{"id":529365,"date":"2025-03-06T11:53:38","date_gmt":"2025-03-06T15:53:38","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=529365"},"modified":"2025-03-06T11:53:38","modified_gmt":"2025-03-06T15:53:38","slug":"la-pareja-de-alfombreros-que-resguarda-la-tradicion-textil-en-la-capital-artesanal-de-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2025\/03\/06\/la-pareja-de-alfombreros-que-resguarda-la-tradicion-textil-en-la-capital-artesanal-de-ecuador\/","title":{"rendered":"La pareja de alfombreros que resguarda la tradici\u00f3n textil en la capital artesanal de Ecuador"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_529366\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-529366\" class=\"wp-image-529366 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-1200x800.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-1200x800.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-300x200.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-768x512.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-636x424.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM-110x73.png 110w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Screen-Shot-2025-03-06-at-10.52.25-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-529366\" class=\"wp-caption-text\">Blanca Soria y Gerardo Alarc\u00f3n en la sala de su casa sentados frente a cuadros de la Virgen Inmaculada, matrona de los artesanos de Guano, Ecuador. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; Un matrimonio de ancianos de Guano mantiene a flote una antigua tradici\u00f3n textil en los Andes ecuatorianos que est\u00e1 desapareciendo<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Cuando Gerardo Alarc\u00f3n naci\u00f3, en 1940, ocho hermanos suyos ya hab\u00edan muerto debido a esas enfermedades que la pobreza en los pueblos chicos no puede detener. Fue el tercero de los otros ocho que s\u00ed conoci\u00f3.<\/p>\n<p class=\"\">Cuando cumpli\u00f3 cuatro a\u00f1os, su padre lo sent\u00f3 a la fuerza frente a un telar para que aprendiera a tejer alfombras. El hombre que procre\u00f3 16 hijos era alfombrero y tambi\u00e9n se llamaba Gerardo. A \u00e9l, le ense\u00f1\u00f3 a tejer su esposa, Delia Pancho, que constitu\u00eda la tercera generaci\u00f3n de una familia dedicada a la confecci\u00f3n de alfombras con lana pura de oveja.<\/p>\n<p class=\"\">A sus hijos, Gerardo Alarc\u00f3n les inculc\u00f3 el oficio m\u00e1s con violencia que con virtud. Les hac\u00eda faltar a la escuela los viernes para que ayudaran en el taller montado en casa. Pero para evadir el trabajo que tanto le disgustaba, el ni\u00f1o Gerardo se lastimaba intencionalmente los dedos con la cuchilla con que se corta el hilo mientras se teje. Gerardo Alarc\u00f3n hijo so\u00f1aba con ser m\u00e9dico, pero hoy, a sus 85 a\u00f1os, es el alfombrero m\u00e1s viejo de Guano, un oficio con el que carga una amarga mezcla de orgullo y dolor.<\/p>\n<p class=\"\">Ubicado a 200 kil\u00f3metros al sur de Quito, en la provincia de\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/04\/06\/ciencia\/1459968044_919086.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/04\/06\/ciencia\/1459968044_919086.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/04\/06\/ciencia\/1459968044_919086.html\">Chimborazo<\/a>, Guano es un cant\u00f3n con una rica tradici\u00f3n artesanal de\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-futura\/2024-10-02\/nuestros-tejidos-son-los-libros-que-la-colonia-no-pudo-quemar-las-tejedoras-que-resisten-en-el-norte-de-argentina.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-futura\/2024-10-02\/nuestros-tejidos-son-los-libros-que-la-colonia-no-pudo-quemar-las-tejedoras-que-resisten-en-el-norte-de-argentina.html\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-futura\/2024-10-02\/nuestros-tejidos-son-los-libros-que-la-colonia-no-pudo-quemar-las-tejedoras-que-resisten-en-el-norte-de-argentina.html\">trabajo textil<\/a>. Se considera que la herencia proviene del antiguo pueblo puruh\u00e1, que habit\u00f3 esa zona andina y cuyos habitantes eran alfareros y tejedores. Pero el trabajo con lana de oveja se afianz\u00f3 en la \u00e9poca de la Colonia, desde el siglo XVI, debido a que en varias localidades de esa provincia los espa\u00f1oles establecieron grandes obrajes, talleres dedicados a la fabricaci\u00f3n de textiles de lana y de algod\u00f3n. Fue clave la disponibilidad de lana de gran calidad que proven\u00eda de ovejer\u00edas instaladas en haciendas de la zona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MQDQ5IA3ZZA3FFN2TQER5OTXG4.jpg?auth=ea2ff991cadab87b7f9e479279715474a1ecea3867b140a1940cf56e1584eb91&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MQDQ5IA3ZZA3FFN2TQER5OTXG4.jpg?auth=ea2ff991cadab87b7f9e479279715474a1ecea3867b140a1940cf56e1584eb91&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MQDQ5IA3ZZA3FFN2TQER5OTXG4.jpg?auth=ea2ff991cadab87b7f9e479279715474a1ecea3867b140a1940cf56e1584eb91&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MQDQ5IA3ZZA3FFN2TQER5OTXG4.jpg?auth=ea2ff991cadab87b7f9e479279715474a1ecea3867b140a1940cf56e1584eb91&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/MQDQ5IA3ZZA3FFN2TQER5OTXG4.jpg?auth=ea2ff991cadab87b7f9e479279715474a1ecea3867b140a1940cf56e1584eb91&amp;width=1960 1960w\" alt=\"El telar en el que trabaja Gerardo Alarc\u00f3n, ubicado en un entrepiso de su tienda de alfombras.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">El telar en el que trabaja Gerardo Alarc\u00f3n, ubicado en un entrepiso de su tienda de alfombras. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">En Guano, llamada la\u00a0<i>capital artesanal del Ecuador,<\/i>\u00a0tambi\u00e9n se desarrollaron artesan\u00edas en cuero, piedra, cabuya, y confecciones textiles en las que destacan ponchos, bayetas y frazadas. Pero las alfombras han trascendido en el tiempo y traspasado las fronteras locales. Confeccionadas a mano, han acumulado un estatus relacionado con el lujo y la exclusividad, tal como ha ocurrido a lo largo de la historia desde que hace 2.500 a\u00f1os se tejieran las primeras en la antigua Persia.<\/p>\n<p class=\"\">A Blanca Soria, nadie le oblig\u00f3 a tejer porque no viene de una familia de alfombreros. Cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os y se dedicaba a confeccionar chaquetas de poli\u00e9ster, conoci\u00f3 a Gerardo Alarc\u00f3n, que ten\u00eda 22 y trabajaba elaborando zapatos de cuero. Se casaron, tuvieron un primer hijo y, cuando los empleos de ambos empezaron a decaer, se vieron obligados a retomar el tejido de alfombras en un taller que montaron en su casa. \u201cTuvimos que vender todas las pertenencias que ten\u00edamos para comprar las maderas para hacer el telar. Y mi esposa, que no sab\u00eda nada sobre el oficio, tuvo que aprender a seleccionar y comprar la lana\u201d, dice Alarc\u00f3n. \u201cTodo era muy duro, es terrible acordarse\u201d, dice Blanca Soria, hoy de 80 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/72JPDEF2EVCA5C4EKNIUGJTDAU.jpg?auth=1746199bf014e63adc0360b051c5695fed0b191abab26d19c2aba654aeb24d8b&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/72JPDEF2EVCA5C4EKNIUGJTDAU.jpg?auth=1746199bf014e63adc0360b051c5695fed0b191abab26d19c2aba654aeb24d8b&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/72JPDEF2EVCA5C4EKNIUGJTDAU.jpg?auth=1746199bf014e63adc0360b051c5695fed0b191abab26d19c2aba654aeb24d8b&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/72JPDEF2EVCA5C4EKNIUGJTDAU.jpg?auth=1746199bf014e63adc0360b051c5695fed0b191abab26d19c2aba654aeb24d8b&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/72JPDEF2EVCA5C4EKNIUGJTDAU.jpg?auth=1746199bf014e63adc0360b051c5695fed0b191abab26d19c2aba654aeb24d8b&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Una empleada extiende la lana que se pone a secar en los patios de Hilander\u00edas Guijarro, la \u00faltima del pueblo que provee lana pura de oveja para confeccionar alfombras.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Una empleada extiende la lana que se pone a secar en los patios de Hilander\u00edas Guijarro, la \u00faltima del pueblo que provee lana pura de oveja para confeccionar alfombras. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Entre los a\u00f1os 70 y 90 del siglo pasado, hubo un auge en la producci\u00f3n de alfombras en Guano. Seg\u00fan los investigadores Pedro Carretero y Valeria Campa\u00f1a, de la Escuela Polit\u00e9cnica de Chimborazo, \u201cel 50% de la poblaci\u00f3n se dedicaba a la confecci\u00f3n de estos productos textiles en su propia casa\u201d. All\u00ed estaban obreros destacados como Eliseo Yumiseba, Jos\u00e9 Carillo, Luis Allauca o Agust\u00edn Cela, entre otros.<\/p>\n<p class=\"\">Como es costumbre, la historia registra solamente nombres de hombres, pero los esposos Alarc\u00f3n Soria aseguran que ha sido un trabajo realizado igualmente por mujeres, que en muchos casos eran m\u00e1s h\u00e1biles y resistentes que los hombres. Y ah\u00ed estaban tambi\u00e9n ellos, a quienes, con mucho sacrificio y tras algunas decepciones, empez\u00f3 a irles bien. Para ese momento, Blanca tambi\u00e9n se hab\u00eda convertido en alfombrera, y Gerardo era ya la cuarta generaci\u00f3n de su familia en el oficio.<\/p>\n<p class=\"\">El oficio: sacudir las madejas de lana para separar las hebras. Desmadejarlas y enrollarlas para armar ovillos. Separar las madejas de hilo de algod\u00f3n (guaipe) y enrollarlo en un huso, delgado palo de madera usado para hilar desde \u00e9pocas prehisp\u00e1nicas. Armar la urdimbre, considerada el alma de la alfombra, una suerte de esqueleto de hilos en los que se van tejiendo los nudos. Sobre esa trama, los dise\u00f1os, que tienen como referencia un dibujo hecho en una l\u00e1mina cuadriculada: precolombinos, geom\u00e9tricos, figurativos, o lo que el cliente pida, desde un ramo de flores hasta el escudo de un equipo de f\u00fatbol. A m\u00e1s nudos, m\u00e1s espesor, m\u00e1s densidad de la trama, o sea, m\u00e1s calidad de la alfombra, mejor est\u00e9tica, m\u00e1s resistencia en el tiempo, mayores precios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NXSJNXTETBA7PKQWY3AENJEKCY.jpg?auth=dcbc99b2c500b1268a5ed7b392c103b1c5b666cb4baa19e57d857bece94e035a&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NXSJNXTETBA7PKQWY3AENJEKCY.jpg?auth=dcbc99b2c500b1268a5ed7b392c103b1c5b666cb4baa19e57d857bece94e035a&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NXSJNXTETBA7PKQWY3AENJEKCY.jpg?auth=dcbc99b2c500b1268a5ed7b392c103b1c5b666cb4baa19e57d857bece94e035a&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NXSJNXTETBA7PKQWY3AENJEKCY.jpg?auth=dcbc99b2c500b1268a5ed7b392c103b1c5b666cb4baa19e57d857bece94e035a&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NXSJNXTETBA7PKQWY3AENJEKCY.jpg?auth=dcbc99b2c500b1268a5ed7b392c103b1c5b666cb4baa19e57d857bece94e035a&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Gerardo Alarc\u00f3n teje en el telar instalado en La Ecuatoriana, su tienda de alfombras.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Gerardo Alarc\u00f3n teje en el telar instalado en La Ecuatoriana, su tienda de alfombras. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Hacia el final de aquella buena \u00e9poca del siglo pasado, cuando seg\u00fan Gerardo Alarc\u00f3n en el pueblo hab\u00eda alrededor de 200 alfombreros, los ingresos todav\u00eda se contaban en sucres, la defenestrada moneda nacional del Ecuador. \u201cEn los ochenta, una alfombra peque\u00f1a de un metro por sesenta cent\u00edmetros costaba cinco sucres, eso era plata\u201d, dice \u00e9l. Los clientes estaban en Quito, Guayaquil, Cuenca, las ciudades m\u00e1s grandes. Y estaban tambi\u00e9n en casas de Estados Unidos y Europa, en palacios en la India o Arabia Saudita, y en los pasillos de la sede de la ONU, en Nueva York.<\/p>\n<p class=\"\">Esa idea de que las alfombras estaban reservadas para gente privilegiada penetraba, incluso, las costumbres de los mismos artesanos. En la casa de los Alarc\u00f3n Bueno no se tuvo una durante d\u00e9cadas. \u201cEra sagrado, \u00a1c\u00f3mo iba a poner cinco sucres en el piso!\u201d, dice Gerardo mientras pisa la m\u00e1s grande que ha confeccionado y que, al fin, hace unos 25 a\u00f1os, se anim\u00f3 a plantar en la sala de su casa. De un rojo intenso y flanqueada por un marco naranja, esa alfombra mide 5 x 2 metros y tiene una espes\u00edsima trama de 60.000 puntos por metro cuadrado, el doble de lo que tiene una regular. \u201cEn esa \u00e9poca esta alfombra costaba unos 1.500 sucres, \u00bfc\u00f3mo iba a ponerla aqu\u00ed para pisarla?\u201d, insiste.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TCSE2K5MG5ADHGWQ6JYTBLUAYI.jpg?auth=1798b68f3124ad60e257ae15db56e556f7ef4c26650a67344f515f9ba665ded1&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TCSE2K5MG5ADHGWQ6JYTBLUAYI.jpg?auth=1798b68f3124ad60e257ae15db56e556f7ef4c26650a67344f515f9ba665ded1&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TCSE2K5MG5ADHGWQ6JYTBLUAYI.jpg?auth=1798b68f3124ad60e257ae15db56e556f7ef4c26650a67344f515f9ba665ded1&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TCSE2K5MG5ADHGWQ6JYTBLUAYI.jpg?auth=1798b68f3124ad60e257ae15db56e556f7ef4c26650a67344f515f9ba665ded1&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TCSE2K5MG5ADHGWQ6JYTBLUAYI.jpg?auth=1798b68f3124ad60e257ae15db56e556f7ef4c26650a67344f515f9ba665ded1&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Blanca Soria y Gerardo Alarc\u00f3n en la sala de su casa, sobre la alfombra m\u00e1s grande que han tejido. \" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Blanca Soria y Gerardo Alarc\u00f3n en la sala de su casa, sobre la alfombra m\u00e1s grande que han tejido. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Tras el desplome econ\u00f3mico de 1999 y el consiguiente proceso de dolarizaci\u00f3n al a\u00f1o siguiente, las cosas, de pronto, se pusieron de cabeza. El quintal de lana, que costaba 200 sucres, pas\u00f3 a costar 400 d\u00f3lares. \u201cAh\u00ed se acab\u00f3 el negocio, se acab\u00f3 la buena vida\u201d, dice Alarc\u00f3n. \u201cLos que quedamos somos los que logramos hacer un poco m\u00e1s de plata. Toda la gente pobre que hac\u00eda esto, bot\u00f3 y se fue\u201d. Muchos se fueron como migrantes a Estados Unidos o\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2025-02-08\/la-sombra-del-expresidente-correa-divide-a-los-ecuatorianos-en-espana-ante-las-elecciones-del-domingo.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2025-02-08\/la-sombra-del-expresidente-correa-divide-a-los-ecuatorianos-en-espana-ante-las-elecciones-del-domingo.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2025-02-08\/la-sombra-del-expresidente-correa-divide-a-los-ecuatorianos-en-espana-ante-las-elecciones-del-domingo.html\">Espa\u00f1a<\/a>. \u201cEl oficio est\u00e1 desapareciendo porque ya no hay quien quiera trabajar\u201d, dice Judith Guijarro, propietaria de Hilander\u00edas Guijarro, la \u00fanica del pueblo que todav\u00eda provee lana pura de oveja. \u201cLos j\u00f3venes se van y buscan otros trabajos porque esto ya no es rentable debido a los productos m\u00e1s baratos que llegan de otros pa\u00edses, y ya nadie le da el valor que merece la alfombra guane\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Muchos de los antiguos alfombreros murieron, y a varios de los pocos que quedan, en algunos casos herederos de aquellos, se los trag\u00f3 la fatalidad de las circunstancias. Debido a los altos precios de la lana, optaron por algod\u00f3n o por una mezcla de lana con materiales sint\u00e9ticos. La calidad baj\u00f3, baj\u00f3 el prestigio del oficio y, por supuesto, las ventas.<\/p>\n<p class=\"\">El remate vino con la llegada al mercado de alfombras de origen chino hechas con acr\u00edlico, que cuestan una fracci\u00f3n de las artesanales. \u201cAhora se prefiere acr\u00edlico porque los tintes aguantan m\u00e1s\u201d, explica Guijarro, \u201cpero con el tiempo ese material tiende a despedazarse, no tiene la misma resistencia y no calienta como la lana\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/CD7WJGYTC5BR7IET5PVHQPQ7KQ.jpg?auth=cf2debbfea710ea4a1e6070a383344970993c429c42108750f4c757ff0e0bca0&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/CD7WJGYTC5BR7IET5PVHQPQ7KQ.jpg?auth=cf2debbfea710ea4a1e6070a383344970993c429c42108750f4c757ff0e0bca0&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/CD7WJGYTC5BR7IET5PVHQPQ7KQ.jpg?auth=cf2debbfea710ea4a1e6070a383344970993c429c42108750f4c757ff0e0bca0&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/CD7WJGYTC5BR7IET5PVHQPQ7KQ.jpg?auth=cf2debbfea710ea4a1e6070a383344970993c429c42108750f4c757ff0e0bca0&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/CD7WJGYTC5BR7IET5PVHQPQ7KQ.jpg?auth=cf2debbfea710ea4a1e6070a383344970993c429c42108750f4c757ff0e0bca0&amp;width=1960 1960w\" alt=\"La Ecuatoriana, la tienda de alfombras de Gerardo Alarc\u00f3n y Blanca Soria, ubicada en el centro de Guano. Las alfombras se acumulan y los artesanos siguen tejiendo pese a que cada vez venden menos.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">La Ecuatoriana, la tienda de alfombras de Gerardo Alarc\u00f3n y Blanca Soria, ubicada en el centro de Guano. Las alfombras se acumulan y los artesanos siguen tejiendo pese a que cada vez venden menos. Foto Santiago Rosero<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Si Gerardo Alarc\u00f3n y Blanca Soria siguen tejiendo de acuerdo a la tradici\u00f3n es por la porf\u00eda de que el antiguo oficio que heredaron con una mezcla de orgullo y dolor no se pierda en el olvido. Y por un impulso m\u00e1s elemental: para seguir viviendo. \u201cSi no hacemos esto, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s vamos a hacer?\u201d, dice Gerardo. Las alfombras que han tejido y que siguen tejiendo casi todos los d\u00edas se acumulan por centenares, apiladas y en rollos. Una mediana de 1,5 x 1 metro cuesta 350 d\u00f3lares (el salario b\u00e1sico en Ecuador es de 470 d\u00f3lares). Es com\u00fan que los interesados ofrezcan mucho menos. Gerardo prefiere no venderlas a recibir algo que en nada compensa los d\u00edas pasados frente al telar.<\/p>\n<p class=\"\">El oficio de la elaboraci\u00f3n de alfombras de Guano fue declarado patrimonio cultural inmaterial del Ecuador en 2019. Hoy el municipio de esa localidad trabaja para que el legado no se pierda. \u201cCreamos un plan de salvaguardia que incluye la oferta de una experiencia tur\u00edstica para conocer el trabajo en los telares y adquirir alfombras peque\u00f1as a precios m\u00e1s convenientes\u201d, explica Miguel Guam\u00e1n, director de turismo del municipio. \u201cTambi\u00e9n buscamos revitalizar la Asociaci\u00f3n de Alfombreros Juan Montalvo, para que, en ese marco, los mayores puedan transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones\u201d. Mientras eso se logra, las manos m\u00e1s viejas que sostienen ese patrimonio son las de Gerardo Alarc\u00f3n y Blanca Soria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &#8211; Un matrimonio de ancianos de Guano mantiene a flote una antigua tradici\u00f3n textil en los Andes ecuatorianos que est\u00e1 desapareciendo &nbsp; Cuando&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":529366,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-529365","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=529365"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529367,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529365\/revisions\/529367"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/529366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=529365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=529365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=529365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}