{"id":526943,"date":"2025-01-05T13:37:46","date_gmt":"2025-01-05T17:37:46","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=526943"},"modified":"2025-01-05T13:37:46","modified_gmt":"2025-01-05T17:37:46","slug":"mario-vargas-llosa-regresa-al-mitico-prostibulo-de-la-novela-la-ciudad-y-los-perros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2025\/01\/05\/mario-vargas-llosa-regresa-al-mitico-prostibulo-de-la-novela-la-ciudad-y-los-perros\/","title":{"rendered":"Mario Vargas Llosa regresa al m\u00edtico prost\u00edbulo de la novela \u2018La ciudad y los perros\u2019"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_526944\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-526944\" class=\"wp-image-526944 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-1200x681.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-1200x681.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-300x170.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-768x436.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-636x361.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM-129x73.png 129w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Screen-Shot-2025-01-05-at-12.36.58-PM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-526944\" class=\"wp-caption-text\">El distrito de La Victoria de Lima, en una imagen de archivo, y Mario Vargas Llosa con su hijo \u00c1lvaro en el mismo barrio, el 4 de enero. lima gris \/ @AlvaroVargasLl<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; El Premio Nobel contin\u00faa con sus paseos discretos por los lugares que inspiraron su obra, esta vez en la zona rosa de la Lima de mediados del siglo XX<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Entre 1926 y 1956, siete cuadras en el distrito de La Victoria fueron el s\u00edmbolo de la bohemia y el libertinaje de la Lima antigua. Adultos y jovenzuelos de distinta clase social, en traje, saco y corbata, se paseaban desde la avenida Grau hasta el jir\u00f3n Barranca, contemplando a decenas de mujeres extranjeras, quienes desde sus ventanas les saludaban para luego darles su tarifa y as\u00ed concretar un encuentro sexual.<\/p>\n<p class=\"\">El jir\u00f3n Huatica fue la primera zona rosa de la capital y, por tanto, se convirti\u00f3 en el lugar de iniciaci\u00f3n sexual de muchos j\u00f3venes. Por esos a\u00f1os se hizo c\u00e9lebre una m\u00e1xima para hallar el lugar: \u201cHuatica, all\u00e1 donde apunta el inca\u201d, en referencia a un monumento cercano del inca Manco C\u00e1pac.<\/p>\n<p class=\"\">El jir\u00f3n Huatica era un lugar famoso, pero fue la literatura la que lo hizo inmortal. En 1963, cuando el prost\u00edbulo ya hab\u00eda sido clausurado por una disposici\u00f3n municipal, Mario Vargas Llosa public\u00f3<i>\u00a0La ciudad y los perros<\/i>,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/10\/27\/cultura\/1067209201_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/10\/27\/cultura\/1067209201_850215.html\">una novela que incendi\u00f3 a la sociedad de aquellos d\u00edas<\/a>\u00a0al describir los abusos que se comet\u00edan en el colegio militar Leoncio Prado para \u201cforjar el car\u00e1cter\u201d. En esa novela, adem\u00e1s, cont\u00f3 c\u00f3mo los cadetes aguardaban con expectativa los fines de semana para darse una vuelta por Huatica. Alberto Fern\u00e1ndez, El Poeta, alter ego de Mario Vargas Llosa, estaba encandilado con una prostituta conocida como la\u00a0<i>Pies dorados.<\/i><\/p>\n<p class=\"\">En los albores del 2025, a casi setenta a\u00f1os de su cierre, Mario Vargas Llosa regres\u00f3 a esas mismas calles legendarias, premunido de su bast\u00f3n y de la compa\u00f1\u00eda de su hijo \u00c1lvaro. \u201cPaseo (y sonrisa p\u00edcara) por el legendario barrio rojo de Lima, el antiguo Jr. Huatica en La Victoria, donde iban los rijosos cadetes de\u00a0<i>La ciudad y los perros<\/i>. Hoy jir\u00f3n Renovaci\u00f3n y, tantas lunas despu\u00e9s, ni rastro de aquellas batallas\u201d, escribi\u00f3 su primog\u00e9nito en sus redes sociales.<\/p>\n<p class=\"\">El\u00a0<i>post<\/i>\u00a0tiene tres fotos: la primera, en blanco y negro, captur\u00f3 una t\u00edpica escena de la \u00e9poca: parroquianos afuera de los cuartos de las meretrices, yendo de un lado a otro o esperando su turno; la segunda: el hijo abrazando al padre de aspecto se\u00f1orial tras la visita; y la tercera, una toma actual, donde puede verse una calle humilde, distante de cualquier rastro de lo que fue, cubierta por una telara\u00f1a de conexiones el\u00e9ctricas.<\/p>\n<p class=\"\">En\u00a0<i>La ciudad y los perros<\/i>, su primera novela y la que acab\u00f3 por llevarlo a la fama, el Premio Nobel explica c\u00f3mo cada una de las siete cuadras eran un universo aparte y estaba regulada por una estricta jerarqu\u00eda. \u201cLa m\u00e1s cara \u2014la de las francesas\u2014 era la cuarta; luego, hacia la tercera y la quinta, las tarifas declinaban hasta las putas viejas y miserables de la primera, ruinas humanas que se acostaban por dos o tres soles (las de la cuarta cobraban veinte)\u201d, cuenta.<\/p>\n<p class=\"\">En otro apartado, donde narra el debut sexual del protagonista de la novela, retrata c\u00f3mo eran los espacios donde se consumaba la lujuria. \u201cEl cuarto era chiquito y hab\u00eda una cama, un lavador con agua, una bacinica y un foco envuelto en celof\u00e1n rojo que daba una luz medio sangrienta. La mujer no se desnud\u00f3 (\u2026). Sinti\u00e9ndonos unos hombres completos, fuimos luego con V\u00edctor a tomar una cerveza\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Desde hace algunos meses, Mario Vargas Llosa ha comenzado\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-11-28\/los-paseos-discretos-de-mario-vargas-llosa-el-nobel-regresa-al-antiguo-bar-la-catedral-en-lima.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-11-28\/los-paseos-discretos-de-mario-vargas-llosa-el-nobel-regresa-al-antiguo-bar-la-catedral-en-lima.html\">un recorrido por los lugares m\u00e1s ic\u00f3nicos de su ficci\u00f3n<\/a>. En noviembre visit\u00f3 precisamente las instalaciones del colegio Leoncio Prado, en El Callao y tambi\u00e9n la fachada del antiguo bar donde escribi\u00f3, acaso su novela m\u00e1s lograda,\u00a0<i>Conversaci\u00f3n en la Catedral<\/i>, ubicado en la avenida Alfonso Ugarte, en el centro de Lima.<\/p>\n<p class=\"\">En octubre reapareci\u00f3 en el teatro Marsano, en el distrito de Miraflores,<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-10-23\/mario-vargas-llosa-reaparece-en-una-funcion-privada-de-teatro-en-lima.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2024-10-23\/mario-vargas-llosa-reaparece-en-una-funcion-privada-de-teatro-en-lima.html\">\u00a0para disfrutar de una funci\u00f3n privada<\/a>\u00a0de la adaptaci\u00f3n de su novela policiaca\u00a0<i>\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Palomino Molero?<\/i>\u00a0Para muchos de sus cr\u00edticos y seguidores se trata una despedida que el Nobel, pr\u00f3ximo a cumplir 89 a\u00f1os en marzo, est\u00e1 regal\u00e1ndose en el oto\u00f1o de su vida.<\/p>\n<p class=\"\">Paseos discretos que a Mario Vargas Llosa le permiten volver al punto de partida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &#8211; El Premio Nobel contin\u00faa con sus paseos discretos por los lugares que inspiraron su obra, esta vez en la zona rosa de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":526944,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-526943","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=526943"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":526945,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526943\/revisions\/526945"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/526944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=526943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=526943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=526943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}