{"id":6485,"date":"2011-07-29T23:40:43","date_gmt":"2011-07-30T03:40:43","guid":{"rendered":"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/?p=6485"},"modified":"2011-07-29T23:40:43","modified_gmt":"2011-07-30T03:40:43","slug":"el-odio-a-lo-diferente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2011\/07\/29\/el-odio-a-lo-diferente\/","title":{"rendered":"El odio a lo diferente"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_6486\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/Homenaje-a-las-v\u00edctimas-de-Oslo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6486\" class=\"size-medium wp-image-6486\" title=\"Homenaje a las v\u00edctimas de Oslo\" src=\"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/Homenaje-a-las-v\u00edctimas-de-Oslo-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6486\" class=\"wp-caption-text\">La llamada &quot;Marcha de las rosas&quot;, celebrada en homenaje a las v\u00edctimas del doble atentado de Noruega, recorri\u00f3 las calles de la capital del pa\u00eds y otras ciudades. Foto: Joerg Carstensen \/ Efe<\/p><\/div>\n<p>Desde la primera vez que estuve por Europa all\u00e1 por finales de los a\u00f1os 70 a las \u00faltimas veces que he estado all\u00e1, he podido constatar un hecho muy patente en las principales calles de las grandes ciudades: Europa ha cambiado, me refiero en este caso a su panorama demogr\u00e1fico. La homogeneidad racial (blanca), \u00e9tnica (latina, anglo-sajona-germ\u00e1nica, n\u00f3rdica, etc.), religiosa (cristiana) ha dado lugar en cambio a una creciente heterogeneidad en la que uno observa mucha gente africana, generalmente en los oficios m\u00e1s modestos, por ejemplo vendedores callejeros o playeros; orientales, en actividades comerciales; \u00e1rabes y otros grupos de mayor\u00eda musulmana, en la fuerza laboral industrial y de servicios; y por aqu\u00ed y por all\u00e1 tambi\u00e9n muchos latinoamericanos en oficios variados, desde camareras de hoteles a peque\u00f1os comerciantes y profesionales.<\/p>\n<p>Este cambio demogr\u00e1fico, acompa\u00f1ado de la introducci\u00f3n de las gastronom\u00edas y en algunos casos de una religi\u00f3n no cristiana como el Islam, puede caracterizarse b\u00e1sicamente como un subproducto del acelerado proceso de globalizaci\u00f3n de las \u00faltimas d\u00e9cadas. El dinero se mueve de una latitud a otra y con gran velocidad gracias ahora a la tecnolog\u00eda; le gente tambi\u00e9n se mueve, pero como ha se\u00f1alado el uruguayo Eduardo Galeano, mientras el movimiento de dinero es bienvenido y celebrado, el movimiento de seres humanos no siempre es recibido de la mejor manera, peor aun, en una gran cantidad de casos mientras los productos ex\u00f3ticos son apetecidos y su comercializaci\u00f3n enriquece a unos cuantos, la llegada de gente de esos mismos lugares ex\u00f3ticos es vista con desconfianza, desprecio o como amenaza.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed en Canad\u00e1\u2014un pa\u00eds tradicionalmente marcado por la inmigraci\u00f3n\u2014este movimiento humano no es un fen\u00f3meno nuevo, aunque de todos modos no ha estado exento de tensiones en ciertos sectores, particularmente aqu\u00ed en Quebec donde grupos nacionalistas siempre han desconfiado de la presencia \u00e9tnica porque piensan que ella diluye la identidad \u201cqu\u00e9b\u00e9coise\u201d. Pol\u00edticamente las expresiones m\u00e1s extremas de esa actitud han sido registradas p\u00fablicamente en las tristemente c\u00e9lebres declaraciones de Jacques Parizeau la noche del referendo en 1995: \u201cPerdimos por el voto \u00e9tnico\u2026\u201d o por las invectivas que sol\u00eda lanzar el finado director de cine Pierre Falardeau: \u201cen un futuro referendo no deber\u00edan votar ni los ingleses ni los \u00e9tnicos\u2026\u201d o por el edicto del municipio de Herouxville apuntando a ciertas pr\u00e1cticas del Islam.<\/p>\n<p>Afortunadamente sin embargo, nunca en parte alguna de Canad\u00e1 esa desconfianza, temor u odio por quienes somos de cierta manera diferentes a la mayor\u00eda ha alcanzado niveles de violencia, mucho menos del grado tan horroroso como ocurri\u00f3 el viernes de la semana pasada en Noruega, por acci\u00f3n de ese siniestro individuo Anders Behring Breivik, autor confeso de una masacre de j\u00f3venes del gobernante Partido Laborista y de la explosi\u00f3n terrorista en un edificio gubernamental en el centro de Oslo.<\/p>\n<p>Aunque el abogado de Breivik parece intentar ahora presentar a su cliente como \u201cinsano\u201d, lo cierto es que si bien los actos cometidos por \u00e9l pueden sin duda ser considerados como irracionales, ser\u00eda un camino f\u00e1cil y hasta cierto punto c\u00f3mplice si se empezara a imponer la idea de que el asesino masivo es un loco. Si as\u00ed fuera en definitiva el acto por \u00e9l cometido se estar\u00eda descartando como el accionar de un individuo fuera de sus casillas, un caso psiqui\u00e1trico y por lo tanto en el cual \u00e9l \u00faltimamente no tendr\u00eda responsabilidad. Un tal enfoque del caso escamotear\u00eda las causas profundas del tr\u00e1gico incidente, las que hay que buscar en actitudes de intolerancia y prejuicio enraizadas a su vez en una larga tradici\u00f3n cultural, social y religiosa europea, y de la cual incluso sociedades m\u00e1s nuevas como las de Am\u00e9rica Latina y Am\u00e9rica del Norte son tambi\u00e9n de alguna manera herederas.<\/p>\n<p>Se\u00f1alo esto porque actitudes racistas se observan en nuestros pa\u00edses latinoamericanos tambi\u00e9n: el desprecio hacia bolivianos y paraguayos en Buenos Aires, o hacia los peruanos e inmigrantes negros en Chile, recientemente documentado en un programa televisivo de ese pa\u00eds, son algunos ejemplos de c\u00f3mo esa conformaci\u00f3n ideol\u00f3gica racista se expresa incluso en pa\u00edses donde la \u201cblancura\u201d de la piel es s\u00f3lo cosa de matices: los dominicanos que por ejemplo discriminan contra los haitianos, en circunstancias que como digo las diferencias en color de piel de ambos es apenas perceptible.<\/p>\n<p>El caso protagonizado por el noruego Breivik no es pues un suceso aislado producto de un estado de locura temporal o permanente, m\u00e1s bien \u00e9l es un s\u00edntoma de sentimientos inconfesables, que las sociedades europeas mantienen de alg\u00fan modo reprimidos en el inconsciente colectivo, que cuando afloran alcanzan rasgos de irrefrenable crueldad e irracionalidad: la \u00faltima de tales manifestaciones con un enorme grado de masividad fue el nazismo, pero a lo largo de su historia ha habido muchas otras: el genocidio de los pueblos ind\u00edgenas a manos de los conquistadores europeos, especialmente espa\u00f1oles a partir del siglo 16; la \u201cindustria\u201d de la esclavitud africana iniciada tambi\u00e9n en ese tiempo, con la venia de la propia Iglesia Cat\u00f3lica; sin olvidar que en tiempos medievales los pogroms contra los jud\u00edos o las Cruzadas mismas, permitieron un amplio despliegue de crueldad y del odio europeo contra lo diferente, fuera el motivo de diferencia la religi\u00f3n, la etnia o el color de piel. Naturalmente tambi\u00e9n y muy importantemente, figuraba en el trasfondo de estas justificaciones ideol\u00f3gicas para atacar o dominar al Otro, al diferente, el que en todos esos casos el dominar a este Otro significaba adem\u00e1s jugosas ganancias (las Cruzadas fueron m\u00e1s que nada motivadas por el deseo de controlar el Medio Oriente, entonces importante ruta para el comercio con el Lejano Oriente; los pogroms permit\u00eda a los cristianos adue\u00f1arse de las propiedades de los jud\u00edos; la conquista americana financiar\u00eda luego la Revoluci\u00f3n Industrial en Europa; y el comercio de esclavos cre\u00f3 grandes fortunas).<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda no hay mucho que ganar con la presencia de este Otro en el seno de las sociedades europeas, m\u00e1s aun, las masas empobrecidas del mundo \u00e1rabe o de \u00c1frica que han alterado el paisaje demogr\u00e1fico de las ciudades europeas y que m\u00e1s encima han tra\u00eddo con ellos sus mezquitas, provocan el resentimiento de Breivik y de otros como \u00e9l (t\u00e9ngase presente su adhesi\u00f3n a una sociedad secreta que ten\u00eda como objetivo la \u201cindependencia de Europa\u201d y la lucha contra el multiculturalismo, el Islam y el marxismo). La masacre en Noruega es pues un indicador, siniestro en todo caso, de c\u00f3mo opera esta irracional ideolog\u00eda. Pero sin intentar tampoco injuriar a toda la sociedad europea que en su mayor\u00eda no comparte tales sentimientos racistas, lo cierto es que en su seno aun funcionan grupos, individuos y se mantiene latente una ideolog\u00eda xenof\u00f3bica y racista capaz de tener de vez en cuando expresiones como la que comentamos. Una manera de pensar que por lo dem\u00e1s est\u00e1 pronta a alimentarse de las inseguridades que el propio sistema econ\u00f3mico crea en muchos sectores de la poblaci\u00f3n. Aunque la sociedad noruega, una de las m\u00e1s pr\u00f3speras en el viejo continente, no ha tenido que bregar con el tipo de problemas de otros pa\u00edses en la regi\u00f3n, su panorama demogr\u00e1fico tambi\u00e9n se ha visto alterado y por lo tanto no est\u00e1 inmune a ese odio por lo diferente que promueve la ideolog\u00eda racista. Para sus promotores el \u201cfantasma de Hitler\u201d aun transita por algunos oscuros caminos de una sociedad donde puede darse casos como el de este solitario cruzado de una Europa cristiana que es m\u00e1s y m\u00e1s una cosa del pasado.<\/p>\n<p>Comentarios: smartinez175@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la primera vez que estuve por Europa all\u00e1 por finales de los a\u00f1os 70 a las \u00faltimas veces que he estado all\u00e1, he podido constatar un hecho muy patente en las principales calles de las grandes ciudades: Europa ha cambiado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6486,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6485\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}