Ontario, ante un probable gobierno en minoría
Ontario, ante un probable gobierno en minoría
Un macrosondeo realizado a más de 40.000 votantes en la provincia prevé un empate virtual entre liberales y conservadores, igualados con el 35 por ciento de los votos. El NDP quedaría en tercera posición con un 23 por ciento y el Partido Verde obtendría el 5 por ciento. McGuinty sigue siendo el líder más valorado, con el apoyo del 37 por ciento de los encuestados.

Dalton McGuinty (Partido Liberal), Andrea Horwath (Partido Nuevo Demócrata, NDP) y Tim Hudak (Partido Conservador Progresista, PC)
El Popular. Toronto.- Ontario parece dirigirse hacia su primer gobierno en minoría desde el año 1985, según el resultado de una encuesta realizada a más de 40.000 personas en la provincia. El sondeo, elaborado por la empresa The Forum Research y publicado este fin de semana por el diario Toronto Star, indica que tanto liberales como conservadores están estancados y que les está costando mucho despegarse en lo que respecta a intención de voto, de cara a las elecciones provinciales del próximo 6 de octubre.
Según esta encuesta, una de los más amplias realizados hasta ahora, tanto el Partido Liberal de Ontario como los Conservadores-Progresistas (PC) se encontrarían empatados actualmente, con el apoyo del 35 por ciento de los votantes. En tercera posición aparecen los Nuevos Demócratas (NDP), con un 23 por ciento, y en cuarta, el Partido Verde, con el 5 por ciento.
Debido al gran número de votantes encuestados (40.750, exactamente), la encuesta es capaz de ofrecer asimismo predicciones circunscripción por circunscripción. Si los resultados de este sondeo se mantuviesen en las elecciones, los liberales y los tories quedarían empatados con 47 escaños cada uno en el Parlamento provincial, y el NDP lograría 13 escaños de un total de 107.
No obstante, la empresa responsable de la encuesta explica que los resultados obtenidos en al menos 28 circunscripciones tienen un alto margen de error, por lo que las predicciones con respecto al número de escaños no son tan fiables como los resultados globales del sondeo.
En cualquier caso, ninguno de los dos partidos mayoritarios parece ser capaz de ganar, en este momento, los 54 escaños necesarios para poder obtener un gobierno en mayoría absoluta.
Estos resultados muestran que las diferencias se han estrechado desde la última encuesta realizada por The Forum Research, hace tres semanas. En aquel momento, los conservadores lideraban la carrera electoral con un 35 por ciento, seguidos de los liberales, con un 30 por ciento, y del NDP, con un 26 por ciento. Los Verdes llegaban al seis por ciento.
Con este nuevo sondeo sobre la mesa, el debate televisado que enfrentará este martes a los líderes de las principales formaciones políticas se vuelve especialmente importante. Los aspirantes a presidir el gobierno de la provincia tendrán que emplearse a fondo ante los televidentes si quieren conseguir una ventaja en la última fase de la campaña electoral.
Por otra parte, preguntados sobre quién sería el mejor premier, el 37 por ciento de los encuestados se decantó por el actual primer ministro provincial, el liberal Dalton McGuinty, quien a principios del verano lideraba las encuestas por hasta cinco puntos de ventaja. El líder conservador, Tim Hudak, se mantiene estable, con el respaldo de aproximadamente el 30 por ciento de los votantes, y la líder provincial del NDP, Andrea Horwath, logra el apoyo de en torno a un 20 por ciento.
La encuesta se llevó a cabo los pasados jueves y viernes mediante entrevistas telefónicas, y tiene una precisión de 0,5 puntos porcentuales, es decir, 19 de cada 20.
Cuando se disolvió la Cámara, los liberales tenían 50 escaños; los conservadores, 25; y el NDP, 10. Había dos escaños vacantes.
En campaña
Mientras, los candidatos continuaron este domingo con los diversos actos programados en sus campañas.
La líder del NDP, Andrea Horwath, reveló el coste de su programa electoral, y dijo que asciende a 3.300 millones de dólares, en comparación con los 3.600 millones de los liberales y los cerca de 6.000 millones de los conservadores.
El programa de los Nuevos Demócratas incluye el aumento de la tasa de impuesto de sociedades al 14 por ciento para cubrir, entre otras cosas, el coste de congelar los precios de las tasas de matrícula, nuevos servicios de atención a domicilio y a personas mayores y la eliminación de la parte provincial del HST en la calefacción con gas natural y petróleo.
Horwath no descartó ampliar el presupuesto en el caso de que la recesión económica lo requiera, tal y como sucedió en 2008, cuando gobiernos de todo el mundo se vieron obligados a incrementar sus programas de ayuda. “Nadie tiene una bola de cristal”, dijo la líder del NDP a los periodistas, “pero creo que hemos construido una buena zona de seguridad”. “Tenemos que esperar y ver qué pasa, eso es lo prudente”, añadió.
Los liberales han atacado el plan del NDP de subir el impuesto sobre sociedades, situado actualmente en el 11,5 por ciento, argumentando que la medida supondrá la pérdida de muchos empleos. Sin embargo, Horwarth aseguró que su propuesta ofrece créditos fiscales para los puestos de trabajo ya creados y para las inversiones realizadas, y que no hay ninguna prueba de que los recortes fiscales propuestos por los otros dos partidos vayan a traducirse en una creación efectiva de puestos de trabajo en la provincia.
El líder tory, Tim Hudak, realizó un acto de campaña en Brantford en el que prometió prestar ayuda a las víctimas de la delincuencia, asegurando que el gobierno liberal ha conseguido un superávit de 31 millones de dólares en el Fondo de Justicia para las Víctimas de Ontario, mientras que las propias víctimas siguen estando sin compensación alguna.
Por su parte, el candidato liberal, Dalton McGuinty, estuvo en Toronto, con un acto que llevó a cabo en la calle Bloor. El sábado, McGuinty hizo referencia a la crisis financiera global para pedir a los votantes que volviesen a confiar en un gobierno que ha sabido resistir la parte más dura de la crisis económica.
McGuinty ha sido muy criticado estos días por haber dado marcha atrás en los planes para construir una planta eléctrica en la frontera entre Toronto y Mississauga, si bien ni los conservadores ni el NDP han expresado su deseo de sacar el plan adelante en el caso de que sean elegidos.
