{"id":544316,"date":"2026-05-19T09:06:29","date_gmt":"2026-05-19T13:06:29","guid":{"rendered":"https:\/\/diarioelpopular.com\/?p=544316"},"modified":"2026-05-19T09:06:29","modified_gmt":"2026-05-19T13:06:29","slug":"huelga-de-bailarinas-de-la-f1-en-montreal-parte-de-la-lucha-por-legitimar-y-despenalizar-el-trabajo-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2026\/05\/19\/huelga-de-bailarinas-de-la-f1-en-montreal-parte-de-la-lucha-por-legitimar-y-despenalizar-el-trabajo-sexual\/","title":{"rendered":"Huelga de bailarinas de la F1 en Montreal: parte de la lucha por legitimar y despenalizar el trabajo sexual"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-big-size wp-image-544317\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-1200x790.png\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"790\" srcset=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-1200x790.png 1200w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-300x198.png 300w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-768x506.png 768w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-85x55.png 85w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-636x419.png 636w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM-111x73.png 111w, https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Screen-Shot-2026-05-19-at-8.05.54-AM.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Bailarinas cansadas de ser contratistas independientes, exigen mejores condiciones laborales en los clubes de la ciudad<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MONTREAL.- Una noche de lunes de octubre de 1967, tres bailarinas de topless se pusieron pantalones y abrigos para manifestarse frente a su lugar de trabajo en el centro de Vancouver.<\/p>\n<p>Pearl Johnson, de 18 a\u00f1os, portavoz del tr\u00edo, declar\u00f3 que buscaban un aumento en su salario de 100 d\u00f3lares semanales, una tarifa reducida para el personal en las comidas y calefacci\u00f3n en su camerino, seg\u00fan una breve nota de un peri\u00f3dico local.<\/p>\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s, la gran mayor\u00eda de las bailarinas ya no reciben un salario fijo, y su lista de reivindicaciones no ha hecho m\u00e1s que crecer.<\/p>\n<p>Por eso, Adore Goldman, trabajadora sexual de Montreal, est\u00e1 organizando otra huelga, esta vez en pleno fin de semana de la F1 \u2014una de las \u00e9pocas de mayor actividad del a\u00f1o para los clubes de la ciudad\u2014 para exigir mayores protecciones laborales y presionar por la despenalizaci\u00f3n del trabajo sexual. Seg\u00fan ella, la condici\u00f3n laboral de las bailarinas er\u00f3ticas como contratistas independientes, que ahora es la norma en toda la industria, ha protegido durante demasiado tiempo a los due\u00f1os de los clubes de garantizar condiciones de trabajo seguras.<\/p>\n<p>&#8220;Al ser reconocidas como empleadas, sus empleadores deben garantizar su seguridad y su salud mental en el trabajo&#8221;, afirm\u00f3. &#8220;Como en los casos de violencia sexual que ocurr\u00edan en los clubes en el pasado, si fu\u00e9ramos empleadas, la persona podr\u00eda recibir una indemnizaci\u00f3n si se tratara de un accidente laboral, porque, de hecho, es un accidente laboral&#8221;.<\/p>\n<p>La estaci\u00f3n CBC accedi\u00f3 a la solicitud de Goldman de usar su nombre art\u00edstico en lugar de su nombre legal debido a preocupaciones de seguridad si su nombre legal fuera conocido por sus clientes.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado pasado, ella y miembros del grupo de defensa que cofund\u00f3, el Comit\u00e9 Aut\u00f3nomo del Trabajo Sexual (SWAC), se centrar\u00e1n en la &#8220;tarifa de bar&#8221; que los clubes cobran a las bailarinas por trabajar.<\/p>\n<p>Las tarifas de bar pueden oscilar entre 15 y 100 d\u00f3lares y a veces aumentan durante la F\u00f3rmula 1, a pesar de que trabajar esos d\u00edas no es especialmente lucrativo para las bailarinas, seg\u00fan Goldman.<\/p>\n<p>\u201cPuede que haya m\u00e1s clientes, pero no hay m\u00e1s clientes por bailarina. As\u00ed que no es muy rentable para nosotras, pero s\u00ed para los empleadores\u201d, dijo, refiri\u00e9ndose a la tendencia de los due\u00f1os de los clubes a sobrecargar la agenda esos d\u00edas.<\/p>\n<p>Otras veces, la tarifa se incrementa de forma repentina y permanente, seg\u00fan SWAC.<\/p>\n<p>Algunos en la industria dicen que las tarifas ayudan a compensar gastos como los derechos musicales, el mantenimiento de los vestuarios y la electricidad, entre otros.<\/p>\n<p>Una estudiante y cineasta que trabaja como bailarina en Montreal dice que termina pagando alrededor de $60 en consumiciones en el bar por turnos regulares, y eso sin incluir las propinas a los porteros y DJs, que son costumbre en algunos clubes. Una vez que da la propina, el nombre de la cineasta se marca en una lista y se comparte con el gerente.<\/p>\n<p>\u201cNormalmente son $100 [en total] para trabajar los fines de semana en mi club, m\u00e1s el transporte de ida y vuelta\u201d, dijo la cineasta. \u201cHe llegado a tener p\u00e9rdidas, y siempre es en invierno\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Las dificultades de ser contratista independiente en la industria del sexo<\/strong><\/em><br \/>\nDado que la cineasta es contratista independiente, &#8220;perder su trabajo&#8221; se traduce b\u00e1sicamente en no recibir respuesta de un gerente despu\u00e9s de comunicar su disponibilidad, como hace al inicio de cada semana. A veces piensa que la han despedido, solo para recibir una respuesta una semana despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8220;Como trabajadora, vives con miedo constante porque nunca sabes cu\u00e1ndo&#8230; te van a despedir&#8221;, dijo la cineasta, se\u00f1alando que los despidos a menudo parecen arbitrarios.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, un gerente le dijo que no la volver\u00eda a llamar a menos que trabajara durante las fiestas. Dice que tuvo que mostrarle sus billetes de avi\u00f3n para demostrar que f\u00edsicamente no pod\u00eda.<\/p>\n<p>Sin derecho a la prestaci\u00f3n por desempleo, cuando se produce un &#8220;despido&#8221;, simplemente: a buscar otro trabajo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su experiencia, Goldman ha descubierto que la tratan como a una empleada a pesar de ser aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Sus empleadores le han dicho a qu\u00e9 hora puede entrar y salir, y la han penalizado por llegar tarde, entre otras sanciones.<\/p>\n<p>\u201cEn el escenario, normalmente tienes que desnudarte por completo y, si no lo haces, a veces tienes que pagar una multa\u201d, dijo, a\u00f1adiendo que los clubes no la compensan por esas actuaciones.<\/p>\n<p>Las bailarinas ex\u00f3ticas como Goldman y la cineasta ganan dinero vendiendo bailes o con las propinas que reciben de los clientes mientras est\u00e1n en el escenario. No pueden negociar los precios de los bailes, que est\u00e1n fijados por el local, y no se les permite recibir propinas por esas actuaciones.<\/p>\n<p>Las bailarinas que participaron en la protesta del s\u00e1bado pasado se han declarado no disponibles para sus representantes. Tras una marcha por el centro de la ciudad, planean dividirse y distribuir volantes frente a diferentes locales para compartir sus demandas con los clientes, transe\u00fantes y otras bailarinas que se dirigen a trabajar.<\/p>\n<p>La huelga tambi\u00e9n incluye a las trabajadoras de salones de masajes er\u00f3ticos, quienes, seg\u00fan Goldman, se enfrentan a problemas similares.<\/p>\n<p>Uno de los objetivos principales de ella y de SWAC es crear un sindicato que agrupe a todo tipo de trabajadoras sexuales con el fin de fortalecer su lucha por la despenalizaci\u00f3n del trabajo sexual.<\/p>\n<p><em><strong>No me toques la cara, no me agarres el cuello.<\/strong><\/em><br \/>\nGoldman, quien tambi\u00e9n trabaja como acompa\u00f1ante, afirma que siempre ha sido dolorosamente consciente de que las trabajadoras sexuales no gozan de la misma protecci\u00f3n laboral que otros trabajadores en Canad\u00e1, dado que parte de la industria est\u00e1 criminalizada.<\/p>\n<p>Sin embargo, comenta que se sorprendi\u00f3 al sentirse igual de vulnerable \u2014en lo que respecta a sus derechos laborales\u2014 cuando comenz\u00f3 a trabajar en un entorno laboral m\u00e1s tradicional como bailarina ex\u00f3tica hace tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abEn mis trabajos anteriores, ve\u00eda que exist\u00edan pol\u00edticas para prevenir la violencia y los accidentes laborales, y en los clubes de striptease, no exist\u00edan\u00bb, declar\u00f3.<\/p>\n<p>Goldman afirma que, con frecuencia, le toca la ingrata tarea de explicar y hacer cumplir las normas del club semidesnuda, y que se encuentra \u00abcompletamente sola\u00bb cuando las cosas se complican.<\/p>\n<p>Claro, dice, los porteros est\u00e1n a un grito de distancia, pero \u00abno son de mucha ayuda\u00bb.<\/p>\n<p>Goldman afirma que tiene la impresi\u00f3n de que los porteros est\u00e1n all\u00ed, sobre todo, para vigilar a las bailarinas, quienes deben sortear las normas del club, las leyes federales sobre trabajo sexual y las expectativas de los clientes.<\/p>\n<p>Cabe destacar que comprar bailes er\u00f3ticos que &#8220;simulan el acto sexual&#8221; es ilegal en Canad\u00e1 porque se consideran &#8220;servicios sexuales&#8221;, seg\u00fan el proyecto de ley C-36, la Ley de Protecci\u00f3n de las Comunidades y las Personas Explotadas.<\/p>\n<p>Sin embargo, los bailes er\u00f3ticos est\u00e1n muy arraigados en la percepci\u00f3n generalizada de lo que hacen las bailarinas y, en la pr\u00e1ctica, terminan existiendo en una especie de zona gris donde algunos clubes los toleran y otros no, seg\u00fan las personas.<\/p>\n<p>&#8220;As\u00ed que tengo clientes que intentan tocarme en lugares inapropiados&#8230; incluso sacarse el pene&#8221;, dijo Goldman. &#8220;A veces tienes que discutir; un cliente me mordi\u00f3 el pecho.<\/p>\n<p>&#8220;Dir\u00eda que en cada turno pasa algo a lo que no doy mi consentimiento&#8221;.<\/p>\n<p>Goldman afirma que si se la reconociera como empleada, los clubes con los que ha trabajado se tomar\u00edan m\u00e1s en serio la responsabilidad de mantener un entorno laboral seguro, ya que ser\u00edan responsables como sus empleadores.<\/p>\n<p>La cineasta dice que nunca recibi\u00f3 formaci\u00f3n sobre c\u00f3mo lidiar con clientes problem\u00e1ticos y que ella misma se encarga de entrenar a las nuevas bailarinas.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os, ha perfeccionado su discurso a los clientes: \u00abPuedes tocarme aqu\u00ed, aqu\u00ed y no aqu\u00ed, entre las piernas, no en la cara, no me toques el pelo ni el cuello\u00bb.<\/p>\n<p>Afirma que las personas en las que m\u00e1s conf\u00eda para su protecci\u00f3n son las otras bailarinas.<\/p>\n<p>\u00abA veces, informar a un gerente sobre un mal cliente te trae m\u00e1s problemas que beneficios, porque se tarda mucho en ver las repercusiones, las consecuencias de sus actos\u00bb.<\/p>\n<p>Fue un caso de agresi\u00f3n sexual ocurrido el verano pasado en Montreal, protagonizado por una bailarina ex\u00f3tica, lo que la impuls\u00f3 a involucrarse en el activismo con SWAC.<\/p>\n<p>\u201cEsto realmente afect\u00f3 profundamente a la comunidad\u2026 y tambi\u00e9n necesitamos un protocolo para casos como este\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Si bien la polic\u00eda suele estar presente, seg\u00fan la cineasta y Goldman, ambas coinciden en que su presencia se percibe m\u00e1s como vigilancia que como una medida de seguridad.<\/p>\n<p>\u201cEn el derecho penal canadiense, se considera que solo podemos ser v\u00edctimas\u201d, explic\u00f3 Goldman.<\/p>\n<p>\u201cNo decimos que no tengamos malas condiciones laborales ni que no suframos violencia en el trabajo, pero creemos que la mejor manera de combatirla es mediante la sindicalizaci\u00f3n, no con la presencia constante de la polic\u00eda en nuestros lugares de trabajo\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Servicio de Polic\u00eda de la Ciudad de Montreal (SPVM), su presencia en locales nocturnos se centra en la seguridad p\u00fablica, la prevenci\u00f3n del delito, la vigilancia de posibles casos de explotaci\u00f3n o trata de personas y en garantizar un entorno seguro para los trabajadores y el p\u00fablico. A\u00f1aden que han recibido comentarios positivos de algunas trabajadoras.<\/p>\n<p><em><strong>Sindicalizaci\u00f3n para la despenalizaci\u00f3n<\/strong><\/em><br \/>\nAdem\u00e1s de las precarias condiciones laborales, la industria del sexo alberga una extra\u00f1a coexistencia de actividades legales e ilegales en una misma transacci\u00f3n: cualquiera puede vender sus servicios sexuales, pero los compradores se exponen a ser procesados.<\/p>\n<p>Todas las bailarinas de striptease forman parte de la industria del sexo, pero no todas venden lo que el gobierno considera &#8220;servicios sexuales&#8221;, ni siquiera se identifican como trabajadoras sexuales.<\/p>\n<p>Frances Shaver, profesora em\u00e9rita de sociolog\u00eda de la Universidad Concordia, afirma que el estigma que rodea al trabajo sexual termina afectando a todas las trabajadoras, independientemente de lo que hagan.<\/p>\n<p>&#8220;Por eso&#8230; el proceso de legitimaci\u00f3n del trabajo sexual se vuelve realmente importante&#8221;, declar\u00f3.<\/p>\n<p>Para muchas trabajadoras y grupos de defensa, la despenalizaci\u00f3n del trabajo sexual es una prioridad. Pero no todos coinciden en c\u00f3mo lograrlo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Goldman y la SWAC, la sindicalizaci\u00f3n legitimar\u00eda a las trabajadoras sexuales. Quienes actualmente no est\u00e1n protegidos por las leyes laborales generan una tensi\u00f3n jur\u00eddica que podr\u00eda impulsar al gobierno hacia la despenalizaci\u00f3n. Adem\u00e1s, cambiar la condici\u00f3n laboral de parte de la fuerza laboral, pasando de contratistas independientes a empleados, facilitar\u00eda el proceso de sindicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un vistazo a la secci\u00f3n de comentarios de SWAC en Instagram revela divisiones sobre temas de salario y flexibilidad, y algunos afirman que esto podr\u00eda empujar a\u00fan m\u00e1s a los trabajadores migrantes de la industria a la clandestinidad.<\/p>\n<p>Goldman afirma que estos problemas pueden resolverse mediante la negociaci\u00f3n colectiva una vez que se forme un sindicato. Se\u00f1ala la \u00e9poca en que las bailarinas ex\u00f3ticas cobraban por hora como prueba de que es posible.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Jennifer Worley, autora de Neon Girls: A Stripper\u2019s Education in Protest and Power, el cambio de bailarinas ex\u00f3ticas empleadas a contratistas se produjo en 1988 en el Teatro Mitchell Brothers O\u2019Farrell de San Francisco, poco despu\u00e9s de que los due\u00f1os introdujeran el lap dance.<\/p>\n<p>\u00abPuedo suponer que sin duda es m\u00e1s barato para el club si no tiene que pagar a las trabajadoras\u00bb, dijo Shaver, el profesor jubilado. \u00abEn la \u00e9poca en que [las bailarinas ex\u00f3ticas] eran empleadas, sol\u00edan tener muchas menos bailarinas\u00bb.<\/p>\n<p>Algunas bailarinas ex\u00f3ticas, sin embargo, prefieren la condici\u00f3n de contratistas independientes a un salario por hora.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que no todas las bailarinas ex\u00f3ticas tienen el lujo de declararse en huelga. Y encontrar un nuevo trabajo como bailarina ex\u00f3tica no es tan sencillo como, por ejemplo, dejar un trabajo en un caf\u00e9 de Montreal para ir a otro.<\/p>\n<p>Es imposible abrir un establecimiento er\u00f3tico en la mayor\u00eda de los distritos de esta ciudad.<\/p>\n<p>Los distritos que s\u00ed permiten este tipo de negocios suelen relegarlos a zonas espec\u00edficas a las que los trabajadores pueden tener dificultades para acceder. Adem\u00e1s, existen m\u00faltiples obst\u00e1culos para abrir un club de striptease, como obtener permisos especiales para la venta de alcohol y someterse a consultas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>\u00abEsto genera a\u00fan m\u00e1s competencia entre las bailarinas y los clubes pr\u00e1cticamente tienen el monopolio\u00bb, dijo Goldman.<\/p>\n<p><em><strong>El \u00fanico sindicato de bailarinas ex\u00f3ticas de Canad\u00e1 es una banda de rock.<\/strong><\/em><br \/>\nGoldman estima que al menos 50 bailarinas ex\u00f3ticas, trabajadoras de salones de masajes y otras personas de la industria del sexo participar\u00e1n en la jornada de acci\u00f3n del pr\u00f3ximo s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Est\u00e1 muy lejos de la huelga que organizaron Pearl Johnson y sus dos compa\u00f1eras en 1967, quienes llegaron a un acuerdo con su empleador un par de d\u00edas despu\u00e9s de su manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las bailarinas de striptease ya se han sindicalizado con \u00e9xito en dos ciudades de Estados Unidos, y otros pa\u00edses han tomado medidas para despenalizar el trabajo sexual, como Australia, Nueva Zelanda y B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>Mientras tanto, si buscas en Google &#8220;sindicato de bailarinas de striptease canadienses&#8221;, el \u00fanico resultado que encontrar\u00e1s es el grupo de rock canadiense Stripper&#8217;s Union.<\/p>\n<p>Goldman dice que tiene la esperanza de que esto cambie y que la huelga del s\u00e1bado finalmente conduzca a la formaci\u00f3n de un grupo de negociaci\u00f3n colectiva leg\u00edtimo.<\/p>\n<p>&#8220;Siempre he sido una activista de coraz\u00f3n, y a veces se gana, a veces se pierde, pero al final, sigo creyendo en la organizaci\u00f3n y en que cuando nos unimos, las cosas pueden mejorar&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Bailarinas cansadas de ser contratistas independientes, exigen mejores condiciones laborales en los clubes de la ciudad &nbsp; MONTREAL.- Una noche de lunes de octubre&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":544317,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-544316","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-canada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=544316"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":544318,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/544316\/revisions\/544318"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/544317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=544316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=544316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=544316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}