Devuelven al niño secuestrado en Columbia Británica
Devuelven al niño secuestrado en Columbia Británica
Kienan Hebert, el niño de tres años secuestrado la semana pasada en la Columbia Británica, y cuya búsqueda movilizó a cientos de personas durante cuatro días, fue hallado este domingo a salvo en su casa, después de que sus padres hiciesen un desesperado llamamiento público al secuestrador para que les devolviese a su hijo. La Policía cree que el niño ha sido devuelto por el principal sospechoso del secuestro, que aún permanece en libertad. De momento seguía sin estar claro cómo pudo el secuestrador volver al lugar del delito con un niño pequeño sin ser visto por la Policía.

Los padres, durante la rueda de prensa en la que rogaron al secuestrador que les devolviese a su hijo
El Popular. Toronto.- Kienan Hebert, el niño de tres años secuestrado el pasado martes por la noche en la pequeña localidad de Sparwood, en la Columbia Británica, apareció este domingo de madrugada sano y salvo en su casa, devuelto, aparentemente, por su propio secuestrador, un hombre de 46 años de edad a quien aún buscaba la Policía al cierre de esta edición. Concluían así, de forma totalmente inesperada, cuatro días de frenética búsqueda por toda la región, en la que han tomado parte centenares de voluntarios y agentes policiales.
Sobre las tres de la madrugada de este domingo un comunicante anónimo efectuó una llamada al servicio de emergencias 911 en la que pedía a la Policía que acudiese a la vivienda de los Hebert, que permanecía acordonada y desocupada desde que los padres habían comprobado la desaparición del niño, el miércoles por la mañana.
Cuando llegaron los agentes de la Real Policía Montada encontraron al niño sentado en un sofá de la casa, sosteniendo una manta, informó la cadena pública CBC.
Poco después empezaron a sucederse las lógicas escenas de alivio y emoción: “Toda la familia está abrazándose y llorando; el padre, Paul Hebert, ha salido para saludar a los medios de comunicación mostrando un pulgar hacia arriba, eufórico, tal vez abrumado por este extraordinario giro de los acontecimientos. El propio Kienan ha salido también, abrazado a sus familiares y sonriente, y con aspecto saludable, teniendo en cuenta por lo que debe de haber pasado este niño”, relataba a la CBC su corresponsal en Sparwood, Bob Keating.

El niño Kienan Hebert, y la persona a la que buscaba aún este domingo la Policía, Randall Peter Hopley
La Policía cree que fue el propio sospechoso del secuestro, identificado como Randall Peter Hopley, un hombre de 46 años de edad, quien llevó al niño de vuelta a su casa.
Hopley ha sido descrito como un varón de raza blanca, cabello castaño y ojos color avellana. Podría estar conduciendo un automóvil Toyota Camry de 1987, color marrón, con matrícula de la Columbia Británica número 098 RAL.
Según informaron las autoridades el pasado jueves, Hopley no está relacionado con la familia, y es un residente en la zona que tiene antecedentes penales, con una docena de condenas por allanamiento de morada y una por asalto sexual. Hace tres años fue acusado de secuestro y detención ilegal en relación con un robo, pero los cargos fueron finalmente retirados.
Este domingo, la Policía estaba realizando controles de carretera y deteniendo a los automovilistas para preguntarles si habían visto algo sospechoso en la zona.
El hecho de que alguien haya podido regresar al lugar del delito con un niño de tres años de edad, sin que la Policía viese nada inusual en la casa, y sin ser visto por nadie, ha levantado muchas preguntas, tanto entre los residentes de la localidad como entre los responsables de la investigación.
Este domingo por la mañana la Policía hizo un llamamiento a Hopley para que se entregue a las autoridades y reciba “la ayuda que necesita”.
La noticia del retorno del pequeño Kienan saltó a través de un mensaje que el cabo de la Real Policía Montada Dan Moskaluk envió a través de su cuenta en la red social Twitter: “Kienan Hebert, el niño de tres años de Sparwood, está sano y salvo”, escribió. “Doce horas después de que la familia rogara por su regreso, el sospechoso ha devuelto al niño”.
Kienan, uno de los ocho hijos de la familia, había sido visto por última vez por su madre cuando ésta le acostó en la cama, el martes, en su casa de Sparwood, una localidad situada a unos 600 kilómetros al este de Vancouver, cerca de la frontera de Alberta.
Los padres informaron de su desaparición alrededor de las nueve de la mañana del miércoles, cuando vieron que el pequeño no estaba en su cama.
En un primer momento la Policía indicó que podría tratarse de un caso de sonambulismo, pero más tarde reveló que estaban buscando al mencionado Randall Peter Hopley como presunto implicado en el caso.
El sábado, la Policía confirmó que se trataba de un caso de secuestro, y los padres ofrecieron una rueda de prensa en la propia sede policial en la que, con lágrimas en los ojos, rogaron al secuestrador que les devolviera a su hijo. Hasta ese momento habían mantenido la esperanza de que Kienan se hubiese alejado de su casa solo, y se hubiese perdido sin saber cómo regresar.
“Lo único que le pedimos es que por favor lleve a Kienan a un lugar seguro, ¿de acuerdo? Déjelo en una gasolinera, o en una tienda, da igual, cualquier lugar donde sea bien visible. Déjelo ahí y váyase”, dijo Paul Hebert, el padre, durante la rueda de prensa.
“Solo queremos que Kienan esté a salvo. Solo tiene tres años, y sabemos que aún no sabe hablar, así que no va a poder decir quién es usted. Esta es su oportunidad para escapar. Todo lo que queremos es volver a estrechar a nuestro hijo entre los brazos”, añadió, visiblemente emocionado.
El mencionado oficial de la Policía Montada, Dan Moskaluk, confirmó, en este sentido, que Kienan tiene aún muy limitadas sus habilidades verbales, por lo que resulta muy poco probable que sea capaz de dar a los investigadores alguna información sobre el secuestrador o sobre el lugar donde fue llevado por su captor.

