Guerra política por la promesa liberal de dar ayudas a quien contrate a inmigrantes
Guerra política por la promesa liberal de dar ayudas a quien contrate a inmigrantes
El líder conservador en Ontario, Tim Hudak, cargó este martes contra el premier, Dalton McGuinty, y calificó de “injusta” para los ciudadanos de la provincia la promesa electoral del Partido Liberal de conceder créditos fiscales a las empresas que contraten a nuevos inmigrantes. Hudak llamó a los posibles beneficiarios de esta medida “trabajadores extranjeros” y dijo que los inmigrantes deberían sentirse “ofendidos”. McGuinty, por su parte, respondió que los conservadores están dominados por el Tea Party y que practican una política de “ira, envidia y resentimiento”.
El Popular. Toronto.- El líder de los conservadores de Ontario (progressive conservatives, PC), Tim Hudak, criticó duramente este miércoles la propuesta presentada por el Partido Liberal del premier Dalton McGuinty en su programa electoral, según la cual, las empresas que contraten a nuevos inmigrantes recibirán ayudas fiscales por valor de unos 10.000 dólares.
“Rechazo enérgicamente el plan de discriminación positiva de Dalton McGuinty para favorecer a trabajadores extranjeros”, indicó Hudak, tras reunirse con una familia en Scarborough, en el primer día de colegio.
La propuesta de McGuinty, presentada oficialmente este lunes, junto con el resto del programa electoral de los liberales para los comicios provinciales del próximo 6 de octubre, contempla conceder créditos a los empresarios que contraten a nuevos canadienses que residen en Ontario y que han estado en el país durante un máximo de cinco años.
Tal y como temían algunas voces dentro del propio Partido Liberal, la propuesta ha eclipsado, al menos de momento, las otras medidas incluidas en el programa de McGuinty, entre las que se encuentran también descuentos de un 30% en las tasas de las matrículas para la educación postsecundaria para familias con bajos ingresos, más servicio de guarderías, más asistencia sanitaria para los mayores, la ampliación de los horarios de los trenes de cercanías y crear 50.000 puestos de trabajo en el sector de la energía no contaminante.
De nada de esto se hablaba este lunes en los círculos políticos con tanta fuerza como de las posibles ayudas fiscales a quienes empleen a nuevos residentes.
Tim Hudak calificó la propuesta de “injusta para las 500.000 familias de Ontario que están buscando trabajo actualmente”. “A partir de ahora los desempleados de la provincia saben qué les espera si McGuinty resulta elegido: Pagará a las empresas 10.000 dólares para que contraten a cualquiera menos a ellos”, dijo el líder tory a los periodistas que siguen su campaña.
Preguntado entonces por su propia promesa de dar créditos de 400 dólares a los empresarios que fomenten la enseñanza de idiomas entre sus empleados (una promesa que los conservadores lanzaron a finales del pasado mes de mayo), Hudak respondió que “no es lo mismo. En ese caso estamos hablando de personas que ya tienen trabajo”.
Según Hudak, la propuesta de McGuinty “ha levantado indignación tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales”. “Pueden verlo en Facebook y en los correos electrónicos que estamos recibiendo. La gente dice, ‘pero, ¿de qué está hablando McGuinty? Ahora mismo, mi hija, mi madre, o mi padre, no tienen trabajo…’. Sencillamente, no tiene sentido”, añadió.
En un comunicado de prensa, los liberales señalaron que en junio de 2010 Hudak realizó una proposición de ley titulada “Oportunidades de Empleo para los Recién Llegados”, en la que se planteaban ayudas de l0% del salario para aquellos empleadores que contratasen a inmigrantes cualificados.
No obstante, Hudak se mantuvo firme en su crítica a la actual propuesta liberal. En un panfleto informativo que los conservadores repartieron este martes a los periodistas podía leerse: “¿Eres de Ontario? Te quedas fuera. ¿Eres de fuera de Ontario? Estás de suerte: Te tocan 10.000 dólares por discriminación positiva que McGuinty concede a los trabajadores extranjeros (no disponible para residentes de Ontario)”.
El líder tory indicó, por otra parte, que el gobierno de McGuinty ya ha gastado “30 millones de dólares de los contribuyentes en financiar a estudiantes extranjeros fuera de Ontario”, y recordó asimismo que los liberales dieron un contrato de “miles de millones de dólares” a la empresa coreana Samsung, dedicada a la fabricación de componentes relacionados con la energía verde.
“Cuando mis abuelos paternos llegaron de Eslovaquia a la zona de Fort Erie no hablaban ni una palabra de inglés, y, sin embargo, salieron adelante por su cuenta”, dijo Hudak, añadiendo que “me siento orgulloso de ser el nieto de unos inmigrantes que se abrieron paso hasta el final, pero que a la vez confiaron en la esperanza y la oportunidad que representa Ontario, sin buscar en ningún momento un trato especial”.
“Los inmigrantes de Ontario deberían sentirse ofendidos por una propuesta así, ya que presupone que no están en condiciones de competir en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos”, añadió el líder conservador.
“Política de envidia y resentimiento”
La respuesta de McGuinty llegó durante una parada electoral que el líder liberal hizo este martes en una escuela de educación secundaria de Markham. El premier dijo que el partido conservador de Tim Hudak esta “dominado por el Tea Party”, y que está derivando hacia una “política de ira, envidia, resentimiento y división” .
McGuinty recordó asimismo la mencionada propuesta de ley hecha hace un tiempo por Hudak, sobre ayudas del 10% a las empresas que contraten a empleados cualificados: “Hace solo un año de eso, ¿qué ha pasado?”, se preguntó.
El premier defendió su propuesta, que destina un total de 12 millones de dólares para, según dijo, ayudar a que recién llegados “altamente cualificados, como contables, ingenieros, arquitectos o abogados que llevan menos de cinco años como residentes en Ontario puedan adquirir experiencia de trabajo en Canadá”.
McGuinty reconoció, no obstante, que el plan liberal ayudaría a un máximo de 1.200 personas al año a obtener certificados canadienses en sus propios campos, un número muy pequeño en términos de política gubernamental.
El Tea Party, a la derecha de la derecha
El Tea Party Movement es un movimiento político estadounidense de derecha o ultraderecha, centrado en una política fiscalmente conservadora, y definido por el originalismo, es decir, la vuelta a los orígenes filosófico-constitucionales de los Estados Unidos. El Gobierno de Washington, el endeudamiento público y la clase política en general son el principal blanco de sus ataques, y abogan por una reducción de la presencia del Estado en la sociedad.
A pesar de su alineamiento general a la derecha, el ideario político de los seguidores del Tea Party no es uniforme. En él confluyen diferentes ideologías, en especial las filosofías conservadora y libertaria, pudiéndose encontrar dentro del mismo movimiento desde miembros nacionalistas y religiosos hasta otros de ideas liberales (en el sentido más europeo del término) e individualistas.
Guerra total a los impuestos y al control de armas, nada de sanidad pública, abstinencia sexual, antiabortismo, Estado reducido a su mínima expresión, tolerancia cero con la inmigración… Este es, en general, el credo de los cada vez más estadounidenses que, agrupados fundamentalmente en torno al movimiento conocido como Tea Party, se sitúan a la derecha de la derecha y abogan por un individualismo a ultranza en el marco de los valores más conservadores.

