{"id":524775,"date":"2024-11-11T10:32:11","date_gmt":"2024-11-11T14:32:11","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=524775"},"modified":"2024-11-11T10:32:11","modified_gmt":"2024-11-11T14:32:11","slug":"que-dice-la-ciencia-sobre-nuestro-impulso-a-la-corrupcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2024\/11\/11\/que-dice-la-ciencia-sobre-nuestro-impulso-a-la-corrupcion\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 dice la ciencia sobre nuestro impulso a la corrupci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_524776\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-524776\" class=\"wp-image-524776 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-1200x797.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"797\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-1200x797.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-300x199.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-768x510.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-85x55.png 85w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-636x423.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM-110x73.png 110w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Screen-Shot-2024-11-11-at-9.31.34-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-524776\" class=\"wp-caption-text\">Dos personas estrechan sus manos frente a un p\u00f3rtico. DNY59 (Getty Images)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; Un experimento de soborno que reuni\u00f3 a personas de 18 pa\u00edses revela que el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n es algo m\u00e1s bien flexible y est\u00e1 sujeto a las circunstancias<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"a_c clearfix\" data-dtm-region=\"articulo_cuerpo\">\n<p class=\"\">En las cajas de autoservicio de una cadena de supermercados de M\u00f3dena y Ferrara\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/experimentacion-cientifica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/experimentacion-cientifica\/\">se practic\u00f3 un experimento<\/a>\u00a0durante un a\u00f1o: comprobar si exist\u00eda alguna relaci\u00f3n entre los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n y la honradez de los consumidores al declarar el valor de las compras que escaneaban. Analizando los datos de controles aleatorios en los carritos, los investigadores encontraron que la probabilidad de declarar un valor inferior aumentaba entre un 16% y un 30% tras aparecer un esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n local en los medios de comunicaci\u00f3n. El efecto alcanzaba su m\u00e1xima intensidad cuatro d\u00edas despu\u00e9s del esc\u00e1ndalo, a partir de entonces, se debilitaba. Lo definieron como\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/24\/ciencia\/1477320874_626628.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/24\/ciencia\/1477320874_626628.html\">corrupci\u00f3n contagiosa<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\">La corrupci\u00f3n se define, seg\u00fan los acad\u00e9micos, como el abuso de poder para beneficio propio, pero puede adoptar muchas formas: soborno, malversaci\u00f3n, extorsi\u00f3n o fraude. Comenz\u00f3 a estudiarse en los 90 desde la econom\u00eda con la teor\u00eda de la elecci\u00f3n racional y el llamado modelo del crimen racional. El prestigioso investigador Robert Klitgaard lo resumi\u00f3 diciendo que la corrupci\u00f3n no es un crimen de pasi\u00f3n, sino un crimen de c\u00e1lculo. Y las personas que corrompen est\u00e1n haciendo c\u00e1lculos muy expl\u00edcitos: cu\u00e1nto beneficio pueden obtener, qu\u00e9 probabilidad hay de que les pillen y c\u00f3mo de severo es el castigo.<\/p>\n<p class=\"\">Pero en la \u00faltima d\u00e9cada se han comenzado a adoptar m\u00e9todos de econom\u00eda conductual y\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2024-04-28\/jonathan-haidt-psicologo-social-ninguna-tecnologica-quiere-perder-a-su-objetivo-mas-valioso-los-preadolescentes.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2024-04-28\/jonathan-haidt-psicologo-social-ninguna-tecnologica-quiere-perder-a-su-objetivo-mas-valioso-los-preadolescentes.html\">psicolog\u00eda social<\/a>\u00a0para probar y medir este paradigma con datos de comportamiento. Si aumenta el castigo, \u00bfdisminuye la corrupci\u00f3n? Si aumento los beneficios, \u00bftambi\u00e9n aumenta? \u201cLo que encontramos son resultados contradictorios: a veces s\u00ed, a veces no\u201d, dice Nils Kobis, catedr\u00e1tico de Comprensi\u00f3n Humana de Algoritmos y M\u00e1quinas en la Universidad Duisburg-Essen e investigador afiliado al Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano.<\/p>\n<p class=\"\">Kobis, fundadador de KickBack-The Global Anticorruption Podcast, ha creado versiones de juegos de corrupci\u00f3n y sobornos principalmente, para encontrar las causas psicol\u00f3gicas detr\u00e1s de sus muchas caras. \u00bfEs una forma de corrupci\u00f3n que hago por m\u00ed mismo como la malversaci\u00f3n, es decir, robo mientras estoy en una posici\u00f3n de poder, o es una interpersonal como el soborno en la que tenemos que coordinarnos para romper una regla juntos? Kobis explica que estos actos son completamente diferentes.<\/p>\n<p class=\"\">Uno de sus estudios,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.2209731120\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.2209731120\">publicado en la revista\u00a0<i>PNAS<\/i><\/a>, consisti\u00f3 en un gran experimento de soborno en el que reunieron a personas de 18 pa\u00edses para que jugaran entre s\u00ed y analizar si el propio pa\u00eds de origen, o el del compa\u00f1ero de juego, pesaba m\u00e1s a la hora de tomar la decisi\u00f3n de ofrecer o aceptar sobornos. Y los resultados fueron sorprendentes.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEn la literatura sobre corrupci\u00f3n existe la idea de que algunos pa\u00edses son corruptos y otros no y si, por ejemplo, alguien de Nueva Zelanda, que a menudo se considera una de las sociedades m\u00e1s libres, viaja a un pa\u00eds con mucha corrupci\u00f3n, por ejemplo, Somalia, que a menudo se encuentra en la parte inferior de la clasificaci\u00f3n, un neozeland\u00e9s vendr\u00eda a ser de alguna manera inmune a la corrupci\u00f3n y nunca se involucrar\u00eda en ella. Y viceversa, si alguien de Somalia viniera a Nueva Zelanda tratar\u00eda constantemente de incumplir<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ciencia\/2023-07-20\/formarse-en-etica-de-la-investigacion-a-quien-le-importa.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/ciencia\/2023-07-20\/formarse-en-etica-de-la-investigacion-a-quien-le-importa.html\">\u00a0las normas \u00e9ticas<\/a>\u201d, cuenta el investigador. Lo que descubrieron es que la nacionalidad del otro jugador era m\u00e1s importante que la propia y todos (neozelandeses, holandeses y brit\u00e1nicos), estaban dispuestos a ofrecer sobornos a aquellos que cre\u00edan corruptas en lo que definieron como soborno condicional.<\/p>\n<p class=\"\">Si existiera una especie de personalidad corrupta, plantea Kobis, se esperar\u00eda que la gente se mantuviera relativamente estable, alguien corrupto lo ser\u00eda todo el tiempo y una persona \u00edntegra o moral no se involucrar\u00eda independientemente de con qui\u00e9n coincida. \u201cLo que vimos es que la gente actuaba en funci\u00f3n de con qui\u00e9n se emparejase. As\u00ed que parece ser algo mucho m\u00e1s din\u00e1mico y flexible y no tanto una cuesti\u00f3n de una personalidad estable e inmutable\u201d, agrega. La mala noticia es que incluso los que se consideran inmunes a la corrupci\u00f3n pueden corromperse f\u00e1cilmente, pero la buena es que tiene mucho m\u00e1s que ver con el entorno en el que te encuentras que con qui\u00e9n eres como persona.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cSi colocas a las personas en el entorno adecuado, con las instituciones adecuadas, se puede reducir la corrupci\u00f3n de forma sustancial, posiblemente porque se adaptar\u00edan r\u00e1pidamente a lo que ocurre en su entorno\u201d, explica Kobis. Para estudiar el efecto de las creencias, Kobis y su equipo llevaron a cabo un estudio de campo en Manguzi (Sud\u00e1frica) una ciudad peque\u00f1a en la que ten\u00edan datos de que la corrupci\u00f3n estaba disminuyendo, pegaron carteles informando a la poblaci\u00f3n y montaron un peque\u00f1o laboratorio m\u00f3vil para la gente jugara a estos juegos. Comprobaron que mientras los carteles estaban colgados, la disposici\u00f3n de los ciudadanos a participar en sobornos disminu\u00eda.<\/p>\n<p class=\"\">El lado positivo es, otra vez, que las personas no son tan estables y si hay, digamos, un viento de cambio y la gente empieza a creer que hay cada vez menos corrupci\u00f3n, se adaptan a ello. \u201cUna vez que quitamos los carteles, la corrupci\u00f3n volvi\u00f3 a su estado original, as\u00ed que no dur\u00f3 mucho, pero durante un breve periodo de tiempo cambiamos sus creencias y su comportamiento\u201d, relata.<\/p>\n<p class=\"\">Adem\u00e1s de las creencias \u2014si creo que en mi pa\u00eds todo el mundo es corrupto es mucho m\u00e1s probable que participe en actos de corrupci\u00f3n\u2014, hay toda una serie de caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas como las actitudes \u2014\u00bftienes una oposici\u00f3n muy fuerte hacia la corrupci\u00f3n o eres m\u00e1s o menos flexible en tu interpretaci\u00f3n moral?\u2014 y las racionalizaciones. \u201cCon la corrupci\u00f3n a menudo tenemos el problema de que muchas formas son relativamente f\u00e1ciles de racionalizar porque no solo me estoy beneficiando a m\u00ed mismo, sino que a menudo tambi\u00e9n estoy beneficiando a alguien m\u00e1s y tendemos a descuidar el hecho de que hay una v\u00edctima\u201d, explica el investigador. \u201cNo podemos ignorar el hecho de que en realidad es una situaci\u00f3n win-win-lose. Siempre hay otra parte implicada\u201d, sostiene.<\/p>\n<p class=\"\">Desde la perspectiva psicol\u00f3gica tambi\u00e9n es problem\u00e1tico que esta tercera parte a menudo es muy abstracta, como la sociedad. \u201cSe piensa, bueno, \u00bfa qui\u00e9n estoy haciendo da\u00f1o? Y no hay un sentimiento de culpa. Porque las emociones son otro factor que afectan a nuestras decisiones. Si me siento culpable r\u00e1pidamente es menos probable que me involucre en actividades corruptas. As\u00ed que no siempre es un delito de c\u00e1lculo, a veces la pasi\u00f3n realmente importa en ambas direcciones: la pasi\u00f3n, las emociones, pueden impulsarnos a abstenernos de la corrupci\u00f3n, pero tambi\u00e9n puede impulsarla\u201d, concluye. Ser\u00eda del caso del nepotismo, con las redes de reciprocidad muy complejas, donde miembros de la familia o amigos instalan a otros en puestos de trabajo y el afecto y la obligaci\u00f3n se enredan con la integridad.<\/p>\n<p class=\"\">Para Fernando Jim\u00e9nez, catedr\u00e1tico de la Universidad de Murcia donde codirige su c\u00e1tedra de Buen Gobierno e Integridad P\u00fablica y experto del Grupo de Estados contra la Corrupci\u00f3n del Consejo de Europa y de Transparency International, para explicar la corrupci\u00f3n necesitas otra serie de factores, institucionales, sobre todo, m\u00e1s all\u00e1 de los psicol\u00f3gicos.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLa clave de la corrupci\u00f3n es la mejora de la calidad de los gobiernos, sin ella, las estrategias anticorrupci\u00f3n est\u00e1n llamadas a fracasar\u201d, opina. Para Jim\u00e9nez, un poder ejecutivo sometido a l\u00edmites efectivos en su ejercicio no solo permite un mejor control de la corrupci\u00f3n, sino que, al mismo tiempo, \u201casegura unos mejores niveles de prosperidad, un mayor grado de igualdad de oportunidades, y, asimismo, unas dosis m\u00e1s altas de confianza institucional y social\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"me-dis\" class=\"me _pf\">\n<div class=\"me_bg\">\n<div class=\"me-dis _pa _df\">\n<div class=\"me-dis_c\">\n<h2 class=\"me-dis_t\"><\/h2>\n<div class=\"me-dis_l\"><\/div>\n<p><span id=\"capping-arrow\" class=\"arrow\"><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &#8211; Un experimento de soborno que reuni\u00f3 a personas de 18 pa\u00edses revela que el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n es algo m\u00e1s bien flexible&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":524776,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11356,24],"tags":[],"class_list":["post-524775","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=524775"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":524777,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524775\/revisions\/524777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/524776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=524775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=524775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=524775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}