{"id":534498,"date":"2025-07-28T10:07:03","date_gmt":"2025-07-28T14:07:03","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=534498"},"modified":"2025-07-28T10:07:03","modified_gmt":"2025-07-28T14:07:03","slug":"cronicas-a-todos-cuando-eramos-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2025\/07\/28\/cronicas-a-todos-cuando-eramos-ninos\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICAS: A Todos, Cuando \u00c9ramos Ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><em><strong>Por: Luc\u00eda P. de Garc\u00eda<\/strong><\/em><\/p>\n<p class=\"p1\"><em><strong>Toronto.-<\/strong><\/em> Parafraseando la dedicatoria con la cual Antoine de Saint-Ex\u00fapery entreg\u00f3 su libro \u201cEl Principito\u201d a su mejor amigo, L\u00e9on Werth, los adultos de hoy volvamos a ser ni\u00f1os al recordar aquella tierna novela, considerada la m\u00e1s famosa del autor.<\/p>\n<p class=\"p1\">Antoine naci\u00f3 el 29 de junio de 1900 en Lyon, Francia, como tercero de los cinco hijos del conde Jean-Marc de Saint-Ex\u00fapery y Andr\u00e9e Marie Louise Boyer de Fonscolombe, arist\u00f3cratas empobrecidos. Hu\u00e9rfano de padre a los cuatro a\u00f1os, el afecto familiar le dio una infancia feliz, siempre so\u00f1ando con ser aviador. Estudi\u00f3 en la Universidad de Friburgo, Suiza. Durante el servicio militar ingres\u00f3 a las Fuerzas A\u00e9reas Francesas en 1921. Integr\u00f3 la escuadrilla de pilotos que repart\u00edan correo en \u201cLa L\u00ednea\u201d, d\u00e1ndose tiempo para escribir. De regreso a Par\u00eds frecuent\u00f3 medios literarios en tanto trabajaba en diferentes oficios.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">En 1926 public\u00f3 \u201cEl aviador\u201d en la prestigiosa revista literaria Le Navire d\u00b4Argent.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>El mismo a\u00f1o cumpli\u00f3 su sue\u00f1o de ser piloto comercial al incorporarse a la Compagnie Lat\u00e9co\u00e9re, para la cual efectu\u00f3 arriesgados vuelos a \u00c1frica. Como jefe de estaci\u00f3n a\u00e9rea en el Sahara espa\u00f1ol, en 1928 escribi\u00f3 su primera novela \u201cCorreo del Sur\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">En abril de 1931, en Niza se cas\u00f3 con la escritora y artista salvadore\u00f1a Consuelo Suncin Sandoval de G\u00f3mez. Tambi\u00e9n ese a\u00f1o conoci\u00f3 a L\u00e9on Werth, periodista franc\u00e9s, novelista, poeta, antimilitarista, ensayista y cr\u00edtico de arte. Se hicieron grandes amigos pese a que Antoine era menor con 22 a\u00f1os y L\u00e9on ya era un conocido escritor.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">Tras ser nombrado director de A\u00e9ropostale, Antoine fue a Buenos Aires a organizar la red a\u00e9rea de Am\u00e9rica del Sur. All\u00ed escribi\u00f3 su segunda novela, \u201cVuelo nocturno\u201d. La bancarrota de la empresa le forz\u00f3 ser piloto de pruebas, intentar romper records; laborar como corresponsal de prensa, hacer reportajes y art\u00edculos para varios medios.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">En 1935 se perdi\u00f3 en el desierto del Sahara, Egipto. En 1938 sufri\u00f3 un accidente grave en Guatemala. Convaleciente en Nueva York, adapt\u00f3 para el cine sus dos libros, y recopil\u00f3 sus escritos en \u201cTierra de hombres\u201d. Durante esa estad\u00eda y coincidiendo con el inicio de la Segunda Guerra Mundial empez\u00f3 a escribir \u201cEl Principito\u201d, combinando la escritura con preciosas ilustraciones que \u00e9l mismo hizo utilizando acuarelas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">El m\u00e1s famoso de sus mejores 16 libros narra que, cuando el aviador era ni\u00f1o dibuj\u00f3 una boa comi\u00e9ndose un elefante, los adultos creyeron que era un sombrero; al corregirles le dijeron que mejor dejara de dibujar; all\u00ed se percat\u00f3 que carec\u00edan de imaginaci\u00f3n. Ya adulto, al da\u00f1arse su avi\u00f3n en el desierto y mientras trataba de repararlo apareci\u00f3 un ni\u00f1o al que llam\u00f3 \u201cel principito\u201d. Durante conversaciones, dibujos e interpretaciones, el ni\u00f1o le dijo que vive en el peque\u00f1o Asteroide B-612, donde permanentemente se puede ver la puesta del sol; hay tres volcanes a los que limpia y jardines a los que cuida. Un d\u00eda brot\u00f3 una rosa de la cual se enamor\u00f3. Al notarle caprichosa decidi\u00f3 abandonar su planeta y explorar otros. En todos encontr\u00f3 un personaje que encarna alg\u00fan defecto y otro que encarna virtudes, lo cual constituy\u00f3 un aprendizaje para el aviador, que por sobre sufrimientos y alegr\u00edas comprendi\u00f3 el sentido de la vida; el compartir con los allegados la riqueza del tiempo; el infinito valor del amor y la amistad y el cuidado que se les debe dar; ser aventureros, so\u00f1adores, imaginativos; apreciar que \u201cLo esencial es invisible a los ojos\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Dedic\u00f3 el libro con estas palabras: \u201cA L\u00e9on Werth: Pido perd\u00f3n a los ni\u00f1os por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una buena excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande es capaz de entenderlo todo, incluso los libros para ni\u00f1os. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde pasa hambre y fr\u00edo. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Y si todas estas excusas no son suficientes, quiero dedicar este libro al ni\u00f1o que esta persona grande fue una vez. Todas las personas grandes fueron al principio ni\u00f1os. (Pero pocas lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria: A L\u00c9ON WERTH, cuando era ni\u00f1o.\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Antoine tambi\u00e9n le dedic\u00f3 \u201cCarta a un reh\u00e9n\u201d, y lo nombr\u00f3 en tres libros m\u00e1s. Cuando en junio de 1940 los nazis tomaron Par\u00eds, escribi\u00f3: \u201cQuien esta noche me obsesiona la memoria tiene cincuenta a\u00f1os. Est\u00e1 enfermo. Y es jud\u00edo. \u00bfC\u00f3mo sobrevir\u00e1 al terror alem\u00e1n? Para imaginarme que todav\u00eda respira tengo que creer que, refugiado en secreto por la hermosa muralla de silencio de los campesinos de su aldea, el invasor lo ha ignorado. Solamente entonces creo que todav\u00eda vive. Solamente entonces, deambular a lo lejos en el imperio de su amistad \u2013que no tiene fronteras- me permite no sentirme emigrante, sino viajero. Pues el desierto no est\u00e1 donde uno cree. A ti, tan franc\u00e9s, te siento dos veces en peligro de muerte, por franc\u00e9s y por jud\u00edo\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">En 1943 Antoine se reincorpor\u00f3 al ej\u00e9rcito, en las unidades de reconocimiento Aliado. Al fotografiar el sur de Francia en preparaci\u00f3n del desembarco de los Aliados, su avi\u00f3n desapareci\u00f3 frente a las costas de Marsella. Era el 31 de julio de 1944.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">D\u00edas despu\u00e9s apareci\u00f3 en el lugar un cad\u00e1ver que llevaba insignias francesas. Se dedujo que era el de Antoine. En 1998, un pescador de Marsella encontr\u00f3 en sus redes una pulsera de plata oxidada grabada con el nombre del piloto-escritor. En 2000 se hallaron los restos del avi\u00f3n y en 2024 se confirm\u00f3 que eran de su aeronave.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cuando L\u00e9on se enter\u00f3 del fallecimiento de Antoine, estaba oculto en la aldea de Jura, cerca de Suiza, donde pasaba las penurias que imagin\u00f3 su amigo. \u201cLa paz, sin Tonio, no es enteramente paz\u201d dijo. L\u00e9on Werth falleci\u00f3 como destacado pacifista el 13 de diciembre de 1955.<\/p>\n<p class=\"p1\">Anoine de Saint- Ex\u00fapery contin\u00faa viajando por el universo, en 1975 se le otorg\u00f3 su nombre a un asteroide.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Luc\u00eda P. de Garc\u00eda Toronto.- Parafraseando la dedicatoria con la cual Antoine de Saint-Ex\u00fapery entreg\u00f3 su libro \u201cEl Principito\u201d a su mejor amigo, L\u00e9on&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81,11362],"tags":[],"class_list":["post-534498","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas","category-cronicas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/534498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=534498"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/534498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":534499,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/534498\/revisions\/534499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=534498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=534498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=534498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}