{"id":520262,"date":"2024-08-26T10:10:36","date_gmt":"2024-08-26T14:10:36","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=520262"},"modified":"2024-08-26T10:10:36","modified_gmt":"2024-08-26T14:10:36","slug":"en-busca-de-explicaciones-al-repentino-aumento-de-la-diabetes-tipo-2-en-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2024\/08\/26\/en-busca-de-explicaciones-al-repentino-aumento-de-la-diabetes-tipo-2-en-ninos\/","title":{"rendered":"En busca de explicaciones al repentino aumento de la diabetes tipo 2 en ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-big-size wp-image-520263\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-1200x801.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"801\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-1200x801.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-300x200.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-768x513.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-636x424.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM-109x73.png 109w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Screen-Shot-2024-08-26-at-10.09.39-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<h5><em>Una madre toma una muestra de sangre del dedo de su hija para comprobar el nivel de az\u00facar en sangre.\u00a0 \u00a0\u00a0<span class=\"a_m_m\">Halfpoint Images\/Getty<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><\/h4>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; Este trastorno metab\u00f3lico se conoc\u00eda como una enfermedad de la edad adulta. Ahora est\u00e1 aumentando en la infancia y adolescencia, con consecuencias preocupantes<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">La aparici\u00f3n de diabetes tipo 2 en ni\u00f1os y adolescentes desconcert\u00f3 a los m\u00e9dicos desde el principio.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.texaschildrens.org\/find-a-provider\/fida-f-bacha-md\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.texaschildrens.org\/find-a-provider\/fida-f-bacha-md\">Fida Bacha\u00a0<\/a>recuerda que trabajaba como becaria de endocrinolog\u00eda pedi\u00e1trica en Pittsburgh (EE UU) poco despu\u00e9s del a\u00f1o 2000, cuando empezaron a llegar a la consulta pacientes\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2024-02-29\/la-obesidad-ya-es-la-forma-mas-comun-de-malnutricion-en-la-mayoria-de-paises.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2024-02-29\/la-obesidad-ya-es-la-forma-mas-comun-de-malnutricion-en-la-mayoria-de-paises.html\">j\u00f3venes con sobrepeso y obesidad<\/a>, algunos de los cuales describ\u00edan un aumento de la sed, visitas m\u00e1s frecuentes al ba\u00f1o y otros s\u00edntomas de lo que entonces se denominaba\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2005\/06\/28\/salud\/1119909603_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2005\/06\/28\/salud\/1119909603_850215.html\">diabetes de aparici\u00f3n en la edad adulta<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cFue una nueva toma de conciencia de que nos enfrentamos a una enfermedad que sol\u00eda ser solo de adultos y que ahora se est\u00e1 convirtiendo en una enfermedad de la infancia\u201d, afirma Bacha, que ejerce en el Hospital de Ni\u00f1os de Texas, en Houston.<\/p>\n<p class=\"\">M\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, m\u00e9dicos e investigadores siguen tratando de desentra\u00f1ar qu\u00e9 est\u00e1 impulsando la aparici\u00f3n y proliferaci\u00f3n de la enfermedad en j\u00f3venes, especialmente entre las comunidades marginadas, incluida la hispana. La creciente prevalencia de la obesidad entre los j\u00f3venes es claramente uno de los factores que contribuyen a ello, pero los investigadores tambi\u00e9n est\u00e1n analizando la posible influencia de otros factores relacionados con el estilo de vida y el ambiente, desde la exposici\u00f3n al estr\u00e9s cr\u00f3nico y la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica hasta las dietas ricas en az\u00facar. Adem\u00e1s de los factores fisiol\u00f3gicos, como el lugar donde se acumula el exceso de grasa, los j\u00f3venes de niveles socioecon\u00f3micos m\u00e1s bajos pueden ser vulnerables debido a aspectos de la vida cotidiana que escapan de su control, como un acceso m\u00e1s limitado a alimentos saludables y a oportunidades de hacer ejercicio de forma segura en barrios menos contaminados.<\/p>\n<p class=\"\">A medida que los investigadores tratan de resolver la interacci\u00f3n entre la gen\u00e9tica, los factores metab\u00f3licos y las influencias ambientales en la poblaci\u00f3n hispana y otras poblaciones, su objetivo es responder a esta pregunta clave: \u00bfpor qu\u00e9 algunos adolescentes aparentemente en riesgo desarrollan diabetes y otros no?<\/p>\n<p class=\"\">A largo plazo, los retos y los riesgos para la salud son importantes. Cuando la diabetes tipo 2 apareci\u00f3 por primera vez en los j\u00f3venes, los m\u00e9dicos pensaron inicialmente que su progresi\u00f3n ser\u00eda similar a la de los adultos y que, por tanto, podr\u00eda tratarse en consecuencia. Pero no ha sido as\u00ed, dice\u00a0<a href=\"https:\/\/www.niddk.nih.gov\/about-niddk\/staff-directory\/biography\/linder-barbara\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.niddk.nih.gov\/about-niddk\/staff-directory\/biography\/linder-barbara\">Barbara Linder<\/a>, endocrin\u00f3loga pedi\u00e1trica y asesora principal de investigaci\u00f3n sobre diabetes infantil del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en ingl\u00e9s). Por ejemplo, los investigadores han determinado que la metformina, un medicamento antidiab\u00e9tico oral que se suele recetar a los adultos, no funciona tan bien en los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/HYLWHED2HBBM7EBS3DX22KTHMQ.png?auth=db4632a7a79f57f5d055281756267a686e4817881ca8a9a70f314222ad30ca5c&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/HYLWHED2HBBM7EBS3DX22KTHMQ.png?auth=db4632a7a79f57f5d055281756267a686e4817881ca8a9a70f314222ad30ca5c&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/HYLWHED2HBBM7EBS3DX22KTHMQ.png?auth=db4632a7a79f57f5d055281756267a686e4817881ca8a9a70f314222ad30ca5c&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/HYLWHED2HBBM7EBS3DX22KTHMQ.png?auth=db4632a7a79f57f5d055281756267a686e4817881ca8a9a70f314222ad30ca5c&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/HYLWHED2HBBM7EBS3DX22KTHMQ.png?auth=db4632a7a79f57f5d055281756267a686e4817881ca8a9a70f314222ad30ca5c&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Las complicaciones de la diabetes aparecen m\u00e1s r\u00e1pidamente en los j\u00f3venes que en los adultos mayores. Un grupo de investigadores estudi\u00f3 a 500 adolescentes con sobrepeso, de entre 10 y 17 a\u00f1os, a los que se hab\u00eda diagnosticado diabetes de tipo 2. A los 15 a\u00f1os de su diagn\u00f3stico, el 60 % de los participantes hab\u00eda desarrollado al menos una complicaci\u00f3n m\u00e9dica de la diabetes, y el 28 %, dos o m\u00e1s.\" width=\"414\" height=\"350\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\">\n<p>Las complicaciones de la diabetes aparecen m\u00e1s r\u00e1pidamente en los j\u00f3venes que en los adultos mayores. Un grupo de investigadores estudi\u00f3 a 500 adolescentes con sobrepeso, de entre 10 y 17 a\u00f1os, a los que se hab\u00eda diagnosticado diabetes de tipo 2. A los 15 a\u00f1os de su diagn\u00f3stico, el 60 % de los participantes hab\u00eda desarrollado al menos una complicaci\u00f3n m\u00e9dica de la diabetes, y el 28 %, dos o m\u00e1s.<span class=\"a_m_m\">Revista Knowable<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">\u201cSabemos que la enfermedad es muy agresiva en los j\u00f3venes y muy dif\u00edcil de tratar\u201d, afirma Linder. \u201cAs\u00ed que es realmente imperativo que desarrollemos enfoques eficaces de prevenci\u00f3n. Y para ello, obviamente, tenemos que ser capaces de identificar eficazmente cu\u00e1les j\u00f3venes corren mayor riesgo\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Incluso con tratamiento, los j\u00f3venes desarrollan otros problemas m\u00e9dicos relacionados con la diabetes m\u00e1s deprisa que los adultos, seg\u00fan se\u00f1ala un estudio que sigui\u00f3 a 500 j\u00f3venes, m\u00e1s de un tercio de ellos hispanos. El 60%\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMoa2100165\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMoa2100165\">desarroll\u00f3 al menos una complicaci\u00f3n en los 15 a\u00f1os<\/a>\u00a0siguientes al diagn\u00f3stico, antes de cumplir sus 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEs realmente alarmante\u201d, afirma\u00a0<a href=\"https:\/\/directory.uthscsa.edu\/academics\/profile\/rodriguezl30\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/directory.uthscsa.edu\/academics\/profile\/rodriguezl30\">Luisa Rodr\u00edguez<\/a>, endocrin\u00f3loga pedi\u00e1trica que estudia la diabetes de tipo 2 y la obesidad infantil en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio. Por cada 10 adolescentes con diabetes tipo 2 de inicio juvenil, se\u00f1ala, \u201cseis de ellos, en el plazo de una d\u00e9cada, van a desarrollar una comorbilidad importante que tendr\u00e1 un gran impacto en su esperanza y calidad de vida\u201d.<\/p>\n<h3 class=\"\">Resistencia a la insulina<\/h3>\n<p class=\"\">En la diabetes tipo 2, el organismo tiene dificultades para utilizar la insulina con eficacia. Esta hormona vital, producida por las c\u00e9lulas beta del p\u00e1ncreas, ayuda a que la glucosa en el torrente sangu\u00edneo entre en las c\u00e9lulas de los m\u00fasculos, la grasa y el h\u00edgado, donde se utiliza como fuente de energ\u00eda. Pero a veces esas c\u00e9lulas pierden gradualmente su capacidad de responder a la insulina, lo que obliga a las c\u00e9lulas beta a bombear cada vez m\u00e1s cantidad de insulina. Si las c\u00e9lulas beta no pueden mantener el ritmo, los niveles de glucosa en sangre empiezan a aumentar, lo que conduce a un diagn\u00f3stico de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.knowablemagazine.org\/content\/articulo\/salud-enfermedades\/2022\/que-significa-tener-prediabetes\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/es.knowablemagazine.org\/content\/articulo\/salud-enfermedades\/2022\/que-significa-tener-prediabetes\">prediabetes<\/a>\u00a0y, con el tiempo, de diabetes.<\/p>\n<p class=\"\">En el pasado, la diabetes tipo 2 no sol\u00eda aparecer hasta bien entrada la edad adulta. Pero ahora, los casos en j\u00f3venes estadounidenses de 10 a 19 a\u00f1os est\u00e1n aumentando r\u00e1pidamente. Desde 2002-2003, los diagn\u00f3sticos se han duplicado, pasando de 9 por 100.000 j\u00f3venes a 17,9 por 100.000 en 2017-2018,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cdc.gov\/diabetes\/php\/data-research\/?CDC_AAref_Val=https:\/\/www.cdc.gov\/diabetes\/data\/statistics-report\/index.html\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.cdc.gov\/diabetes\/php\/data-research\/?CDC_AAref_Val=https:\/\/www.cdc.gov\/diabetes\/data\/statistics-report\/index.html\">sobre todo entre asi\u00e1ticos, isle\u00f1os del Pac\u00edfico, negros e hispanos<\/a>. Si esas tasas crecientes persisten, se prev\u00e9 que el n\u00famero de casos de diabetes tipo 2 en j\u00f3venes se dispare de 28.000 en 2017 a 220.000 en 2060.<\/p>\n<p class=\"\">Diversos factores se han relacionado con la resistencia a la insulina en la infancia o la adolescencia,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.annualreviews.org\/content\/journals\/10.1146\/annurev-med-042120-012033\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.annualreviews.org\/content\/journals\/10.1146\/annurev-med-042120-012033\">como la obesidad, la inactividad y la gen\u00e9tica<\/a>, seg\u00fan una revisi\u00f3n de las causas de la diabetes tipo 2 en j\u00f3venes publicada en el\u00a0<i>Annual Review of Medicine\u00a0<\/i>de<i>\u00a0<\/i>2022. La enfermedad tiende a ser hereditaria, independientemente de la raza o la etnia, lo que sugiere que los genes importan. Entre los hispanos de EE.UU., los adultos de ascendencia mexicana o puertorrique\u00f1a son los m\u00e1s propensos a ser diagnosticados, seguidos de los centro y sudamericanos y de los cubanos.<\/p>\n<p class=\"\">La obesidad es tambi\u00e9n un factor contribuyente: algo m\u00e1s de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cdc.gov\/obesity\/php\/data-research\/childhood-obesity-facts.html?CDC_AAref_Val=https:\/\/www.cdc.gov\/obesity\/data\/childhood.html\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.cdc.gov\/obesity\/php\/data-research\/childhood-obesity-facts.html?CDC_AAref_Val=https:\/\/www.cdc.gov\/obesity\/data\/childhood.html\">una cuarta parte de los j\u00f3venes hispanos son obesos<\/a>, un porcentaje superior al de cualquier otro grupo racial o \u00e9tnico importante. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n tienen m\u00e1s probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 si su madre padece la enfermedad o desarroll\u00f3 diabetes gestacional durante el embarazo. Una teor\u00eda es que la exposici\u00f3n del feto a la diabetes materna mientras est\u00e1 en el \u00fatero puede estimular cambios metab\u00f3licos tras el nacimiento.<\/p>\n<p class=\"\">La pubertad tambi\u00e9n influye mucho: la mayor\u00eda de los casos se diagnostican tras su aparici\u00f3n. Durante la pubertad, los j\u00f3venes experimentan temporalmente resistencia a la insulina, debido en gran parte a un aumento de las hormonas, afirma Linder. La mayor\u00eda de los j\u00f3venes compensan esa resistencia transitoria segregando m\u00e1s insulina. Pero por razones que a\u00fan no est\u00e1n claras, una subpoblaci\u00f3n de adolescentes no lo hace. \u201cCuando se enfrentan a esta prueba de estr\u00e9s de la pubertad, no pueden aumentar su secreci\u00f3n de insulina lo suficiente como para compensar\u201d, dice Linder. \u201cY probablemente por eso desarrollan diabetes tipo 2\u2033.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ACLDVOVONJBRHHUSMXKIDSJTHQ.jpg?auth=eb16c61cda5fb8d49a3aca322cd9d5856c43b15cbe01d34e640f99c127238d9c&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ACLDVOVONJBRHHUSMXKIDSJTHQ.jpg?auth=eb16c61cda5fb8d49a3aca322cd9d5856c43b15cbe01d34e640f99c127238d9c&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ACLDVOVONJBRHHUSMXKIDSJTHQ.jpg?auth=eb16c61cda5fb8d49a3aca322cd9d5856c43b15cbe01d34e640f99c127238d9c&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ACLDVOVONJBRHHUSMXKIDSJTHQ.jpg?auth=eb16c61cda5fb8d49a3aca322cd9d5856c43b15cbe01d34e640f99c127238d9c&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ACLDVOVONJBRHHUSMXKIDSJTHQ.jpg?auth=eb16c61cda5fb8d49a3aca322cd9d5856c43b15cbe01d34e640f99c127238d9c&amp;width=1960 1960w\" alt=\"La piel engrosada, m\u00e1s oscura y aterciopelada que se muestra aqu\u00ed, conocida como acantosis nigricans, es un posible signo de advertencia del desarrollo de diabetes tipo 2. Puede aparecer en el cuello, los codos, las rodillas y otras zonas donde la piel se pliega. Las personas que detecten acantosis nigricans en s\u00ed mismas o en sus hijos deben consultar a un m\u00e9dico.\" width=\"414\" height=\"311\" \/><\/span><em>La piel engrosada, m\u00e1s oscura y aterciopelada que se muestra<br \/>\naqu\u00ed, conocida como acantosis nigricans, es un posible signo de<br \/>\nadvertencia del desarrollo de diabetes tipo 2.<br \/>\nPuede aparecer en el cuello, los codos, las rodillas y otras zonas<br \/>\ndonde la piel se pliega. Las personas que detecten acantosis<br \/>\nnigricans en s\u00ed mismas o en sus hijos deben consultar<br \/>\na un m\u00e9dico.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">Revista Knowable<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Un an\u00e1lisis, que examin\u00f3 las tendencias de la diabetes tipo 2 desde 2002 hasta 2018, identific\u00f3 que la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC10091237\/pdf\/nihms-1881252.pdf\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC10091237\/pdf\/nihms-1881252.pdf\">edad pico para el diagn\u00f3stico era de 16<\/a>\u00a0a\u00f1os en ni\u00f1os y ni\u00f1as. La \u00fanica excepci\u00f3n fueron los j\u00f3venes negros, en los que el diagn\u00f3stico alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo a los 13 a\u00f1os, y posiblemente antes entre las ni\u00f1as negras, lo que puede estar relacionado con un inicio m\u00e1s temprano de la menstruaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\">Las directrices de la Asociaci\u00f3n Americana de Diabetes recomiendan que los m\u00e9dicos realicen pruebas de detecci\u00f3n de la enfermedad a los j\u00f3venes con sobrepeso u obesidad a partir de los 10 a\u00f1os o una vez iniciada la pubertad; lo que ocurra antes, si presentan uno o m\u00e1s factores de riesgo. Entre ellos figuran antecedentes familiares de la enfermedad, signos de resistencia a la insulina o de pertenencia a determinados grupos raciales o \u00e9tnicos, como los hispanos o latinos.<\/p>\n<p class=\"\">Durante las revisiones, los m\u00e9dicos pueden buscar un signo visible de resistencia a la insulina, una afecci\u00f3n cut\u00e1nea asociada denominada acantosis nigricans, explica\u00a0<a href=\"https:\/\/physicians.wustl.edu\/people\/paulina-cruz-bravo-md\/\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/physicians.wustl.edu\/people\/paulina-cruz-bravo-md\/\">Paulina Cruz Bravo<\/a>, m\u00e9dica e investigadora sobre diabetes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en San Luis. Los cambios cut\u00e1neos tienden a aparecer en la zona del cuello o a lo largo de los pliegues de la piel, incluidas las axilas, los codos y las rodillas. \u201cLa capa superior de la piel se engrosa. Se describe como un aspecto aterciopelado de la piel \u2014es m\u00e1s oscura en comparaci\u00f3n con la piel en otros lugares\u2014\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">El lugar donde un adolescente carga con los kilos de m\u00e1s tambi\u00e9n importa, ya que la resistencia a la insulina se ha asociado a un tipo de grasa llamada visceral, dice\u00a0<a href=\"https:\/\/www.chla.org\/profile\/alaina-vidmar-md\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.chla.org\/profile\/alaina-vidmar-md\">Alaina Vidmar<\/a>, endocrin\u00f3loga pedi\u00e1trica del Hospital Infantil de Los \u00c1ngeles. A diferencia del tipo de grasa m\u00e1s com\u00fan, llamada subcut\u00e1nea y que se siente al pellizcar alrededor de la cintura, la grasa visceral rodea el h\u00edgado y otros \u00f3rganos vitales, aumentando el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad del h\u00edgado graso y otras afecciones.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cRealmente necesitas que el h\u00edgado procese la glucosa para poder utilizar bien la insulina\u201d, dice Vidmar. \u201cY si est\u00e1 lleno de grasa, no puede hacerlo\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/knowablemagazine.org\/content\/article\/health-disease\/2018\/invisible-liver-disease-balloons-view\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/knowablemagazine.org\/content\/article\/health-disease\/2018\/invisible-liver-disease-balloons-view\">La enfermedad del h\u00edgado graso<\/a>, que se ha asociado tanto a la obesidad como a la diabetes tipo 2, es m\u00e1s frecuente en adultos hispanos, seguidos de los blancos y los negros, seg\u00fan un metaan\u00e1lisis que analiza 34 estudios.<\/p>\n<p class=\"\">Las exploraciones por imagen ser\u00edan la forma ideal de identificar la extensi\u00f3n y localizaci\u00f3n de la grasa visceral en los adolescentes, afirma Vidmar. Pero dado que la exploraci\u00f3n rutinaria ser\u00eda costosa, los m\u00e9dicos pueden medir en su lugar el per\u00edmetro de la cintura de un adolescente, \u201cun gran marcador sustitutivo\u201d, dice.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-v \"><span class=\"_db a_m_w\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-v\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/A4UC2X3OBNFNRMXT2IZADTK4TI.png?auth=e036c1ea61f43f8d0243b1a2dc34dabf9b1ce4e9a3e46e7f430a124582503c00&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/A4UC2X3OBNFNRMXT2IZADTK4TI.png?auth=e036c1ea61f43f8d0243b1a2dc34dabf9b1ce4e9a3e46e7f430a124582503c00&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/A4UC2X3OBNFNRMXT2IZADTK4TI.png?auth=e036c1ea61f43f8d0243b1a2dc34dabf9b1ce4e9a3e46e7f430a124582503c00&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/A4UC2X3OBNFNRMXT2IZADTK4TI.png?auth=e036c1ea61f43f8d0243b1a2dc34dabf9b1ce4e9a3e46e7f430a124582503c00&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/A4UC2X3OBNFNRMXT2IZADTK4TI.png?auth=e036c1ea61f43f8d0243b1a2dc34dabf9b1ce4e9a3e46e7f430a124582503c00&amp;width=1960 1960w\" alt=\"El riesgo de diabetes no solo depende de la cantidad de grasa que se tenga, sino de d\u00f3nde se tenga. Las personas con forma de \u201cmanzana\u201d, con gran parte de la grasa en el abdomen, tienen m\u00e1s riesgo de diabetes que las que tienen forma de \u201cpera\u201d, que acumulan la grasa bajo la piel, sobre todo en las caderas.\" width=\"414\" height=\"421\" \/><\/span><em>El riesgo de diabetes no solo depende de la cantidad de grasa<br \/>\nque se tenga, sino de d\u00f3nde se tenga. Las personas con forma<br \/>\nde \u201cmanzana\u201d, con gran parte de la grasa en el abdomen,<br \/>\ntienen m\u00e1s riesgo de diabetes que las que tienen forma de<br \/>\n\u201cpera\u201d, que acumulan la grasa bajo la piel, sobre todo<br \/>\nen las caderas.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">Revista Knowable<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Aun as\u00ed, la obesidad solo representa una parte del perfil de riesgo de la diabetes tipo 2, lo que refleja la complejidad que entra\u00f1a comprender la fisiopatolog\u00eda de la enfermedad de inicio en la juventud. Aproximadamente\u00a0<a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamanetworkopen\/fullarticle\/2799572\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamanetworkopen\/fullarticle\/2799572\">una cuarta parte de los j\u00f3venes con diabetes tipo 2 no son obesos<\/a>, seg\u00fan un metaan\u00e1lisis publicado en 2022 en\u00a0<i>JAMA Network Open<\/i>. Los j\u00f3venes asi\u00e1ticos son los menos propensos a ser obesos; aproximadamente un tercio no cumple los criterios de obesidad.<\/p>\n<p class=\"\">Adem\u00e1s, aunque la obesidad y la resistencia a la insulina aumentan el riesgo de desarrollar diabetes, estos factores por s\u00ed solos no predicen si un adolescente acabar\u00e1 siendo diagnosticado con la enfermedad, seg\u00fan los autores de la revisi\u00f3n en el\u00a0<i>Annual Review of Medicine<\/i>. En su lugar, se\u00f1alan el papel del deterioro de la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta.<\/p>\n<p class=\"\">En un estudio en el que participaron 699 j\u00f3venes con diabetes tipo 2, el f\u00e1rmaco antidiab\u00e9tico est\u00e1ndar metformina\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/nejmoa1109333\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/nejmoa1109333\">control\u00f3 los niveles de glucosa en sangre solo en aproximadamente la mitad de los participantes<\/a>. La medicaci\u00f3n fue menos eficaz entre los j\u00f3venes negros, por razones que no est\u00e1n claras, seg\u00fan los investigadores. Otro an\u00e1lisis de la misma poblaci\u00f3n de estudio identific\u00f3 un\u00a0<a href=\"https:\/\/diabetesjournals.org\/care\/article\/36\/6\/1749\/33280\/Effects-of-Metformin-Metformin-Plus-Rosiglitazone\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/diabetesjournals.org\/care\/article\/36\/6\/1749\/33280\/Effects-of-Metformin-Metformin-Plus-Rosiglitazone\">descenso anual de la funci\u00f3n beta<\/a>\u00a0de entre el 20% y el 35% en los j\u00f3venes diab\u00e9ticos, en comparaci\u00f3n con estudios anteriores que mostraban un descenso anual de entre el 7% y el 11% en los adultos diab\u00e9ticos.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLo que vemos en los j\u00f3venes es que la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta falla muy r\u00e1pidamente\u201d, afirma Linder, y a\u00f1ade que el declive de las c\u00e9lulas beta tiende a correlacionarse con la falta de respuesta a la metformina.<\/p>\n<p class=\"\">Se desconoce si determinados grupos raciales o \u00e9tnicos son m\u00e1s vulnerables a la p\u00e9rdida de funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta, dice Linder, que espera que un nuevo estudio a gran escala del NIDDK que se iniciar\u00e1 este verano identifique tales diferencias fisiol\u00f3gicas y de otro tipo entre las poblaciones. El estudio, denominado Discovery of Risk Factors for Type 2 Diabetes in Youth Consortium (Consorcio para el descubrimiento de los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 en los j\u00f3venes), pretende inscribir a 3.600 chicos y chicas adolescentes con sobrepeso u obesidad, el 3% de ellos hispanos. Bacha y otros investigadores del proyecto planean seguir a los j\u00f3venes hasta la pubertad, analizando marcadores gen\u00e9ticos y fisiol\u00f3gicos como la resistencia a la insulina y la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta. Su objetivo es saber qui\u00e9n desarrolla diabetes tipo 2 y qu\u00e9 factores precipitan la enfermedad.<\/p>\n<p class=\"\">Adem\u00e1s, los investigadores conocer\u00e1n la salud mental, los estilos de vida y los determinantes sociales de la salud de los participantes, explica Linder. Para ello, se pedir\u00e1 a las familias que compartan detalles sobre nutrici\u00f3n, actividad f\u00edsica y sue\u00f1o, as\u00ed como sobre inseguridad alimentaria, exposici\u00f3n al racismo y otros factores de estr\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEl estr\u00e9s induce ciertas hormonas que antagonizan la insulina, por lo que crean m\u00e1s resistencia a la insulina\u201d, dice Linder. \u201cEl estr\u00e9s tambi\u00e9n se asocia con la inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica en el cuerpo, que afecta a la capacidad del cuerpo para responder normalmente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-v \"><span class=\"_db a_m_w\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-v\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/WOP3NS3XPRGSHDPMYPIES6CGAE.png?auth=c03f18df341839ee70c3eb4858c5b52b9d73e52d3041e1e0a142cc688dbfab7d&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/WOP3NS3XPRGSHDPMYPIES6CGAE.png?auth=c03f18df341839ee70c3eb4858c5b52b9d73e52d3041e1e0a142cc688dbfab7d&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/WOP3NS3XPRGSHDPMYPIES6CGAE.png?auth=c03f18df341839ee70c3eb4858c5b52b9d73e52d3041e1e0a142cc688dbfab7d&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/WOP3NS3XPRGSHDPMYPIES6CGAE.png?auth=c03f18df341839ee70c3eb4858c5b52b9d73e52d3041e1e0a142cc688dbfab7d&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/WOP3NS3XPRGSHDPMYPIES6CGAE.png?auth=c03f18df341839ee70c3eb4858c5b52b9d73e52d3041e1e0a142cc688dbfab7d&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Los j\u00f3venes experimentan muchos de los factores de riesgo que predisponen a padecer diabetes de tipo 2, como la exposici\u00f3n prenatal, la comida basura, el sedentarismo y los altos niveles de estr\u00e9s.\" width=\"414\" height=\"455\" \/><\/span><em>Los j\u00f3venes experimentan muchos de los factores de riesgo que<br \/>\npredisponen a padecer diabetes de tipo 2, como la exposici\u00f3n<br \/>\nprenatal, la comida basura, el sedentarismo y los altos<br \/>\nniveles de estr\u00e9s.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">Revista Knowable<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Los investigadores que han estudiado a los j\u00f3venes hispanos en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y a sus familias ya han empezado a esclarecer las influencias ambientales y de otro tipo arraigadas en la vida cotidiana que pueden aumentar la probabilidad de padecer obesidad o diabetes.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.chla.org\/profile\/michael-i-goran-phd\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.chla.org\/profile\/michael-i-goran-phd\">Michael Goran<\/a>, investigador de obesidad infantil del Hospital Infantil de Los \u00c1ngeles, ha dirigido un proyecto de investigaci\u00f3n denominado Estudio de Adolescentes Latinos en Riesgo (SOLAR, por sus siglas en ingl\u00e9s), en el que se realiz\u00f3 un seguimiento de 328 j\u00f3venes hispanos\/latinos considerados de alto riesgo de padecer diabetes juvenil en funci\u00f3n de su \u00edndice de masa corporal y sus antecedentes familiares de la enfermedad. Los participantes, reclutados en dos oleadas entre 2000 y 2015, completaron cuestionarios de salud y se sometieron a ex\u00e1menes anuales, incluidas exploraciones de imagen y otras mediciones.<\/p>\n<p class=\"\">Un an\u00e1lisis revel\u00f3 que los j\u00f3venes hispanos\u00a0<a href=\"https:\/\/diabetesjournals.org\/diabetes\/article\/66\/7\/1789\/40024\/Longitudinal-Associations-Between-Ambient-Air\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/diabetesjournals.org\/diabetes\/article\/66\/7\/1789\/40024\/Longitudinal-Associations-Between-Ambient-Air\">que viv\u00edan en barrios con altos niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica<\/a>\u00a0eran m\u00e1s propensos a experimentar un deterioro de la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta. \u201cNo sabemos cu\u00e1l es el mecanismo\u201d, afirma Goran,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.annualreviews.org\/doi\/abs\/10.1146\/annurev.nutr.25.050304.092625\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.annualreviews.org\/doi\/abs\/10.1146\/annurev.nutr.25.050304.092625\">coautor de un estudio sobre la resistencia pedi\u00e1trica a la insulina<\/a>\u00a0publicado en 2005 en el\u00a0<i>Annual Review of Nutrition<\/i>.<\/p>\n<p class=\"\">En los \u00faltimos a\u00f1os, ha centrado su atenci\u00f3n en el estudio de la nutrici\u00f3n poco despu\u00e9s del nacimiento, con especial atenci\u00f3n a las f\u00f3rmulas infantiles que contienen sirope de ma\u00edz. Seg\u00fan \u00e9l, estas f\u00f3rmulas tienen m\u00e1s probabilidades de provocar picos de az\u00facar en sangre que las f\u00f3rmulas a base de lactosa. \u201cSi est\u00e1s elevando la glucosa en sangre de los beb\u00e9s con sirope de ma\u00edz\u201d, dice, \u201cse puede ver c\u00f3mo eso ser\u00eda problem\u00e1tico para el control a largo plazo de los niveles de az\u00facar en sangre\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">En un estudio, Goran y sus colegas analizaron las tendencias de obesidad en 15.246 ni\u00f1os que recibieron leche de f\u00f3rmula a trav\u00e9s del Programa Especial de Nutrici\u00f3n Suplementaria para Mujeres, Beb\u00e9s y Ni\u00f1os (WIC). Los beb\u00e9s que consum\u00edan cualquier f\u00f3rmula con sirope de ma\u00edz ten\u00edan\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC10157812\/\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC10157812\/\">un 10% m\u00e1s de probabilidades de ser obesos a los dos a\u00f1os de edad<\/a>\u00a0que los que no lo hac\u00edan. Casi el 90% de los participantes en el estudio eran hispanos.<\/p>\n<p class=\"\">En otra investigaci\u00f3n, la epidemi\u00f3loga\u00a0<a href=\"https:\/\/einsteinmed.edu\/faculty\/9078\/carmen-isasi\/\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/einsteinmed.edu\/faculty\/9078\/carmen-isasi\/\">Carmen Isasi<\/a>, de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York, ayud\u00f3 a dirigir el estudio Study of Latinos (SOL) Youth, que analiz\u00f3 hasta qu\u00e9 punto las circunstancias familiares de un ni\u00f1o contribuyen a la obesidad y a los cambios metab\u00f3licos que pueden aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 en j\u00f3venes. Isasi y sus colegas descubrieron que el estr\u00e9s cr\u00f3nico era generalizado. Tres cuartas partes de los padres y cuidadores declararon sufrir estr\u00e9s y el 29% detall\u00f3 tres o m\u00e1s factores estresantes relacionados con la salud, el trabajo o las relaciones. Cuanto mayor era el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5549811\/pdf\/chi.2016.0205.pdf\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5549811\/pdf\/chi.2016.0205.pdf\">n\u00famero de factores estresantes de los padres, m\u00e1s probabilidades ten\u00eda el ni\u00f1o de ser obeso<\/a>.<\/p>\n<h3 class=\"\">Una mirada de cerca a factores de riesgo en los ni\u00f1os hispanos<\/h3>\n<p class=\"\">Isasi tambi\u00e9n ha estudiado la relaci\u00f3n entre la inseguridad alimentaria y la salud metab\u00f3lica. Los j\u00f3venes hispanos criados en hogares con los niveles m\u00e1s altos de inseguridad alimentaria\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC9595113\/\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC9595113\/\">presentaban resultados metab\u00f3licos significativamente peores<\/a>, como glucosa y triglic\u00e9ridos \u2014un tipo de colesterol\u2014 elevados en sangre. Seg\u00fan Isasi, es probable que las familias que sufren inseguridad alimentaria sigan una dieta de menor calidad y escatimen en prote\u00ednas y productos frescos m\u00e1s caros.<\/p>\n<p class=\"\">La prevenci\u00f3n de la diabetes ha resultado ser todo un reto. Una revisi\u00f3n de las iniciativas relacionadas con la dieta y otros estilos de vida dirigidas a los j\u00f3venes hispanos encontr\u00f3 pocos estudios hasta la fecha que hayan demostrado mejoras en el \u00edndice de masa corporal o en los niveles de glucosa en sangre.<\/p>\n<p class=\"\">Los adolescentes de nivel socioecon\u00f3mico m\u00e1s bajo tambi\u00e9n pueden cargar con responsabilidades que pueden socavar sus esfuerzos por mantenerse sanos, dice\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bcm.edu\/people-search\/erica-soltero-37031\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.bcm.edu\/people-search\/erica-soltero-37031\">Erica Soltero<\/a>, cient\u00edfica del comportamiento del Baylor College of Medicine, en Houston, que trabaja con j\u00f3venes hispanos. Por ejemplo, los adolescentes mayores pueden tener dificultades para asistir a una clase de ejercicios si tienen un trabajo extraescolar o deben recoger a sus hermanos peque\u00f1os o preparar la cena. La tecnolog\u00eda, dice Soltero, puede ser una mejor forma de llegar a los ocupados adolescentes hispanos; ella est\u00e1 realizando un estudio piloto que proporcionar\u00e1\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/36775009\/\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/36775009\/\">orientaci\u00f3n sobre el estilo de vida a trav\u00e9s de mensajes de texto a adolescentes hispanos con obesidad<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\">Las opciones de medicaci\u00f3n aprobadas siguen siendo limitadas para ni\u00f1os y adolescentes. Si la metformina no funciona, la alternativa es la insulina, y los padres pueden resistirse a administrar inyecciones por las dificultades que entra\u00f1a, afirma Rodr\u00edguez. Ella participa en un estudio en curso en j\u00f3venes con diabetes tipo 2 para\u00a0<a href=\"https:\/\/clinicaltrials.gov\/study\/NCT04596631\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/clinicaltrials.gov\/study\/NCT04596631\">estudiar la eficacia de la semaglutida oral<\/a>, uno de los\u00a0<a href=\"https:\/\/es.knowablemagazine.org\/content\/articulo\/salud-enfermedades\/2024\/que-sigue-en-la-era-ozempic\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/es.knowablemagazine.org\/content\/articulo\/salud-enfermedades\/2024\/que-sigue-en-la-era-ozempic\">nuevos f\u00e1rmacos para la diabetes<\/a>\u00a0que tambi\u00e9n ha logrado una notable p\u00e9rdida de peso. Rodr\u00edguez calcula que los resultados estar\u00e1n disponibles en 2026.<\/p>\n<p class=\"\">El nuevo estudio del NIDDK no evaluar\u00e1 los tratamientos farmacol\u00f3gicos, ya que se trata de un estudio observacional. Pero los investigadores participantes son optimistas en cuanto a que las conclusiones del estudio podr\u00edan conducir a mejores enfoques de prevenci\u00f3n y tratamiento. \u201cSi alguien est\u00e1 predispuesto a la disfunci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta, \u00bfdeber\u00edamos ser mucho m\u00e1s agresivos en el tratamiento de su sobrepeso\/obesidad para que esta funci\u00f3n de las c\u00e9lulas beta se conserve durante m\u00e1s tiempo?\u201d, dice Bacha. Los m\u00e9dicos podr\u00edan, por ejemplo, decidir iniciar antes el tratamiento, a\u00f1ade.<\/p>\n<p class=\"\">Investigadores como Soltero tampoco se ven disuadidos por las dificultades que entra\u00f1a la b\u00fasqueda de cambios en los h\u00e1bitos de vida. Soltero, que ha trabajado con adolescentes hispanos obesos y con sobrepeso para mejorar la actividad f\u00edsica y hacer cambios en la dieta, los describe como personas a menudo muy motivadas, dado el da\u00f1o que han visto que la enfermedad ha infligido sobre sus propias familias. \u201cMuchas veces tendr\u00e1n un punto de contacto con un familiar que est\u00e1 en di\u00e1lisis y al que quiz\u00e1 le amputaron un dedo. O dir\u00e1n: \u2018No quiero pincharme todos los d\u00edas como mi t\u00edo Fulano de Tal\u2019. O \u2018No quiero estar medic\u00e1ndome el resto de mi vida como mi abuela\u201d, dice Soltero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una madre toma una muestra de sangre del dedo de su hija para comprobar el nivel de az\u00facar en sangre.\u00a0 \u00a0\u00a0Halfpoint Images\/Getty &nbsp; &nbsp; &#8211;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24,11357],"tags":[],"class_list":["post-520262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo","category-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520262"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520262\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":520264,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520262\/revisions\/520264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}