El virus se desacelera en Italia
El virus se desacelera en Italia

El Coliseo en una imagen inusual, Roma completamente vacía. Una postal de la pandemia
Sin que sea aún una tendencia, y cuando todavía es muy pronto para decir que la curva se frenó, por segundo día consecutivo los números muestran una Italia donde baja tanto el incremento de enfermos como el número de víctimas del coronavirus.
ROMA, 23 MAR – Por primera vez desde el comienzo de la emergencia, en Lombardía disminuyen las hospitalizaciones. Datos positivos que sin embargo corren el riesgo de quedar en la nada si en el sur -donde los contagios aún no estallaron- sigue habiendo demasiada gente por la calle.
A un mes de la entrada en vigencia del primer decreto con restricciones, el que instituía la “zona roja” para los municipios de la zona del Lodigiano y Vo’ Euganeo, Italia supera otros dos umbrales psicológicos: el de los 50.000 enfermos (son 50.418) y el de las 6000 víctimas (son 6.077). El lado positivo, sin embargo, es que el incremento se desacelera desde hace dos días: los aumentos de positivos fueron 3.780, mientras el domingo eran 3.957 y el sábado 4.821. Lo mismo para las víctimas: el aumento es de 601, pero el domingo fueron 651 y el sábado 793, el día más negro desde el comienzo de la emergencia.
Otros dos números que permiten tener confianza son la baja de los enfermos en terapia intensiva -ahora el 6% del total, en los últimos días eran el 10%- y el hecho de que por primera vez Lombardía marca un dato positivo: los hospitalizados con síntomas en el hospital pasaron de 9.439 a 9.266.
De todos modos, todavía es pronto para hablar de datos consolidados. “No quiero pronunciarme -dijo el presidente del Instituto de Sanidad, Silvio Brusaferro-, en parte también porque hoy vemos los efectos de lo que ocurrió hace dos semanas.
Tomamos nota de que cuantos más datos consecutivos se confirman, y más claro está que nos hallamos en una situación favorable”.
Pero se teme que la situación pueda volver a ser dramática, por dos motivos: el primero es si no se consigue interceptar cuanto antes a los “nuevos positivos, o sospechosos positivos”, para hacer de modo que “dejen de manera trágica de transmitir la infección”.
El segundo -que además es el que más preocupa- es la eventual explosión del virus en el sur. Esta es ahora la apuesta para los expertos, para el gobierno y para todo el país: “Nuestro gran esfuerzo -subraya Brusaferro- es evitar que Campania, Puglia, Sicilia, hagan registrar en los próximos días ‘curvas’ de crecimiento como las que se vieron en Lombardía”, porque sus respectivos sistemas sanitarios no podrían resistirlo.
Sin embargo, por ahora la curva no parece incrementarse bruscamente: en Puglia los positivos son 862, con un aumento de 114 en las últimas 24 horas, más que Sicilia que tiene 681 casos y un aumento de 85, y menos que Campania, que tiene 929 enfermos y 63 más respecto del domingo.
El problema es que el comportamiento de los ciudadanos -y esta es la alarma que menciona Brusaferro- amenaza con invertir los números. “Todavía se ven calles llenas de gente, algo que ya no vemos en otros contextos”, dijo el presidente del ISS, mostrando en el celular la imagen de la primera plana del diario Il Mattino de hoy. Allí se ve la imagen del barrio Sanitá, de Nápoles, lleno de gente. “Tal vez son episodios -agregó- pero si todos mantenemos una actitud rigurosa puede ser concreta la posibilidad de que las curvas no se disparen. En caso contrario la epidemia se extenderá también en el sur”, porque “el virus no mira la latitud sino nuestros comportamientos”.
También por eso se estrechan los controles: se cambió por ejemplo el módulo de autocertificación, incluyendo las modificaciones introducidas en el último decreto gubernamental, que prohibió incluso los traslados para volver al domicilio, en tanto el Consejo de Ministros mañana podría aprobar un decreto que endurezca las sanciones para quien elude las prohibiciones.

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