Reducen el ruido de las turbinas eólicas de Ontario
Reducen el ruido de las turbinas eólicas de Ontario

El premier de Ontario, Dalton McGuinty, durante una visita a Essar Steel Algoma, empresa que fabrica el acero utilizado para construir torres eólicas
El Popular. Toronto.- El Ministerio de Medio Ambiente de Ontario consiguió contener, supervisar y controlar la contaminación acústica de 900 turbinas de viento ubicadas en la provincia y que originaron centenares de quejas relacionadas con la salud por parte de ciudadanos que vivían cerca de parques eólicos, según señalan documentos internos del ministerio.
De acuerdo con las 1.000 páginas, donde se encuentran correos electrónicos internos del gobierno, informes y notas; el gobierno se apresuró a encontrar una manera de lidiar con el problema y los resultados se han publicado justo después de que se librara una batalla larga y costosa emprendida por Barb Ashbee, quien, junto con su esposo Dennis Lormand, sufrió supuestamente una serie de dolencias después de que las turbinas de viento comenzaran a operar cerca de su casa en Amaranth, próximo a Shelburne al noroeste de Toronto.
En esta zona se encuentra el mayor parque eólico de la provincia, con 133 turbinas de viento. El gobierno afirmó a Ashbee que solo habían recibido una queja en la zona, la suya. No obstante, el matrimonio descubrió posteriormente que los funcionarios del MOE en la Oficina del Distrito de Guelph habían seguido más de 200 quejas, las cuales se remontan al año 2006 justo cuando el primer parque eólico empezó a funcionar.
Los funcionarios del MOE, en repetidas ocasiones, dijeron a la pareja a principios de 2009 que la compañía eléctrica Cahadian Hydro Developers estaba obrando de acuerdo con la ley, pero el informe de los propios consultores de la compañía llegó a la conclusión de que los niveles de contaminación acústica de las turbinas eran en general superiores a los límites de Ontario.
En 2009, funcionarios del Ministerio de Educación sobre el terreno en Guelph se apresuraron a aprender cómo registrar adecuadamente y medir los niveles de ruido audible y el sonido de baja frecuencia y señalaron que los datos registrados en Ontario sobre contaminación acústica estaban llenos de errores y que carecían de una metodología adecuada para la supervisión de los niveles de ruido de las turbinas.
Según los documentos, a los que Ashbee pudo acceder después de lidiar con una larga batalla con la Ley de Información y Libertad de Ontario, el personal del gobierno minimizó el problema mientras intenta luchar por entender y controlar la contaminación por ruido que originan las turbinas eólicas. No obstante, los documentos señalan que funcionarios del Ministerio de Educación opinaron que el oficial de MOE Garry Tomlinson fue lento para procesar las quejas de Ashbee.
