{"id":9438,"date":"2011-08-26T14:40:32","date_gmt":"2011-08-26T18:40:32","guid":{"rendered":"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/?p=9438"},"modified":"2011-08-26T14:40:32","modified_gmt":"2011-08-26T18:40:32","slug":"en-una-sala-oscura-apostando-a-ganadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2011\/08\/26\/en-una-sala-oscura-apostando-a-ganadores\/","title":{"rendered":"En una sala oscura, apostando a ganadores"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_9439\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Hasta-la-vista.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-9439\" class=\"size-full wp-image-9439\" title=\"Hasta la vista\" src=\"http:\/\/retrolab.ca\/elpopular\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Hasta-la-vista.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-9439\" class=\"wp-caption-text\">Un fotograma de la pel\u00edcula &#039;Hasta la vista&#039;, de Geoffrey Enthoven<\/p><\/div>\n<p>De todos los festivales que abundan en esta ciudad en el verano (y tambi\u00e9n en otras ciudades de este pa\u00eds) es el Festival de Filmes del Mundo (FFM) el que m\u00e1s entusiasmo me produce. Cierto, el Festival de Jazz lo induce a uno a un ambiente de goce, el de Fuegos Artificiales lo envuelve de un modo m\u00e1s sensorial: luces, ruido y el olor atractivo de la p\u00f3lvora; pero el FFM a uno lo sumerge como individuo en una sala oscura y ah\u00ed lo deja, sujeto a sus propias impresiones y reflexiones de lo que la pantalla le presenta. De alg\u00fan modo est\u00e1n presentes la creatividad del director que puso ciertas escenas en la pantalla para contar una historia, y la creatividad del espectador que espera que la trama se desenvuelva de una cierta manera, o que al final, cree que el film pudo haber terminado de otro modo. Aunque parezca paradojal, porque el cine es al fin de cuentas la exhibici\u00f3n de im\u00e1genes registradas tiempo atr\u00e1s, por otro lado es un arte muy interactivo, aunque no necesariamente de un modo manifiesto, sino de una manera que es por un lado sutil: no tiene repercusiones inmediatas, pero al mismo tiempo muy expl\u00edcita: la gente puede aplaudir un film al final de su exhibici\u00f3n, aunque no haya nadie que vaya a responder esos gestos de aprobaci\u00f3n, o puede tambi\u00e9n pifiar, aunque tampoco los responsables van a sentir de modo directo esa desaprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Digo todo esto porque all\u00ed me hallo, en la oscuridad de la sala, como individuo presto a ser el receptor de una historia que se me va a contar\u2014generalmente una invenci\u00f3n\u2014y por mi parte dispuesto a jugar de acuerdo a las reglas que el creador de la historia me propone. Para ello, por supuesto tengo que estar dispuesto a dispensar lo que se llama las licencias art\u00edsticas que el realizador se va a tomar, las que\u2014como todas las cosas\u2014tienen que mantenerse dentro de un cierto nivel de moderaci\u00f3n, de lo contrario se pierde credibilidad o la historia simplemente deviene implausible.<\/p>\n<p>En este sentido debo decir que hasta ahora, de lo visto en esta 35\u00aa edici\u00f3n del FFM (y yo soy uno de los decanos en la cobertura period\u00edstica de este evento, ya que he estado all\u00ed desde 1980, el a\u00f1o en que llegu\u00e9 a Montreal) el film que me ha impresionado m\u00e1s positivamente dentro de la competencia, ha sido el belga \u201cHasta la vista\u201d del director Geoffrey Enthoven. El tema es muy interesante y original, e invita a reflexi\u00f3n. Tres j\u00f3venes discapacitados, un cuadrapl\u00e9gico, otro paral\u00edtico de sus piernas y confinado a una silla de ruedas, y un tercero ciego, planean un viaje a Espa\u00f1a, no s\u00f3lo como una excursi\u00f3n tur\u00edstica, sino, lo m\u00e1s importante, como una oportunidad de visitar un prost\u00edbulo que se especializa en atender a clientes discapacitados, ya que los tres j\u00f3venes nunca han tenido relaciones sexuales. Las vicisitudes del viaje, los conflictos y malentendidos con sus propios familiares, y sobre todo, el desarrollo de las relaciones entre ellos y con la persona que los transporta, constituye la rica condimentaci\u00f3n de este film que al final a todo el mundo hace reflexionar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo la idea de la discapacidad, sea cong\u00e9nita, resultado de enfermedad o de accidente, es uno de esos enormes temores que acompa\u00f1a a todo el mundo. Hay que recordar al respecto lo que Arist\u00f3teles escrib\u00eda en su \u201cPo\u00e9tica\u201d a prop\u00f3sito de la tragedia: como el espectador se sent\u00eda a la vez atra\u00eddo por los pormenores (la an\u00e9cdota o trama) de la historia que ve\u00eda desplegarse en la escena ante sus ojos, pero como al mismo tiempo sent\u00eda el temor de que aquello que sufr\u00eda el protagonista no le fuera a ocurrir a \u00e9l, y como en ese instante invocaba a los dioses para que fuera a impedirle semejante desgracia.<\/p>\n<p>No hay duda que desde la perspectiva de las personas discapacitadas hay todo un bagaje que se arrastra y que al final las personas que las rodean, permanente o temporalmente a veces sufren los embates de sus frustraciones o rabias, como muy bien se muestra en el film, pero al mismo tiempo, esas mismas personas son capaces de desplegar su solidaridad, su calidez y tambi\u00e9n su genuino amor. Por este solo hecho, sin contar que el film est\u00e1 excelentemente actuado y la historia fluye muy n\u00edtidamente, en lo personal ser\u00eda la favorita para que ganara el galard\u00f3n m\u00e1ximo en el FFM. Pero para esto habr\u00e1 que esperar hasta el domingo.<\/p>\n<p>Por otro lado, si he de ser cr\u00edtico en extremo, all\u00ed desde la oscuridad de la sala pude sentir que el film inaugural, el canadiense \u201cCouteau rouge\u201d no merece ning\u00fan premio, a no ser que el jurado crea que tiene que darle algo al pa\u00eds anfitri\u00f3n. Andr\u00e9 Forcier, un realizador ampliamente reconocido en la provincia de Quebec, de quien admir\u00e9 su \u201cUne histoire invent\u00e9e\u201d en esta oportunidad sin embargo nos ha entregado una pel\u00edcula de corte muy convencional, con personajes caricaturescos y una trama sin mayor plausibilidad.<\/p>\n<p>Por el lado latinoamericano la verdad de la cosas es que no me he sentido mayormente impresionado, al menos hasta el momento de escribir esta nota. \u201cEl chico que miente\u201d una co-producci\u00f3n de Venezuela y Per\u00fa dirigida por la peruana Marit\u00e9 Ug\u00e1s, presenta una trama interesante: un chico, damnificado de un aluvi\u00f3n, aparentemente hu\u00e9rfano, que cuenta su desventura de manera diferente a los diversos personajes que encuentra, mentiras que en todo caso todas ellas contienen algo de la verdad; sin embargo el film se malogra por su lentitud, su excesiva e innecesaria disgregaci\u00f3n y en \u00faltima instancia la carencia de un foco argumental. El film argentino \u201cEl agua del fin del mundo\u201d de la directora Paula Siero, tambi\u00e9n adolece de un problema similar al de los anteriores: un tema potencialmente interesante, malogrado por una narrativa mal hilvanada en que al final se pierde lo esencial: el ego\u00edsmo de Adriana, una mujer enferma de c\u00e1ncer y pronta a morir y la explotaci\u00f3n que de esas circunstancias ella hace para aprovecharse de su hermana menor.<\/p>\n<p>Los cortometrajes son generalmente los \u201cparientes pobres\u201d  del FFM, aunque se los premia tambi\u00e9n de manera especial, ellos, por su propia naturaleza son confinados a ser el agregado en las funciones de los filmes en competencia. Por otro lado tengo un gran respeto por los realizadores de cortometrajes: ellos deben, en 20 minutos o menos decir una historia, y vaya que eso es un desaf\u00edo. Un desaf\u00edo que al menos algunas de las pel\u00edculas de este g\u00e9nero no han estado a la altura. \u201cDans le cadre\u201d (\u201cEn el cuadro\u201d) corto franc\u00e9s de Philippe Lasry, intenta ser una parodia de una toma cinematogr\u00e1fica, pero no tiene ninguna gracia. \u201cEn aguas quietas\u201d de la mexicana Astrid Rondero, muestra precisamente las limitaciones del g\u00e9nero, o mejor dicho, las limitaciones de la directora para lidiar con una historia que por lo dem\u00e1s es tediosa. Tediosa es tambi\u00e9n la problem\u00e1tica de una relaci\u00f3n lesbiana (el mismo tema del corto mexicano) en el film chileno \u201cLa ducha\u201dde Mar\u00eda Jos\u00e9 San Mart\u00edn, que no logra sobrepasar las limitaciones en contar una historia en el breve tiempo requerido, reduci\u00e9ndose  al mero registro de una conversaci\u00f3n en el ba\u00f1o de una casa.<\/p>\n<p>De cualquier modo, aun queda poco m\u00e1s de cuatro d\u00edas para el fin de este festival, unas cuantas horas m\u00e1s en la oscuridad de la sala de cine. Un lugar ideal para la observaci\u00f3n de las escenas iluminadas enfrente de uno, y tambi\u00e9n para reflexionar sobre ellas.<\/p>\n<p><strong>Mis palabras de pesar<\/strong><\/p>\n<p>Apenas lo conoc\u00ed, mientras hac\u00eda campa\u00f1a para el liderazgo del Nuevo Partido Democr\u00e1tico (NPD \/ NDP) en lo que en ese tiempo era la reducida militancia de ese partido en Montreal, por finales de 2002, para la elecci\u00f3n interna que tuvo lugar en enero del a\u00f1o siguiente y que lo consagr\u00f3 como jefe. Me acuerdo haberle advertido sobre el hecho de que Phil Edmondston, un tipo desacreditado, lo estuviera apoyando. Creo que no fui el \u00fanico que le advirti\u00f3 de ese peligro y en su campa\u00f1a m\u00e1s bien lo ignor\u00f3. Bien por \u00e9l. Jack Layton, muerto este pasado lunes, deja un importante legado y ciertamente plantea un importante desaf\u00edo a las fuerzas progresistas de este pa\u00eds: como llenar el vac\u00edo que Layton, l\u00edder del NPD y de la Oposici\u00f3n Oficial en Ottawa va a dejar. Mi pesar por su muerte, acaecida por un c\u00e1ncer cuando hac\u00eda poco hab\u00eda cumplido 61 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Comentarios: <a href=\"mailto:smartinez175@hotmail.com\">smartinez175@hotmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De todos los festivales que abundan en esta ciudad en el verano (y tambi\u00e9n en otras ciudades de este pa\u00eds) es el Festival de Filmes&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9439,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9438\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}