\u00e9s quem\u00f3 sus cad\u00e1veres en unos botes<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Gladis recuerda la noche en la que una r\u00e1faga de disparos al aire despertaron a todos los que viv\u00edan en Puerto Conchero. Eso dio pie al primer desplazamiento forzado del pueblo de un poco m\u00e1s de mil habitantes.<\/p>\n<p class=\"\">\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-01-19\/mineria-delincuencial-militarizacion-y-desafios-indigenas-en-la-crisis-ecuatoriana.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-01-19\/mineria-delincuencial-militarizacion-y-desafios-indigenas-en-la-crisis-ecuatoriana.html\">Los criminales entraron en dos enormes camionetas<\/a>\u00a0por la \u00fanica calle que separa a las casas del r\u00edo e hicieron retumbar el piso de cemento y el pl\u00e1stico que cubre la casa de Gladis, una se\u00f1ora de 78 a\u00f1os que vive con su hija menor que tiene discapacidad, en una casa a la que la humedad y el tiempo ha rasgado las paredes hasta caerse. En el fog\u00f3n hay un caldo de hueso hirviendo que ser\u00e1 la \u00fanica comida del d\u00eda. \u201cYo no pude correr por mi ni\u00f1a. Como no tengo ni puerta, me qued\u00e9 ah\u00ed atr\u00e1s decidida a lo que pasara\u201d, recuerda Gladis.<\/p>\n<p class=\"\">El ataque tambi\u00e9n fue por mar. Otra tanda de hombres armados desembarcaron en botes con potentes motores y dispararon una y otra vez contra un carro hasta que explot\u00f3. Algunos pedazos cayeron sobre el techo de zinc de la casa de Gladis que se escond\u00eda en el patio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/RNWYLPUT2VHGHLBOLPXTOWIIWQ.jpg?auth=f9ef4cfed2cb4adf3871e0930287dbb24f4955c4598e458ad1027410d3bccf25&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/RNWYLPUT2VHGHLBOLPXTOWIIWQ.jpg?auth=f9ef4cfed2cb4adf3871e0930287dbb24f4955c4598e458ad1027410d3bccf25&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/RNWYLPUT2VHGHLBOLPXTOWIIWQ.jpg?auth=f9ef4cfed2cb4adf3871e0930287dbb24f4955c4598e458ad1027410d3bccf25&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/RNWYLPUT2VHGHLBOLPXTOWIIWQ.jpg?auth=f9ef4cfed2cb4adf3871e0930287dbb24f4955c4598e458ad1027410d3bccf25&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/RNWYLPUT2VHGHLBOLPXTOWIIWQ.jpg?auth=f9ef4cfed2cb4adf3871e0930287dbb24f4955c4598e458ad1027410d3bccf25&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Gladis, al interior de su casa.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><\/span><em>Gladis, al interior de su casa.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">VICENTE GAIBOR<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">En el patio de su casa hay un puente maltrecho de tablas levantado por unos palos que se atraviesa poniendo un pie delante del otro, que lleva hasta un cuarto de paredes de ca\u00f1a y madera. Ah\u00ed vive su hijo que ese d\u00eda estaba pescando en el mar. Solo estaban su nuera y su nieta de seis a\u00f1os en pijama y en la cama cuando ocurri\u00f3 el ataque.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEsos hombres disparaban, insultaban y gritaban: \u00a1m\u00e1tenlo!, \u00a1m\u00e1tenlo!\u201d, relata Flor, que agarr\u00f3 a la ni\u00f1a dormida en brazos y sin zapatos sali\u00f3 corriendo hacia la parte de atr\u00e1s de la casa, donde est\u00e1 el manglar, a ocultarse entre el fango y las ramas de los \u00e1rboles. El mismo impulso de supervivencia tuvieron sus vecinos que se ayudaban entre ellos para intentar alejarse lo que m\u00e1s pod\u00edan de las casas y de las balas.<\/p>\n<p class=\"\">La anciana y la joven con discapacidad se quedaron en el patio, solo salieron cuando llegaron los militares. La gente que se escond\u00eda en el manglar comenz\u00f3 a salir poco a poco, temerosa con el lodo hasta la cintura. Se encontraron en la \u00fanica calle que hay en Puerto Conchero, y ah\u00ed se enteraron que hab\u00edan asesinado a dos hombres y secuestrado a dos pescadores. \u201cSe los llevaron para que les ense\u00f1en el camino a huir por el mar, y los dejaron sanos en otra orilla\u201d, cuenta Gladis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DZL4AL2PBZERDBYHWXROEMHT3I.jpg?auth=fe904a200081d96c1feee7b45495f10cecb604a3fd6eafc438f67329209daba8&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DZL4AL2PBZERDBYHWXROEMHT3I.jpg?auth=fe904a200081d96c1feee7b45495f10cecb604a3fd6eafc438f67329209daba8&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DZL4AL2PBZERDBYHWXROEMHT3I.jpg?auth=fe904a200081d96c1feee7b45495f10cecb604a3fd6eafc438f67329209daba8&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DZL4AL2PBZERDBYHWXROEMHT3I.jpg?auth=fe904a200081d96c1feee7b45495f10cecb604a3fd6eafc438f67329209daba8&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DZL4AL2PBZERDBYHWXROEMHT3I.jpg?auth=fe904a200081d96c1feee7b45495f10cecb604a3fd6eafc438f67329209daba8&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Flor en el patio de su casa, este jueves.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><\/span><em>Flor en el patio de su casa, este jueves.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">VICENTE GAIBOR<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Con la luz del d\u00eda, y sin dormir, casi la mitad de la poblaci\u00f3n cogi\u00f3 sus cosas y se fue del pueblo. Era s\u00e1bado 18 de mayo, fue la primera vez que vivieron una amenaza como esa y que volver\u00eda a repetirse dos semanas despu\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"\">Puerto Conchero es un peque\u00f1o pueblo rural que pertenece a Guayaquil, aunque es desconocido para los citadinos porque est\u00e1 a casi tres horas de la ciudad. Este lugar fue uno de los puertos m\u00e1s importantes en los sesenta porque desde ah\u00ed sal\u00edan los racimos de banano en balsas tripuladas por h\u00e1biles pescadores que cruzaban el inmenso r\u00edo Guayas hasta el puerto de Guayaquil, donde eran embarcados para la exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\">En Puerto Conchero la vida transcurre lentamente y alrededor de la pesca. Solo el ruido de los motores de las embarcaciones que encienden los pescadores en la madrugada alborota el pueblo por un instante, que vuelve a conciliar el sue\u00f1o de nuevo hasta el amanecer.<\/p>\n<p class=\"\">Antes del ataque, unos peque\u00f1os negocios de comestibles, ferreter\u00eda y pesca permanec\u00edan abiertos y eran lugares de encuentro de la gente para conversar. Los ni\u00f1os iban a la \u00fanica escuela, pero la escuela ya no abri\u00f3. Los estudiantes fueron enviados a la virtualidad, a pesar de las precarias condiciones en las que viven, donde no todos tienen equipos electr\u00f3nicos, ni internet.<\/p>\n<p class=\"\">Las casas en Puerto Conchero se levantaron mirando al brazo de mar, a lo largo de una \u00fanica calle que llega el \u00faltimo pedazo de tierra que se ba\u00f1a con el Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"gallery-summary-3\" class=\"gallery-summary-container\">\n<div class=\"gal__figs-scl\">\n<div class=\"a_gl\">\n<h5 class=\"a_m _pr gallery-photo-1 gallery-slider__photo a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re  a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/5F6XG2VSIFFRXLKDSZNDCXVXKI.jpg?auth=0157582a0076d4c2512ac21855bdf7b3275f7ad4c04761d0c8643bdba6ddaf05&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/5F6XG2VSIFFRXLKDSZNDCXVXKI.jpg?auth=0157582a0076d4c2512ac21855bdf7b3275f7ad4c04761d0c8643bdba6ddaf05&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/5F6XG2VSIFFRXLKDSZNDCXVXKI.jpg?auth=0157582a0076d4c2512ac21855bdf7b3275f7ad4c04761d0c8643bdba6ddaf05&amp;width=828 828w\" alt=\"Militares patrullan Puerto Conchero.\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/5F6XG2VSIFFRXLKDSZNDCXVXKI.jpg?auth=0157582a0076d4c2512ac21855bdf7b3275f7ad4c04761d0c8643bdba6ddaf05&amp;width=414\" \/><\/span><em>Militares patrullan Puerto Conchero.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">VICENTE GAIBOR<\/span><\/em><\/h5>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-2 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JLDT6XQP2BHLXC6OHSLHHXH2WE.jpg?auth=51509ccd7edffe956001a680d8fccbacd83b19fc18c9e118bb03beea4edf0a7b&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JLDT6XQP2BHLXC6OHSLHHXH2WE.jpg?auth=51509ccd7edffe956001a680d8fccbacd83b19fc18c9e118bb03beea4edf0a7b&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JLDT6XQP2BHLXC6OHSLHHXH2WE.jpg?auth=51509ccd7edffe956001a680d8fccbacd83b19fc18c9e118bb03beea4edf0a7b&amp;width=828 828w\" alt=\"Puerto Conchero visto desde el aire.\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JLDT6XQP2BHLXC6OHSLHHXH2WE.jpg?auth=51509ccd7edffe956001a680d8fccbacd83b19fc18c9e118bb03beea4edf0a7b&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-3 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/7WGXX7XKM5FIJFZHPGF5ACFB3I.jpg?auth=7d95ed1ecd04662bf561650a16c9ea96363ceccee4f45744ca1306ca300c099a&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/7WGXX7XKM5FIJFZHPGF5ACFB3I.jpg?auth=7d95ed1ecd04662bf561650a16c9ea96363ceccee4f45744ca1306ca300c099a&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/7WGXX7XKM5FIJFZHPGF5ACFB3I.jpg?auth=7d95ed1ecd04662bf561650a16c9ea96363ceccee4f45744ca1306ca300c099a&amp;width=828 828w\" alt=\"Una vivienda abandonada en Puerto Conchero.\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/7WGXX7XKM5FIJFZHPGF5ACFB3I.jpg?auth=7d95ed1ecd04662bf561650a16c9ea96363ceccee4f45744ca1306ca300c099a&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"gallery-slider-controls\" class=\"_btn a_gl_nav gallery-slider__controls \"><\/div>\n<div id=\"fullscreen-icon\" class=\"a_gl_pl\"><\/div>\n<div id=\"summary-dots\" class=\"a_gl_n _df\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"\">El segundo ataque tambi\u00e9n ocurri\u00f3 un s\u00e1bado. Los hombres armados, a los que la Polic\u00eda identifica como miembros de la banda criminal Los Lobos, entraron a Puerto Conchero en la noche, esta vez tumbando con violencia las puertas de las casas, que en su mayor\u00eda estaban vac\u00edas. \u201cBuscaban algo o a alguien\u201d, dice uno de los habitantes.<\/p>\n<p class=\"\">Al d\u00eda siguiente, otro grupo de pobladores que se resist\u00eda a irse abandon\u00f3 el pueblo y el silencio es m\u00e1s profundo a\u00fan en Puerto Conchero. Las ventanas est\u00e1n cerradas y las puertas las atraviesa una cadena asegurada por un candado. Durante el d\u00eda, algunos van a dar una vuelta a la casa vac\u00eda, aunque ah\u00ed no conocen lo que es el robo, revisan que todo marche bien, limpian y vuelven a irse. La vida del pueblo que mira al mar, donde siempre hace calor, se apag\u00f3.<\/p>\n<p class=\"\">La guerra armada de Ecuador tambi\u00e9n se libra en el mar, sin control alguno por parte de las autoridades ni el gobierno. El inmenso r\u00edo Guayas tiene cientos de brazos de mar que atraviesan poblaciones como Puerto Conchero donde van dejando una estela de violencia y miedo.<\/p>\n<p class=\"\">Extorsionan a los pescadores, a los que les cobran entre 30 y 100 d\u00f3lares mensuales por cada embarcaci\u00f3n. Las se\u00f1alan con banderas para que cuando est\u00e9n en la faena, otros grupos sepan que ya est\u00e1n pagando\u00a0<i>la vacuna<\/i>. Ha habido muertos por no pagarlas, pero las noticias sobre ellos no llegan al continente. Viven amenazados y est\u00e1n abandonados a su suerte.<\/p>\n<p class=\"\">Pero una masacre en altamar, ocurrida esta semana, concretamente el pasado martes, devel\u00f3 el problema. Ocho personas fueron asesinadas en la isla Puntilla que pertenece a El Guabo, en la provincia de El Oro. Los criminales son miembros de la banda Los Lobos, que tienen el control de toda esa zona, seg\u00fan las autoridades. Los sujetos armados desembarcaron en la isla Puntilla y se llevaron a ocho hombres que despu\u00e9s asesinaron y quemaron en dos botes cerca del lugar. Solo un sospechoso del macabro crimen ha sido detenido.<\/p>\n<p class=\"\">Desde la orilla de la playa de la comuna de Bajo Alto se puede ver la isla Puntilla. Algunos moradores incluso escucharon los tiros esa noche del 18 de junio. Bajo Alto es un lugar tur\u00edstico con una extensa playa que al borde se han levantado restaurantes para regodearse de su gastronom\u00eda de mariscos frescos y saz\u00f3n coste\u00f1a. Pero no hay nadie. Ni un alma. Todo est\u00e1 vac\u00edo en Bajo Alto.<\/p>\n<p class=\"\">En el restaurante de Ofelia todav\u00eda est\u00e1n las salsas sobre la mesa esperando que llegue un cliente. Pero en realidad la \u00faltima vez que alguien se sent\u00f3 en su mesa fue hace dos meses. \u201cEsta ciudad se ha convertido en un cementerio\u201d, dice la mujer que va a cumplir 82 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"\">La masacre no ocurri\u00f3 en este lugar, pero hasta ah\u00ed llevaron los cuerpos de los hombres asesinados en altamar y qued\u00f3 el estigma sobre Bajo Alto, que no descansaba un solo d\u00eda por un boyante turismo de un pueblo que no conoc\u00eda de delitos y donde estaban preocupados de crear infraestructura para seguir viviendo del turismo y la pesca.<\/p>\n<p class=\"\">La mayor\u00eda de los due\u00f1os de los restaurantes son adultos mayores que han formado parte de esa transformaci\u00f3n del lugar. Ahora sobreviven de lo que los hijos que han migrado a otras ciudades les proveen para subsistir. \u201cA veces no tenemos ni para comer\u201d, reconoce Ofelia, que le dejaron a cargo a una nieta para cuidarla y con la que a veces pasa hambre. Su mundo se desmorona por culpa de la violencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JP65VMSELBE7HMR7QY25KLKR3Q.jpg?auth=98b7bacb5d95ec4ba5793f3c792b00207b4daf768749ffcf135284925fc69a5b&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JP65VMSELBE7HMR7QY25KLKR3Q.jpg?auth=98b7bacb5d95ec4ba5793f3c792b00207b4daf768749ffcf135284925fc69a5b&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JP65VMSELBE7HMR7QY25KLKR3Q.jpg?auth=98b7bacb5d95ec4ba5793f3c792b00207b4daf768749ffcf135284925fc69a5b&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JP65VMSELBE7HMR7QY25KLKR3Q.jpg?auth=98b7bacb5d95ec4ba5793f3c792b00207b4daf768749ffcf135284925fc69a5b&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JP65VMSELBE7HMR7QY25KLKR3Q.jpg?auth=98b7bacb5d95ec4ba5793f3c792b00207b4daf768749ffcf135284925fc69a5b&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Militares patrullan el poblado de Bajo Alto, el 20 de junio.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><\/span><em>Militares patrullan el poblado de Bajo Alto, el 20 de junio.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">VICENTE GAIBOR<\/span><\/em><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Militares vigilan Puerto Conchero luego de las masacres, el 20 de junio.\u00a0VICENTE GAIBOR &nbsp; &nbsp; &#8211; El crimen organizado, que libra una guerra en el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":518878,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-518877","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=518877"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518877\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518879,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518877\/revisions\/518879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/518878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=518877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=518877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=518877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}