{"id":521618,"date":"2024-09-25T10:00:51","date_gmt":"2024-09-25T14:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=521618"},"modified":"2024-09-25T10:00:51","modified_gmt":"2024-09-25T14:00:51","slug":"ecuador-guayaquil-se-sumerge-en-la-penumbra-y-ahoga-al-comercio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2024\/09\/25\/ecuador-guayaquil-se-sumerge-en-la-penumbra-y-ahoga-al-comercio\/","title":{"rendered":"Ecuador. Guayaquil se sumerge en la penumbra y ahoga al comercio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_521619\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-521619\" class=\"wp-image-521619 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-1200x676.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"676\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-1200x676.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-300x169.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-768x433.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-636x358.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM-130x73.png 130w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Screen-Shot-2024-09-25-at-10.00.01-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-521619\" class=\"wp-caption-text\">Soldados en un puesto de control durante el apag\u00f3n nacional por mantenimiento en el sistema el\u00e9ctrico la noche del mi\u00e9rcoles, el 18 de septiembre en Guayaquil.Vicente Gaibor Del Pino (REUTERS)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; El coraz\u00f3n comercial de la ciudad ecuatoriana sufre especialmente los cortes de suministro, a los que suma la inseguridad<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">En el coraz\u00f3n de Guayaquil, el aire se impregna del aroma a di\u00e9sel, mientras el zumbido de los generadores el\u00e9ctricos se entrelaza con la humedad del ambiente. Los ecos de los buses y los gritos de los vendedores que animan a los transe\u00fantes a entrar en sus locales forman una sinfon\u00eda ca\u00f3tica. Esta es la ciudad del comercio, donde sus habitantes se enorgullecen de su esp\u00edritu empresarial y su af\u00e1n por el lucro. Sin embargo, hoy, la mayor\u00eda de los almacenes\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-09-24\/ecuador-sufre-apagones-de-hasta-14-horas-en-medio-de-una-grave-crisis-energetica.html\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-09-24\/ecuador-sufre-apagones-de-hasta-14-horas-en-medio-de-una-grave-crisis-energetica.html\">se encuentran sumidos en la penumbra por falta de electricidad.<\/a><\/p>\n<p class=\"\">En la panader\u00eda Nacional, los hornos permanecen apagados. Llevan cinco horas sin electricidad, justo en el horario en que m\u00e1s venden pan. Dos empleadas atienden los mostradores y tratan de llenar los espacios vac\u00edos que ha dejado la baja producci\u00f3n debido a los racionamientos. Casi mil panes han quedado sin hornear tras los cortes de electricidad inesperados. \u201cNos organizamos para dejar el pan en el horno, pero la empresa el\u00e9ctrica no respet\u00f3 el horario publicado. Hemos perdido el pan que m\u00e1s vendemos\u201d, lamenta Rux P\u00e9rez, una de las trabajadoras del establecimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 class=\"a_m a_m-h \"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/6I7CKSJDX7HYQFXYFTF5BSEKE4.jpg?auth=495e5272327d7ff16d047b2329c64b9b5d431123a34c1d9ff58d16ec8a65c62a&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/6I7CKSJDX7HYQFXYFTF5BSEKE4.jpg?auth=495e5272327d7ff16d047b2329c64b9b5d431123a34c1d9ff58d16ec8a65c62a&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/6I7CKSJDX7HYQFXYFTF5BSEKE4.jpg?auth=495e5272327d7ff16d047b2329c64b9b5d431123a34c1d9ff58d16ec8a65c62a&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/6I7CKSJDX7HYQFXYFTF5BSEKE4.jpg?auth=495e5272327d7ff16d047b2329c64b9b5d431123a34c1d9ff58d16ec8a65c62a&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/6I7CKSJDX7HYQFXYFTF5BSEKE4.jpg?auth=495e5272327d7ff16d047b2329c64b9b5d431123a34c1d9ff58d16ec8a65c62a&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Soldados patrullan Guayaquil, durante el apag\u00f3n. \" width=\"414\" height=\"277\" \/><\/span><em>Soldados patrullan Guayaquil, durante el apag\u00f3n.<br \/>\n<span class=\"a_m_m\">Vicente Gaibor Del Pino (REUTERS)<\/span><\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Panader\u00edas, farmacias, ferreter\u00edas, locales de ropa, productos org\u00e1nicos, chucher\u00edas y restaurantes pueblan la manzana alrededor de la calle Luque, un \u00e1rea rebosante de comercio. Miguel \u00c1ngel Rumipamba, de 50 a\u00f1os, gast\u00f3 600 d\u00f3lares en un generador para encender un foco que mantiene caliente la carne de cerdo horneada para los s\u00e1ndwiches y una licuadora para preparar batidos. \u201cHe perdido un 40% de ingresos en solo un d\u00eda\u201d, se queja. Con 30 a\u00f1os en el negocio de los alimentos, los \u00faltimos cuatro han sido los m\u00e1s duros. \u201cDesde la pandemia, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica ha sido muy dif\u00edcil, y que nos corten la electricidad es un golpe m\u00e1s a una econom\u00eda rota\u201d, a\u00f1ade el comerciante, quien migr\u00f3 de la Sierra ecuatoriana a los 14 a\u00f1os para trabajar. Desde entonces, no ha parado. No termin\u00f3 el colegio y sal\u00eda a las calles con una carreta vendiendo jugo de naranja con hielo y s\u00e1ndwiches. \u201cAguantaba los aguaceros, el sol, y recorr\u00eda el centro so\u00f1ando con mi propio local\u201d, relata Miguel \u00c1ngel. Hoy, un enorme letrero con el nombre Soda Centenario se ha convertido en una leyenda de los desayunos, piqueos t\u00edpicos coste\u00f1os y batidos que \u00e9l llama \u201clevanta muertos\u201d, al mezclar frutas y plantas naturales. \u201cLa gente se siente con energ\u00eda despu\u00e9s de tomar uno de los batidos\u201d, asegura.<\/p>\n<p class=\"\">Mientras limpia los estantes, busca algo que lo mantenga activo en espera de los clientes, que son atendidos casi al instante. \u201c\u00a1Que regrese la luz!\u201d, exclama el hombre, haciendo gracia a los comensales que degustan empanadas algo fr\u00edas. La algarab\u00eda del centro decae por la tarde y termina de morir casi al anochecer. Los comerciantes de la zona, y pr\u00e1cticamente todo Guayaquil, llevan a\u00f1os enfrentando la inseguridad. Tener un negocio\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-01-12\/violencia-sin-freno-en-guayaquil-la-ciudad-fantasma-donde-un-tatuaje-te-convierte-en-sospechoso.html\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-01-12\/violencia-sin-freno-en-guayaquil-la-ciudad-fantasma-donde-un-tatuaje-te-convierte-en-sospechoso.html\">es un riesgo en una de las ciudades m\u00e1s peligrosas del pa\u00eds y del mundo<\/a>. Entre enero y el 19 de agosto se han registrado 1.150 cr\u00edmenes violentos, y el a\u00f1o a\u00fan no ha terminado. Nadie menciona las extorsiones; el silencio, en esas condiciones, salva vidas. El guayaquile\u00f1o que visita el centro enfrenta el miedo con resiliencia y necesidad.<\/p>\n<p class=\"\">La incertidumbre sobre cu\u00e1nto tiempo durar\u00e1n los apagones los tiene nerviosos. Es la sensaci\u00f3n de Carlos, que tiene una peque\u00f1a imprenta. \u201cSolo abro el local para que la gente no piense que he cerrado por completo\u201d. Su negocio depende totalmente de la electricidad. \u201cNo he podido comprar un generador porque la situaci\u00f3n ya es bastante mala y no alcanza para gastos adicionales\u201d, contin\u00faa. En la misma calle, la situaci\u00f3n es similar. Los locales est\u00e1n a oscuras y sin clientes. \u201cLa gente sale menos cuando no hay electricidad, probablemente piensan que no estamos atendiendo o simplemente tienen temor de dejar sus casas\u201d, a\u00f1ade Carlos.<\/p>\n<p class=\"\">Al lado de su local est\u00e1 el de Ana Paula Su\u00e1rez, que tiene una \u00f3ptica. Las dos m\u00e1quinas oftalmol\u00f3gicas est\u00e1n cubiertas con un forro. \u201cSe supone que la electricidad deb\u00eda regresar a las 13.00, pero a\u00fan no llega\u201d, se lamenta. En un d\u00eda, solo ha atendido a un cliente que dej\u00f3 una receta para hacer unos lentes a medida. \u201cSi alg\u00fan paciente quiere que le hagamos el diagn\u00f3stico de sus ojos, tendr\u00edamos que hacerlo a la antigua y probablemente no le va a gustar\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p class=\"\">La electricidad volvi\u00f3 a las 15.30. Un grito de alegr\u00eda reson\u00f3 como un eco en el centro. Se apagaron los generadores, y regres\u00f3 el reggaet\u00f3n y el vallenato a todo volumen. Nadie sabe cu\u00e1nto tiempo durar\u00e1n los apagones. Ya ni siquiera miran los horarios publicados por el Gobierno, porque no creen que se cumplir\u00e1n. El ministro de Energ\u00eda ofreci\u00f3 una nueva rueda de prensa para comunicar que el lunes por la noche llovi\u00f3, pero no lo suficiente para aumentar el caudal del embalse de Mazar, que alimenta a dos hidroel\u00e9ctricas. Adem\u00e1s, anunci\u00f3 que el jueves se reunir\u00e1n para decidir cu\u00e1ntas horas de cortes de electricidad se programar\u00e1n para la pr\u00f3xima semana. Para este martes, la mayor\u00eda del pa\u00eds ya sumaba 12 horas sin luz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &#8211; El coraz\u00f3n comercial de la ciudad ecuatoriana sufre especialmente los cortes de suministro, a los que suma la inseguridad &nbsp; En el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":521619,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-521618","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/521618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=521618"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/521618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":521620,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/521618\/revisions\/521620"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/521619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=521618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=521618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=521618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}