{"id":539500,"date":"2025-12-23T10:56:17","date_gmt":"2025-12-23T14:56:17","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=539500"},"modified":"2025-12-23T10:56:17","modified_gmt":"2025-12-23T14:56:17","slug":"una-navidad-en-silencio-el-trauma-de-buenos-aires-tras-el-violento-ataque-de-las-terroristas-farc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2025\/12\/23\/una-navidad-en-silencio-el-trauma-de-buenos-aires-tras-el-violento-ataque-de-las-terroristas-farc\/","title":{"rendered":"Una Navidad en silencio: el trauma de Buenos Aires tras el violento ataque de las terroristas FARC"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_539501\" style=\"width: 1210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-539501\" class=\"wp-image-539501 size-custom-big-size\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-1200x808.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"808\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-1200x808.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-300x202.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-768x517.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-636x428.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-80x55.png 80w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM-108x73.png 108w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Screen-Shot-2025-12-23-at-9.55.13-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p id=\"caption-attachment-539501\" class=\"wp-caption-text\">Militares frente a la estaci\u00f3n de polic\u00eda en el barrio Calicanto, en Buenos Aires, Cauca, el 21 de diciembre.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Foto NATHALIA ANGARITA<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"a_e_txt _df\">\n<ul>\n<li class=\"a_st\"><em><strong>Un ataque de las disidencias de las FARC dej\u00f3 casas destruidas, familias desplazadas y un pueblo sumido en el miedo a pocos d\u00edas de Navidad. La violencia, que persiste en el norte del Cauca, revive fantasmas de hace veinte a\u00f1os<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"a_e_m\"><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p class=\"\">Buenos Aires, un peque\u00f1o municipio en el norte del Departamento del Cauca, suele celebrar sus fiestas como si fueran eternas. Pero este domingo, tres d\u00edas antes de la Navidad, el pueblo del suroccidente colombiano callaba en plena luz del mediod\u00eda, silenciado por la m\u00e1s atroz toma armada de su historia.<\/p>\n<p class=\"\">El 16 de diciembre, hombres del llamado frente Jaime Mart\u00ednez, uno de los grupos de disidencias de las extintas terroristas\u00a0 FARC que responden al mando de <a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-11-22\/ivan-mordisco-el-mayor-enemigo-publico-de-petro.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-11-22\/ivan-mordisco-el-mayor-enemigo-publico-de-petro.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-11-22\/ivan-mordisco-el-mayor-enemigo-publico-de-petro.html\">Iv\u00e1n Mordisco<\/a>, atacaron la sede de la Polic\u00eda municipal. Cientos de combatientes estuvieron all\u00ed, a una hora de la ciudad de Cali por carretera y minutos en helic\u00f3ptero, por m\u00e1s de nueve horas.<\/p>\n<p class=\"\">Nadie lleg\u00f3 a auxiliar a los 17 uniformados de la estaci\u00f3n. Sonaron r\u00e1fagas de fusil, detonaron cilindros-bomba y granadas, y volaron drones con artefactos explosivos a la vista de todos. En redes sociales, la gente no dejaba de pedir una ayuda que solo fue atendida cinco horas despu\u00e9s, cuando el Ej\u00e9rcito, ya tarde, envi\u00f3 refuerzos para mitigar la ofensiva.<\/p>\n<p class=\"\">La gente en el pueblo, desde entonces, se persigna frente al arrumal de escombros que qued\u00f3 en el barrio Calicanto, un peque\u00f1o poblado ubicado justo en frente del parque municipal. En la calle en la que se concentr\u00f3 el ataque todav\u00eda abundan casquillos de fusil, que los ni\u00f1os pisan al pasar con sus bicicletas. El ataque, que inevitablemente vuelca la memoria a los a\u00f1os m\u00e1s cruentos de la guerra en el Cauca, entre fines del siglo pasado y inicios del actual, no dej\u00f3 muertos, pero s\u00ed fueron heridos ocho polic\u00edas que resistieron en un b\u00fanker subterr\u00e1neo, creado justamente para una guerra. Los habitantes, que escucharon el ataque bajo los colchones de sus casas o en los montes cercanos, caminan con cautela y evitan cualquier ruido que se confunda con balas. \u201cDesde ese d\u00eda no escucha la p\u00f3lvora de las fiestas de diciembre\u201d, dice un hombre desde la iglesia municipal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OSDXSIHPWVDT5JEHEXOWQRNEBU.jpg?auth=823afb946b6568a35280cf869dafb6d09a5d55a4050686efc6da4ccb19573f59&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OSDXSIHPWVDT5JEHEXOWQRNEBU.jpg?auth=823afb946b6568a35280cf869dafb6d09a5d55a4050686efc6da4ccb19573f59&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OSDXSIHPWVDT5JEHEXOWQRNEBU.jpg?auth=823afb946b6568a35280cf869dafb6d09a5d55a4050686efc6da4ccb19573f59&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OSDXSIHPWVDT5JEHEXOWQRNEBU.jpg?auth=823afb946b6568a35280cf869dafb6d09a5d55a4050686efc6da4ccb19573f59&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OSDXSIHPWVDT5JEHEXOWQRNEBU.jpg?auth=823afb946b6568a35280cf869dafb6d09a5d55a4050686efc6da4ccb19573f59&amp;width=1960 1960w\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">La alcald\u00eda y estaci\u00f3n de polic\u00eda despu\u00e9s de los enfrentamientos, el 21 de diciembre. Foto NATHALIA ANGARITA<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Ese martes, minutos antes de que comenzara la ofensiva, en los altoparlantes de la parroquia sonaban villancicos, un anuncio del tradicional rosario. Pero dos r\u00e1fagas de fusil y una detonaci\u00f3n acallaron la m\u00fasica que despertaba al pueblo. La voz de uno de los comandantes de la disidencia se col\u00f3 en el meg\u00e1fono, y le advirti\u00f3 a todos los habitantes que ten\u00edan 10 minutos para desocupar. \u201cNos vamos a tomar el pueblo entero\u201d, dijo en tono desafiante. El p\u00e1rroco y tres mujeres que estaban en la casa cural fueron obligados, con amenazas, a dejar entrar a los disidentes armados para dar el mensaje de alerta.<\/p>\n<p class=\"\">Pero el enfrentamiento ya hab\u00eda empezado. El primer cilindro bomba, un explosivo artesanal en el que una pipeta usada para el gas se rellena de explosivos para luego ser lanzado como un mortero, cay\u00f3 sobre el techo de la iglesia. Inexplicablemente, casi de milagro, rebot\u00f3 y explot\u00f3 varias cuadras m\u00e1s adelante, sin dejar heridos. El agujero sobre la fachada del templo muestra que estuvo a punto de quedar incrustado justo en medio, cuando la iglesia se dispon\u00eda a recibir a los fieles que rezan el rosario. Es una imagen similar a la del 3 de mayo de 2002, cuando las ahora extintas FARC lanzaron un\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-01-31\/la-esperanza-de-paz-resiste-en-bojaya.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-01-31\/la-esperanza-de-paz-resiste-en-bojaya.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-01-31\/la-esperanza-de-paz-resiste-en-bojaya.html\">cilindro bomba que cay\u00f3 en la mitad de la iglesia de Bojay\u00e1<\/a>, en el selv\u00e1tico departamento del Choc\u00f3, y acab\u00f3 con la vida de 80 personas. Esta vez, aunque la historia es m\u00e1s benevolente, el miedo se siente hasta en los rezos.<\/p>\n<p class=\"\">Los pobladores de Buenos Aires cuentan que al menos 300 hombres armados y vestidos de camuflaje entraron al municipio por la parte trasera del barrio Calicanto. Entraron a la fuerza y en sincron\u00eda a seis viviendas que est\u00e1n frente a la estaci\u00f3n de Polic\u00eda. \u201cNos dijeron que sali\u00e9ramos de la casa, que no pod\u00edamos estar ah\u00ed, que afuera nos estaban esperando otros hombres para guiarnos hacia una quebrada\u201d, cuenta una de las sobrevivientes. Ninguna familia accedi\u00f3 a irse, pero todas huyeron poco despu\u00e9s, cuando los drones con explosivos sobrevolaban bajito. En medio de las ondas explosivas, cuando sal\u00edan de sus casas, escucharon otra amenaza: \u201cHoy es un buen d\u00eda para morir\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Elba y Constantino, una pareja de adultos mayores de 87 y 92 a\u00f1os, se escondieron en el ba\u00f1o cuando los armados entraron a la fuerza por la puerta trasera. Constanza Paya, una de sus hijas y quien presenci\u00f3 el momento, cuenta que los sacaron muy pronto. \u201cA mi mam\u00e1 le ayudaron a ponerse los zapatos para que nos fu\u00e9ramos\u201d. Desde all\u00ed, los tres caminaron dos kil\u00f3metros por el monte, ondeando una toalla amarilla sobre sus cabezas para advertir que eran civiles. Atravesaron una quebrada y, m\u00e1s tarde, tuvieron que refugiarse bajo los \u00e1rboles cuando pasaban los helic\u00f3pteros del Ej\u00e9rcito disparando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/UBCSDCWRGNCHHPMEGAQR6LBYMM.jpg?auth=d3181c6d1920408afc41e981ddb926bca3ac490fd25dcff5ef2fa338241953c2&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/UBCSDCWRGNCHHPMEGAQR6LBYMM.jpg?auth=d3181c6d1920408afc41e981ddb926bca3ac490fd25dcff5ef2fa338241953c2&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/UBCSDCWRGNCHHPMEGAQR6LBYMM.jpg?auth=d3181c6d1920408afc41e981ddb926bca3ac490fd25dcff5ef2fa338241953c2&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/UBCSDCWRGNCHHPMEGAQR6LBYMM.jpg?auth=d3181c6d1920408afc41e981ddb926bca3ac490fd25dcff5ef2fa338241953c2&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/UBCSDCWRGNCHHPMEGAQR6LBYMM.jpg?auth=d3181c6d1920408afc41e981ddb926bca3ac490fd25dcff5ef2fa338241953c2&amp;width=1960 1960w\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Casquillos en casa de uno de los habitantes afectados.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Foto NATHALIA ANGARITA<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">Con las seis casas vac\u00edas, los disidentes se ubicaron junto a las puertas y ventanas de las seis viviendas para abrir fuego contra la estaci\u00f3n de Polic\u00eda, ubicada a menos de 10 metros. Abrieron un hueco sobre la tierra para armar los cilindros bomba que lanzaban con una rampa mientras, desde el aire,\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-08-30\/las-disidencias-multiplican-los-ataques-con-drones-y-encienden-las-alarmas-en-colombia.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-08-30\/las-disidencias-multiplican-los-ataques-con-drones-y-encienden-las-alarmas-en-colombia.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-08-30\/las-disidencias-multiplican-los-ataques-con-drones-y-encienden-las-alarmas-en-colombia.html\">enviaban m\u00e1s explosivos con drones.<\/a>\u00a0Con el ataque apenas comenzando, el meg\u00e1fono de la iglesia se volvi\u00f3 a abrir, esta vez con la voz del p\u00e1rroco. \u201cEllos [las disidencias] dan garant\u00edas de que respetan la vida a ustedes, querida polic\u00eda, para que por favor se entreguen\u201d, dijo mientras sonaban los disparos. Los uniformados no cedieron.<\/p>\n<p class=\"\">Las viviendas parecen ahora esqueletos. Una de ellas tiene, en su fachada, una bandera blanca con la imagen de San Miguel Arc\u00e1ngel. Cuando el enfrentamiento se intensific\u00f3, varias comenzaron a incendiarse. De la de Humberto Chavest\u00e1n, dedicado a la miner\u00eda, no qued\u00f3 ni el techo. Este domingo recorre el patio trasero, donde sol\u00eda tener sus animales, y encuentra un cilindro bomba incrustado entre las cenizas. \u201cYo no estaba aqu\u00ed porque me hab\u00eda ido a la mina, pero mis hijas quedaron solo con lo que ten\u00edan puesto. Todo se me quem\u00f3. Todo\u201d, repite y sigue caminando. Cuando comenz\u00f3 el ataque, escuch\u00f3 las detonaciones a lo lejos. Casi de inmediato, sus hijas le hicieron una videollamada pidiendo auxilio, pero el pueblo hab\u00eda quedado incomunicado. Los disidentes atravesaron 15 cilindros bomba en las v\u00edas de ingreso para evitar que llegaran apoyos para los polic\u00edas. Esos explosivos apenas fueron desactivados un d\u00eda despu\u00e9s, cuando el Ej\u00e9rcito logr\u00f3 hacer las detonaciones controladas.<\/p>\n<p class=\"\">Otra de las viviendas afectadas es la de \u00d3scar Edwin L\u00f3pez, exalcalde de Buenos Aires, que la compr\u00f3 para vivir justo en frente del que era su despacho. Su casa estaba vac\u00eda cuando ocurri\u00f3 el ataque, pero cuando logr\u00f3 entrar al pueblo, estaba en llamas. \u201cBuenos Aires no es corredor estrat\u00e9gico de nada. Este pueblo no le obstruye a ellos el paso de nada, distinto a lo que pasa en Su\u00e1rez\u201d, afirma sobre el vecino pueblo, conocido por ser donde naci\u00f3 la vicepresidenta de Colombia,<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-03-27\/francia-marquez-enfrenta-su-peor-crisis-politica.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-03-27\/francia-marquez-enfrenta-su-peor-crisis-politica.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-03-27\/francia-marquez-enfrenta-su-peor-crisis-politica.html\">\u00a0Francia M\u00e1rquez.\u00a0<\/a>Dice, adem\u00e1s, que tambi\u00e9n pidi\u00f3 ayuda a la Fuerza P\u00fablica. \u201cNo le encuentro una explicaci\u00f3n a esto. El Ej\u00e9rcito estaba antes aqu\u00ed, manten\u00edan constantemente, sobre todo en la zona rural m\u00e1s cercana, pero ese d\u00eda no estuvieron\u201d, explica. Es una duda que recorre a todo el pueblo, mientras que el Ministerio de Defensa se limit\u00f3 a explicar, en una declaraci\u00f3n escueta, que la tardanza se debi\u00f3 a las condiciones clim\u00e1ticas. Los vecinos, sin embargo, aseguran, con videos en mano, que el d\u00eda estaba despejado y soleado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"gallery-summary-2\" class=\"gallery-summary-container\">\n<div class=\"gal__figs-scl\">\n<div class=\"a_gl\">\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-1 gallery-slider__photo a_m-h\">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re  a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OK77N7ZMRJFW3GQYKFJCWCYTFU.jpg?auth=ff7b4b2afa158d2f69ab525228c4bdaf0fa5ee555ca743fe0b328f41a2c6f325&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OK77N7ZMRJFW3GQYKFJCWCYTFU.jpg?auth=ff7b4b2afa158d2f69ab525228c4bdaf0fa5ee555ca743fe0b328f41a2c6f325&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OK77N7ZMRJFW3GQYKFJCWCYTFU.jpg?auth=ff7b4b2afa158d2f69ab525228c4bdaf0fa5ee555ca743fe0b328f41a2c6f325&amp;width=828 828w\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OK77N7ZMRJFW3GQYKFJCWCYTFU.jpg?auth=ff7b4b2afa158d2f69ab525228c4bdaf0fa5ee555ca743fe0b328f41a2c6f325&amp;width=414\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Humberto Chabest\u00e1n, en su casa destruida, en Buenos Aires, Cauca, el 21 de diciembre. Fotos NATHALIA ANGARITA<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-2 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JCR2E2V2LRC6HGZMWF4YUJJJ2Y.jpg?auth=8d64cbb8a5bcd67cc5452443e18b47a1a404c01462ae4874ba43e1d7be89369c&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JCR2E2V2LRC6HGZMWF4YUJJJ2Y.jpg?auth=8d64cbb8a5bcd67cc5452443e18b47a1a404c01462ae4874ba43e1d7be89369c&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JCR2E2V2LRC6HGZMWF4YUJJJ2Y.jpg?auth=8d64cbb8a5bcd67cc5452443e18b47a1a404c01462ae4874ba43e1d7be89369c&amp;width=828 828w\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/JCR2E2V2LRC6HGZMWF4YUJJJ2Y.jpg?auth=8d64cbb8a5bcd67cc5452443e18b47a1a404c01462ae4874ba43e1d7be89369c&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-3 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DLO5QSIZOVCNNGM6HQBFHAHV7U.jpg?auth=c8440391c04073c606778008b8f6e4fabdb203146a8cd8f2acfc8df4dc028691&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DLO5QSIZOVCNNGM6HQBFHAHV7U.jpg?auth=c8440391c04073c606778008b8f6e4fabdb203146a8cd8f2acfc8df4dc028691&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DLO5QSIZOVCNNGM6HQBFHAHV7U.jpg?auth=c8440391c04073c606778008b8f6e4fabdb203146a8cd8f2acfc8df4dc028691&amp;width=828 828w\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/DLO5QSIZOVCNNGM6HQBFHAHV7U.jpg?auth=c8440391c04073c606778008b8f6e4fabdb203146a8cd8f2acfc8df4dc028691&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-4 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TAIO3NHY3FANDPSXGKKQ36LV64.jpg?auth=7888e1c774cfea2b8fd09cf934eee9b717676dff28f4823e2f1fa7bb8a10907e&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TAIO3NHY3FANDPSXGKKQ36LV64.jpg?auth=7888e1c774cfea2b8fd09cf934eee9b717676dff28f4823e2f1fa7bb8a10907e&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TAIO3NHY3FANDPSXGKKQ36LV64.jpg?auth=7888e1c774cfea2b8fd09cf934eee9b717676dff28f4823e2f1fa7bb8a10907e&amp;width=828 828w\" width=\"414\" height=\"276\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/TAIO3NHY3FANDPSXGKKQ36LV64.jpg?auth=7888e1c774cfea2b8fd09cf934eee9b717676dff28f4823e2f1fa7bb8a10907e&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"a_m _pr gallery-photo-5 gallery-slider__photo _dn a_m-h \"><span class=\"a_m_w _db\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OX56ZPCVHJERJIKPEXTRZKVROI.jpg?auth=b73f4f00867adc840de1dee5fdf335a1ea09d0c80b986a6622031fab52aee12c&amp;width=414\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OX56ZPCVHJERJIKPEXTRZKVROI.jpg?auth=b73f4f00867adc840de1dee5fdf335a1ea09d0c80b986a6622031fab52aee12c&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OX56ZPCVHJERJIKPEXTRZKVROI.jpg?auth=b73f4f00867adc840de1dee5fdf335a1ea09d0c80b986a6622031fab52aee12c&amp;width=828 828w\" width=\"414\" height=\"277\" data-src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/OX56ZPCVHJERJIKPEXTRZKVROI.jpg?auth=b73f4f00867adc840de1dee5fdf335a1ea09d0c80b986a6622031fab52aee12c&amp;width=414\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"gallery-slider-controls\" class=\"_btn a_gl_nav gallery-slider__controls \"><\/div>\n<div id=\"fullscreen-icon\" class=\"a_gl_pl\"><\/div>\n<div id=\"summary-dots\" class=\"a_gl_n _df\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"\">Buenos Aires, que suma unas 30.000 personas entre el casco urbano y las zonas rurales, funciona como un punto neur\u00e1lgico de una red de caminos rurales que comunican el norte del departamento del Cauca y su vecino<a title=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/valle-del-cauca\/\" href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/valle-del-cauca\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/valle-del-cauca\/\">\u00a0Valle del Cauca\u00a0<\/a>con varias rutas de salida hacia el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Vive de la miner\u00eda de oro y de carb\u00f3n y, en menor medida, de la hoja de coca. Hace d\u00e9cadas que en su territorio hacen presencia grupos ilegales: hasta 2016, cuando se firm\u00f3 el Acuerdo de Paz, el Frente Primero de las FARC dominaba las econom\u00edas e impon\u00eda el control social. El frente Jaime Mart\u00ednez llen\u00f3 su vac\u00edo. \u201cVidrios abajo o plomo\u201d, se lee en letreros de distintas carreteras del norte del Cauca.<\/p>\n<p class=\"\">Pero, a diferencia del vecino Su\u00e1rez, el poblado hab\u00eda evitado los ataques armados. \u201cEst\u00e1bamos muy confiados, pero hab\u00eda se\u00f1ales de que iban a atacar porque ya lo hab\u00edan hecho en Timba y en Su\u00e1rez, que quedan al lado. Solo falt\u00e1bamos nosotros\u201d, dice Constanza desde una mesa en la que sol\u00eda ser la sala de su casa. Otra familia, que prefiere resguardar su identidad por seguridad, cuenta que hubo advertencias expl\u00edcitas. \u201cNos hab\u00edan mandado a decir que sac\u00e1ramos a nuestras hijas del pueblo porque se lo iban a tomar\u201d, narra. Las alertas, sin embargo, pasaron desapercibidas.<\/p>\n<p class=\"\">Alexis Balanta, el l\u00edder de la\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-06-19\/como-opera-la-guardia-indigena-su-historia-mas-alla-de-la-estigmatizacion.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-06-19\/como-opera-la-guardia-indigena-su-historia-mas-alla-de-la-estigmatizacion.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2023-06-19\/como-opera-la-guardia-indigena-su-historia-mas-alla-de-la-estigmatizacion.html\">guardia cimarrona<\/a>\u00a0(una suerte de polic\u00eda desarmada y aut\u00f3noma de algunas comunidades afro) de Cerro Teta, porta su bast\u00f3n de mando en la mano izquierda. Camina hacia la zona afectada y organiza a la poblaci\u00f3n para una jornada de recolecci\u00f3n de escombros. Lleva tres noches sin dormir, como casi todos los bonaerenses, que temen otro ataque \u201cEn el d\u00eda es que me agarra el sue\u00f1o, pero en la noche uno cualquier ruido lo deja sentado\u201d, dice. A su lado siempre camina Yenny Larrahondo, lideresa de la guardia cimarrona. \u201cA mi hija ya la saqu\u00e9 porque ella qued\u00f3 muy afectada, pero yo no puedo dejar la casa porque ah\u00ed tengo mis marranitos, mis gallinas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h \">\n<p><div style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/3IUFU4RUUJFMZEFVZW63G7MQBY.jpg?auth=41eb1bcc60febb671f2a8e3a01b7e5c8629acef3e8292113778914443acd954d&amp;width=414\" sizes=\"auto, (min-width:1199px) 1155px,(min-width:1001px) calc(100vw - 44px),(min-width:768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/3IUFU4RUUJFMZEFVZW63G7MQBY.jpg?auth=41eb1bcc60febb671f2a8e3a01b7e5c8629acef3e8292113778914443acd954d&amp;width=414 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/3IUFU4RUUJFMZEFVZW63G7MQBY.jpg?auth=41eb1bcc60febb671f2a8e3a01b7e5c8629acef3e8292113778914443acd954d&amp;width=828 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/3IUFU4RUUJFMZEFVZW63G7MQBY.jpg?auth=41eb1bcc60febb671f2a8e3a01b7e5c8629acef3e8292113778914443acd954d&amp;width=980 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/3IUFU4RUUJFMZEFVZW63G7MQBY.jpg?auth=41eb1bcc60febb671f2a8e3a01b7e5c8629acef3e8292113778914443acd954d&amp;width=1960 1960w\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"276\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Alexis Valanta en Buenos Aires, Cauca.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Foto NATHALIA ANGARITA<\/p><\/div><figcaption class=\"a_m_p\" aria-hidden=\"true\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\">En ese sector del pueblo, durante el d\u00eda, el \u00fanico sonido son las campanas de la iglesia. El p\u00e1rroco sigue citando a misa al mediod\u00eda y a las seis de la ma\u00f1ana. Este domingo, despu\u00e9s del atentado, la iglesia permanece llena. Una docena de ni\u00f1os salen vestidos de blanco de la parroquia. Acaban de hacer la primera comuni\u00f3n. En el parque, varios de ellos posan con sus familias, con un mismo fondo en las fotos: casas destruidas por los explosivos, fachadas perforadas por balas, el silencio pesado de un pueblo marcado por la violencia.<\/p>\n<p class=\"\">A unos 20 kil\u00f3metros, en una carretera que lleva hasta Cali, la guerra no merma. Este domingo, mientras la gente en Buenos Aires se dispon\u00eda a retornar a sus viviendas con la ilusi\u00f3n de rescatar la tranquilidad, volvieron los disparos. Sobre las dos de la tarde, dos helic\u00f3pteros militares se enfrentaron con un grupo de disidentes que intentaban desestabilizarlos. La gente que reside sobre las carreteras, sali\u00f3 a ver el enfrentamiento y esquivar, cuando ol\u00edan el peligro, las aeronaves. Algunos trasladaron sus reuniones sociales hasta el cementerio del corregimiento de La Balsa para grabar y comentar la balacera, como si fuera una pel\u00edcula. La gente corr\u00eda por el campo para no perderse el momento. Esa imagen, en el\u00a0<a title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-12-18\/un-ataque-de-nueve-horas-a-buenos-aires-revive-los-peores-anos-de-la-guerra-en-el-cauca.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-12-18\/un-ataque-de-nueve-horas-a-buenos-aires-revive-los-peores-anos-de-la-guerra-en-el-cauca.html\" target=\"_self\" rel=\"\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-12-18\/un-ataque-de-nueve-horas-a-buenos-aires-revive-los-peores-anos-de-la-guerra-en-el-cauca.html\">Cauca<\/a>, no es nueva; hace 20 a\u00f1os, las mismas monta\u00f1as hab\u00edan visto escenas similares, con helic\u00f3pteros surcando el cielo y el sonido de la guerra resonando entre los cerros.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Un ataque de las disidencias de las FARC dej\u00f3 casas destruidas, familias desplazadas y un pueblo sumido en el miedo a pocos d\u00edas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":539501,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-539500","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/539500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=539500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/539500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":539502,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/539500\/revisions\/539502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/539501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=539500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=539500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=539500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}