Clement Ponce, ciudadano chileno… En Chile se hizo justicia, ahora le toca a Canada
Clement Ponce, ciudadano chileno… En Chile se hizo justicia, ahora le toca a Canada
Por : Carlos Enrique Terry
TORONTO.- Desde el mes de agosto del año que pasó, estamos acompañando en su afanosa carrera por mostrar la injusticia de la que fue víctima Clement Ponce, permanentes viajes a Chile, su patria natal, constantes llegadas al país que escogió hace ya casi cuarenta años, juicios y sentencias que muestran la razón tardía y unilateral de sus reclamos. Ratificamos, desde agosto del 2014, han sido permanentes los viajes a su patria natal, viajes a los Estados Unidos, donde las autoridades gubernamentales han tratado de apoyar los pasos de este hombre, que perdió mucho en su vida, inicialmente su libertad, sus ahorros, los dilectos amigos que se esconden cuando los momentos amargos oscurecen el panorama que estuvo acostumbrado a caminar.
Pues bien, ahora la Corte Suprema de Chile ha ratificado la inocencia de este hombre, sindicado como falsificador de un documento oficial que le autorizaba negociar con el gobierno. Cuarenticuatro días de cárcel, cuarenticuatro días de detención por un delito que jamás cometió, su responsabilidad, simplemente.
Querer trabajar en la costrucción de casas en Molina – Chile, su oponente, escondido tras el poder, tras la desleal habitación y lecho del gobierno, donde su palabra era ley, resquebrajar la misma. Simplemente un atentado contra su propia vida, volver a nombar a Jose Miguel Insulza, es querer dar más publicidad, a quien no merece ni un ápice de buen recuerdo y que lamentablemente representó por muchos años la Organización de Estados Americanos, sabe Dios con una y mil dificultades Clement Ponce llega al momento de porfiar y ratificar ante el gobierno canadiense, la falta de respeto, el descrédito de un país y la violación de los derechos humanos de una persona que simplemente fue a la embajada canadiense a dejar un escrito, con la seguridad de que sus aspiraciones y reclamos eran justos, limpios y honestos, a cambio de ello, dos funcionarios de la entidad diplomática, presuntamente coludidos con las manosas arbitrariedades del referido señor Insulza, aprovecharon la oportunidad para frenar de golpe a un digno representante de nueve empresas canadienses, a un hombre honesto que simplemente trabajaba en su ramo y que gozaba de la confianza de los postores que “limpiamente se presentaron a una licitacion y fueron aceptados”, posteriormente en el periodo de la arbitarria detención, se da la buena “pro” a otra empresa que triplicando la oferta presentada por Ponce se hizo acreedora de la misma .
Reordenando nuestras anteriores notas, fechadas en agosto 29 del 2014, septiembre 19 del mismo año y agosto 14 del presente, afirmamos responsabilidad total a don José Miguel Insulza y a dos funcionarios de la Embajada de Canada en Santiago de Chile, los señores Patricio Cañete Pastene y Maria Jose Soler Lagunas, los sucesos que originaron la detención del sr Ponce se suscitaron en el mes de febrero del 2003.
Tuvieron que pasar once largos años para que en abril del 2014 fuera anulada la acusación contra el inculpado y quien …? puede resarcir los días en prisión, quien puede resarcir aquellos años perdidos por un hombre que ve llegar sun otoñales años sin dar crédito a tan injusta actitud en su contra.
Quien puede presumir detalladamente lo que significa inmunidad diplomática, si gracias a ello fue detenido, encarcelado, vilipendiado un ciudadano honesto, quien puede esconder la mano ante las agresiones que siguieron suscitando para callar la boca de quien reclamaba justicia, quien puede tirar la primera piedra en un mundo cavernícola en que se convirtió los poderes del Estado y las entidades diplomáticas ante la frecuente agresión del ex Secretario General de la OEA.
El Popular trató inutilmente y en vano comunicarse con dicho funcionario, simplemente agotamos nuestros esfuerzos y el silencio hizo eco a nuestras razones valederas de encontrar el punto saliente de dicha reclamación, inclusive por boca del afectado sabemos que en más de una oportunidad atentaron contra su vida y la de familiares cercanos a él, con la única explicación visible de callar sus reclamos. Pues, ahora le toca a Canadá, una vieja promesa que don Clemente Ponce tiene en sus manos era la de ventilar su caso luego de que el gobierno chileno emitiera sentencia a su largo y “oscuro” proceso, pues ya, la sentencia fue dada, las responsabilidades señaladas, es cierto, no se puede recuperar el tiempo perdido, sin embargo es hora de que el gobierno canadiense mire con ojos justicieros el reclamo de un hombre que sacrifico muchos años de su vida entre las permanente citaciones a los entes judiciales y la obligada ausencia en su trabajo habitual, pues era señalado, llámese por su nombre, como un delincuente y poco digno de confianza ante cualquier autoridad gubernamental en el mundo entero .
Pues bien, creemos que tarde pero el gobierno chileno da una carta de credito a don Clemente Ponce, una carta completamente extemporanea pero carta al fin, un reguero de pólvora queda regado en sus anteriores pasos y vuelve a tomar dimensión, inmensa, necesaria y absoluta la reclamación ante el gobierno de Canadá, un gobierno que miró con ojos tibios los justos reclamos y que no indagó, al menos esa es una presunción, los postulados primigenios de este largo proceso, simplemente, el gobierno conservador que ha concluido en días pasados no tomó, no quiso dar las interpretaciones del caso a un justo reclamo.
Ahora “ad portas” de un nuevo gobierno, de un “nuevo despertar” y basado en tantos ofrecimientos recibidos por el sr. Ponce, tenemos confianza en que la justicia ejercerá su papel real y concreto y será escuchado, no es tiempo de aligerar la agonía de un hombre digno que reclama justicia, que pide y no implora, que exige con las leyes en la mano la atención de los gobernantes.
Pensamos que el nuevo gobierno no puede mantenerse callado ante la seriedad y certeza de estos reclamos, queremos ratificar que existen una gran cantidad de documentos que prueban la certeza de sus reclamaciones, de la misma forma un sinnúmero de comunicaciones a las distintas autoridades del anterior gobierno, que no merecieron respuesta alguna, salvo una, que como ratificamos decía …”Una vez que se delimiten responsabilidades y el gobierno chileno emita sentencia en este caso, recién las autoridaes canadienses podrán tramitar cualquier reclamación que se diera a lugar …” Asi que, es tiempo, basta ya de perderlo con extensiones ociosas y argumentos falsos,
creemos a ciencia cierta que Clement Ponce, tiene todo el derecho de declarar ante las autoridades canadienses sus puntos de vista y es más … el sufrimiento que lo hizo víctima a el y toda su familia. Un sufrimiento que como latinoamericanos, algunas veces menospreciados o tratados como ciudadanos de tercera categoría, tenemos el justo derecho de mostrar al mundo entero nuestra honestidad y buen nombre, que sumados al enorme carino que tenemos por esta hermosa tierra, harán resaltar nuestro grupo étnico como una clase trabajadora y luchadora que demuestra nuestra pujanza por un mundo mejor.


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