Para hacer trámites migratorios solo se debe contratar a Asesores que están en la lista del CICC
Para hacer trámites migratorios solo se debe contratar a Asesores que están en la lista del CICC
Por Vilma Filici
filici@filici.com
TORONTO. Una de las recomendaciones que yo siempre le doy a la comunidad es que cuando hagan trámites migratorios siempre se asesoren de consultores o abogados autorizados, porque de lo contrario pueden terminar perdiendo tiempo y dinero.
Esto fue precisamente lo que le sucedió recientemente a una mujer de origen chino y a su familia en la provincia de Saskatchewan, quien pagó 40,000 dólares a una empresa de inmigración en Saskatoon, a cambio de asesoramiento migratorio que parecía ofrecerles un camino seguro hacia la residencia permanente.
Sin embargo, ella y su familia tuvieron que regresar a su país de origen, y sin dinero, tras comprobar amargamente que la asesora que les ayudó no era una consultora de inmigración autorizada.
En un comunicado, el Colegio de Consultores de Inmigración y Ciudadanía que regula la profesión en Canadá indicó que su código de conducta profesional permite que un profesional con licencia delegue ciertos aspectos de su trabajo a una persona sin licencia, pero que debe supervisar y asumir la responsabilidad profesional del trabajo.
El colegio explicó que un “profesional no autorizado” es cualquier persona que proporciona asesoramiento sobre inmigración canadiense de forma ilegal a cambio de una tarifa u otra contraprestación sin contar con la licencia correspondiente.
“(Los profesionales no autorizados) representan riesgos significativos para el público” y el colegio “apoya las medidas de aplicación de la ley que tomen el gobierno y las fuerzas del orden”, dice en el comunicado.
El gobierno provincial ha presentado cargos contra la falsa consultora por prestar servicios de inmigración sin licencia, en violación de la Ley de Servicios de Inmigración de la provincia de 2024.
Si es declarada culpable, esta persona se enfrenta a una multa máxima de 750,000 dólares y/o una pena máxima de dos años de prisión.
Hace varios años, el entonces ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá explicaba que Canadá sigue siendo uno de los destinos más populares para los inmigrantes que buscan un nuevo comienzo. “Estas se encuentran entre las decisiones personales más importantes que tomarán las personas, y muchas personas buscan profesionales para facilitar el proceso. Lamentablemente, el fraude migratorio sigue siendo un delito común y grave en Canadá”, explicó.
Y así es. Para muchos potenciales inmigrantes, obtener la ayuda de un consultor profesional o un abogado es una decisión importante, destinada a ofrecer apoyo durante todo el proceso dado que el sistema de inmigración de Canadá puede ser complejo y manejarlo solo puede ser desalentador. Pero desafortunadamente muchas personas sin licencia están ansiosos por explotar la inexperiencia y la ansiedad para su propio beneficio.
Es por ello por lo que el Colegio de Consultores de Inmigración y Ciudadanía (College of Immigration and Citizenship Consultants, CICC) tiene una campaña permanente de prevención contra el fraude migratorio, la cual proporciona información importante para quienes están interesados en inmigrar a Canadá. Esta información puede ser revisada en https://college-ic.ca/protecting-the-public/fraud-prevention
Las leyes de inmigración y ciudadanía estipulan que sólo los abogados miembros de la barra de abogados de la provincia donde practican, paralegales regulados por la asociación de abogados (estos sólo pueden trabajar con tribunales de inmigración, no con casos de inmigración), los notarios de Quebec y los miembros del Colegio de Consultores de Inmigración y Ciudadanía (CICC) pueden representar a un cliente cuando éste paga por sus servicios. Otras personas que también pueden representar a alguien ante Inmigración y Ciudadanía son cualquier persona u organización que no perciba dinero para hacerlo.
Pero en muchos casos los clientes, aun sabiendo que la persona no está autorizada para ejercer la profesión, de todas formas toma sus servicios, y cuando llenan los formularios de representación que van con cada solicitud, escriben que están haciendo los casos ellos mismos. Esta declaración, aunque parezca inofensiva, es en realidad una ofensa por presentar declaraciones fraudulentas y el cliente puede también recibir cargos de Inmigración cuyo resultado es una negación del trámite presentado y una acusación de haber dado declaraciones fraudulentas, por lo cual serán penalizados y no podrán hacer ningún tipo de trámite durante cinco años.
Los Consultores de Inmigración autorizados en Canadá están regulados por el Colegio de Consultores de Inmigración y Ciudadanía (CICC), que tiene el mandato de protección al cliente, y es por eso por lo que es esencial que las personas contraten solo consultores regulados por CICC. Y es exactamente la misma situación con los abogados, con los paralegales y con los notarios de Quebec.
Los consultores miembros del consejo deben pasar por un programa de estudios de leyes de inmigración, refugio y ciudadanía. Deben pasar exámenes rigurosos de admisión a la profesión; exámenes policiales y exámenes de inglés y/o francés.
Las leyes de inmigración cambian frecuentemente y por lo tanto los consultores deben mantener sus conocimientos al día, y para esto deben tomar cursos de capacitación cada año para poder mantener sus licencias. También deben comprar un seguro que cubra errores y/u omisiones que pudieran perjudicar a un cliente, y este seguro puede cubrir situaciones en las que hubo negligencia por parte del consultor. Así, en algunos casos el cliente podrá recuperar el dinero pagado y el dinero perdido a causa del trámite mal presentado.
Si hubo problemas serios de fraude o negligencia grosa, el consultor puede ser disciplinado. Puede ser suspendido y en algunos casos puede perder su licencia.
Como parte de los requisitos para obtener la licencia para practicar leyes de inmigración, los consultores regulados tienen que tomar una serie de cursos ofrecidos por CICC en los cuales aprenden prácticas de oficinas, entre las cuales incluye la preparación de un contrato con el cliente en el cual se especifica el trabajo que se va a hacer, las responsabilidades del cliente y del consultor, y los datos del Cuerpo Regulador en caso de que sea necesario contactarlos.
Al tener un contrato con un consultor regulado, el cliente tiene la seguridad de que está tratando con un profesional y que en caso de que haya algún problema puede dirigirse al departamento de quejas y disciplina del ente regulador, que estudiará el problema y llegará al fallo pertinente.
Cuando digo estudiar el problema debo clarificar que el cliente presenta la queja y envía todas las pruebas que tenga a su alcance. El ente regulador requerirá una respuesta y explicación al consultor, a quien también se le dará la oportunidad de enviar sus argumentos y pruebas, y luego se hará una investigación en la cual se llegará a un fallo sobre la situación presentada.
La posibilidad de que se presente una queja al cuerpo regulador de consultores no termina con el cliente, ya que la ley les permite a los oficiales de Inmigración y a los tribunales de Inmigración reportar a un consultor si los funcionarios o miembros del Consejo de Inmigración y Refugio consideran que la persona no está actuando de manera correcta, es incompetente o negligente.
Los consultores de Inmigración también tienen que operar bajo un código de ética profesional y de reglamentos estrictos. El romper cualquiera de las reglas o ser encontrado negligente en un caso podría resultar en una suspensión o una remoción de la licencia para practicar.
El gobierno ha creado los mecanismos de protección al público, pero estos no sirven de nada cuando los clientes toman los servicios de personas no autorizadas. En este sentido, mi consejo de esta semana es que se debe tener mucho cuidado, que antes de tomar los servicios migratorios de una persona se debe verificar si efectivamente son abogados licenciados por la Asociación de Abogados de Canadá o si son abogados licenciado por la provincia de Quebec, o si son consultores licenciados por la Asociación Canadiense de Consultores de Inmigración.
Si la persona no pertenece a ninguna de estas tres organizaciones, si sus nombres no aparecen en las páginas web de esas tres organizaciones, particularmente en la página web de la Asociación Canadiense de Consultores de Inmigración, si el nombre de la persona no aparece en el sitio web donde aparecen los nombre de todos los miembros, quiere decir que esa persona no está autorizada para practicar leyes de inmigración y que por lo tanto usted se puede poner en problemas tomando a esta persona y pagándole dinero, y obviamente fingiendo que es usted quien está haciendo su trámite migratorio por sí mismo.
Para asegurarse de que un consultor está trabajando legalmente, entre a la página web de CICC: www.college-ic.ca, busque en la lista de consultores autorizados, y asegúrese de que la persona con quien desea trabajar es un consultor regulado. Hay medidas para protegerte. Aprovechalas!

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