{"id":535514,"date":"2025-08-30T09:52:11","date_gmt":"2025-08-30T13:52:11","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=535514"},"modified":"2025-08-30T09:52:11","modified_gmt":"2025-08-30T13:52:11","slug":"el-mundial-de-tango-toma-buenos-aires-300-horas-sin-dejar-de-bailar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2025\/08\/30\/el-mundial-de-tango-toma-buenos-aires-300-horas-sin-dejar-de-bailar\/","title":{"rendered":"El Mundial de Tango toma Buenos Aires: 300 horas sin dejar de bailar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_535515\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-535515\" class=\"wp-image-535515 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-1200x796.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"796\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-1200x796.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-300x199.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-768x510.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-85x55.png 85w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-636x422.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM-110x73.png 110w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screen-Shot-2025-08-30-at-9.51.12-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-535515\" class=\"wp-caption-text\">Festividades de la milonga &#8216;Perfume de mujer&#8217;, en Buenos Aires. Foto Anita Pouchard Serra<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"a_st\"><em>&#8211; Extranjeros de todo el mundo llegan a la capital argentina para tomar clases e ir a milongas. El abrazo tanguero resiste al avance de la virtualdad<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Al principio el tango fue un abrazo. Unos recuerdan que ese abrazo fue como un chispaso el\u00e9ctrico que sac\u00f3 del coma a su coraz\u00f3n malherido; otros recibieron un abrazo de refugio que mientras bailaban les hizo olvidar un dolor; y los hay tambi\u00e9n que aceptaron con curiosidad los brazos abiertos que encontraron tras una puerta desconocida. Los senderos se bifurcan despu\u00e9s, pero ese recuerdo persiste y muchos regresan, presos de una fiebre que los lleva a bailar hora tras hora, d\u00eda tras d\u00eda, como descendientes de Troffea, esa mujer que <a title=\"https:\/\/verne.elpais.com\/verne\/2015\/03\/24\/articulo\/1427197745_927967.html\" href=\"https:\/\/verne.elpais.com\/verne\/2015\/03\/24\/articulo\/1427197745_927967.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/verne.elpais.com\/verne\/2015\/03\/24\/articulo\/1427197745_927967.html\">en 1518 inici\u00f3 una misteriosa epidemia de baile en la ciudad francesa de Estrasburgo<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\">Cada final de agosto,\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/argentina\/2025-08-14\/el-tango-rinde-homenaje-al-legendario-bandoneonista-anibal-troilo.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/argentina\/2025-08-14\/el-tango-rinde-homenaje-al-legendario-bandoneonista-anibal-troilo.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/argentina\/2025-08-14\/el-tango-rinde-homenaje-al-legendario-bandoneonista-anibal-troilo.html\">el Festival y Mundial de Tango atrae a Buenos Aires<\/a> a bailarines de todo el mundo. Hay clases, milongas, conciertos y espect\u00e1culos que se suman a esa corriente subterr\u00e1nea que fluye todo el a\u00f1o. Si alguien quiere \u2014y resiste\u2014 puede bailar a diario m\u00e1s de 18 horas seguidas. En dos semanas, supone una sobredosis de casi 300 horas.<\/p>\n<p class=\"\">Son las cuatro de la tarde de un mi\u00e9rcoles y\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2013\/11\/24\/agencias\/1385310230_162777.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2013\/11\/24\/agencias\/1385310230_162777.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2013\/11\/24\/agencias\/1385310230_162777.html\">la avenida Corrientes a\u00fan no ha encendido las luces de los teatros<\/a>\u00a0y las pizzer\u00edas que comenzar\u00e1n a llenarse al anochecer. Pero en el primer piso de la esquina con Riobamba, detr\u00e1s de unas cortinas tupidas que impiden el paso del sol y la mirada de curiosos, unas 20 parejas danzan\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/11\/13\/actualidad\/1352808828_510561.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/11\/13\/actualidad\/1352808828_510561.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/11\/13\/actualidad\/1352808828_510561.html\">al ritmo de la orquesta de Carlos di Sarli<\/a>\u00a0en la pista de El Beso. Este sal\u00f3n en el que se baila tango es uno de los m\u00e1s tradicionales de la capital argentina, con m\u00e1s de 25 a\u00f1os de historia. Hay mesas dispuestas alrededor, sobre las que se ven caf\u00e9s, aguas y algunas copas de champ\u00e1n. Desde all\u00ed hombres y mujeres cruzan miradas: \u00e9l cabecea ligeramente desde la distancia; si ella asiente, salen a bailar.<\/p>\n<p class=\"\">Cada pareja se abraza distinto, baila a su ritmo, pero todas circulan por la pista en direcci\u00f3n contraria a las agujas del reloj. Acercarse hasta la mesa para preguntar a una mujer si quiere bailar o no respetar el sentido de circulaci\u00f3n aqu\u00ed est\u00e1 mal visto: significa romper c\u00f3digos vigentes desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n<p class=\"\">El estadounidense Wayne Campbell, de 48 a\u00f1os, aterriz\u00f3 el viernes desde Houston para pasar una semana en Buenos Aires. En cinco d\u00edas ha ido a ver el Mundial y ha estado ya en doce milongas distintas, como se conoce a los espacios en los que se baila tango.\u00a0<a title=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\" href=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\">Desde El Beso planea ir a la Glorieta de Belgrano, al aire libre, y terminar en La Viruta<\/a>, un cl\u00e1sico de las madrugadas porque abre hasta las cuatro. De ser fin de semana podr\u00eda continuar en un after hasta despu\u00e9s del amanecer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NSKS3XCY4NDKBFG6M63RSV6C34.jpg?auth=0260b0d5bc307f67d0827e3901f51ed0e982379e5ba381d925f946cd7b5f4bc4&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NSKS3XCY4NDKBFG6M63RSV6C34.jpg?auth=0260b0d5bc307f67d0827e3901f51ed0e982379e5ba381d925f946cd7b5f4bc4&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NSKS3XCY4NDKBFG6M63RSV6C34.jpg?auth=0260b0d5bc307f67d0827e3901f51ed0e982379e5ba381d925f946cd7b5f4bc4&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NSKS3XCY4NDKBFG6M63RSV6C34.jpg?auth=0260b0d5bc307f67d0827e3901f51ed0e982379e5ba381d925f946cd7b5f4bc4&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/NSKS3XCY4NDKBFG6M63RSV6C34.jpg?auth=0260b0d5bc307f67d0827e3901f51ed0e982379e5ba381d925f946cd7b5f4bc4&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Una bailarina se prepara en el Mundial de Tango.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Una bailarina se prepara en el Mundial de Tango.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Foto Anita Pouchard Serra<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEn el tango encontr\u00e9 una conexi\u00f3n que no hab\u00eda encontrado nunca en otro lado\u201d, describe Campbell, profesor de yoga. \u201cEs mi primera vez en Argentina, pero estoy seguro de que volver\u00e9. \u00a1C\u00f3mo abrazan las argentinas, son abrazos que no se olvidan! vaticina con nostalgia futura antes de pedir permiso para cambiar la charla por un baile. \u201cSolo me quedan tres d\u00edas aqu\u00ed y Houston est\u00e1 a m\u00e1s de 8.000 kil\u00f3metros de distancia\u201d, se justifica.<\/p>\n<p class=\"\"><a title=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\" href=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.hoy-milonga.com\/buenos-aires\/es\/milongas\">Hay m\u00e1s de 350 milongas en Buenos Aires<\/a>\u00a0y cada una es distinta. Parte de su personalidad la aporta el organizador o la organizadora, que es quien recibe a los invitados. Controla que pasen por caja si hay que pagar entrada, saluda a los habituales, gu\u00eda a los nuevos hacia alg\u00fan lugar libre, se asegura de que todos est\u00e9n c\u00f3modos y media en caso de conflicto. Incluso en un mismo sal\u00f3n de baile, seg\u00fan el organizador, cambia el p\u00fablico.<\/p>\n<p class=\"\">Hay milongas con c\u00f3digos estrictos y otras m\u00e1s relajadas; algunas en las que la media de edad supera los 60 a\u00f1os y otras, en las que tiene la mitad; aquellas que traen orquestas en vivo y organizan exhibiciones de baile y las que lo evitan; milongas gratuitas, con entradas que oscilan entre los 4 y 7 d\u00f3lares y otras \u201ca la gorra\u201d en las que cada uno paga lo que quiere; algunas\u00a0<i>queer<\/i>\u00a0en las que hay parejas formadas por dos hombres o dos mujeres y se alternan los roles, otras que dan lugar al folklore y tambi\u00e9n aquellas en las que se canta la marcha peronista, por poner algunos ejemplos de una lista largu\u00edsima.<\/p>\n<h3 class=\"\">Tierra f\u00e9rtil para flechazos<\/h3>\n<p class=\"\">Paula Crosa es la organizadora de la milonga Perfume de mujer que funciona los mi\u00e9rcoles en El Beso de dos de la tarde a ocho de la noche. Le viene de familia: su madre organizaba la milonga nocturna del Sitas, en la periferia de Buenos Aires, y fue all\u00ed donde conoci\u00f3 a su pareja y co-organizador, Ricardo de la Cuadra. \u201cFue una historia de amor. Nos conocimos en la milonga y nunca m\u00e1s nos separamos\u201d, recuerda De La Cuadra. Esta tierra f\u00e9rtil para flechazos resiste el avance de la virtualidad y altera el orden de los factores que imponen las apps de citas: se arranca por un abrazo bailado y, despu\u00e9s, entre tango y tango, llega una primera (y breve) charla.<\/p>\n<p class=\"\">Los habituales convierten la milonga en su segundo hogar, con amistades de a\u00f1os e incluso d\u00e9cadas. \u201cAntes bailaba de lunes a lunes, tarde y noche. Ahora baj\u00e9 un poco, pero ac\u00e1 no falto, es mi casa\u201d, asegura Robert, de 74 a\u00f1os, mientras se toca el nudo de la corbata que queda a la vista debajo del chaleco. Solo la pandemia fren\u00f3 por unos meses esa pasi\u00f3n a la que ha dedicado media vida.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cLa maravilla es que vos ven\u00eds a una fiesta que ya est\u00e1 armada\u201d, toma el relevo Patricia. \u201cAlguien la organiz\u00f3 por vos, pens\u00f3 en la m\u00fasica, en las luces, trajo bebidas y vos lleg\u00e1s, pag\u00e1s una m\u00f3dica entrada y encontr\u00e1s a hombres que saben bailar\u201d, contin\u00faa esta coqueta mujer que prefiere no decir la edad ni el apellido. Viste zapatos de tac\u00f3n, falda negra, una camisa estampada y unos vistosos pendientes y collar blancos a juego. Entre esos hombres que saben bailar hay milongueros veteranos y tambi\u00e9n cinco variadores \u2014o taxi dancers\u2014 contratados por la organizaci\u00f3n para que ninguna mujer se quede sin bailar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/XIFNDF67X5B6HJDAMF275RWY7Y.jpg?auth=a6a5930e9eec1645e49f6e66d7d4b07ab3a8d2ae9641a172ac32476962989f81&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/XIFNDF67X5B6HJDAMF275RWY7Y.jpg?auth=a6a5930e9eec1645e49f6e66d7d4b07ab3a8d2ae9641a172ac32476962989f81&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/XIFNDF67X5B6HJDAMF275RWY7Y.jpg?auth=a6a5930e9eec1645e49f6e66d7d4b07ab3a8d2ae9641a172ac32476962989f81&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/XIFNDF67X5B6HJDAMF275RWY7Y.jpg?auth=a6a5930e9eec1645e49f6e66d7d4b07ab3a8d2ae9641a172ac32476962989f81&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/XIFNDF67X5B6HJDAMF275RWY7Y.jpg?auth=a6a5930e9eec1645e49f6e66d7d4b07ab3a8d2ae9641a172ac32476962989f81&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Juan Azar y David Gordon, en Buenos Aires.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Juan Azar y David Gordon, en Buenos Aires. Foto Anita Pouchard Serra<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\"><i>Almagro, Almagro de mi vida<\/i><\/p>\n<p class=\"\"><i>t\u00fa fuiste el alma de mis sue\u00f1os&#8230;<\/i><\/p>\n<p class=\"\"><i>Cu\u00e1ntas noches de luna y de fe<\/i><\/p>\n<p class=\"\"><i>a tu amparo yo supe querer<\/i><\/p>\n<p class=\"\">Carlos Gardel cantaba a su barrio, Almagro, a principios del siglo XX. All\u00ed, cien a\u00f1os despu\u00e9s, en otra noche de luna, la esencia p\u00edcara y pendenciera de los tangos viejos sigue viva en El Boliche de Roberto, donde una multitud se api\u00f1a para escuchar al d\u00fao de Juan Azar y David Gordon. En las milongas cercanas del bar Sanata, en el centro cultural Macedonia y en La Catedral, las camisetas empatan a las camisas, los jeans reemplazan en muchos casos a los pantalones de vestir y se ve a mujeres con zapatos de tac\u00f3n, pero tambi\u00e9n con zapatillas de baile y botas c\u00f3modas. En las mesas corre la cerveza, el vino, las risas y las confidencias. En la pista, dos mujeres bailan abrazadas.<\/p>\n<p class=\"\">En Sanata funciona este mi\u00e9rcoles la Milonga Con fusa, a la gorra y organizada por el m\u00fasico y\u00a0<i>coach<\/i>\u00a0Nes Gutman. Algunas veces toca con su banda,\u00a0<a title=\"https:\/\/www.instagram.com\/tangofiero\/\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/tangofiero\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/www.instagram.com\/tangofiero\/\">Tango fiero<\/a>, pero lo m\u00e1s frecuente es que \u00e9l suba al escenario con su guitarra y toque cl\u00e1sicos a pedido del p\u00fablico, que puede elegirlos de un men\u00fa. El azar, duende juguet\u00f3n, provoca que\u00a0<i>Suerte loca<\/i>, de Roberto Goyeneche, suene dos veces.<\/p>\n<h3 class=\"\">\u201cEstudiaba de d\u00eda y bailaba de noche\u201d<\/h3>\n<p class=\"\">La \u00fanica extranjera en Sanata esa noche es la italiana Manuela Bragagnaro. Esta joven historiadora vino con una beca de la Universidad de La Plata en 2022 y se enamor\u00f3 de las noches porte\u00f1as. \u201cEstudiaba de d\u00eda y bailaba de noche\u201d, recuerda sobre el frenes\u00ed de esa primera estad\u00eda, a la que han seguido cuatro m\u00e1s. \u201cEsta vez vine por tres semanas y no son suficientes\u201d, admite, mientras sigue con los ojos los pies de una pareja. Toma clases y luego baila en milongas, una pr\u00e1ctica com\u00fan tanto para principiantes, intermedios como para quienes buscan la excelencia con la intenci\u00f3n de ganarse la vida con este baile. Durante el Festival, los mejores maestros del mundo ofrecen clases gratis, solo hay que ser r\u00e1pido para reservar lugar cuando se abren los cupos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ZIR7NFYPKZBJVK5SO6TKWTB4AE.jpg?auth=48bc43a63bf2efa5df231a2231a1aed2b87bc8dc938b9c6aa23fce91dec3ef55&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ZIR7NFYPKZBJVK5SO6TKWTB4AE.jpg?auth=48bc43a63bf2efa5df231a2231a1aed2b87bc8dc938b9c6aa23fce91dec3ef55&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ZIR7NFYPKZBJVK5SO6TKWTB4AE.jpg?auth=48bc43a63bf2efa5df231a2231a1aed2b87bc8dc938b9c6aa23fce91dec3ef55&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ZIR7NFYPKZBJVK5SO6TKWTB4AE.jpg?auth=48bc43a63bf2efa5df231a2231a1aed2b87bc8dc938b9c6aa23fce91dec3ef55&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/ZIR7NFYPKZBJVK5SO6TKWTB4AE.jpg?auth=48bc43a63bf2efa5df231a2231a1aed2b87bc8dc938b9c6aa23fce91dec3ef55&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Nes Gutman, organizador de la milonga 'Confusa' en el Sanata Bar.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Nes Gutman, organizador de la milonga &#8216;Confusa&#8217; en el Sanata Bar.Anita Pouchard Serra<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<h3 class=\"\">850 parejas en el Mundial de Tango<\/h3>\n<p class=\"\">Ganar el Mundial es un pasaporte que te abre las puertas de cualquier pa\u00eds. Este a\u00f1o, 850 parejas de todo el mundo compiten por lo m\u00e1s alto del podio en dos categor\u00edas: tango pista, con un estilo similar al que se baila en los salones, y tango escenario, pensado para la exhibici\u00f3n. Los motivos previos a salir a bailar no podr\u00edan ser m\u00e1s distintos a los que se viven en las milongas. Las rondas clasificatorias comienzan al mediod\u00eda. En la recorrida por los camarines, los bailarines est\u00e1n tensos y concentrados. Hacen ejercicios de calentamiento, ensayan por en\u00e9sima vez la coreograf\u00eda, ayudan a la compa\u00f1era a abrocharse el vestido si lo necesita y se acercan cada pocos minutos al cartel a ver cu\u00e1ntas parejas les quedan por delante antes de salir al escenario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/IIUXB3RA6JFMFA24SX3LVY35D4.jpg?auth=3186388eead20cb4373d735810ede1098bee1a477c958a490b13f4ba0dd6eb11&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/IIUXB3RA6JFMFA24SX3LVY35D4.jpg?auth=3186388eead20cb4373d735810ede1098bee1a477c958a490b13f4ba0dd6eb11&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/IIUXB3RA6JFMFA24SX3LVY35D4.jpg?auth=3186388eead20cb4373d735810ede1098bee1a477c958a490b13f4ba0dd6eb11&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/IIUXB3RA6JFMFA24SX3LVY35D4.jpg?auth=3186388eead20cb4373d735810ede1098bee1a477c958a490b13f4ba0dd6eb11&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/IIUXB3RA6JFMFA24SX3LVY35D4.jpg?auth=3186388eead20cb4373d735810ede1098bee1a477c958a490b13f4ba0dd6eb11&amp;width=1960 1960w\" alt=\"Bailarines se preparan en el camar\u00edn para competir en el Mundial de Tango.\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Bailarines se preparan en el camar\u00edn para competir en el Mundial de Tango. Foto Anita Pouchard Serra<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">El matrimonio chileno H\u00e9ctor Tobar y Yael Toporowicz gan\u00f3 en su pa\u00eds natal y clasific\u00f3 directamente a los cuartos de final de tango escenario, pero cree que hay un abismo entre el nivel en Chile y al otro lado de la cordillera de los Andes. \u201cEst\u00e1 dif\u00edcil clasificar porque el nivel t\u00e9cnico de los argentinos es alt\u00edsimo\u201d, admite Tobar. Pero incluso dentro de Argentina hay grandes diferencias: no es lo mismo Buenos Aires, donde hay clases desde las once de la ma\u00f1ana hasta las once de la noche, que el resto del pa\u00eds. Lo saben bien dos de los bailarines m\u00e1s j\u00f3venes de la competencia, Ignacio Fonseca, de 21 a\u00f1os, y Julieta Yanes, de 23, procedentes de la lejana R\u00edo Gallegos, 3.000 kil\u00f3metros al sur de la capital. \u201cTarda mucho en llegar la informaci\u00f3n sobre las nuevas modas del tango, que siempre surgen en Buenos Aires\u201d, cuentan y ponen como ejemplo que esta vez han visto un aumento de la velocidad en el baile.<\/p>\n<p class=\"\">El italiano Matteo Antonietti, de 36 a\u00f1os, compite por sexta vez en el Mundial, pero esta es la primera que lo hace con la argentina A\u00f1es Arredondo, de 22, su pareja en la pista y en la vida real. \u201cEs muy dif\u00edcil separar las cosas\u201d, confiesa Antonietti, al contar que son much\u00edsimas horas de clases, de ensayos y de viajes juntos. Pese a su corta edad, Arredondo parte con ventaja, porque el tango est\u00e1 en sus recuerdos desde ni\u00f1a: \u201cCuando era beb\u00e9 mi pap\u00e1 me cantaba tangos y mi abuelo tambi\u00e9n cantaba\u201d. Est\u00e1 en su ADN, como lo est\u00e1 en las calles de Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &#8211; Extranjeros de todo el mundo llegan a la capital argentina para tomar clases e ir a milongas. 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