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  • April 03, 2026 , 11:19am

O ÚLTIMO AZUL. Brasil-México-Chile-Países Bajos, 2025. Un film de Gabriel Mascaro. 86 minutos

O ÚLTIMO AZUL. Brasil-México-Chile-Países Bajos, 2025. Un film de Gabriel Mascaro. 86 minutos

Rodrigo Santoro y Denise Weinberg en O ÚLTIMO AZUL

 

Por Jorge Gutman

Aunque coproducida por 4 países, este bello film de Gabriel Mascaro es esencialmente brasileño. A través de una fábula sencilla, concisa pero decididamente efectiva, el espectador se encuentra involucrado en una deliciosa aventura acuática.

El original guión del realizador compartido con Tibério Azul y Murilo Hauser está ambientado en un Brasil distópico. El tono futurista de manera alguna implica que la historia carezca de visos realísticos, abordando el tema de la discriminación hacia quienes llegan al crepúsculo de la vida.

La protagonista es Tereza (Denise Weinberg), una madre soltera de 77 años de notable vitalidad física trabajando en una planta procesadora de carne ubicada en una pequeña zona del Amazonas. Acontece que un decreto gubernamental ha decidido disminuir la edad del retiro obligatorio de los 80 a los 75 años, para que la joven generación pueda reemplazar a quienes han llegado a la mayoría de edad; es así que no obstante que aún le habría quedado 3 años más de estar ocupada, su situación cambia rotundamente al tener que dejar su empleo; a ello se agrega que estas personas son enviadas a una suerte de Colonia que obra como residencia de ancianos de donde hasta el presente poco se sabe de la misma porque nadie ha retornado y por el momento es su hija Joana (Clarissa Pinheiro) quien deberá cuidarla.

El núcleo del relato se presenta cuando esta decidida dama desea cumplir sus deseos de efectuar un viaje aéreo y al querer adquirir un pasaje se impone que debe contar con la autorización de Joana quien rehúsa a hacerlo. En consecuencia, Tereza no se amedrenta y es así que consigue contactar a Cadu (Rodrigo Santoro), un naviero fluvial para que la traslade ilegalmente en su embarcación a través del Amazonas hasta la localidad de Itacoatiara, donde parecería indicar que allí podría adquirir el ansiado pasaje aéreo sin problema alguno. A través de un viaje accidentado en donde el periplo se desvía de su ruta original, Cadu le transmite a Tereza ciertos poderes mágicos, como asimismo ella llega a conocer a Roberta (Miriam Socarrás), una animada mujer de su misma edad que le ofrece una visión diferente de la vida.

El impecable diseño de producción de Dayse Barreto y la estupenda fotografía de Guillermo Garza contribuyen a valorizar esta impecable comedia futurística de Mascaro, nutrida de un inmejorable elenco encabezado por Weinberg. La actriz maravillosamente transmite la determinación de una mujer que no está dispuesta a que la despojen de su autonomía, a la vez que con gran fidelidad articula su transformación espiritual; su actuación no desmerita la muy convincente participación de Santoro, como asimismo la de Socarrás cuyo cálido y expresivo personaje genera una química conmovedora con el asumido por Weinberg.

Lo que realmente trasciende de este film es el dejo optimista que trasluce al ilustrar la resiliencia humana que demuestra la no existencia de edad límite para su desagregación social. Por sus innegables méritos los miembros del jurado del festival de Berlín de 2025 premiaron con el Oso de Plata a esta brillante película. 

MA FILLE TU SERAS LIBRE. Canadá, 2025. Un film de Bachir Bensaddek. 89 minutos

Wazhma Bahar en MA FILLE TU SERAS LIBRE

 

Anclada en las tradiciones medievales, en algunos países es frecuente la concertación de  matrimonios arreglados en donde jóvenes mujeres son casadas contra su voluntad. Ese es el tema considerado por Bachir Bensaddek en Ma fille tu seras libre, un inusitado drama realista. 

El guión de Marie Vien en su comienzo transcurre a principios de  siglo ubicando la acción en Afganistán (la filmación tuvo lugar en Chipre); ahí se observa al padre de la adolescente Zarmina (Effie Demetriou) que a cambio de obtener un pedazo de tierra y algunas vacas, la cede en matrimonio a un hombre de 65 años de edad. La azorada madre (Arezoo Ariapoor) tratando de protegerla de un casamiento forzado logra que ella pueda evadirse del país y llegar  a Canadá gracias a los buenos oficios del compatriota Adbullah (Paeman Ariantar). Con todo esa libertad tiene un precio donde queda convenido de que si en el futuro la joven llega a tener una hija, deberá contraer enlace con el hijo de Adbullah que reside en Kabul.

La historia se traslada a 2022 donde la adulta Zarmina (Wazhma Bahar) que reside en Montreal  está casada con Hakim (Saboor Sahak) que es el hermano de Adbullah. El matrimonio tiene dos hijos, el varón Wahid (Firuz Ali Nazar) poseído de un temperamental carácter y Marwa (Saba Vahedyousef) de 15 años de edad quien está  compenetrada con la cultura canadiense.  

El conflicto se produce cuando se requiere que el pacto contraído en el pasado sea concretado;  eso implica que Marwa es obligada a casarse con su primo, lo que ella contundentemente rechaza. Es así que la historia de antaño vuelve a repetirse donde ahora es Zarmina quien trata de salvaguardar a Marwa, no obstante que su marido considera que es necesario respetar el acuerdo por una cuestión de honor además de tener que evitar las consecuencias que puede acarrear el incumplimiento de lo pactado. 

De allí en más el film adquiere una trágica connotación donde queda expuesta la triste situación de las mujeres afganas supeditadas a cumplir un papel de sumisión y obediencia impartidas por sus cónyuges. Además del tema principal, el relato deja inferir algunos de los temas vinculados con la inmigración donde es necesario conciliar la cultura del país anfitrión con las raíces prevalecientes de la tierra natal. 

Con una excepcional caracterización Bahar expresa la fortaleza y resiliencia de su personaje para que su hija sea libre y dueña de su destino; en tal sentido resultan altamente emotivas las escenas que Zarmina mantiene con Marwa, magníficamente interpretada por la joven Vahedyousef. Dentro del calificado elenco asimismo se distingue la talentosa Julie Le Breton animando con total convicción a la profesora de francés de Zarmina a quien le brinda su afecto y apoyo solidario frente a la difícil situación que atraviesa.

Con una cuidada realización de Bensaddek, la solidez del film se atenúa en su trayecto final en la medida que el guión carga demasiado las tintas con escenas de extremada violencia como la generada por el hermano de Marwa. No obstante esta suerte de tragedia griega arroja un saldo positivo capaz de sensibilizar al espectador en la ilustración de una insoslayable realidad que desafortunadamente no es exclusiva de Afganistán. 

PARQUE LEZAMA. Argentina, 2026. Un film escrito y dirigido por Juan José Campanella basado en la obra teatral I’am Not Rappaport de Herb Gardner. 115 minutos. Disponible en Netflix

Once años después del gran éxito teatral de Argentina obtenido con Parque Lezama, el diestro realizador Juan José Campanella efectuó la adaptación cinematográfica volviendo a dirigirla con la valiosa colaboración de los mismos actores que la interpretaron en la escena. 

No obstante que la pieza ya había sido trasladada al cine por su autor en 1996, esta versión se destaca por la impronta personal de Campanella donde la acción en lugar de transcurrir en el Central Park de New York, aquí se desarrolla en el bonito Parque Lezama de la ciudad de Buenos Aires. 

Allí, en un banco del parque se reúnen dos ancianos que responden a opuestas personalidades. Uno de ellos es León Schwartz (Luis Brandoni), un idealista octogenario jubilado que había sido un militante de izquierda; él se ubica en el mismo banco en el que diariamente acude el anciano Antonio Cardoso (Eduardo Blanco) que no obstante su avanzada edad trabaja en la caldera de un edificio cercano. 

En un principio Antonio no ve con agrado la presencia de León porque prefiere estar solo; con todo a través de los encuentros que se suceden en el mismo lugar, mediante mutuas concesiones ambas partes terminarán coincidiendo. En el intercambio de las conversaciones mantenidas no están exentos entre otros temas, el de la vejez y su secuela, la fragilidad física del cuerpo, la soledad, el temor de perder la independencia personal, así como la irrespetuosidad de la joven generación hacia las personas de la tercera edad.  

Una de las preocupaciones de Antonio es la de perder su empleo dispuesto por el administrador del inmueble (Agustín Aristarán) en el que trabaja. Por su parte León enfrenta una relación poco armoniosa con su hija (Verónica Palaccini) quien tratando de protegerlo no desea que él se maneje por su cuenta. 

Sin incurrir en el riesgo de una pieza filmada, Campanella permite que la película adquiera considerable fluidez a través de algunos movimientos de cámara como también por un satisfactorio montaje por él realizado. Asimismo, el origen teatral se matiza con la presencia de algunos personajes como la de un joven ladronzuelo (Alan Fernández), así como la de una chica ex drogadicta (Manuela Menéndez) amenazada por un violento narcotraficante (Matías Alarcón).

Similar a lo acontecido con el espectáculo teatral, la película adquiere un relevante brillo con las excepcionales actuaciones de sus dos protagonistas. La composición de Brandoni es nada menos que estupenda quien en su papel de fabulador agrega la dosis de humor necesaria que armoniza maravillosamente con el tema central del relato; así como compulsivo mentiroso frente a su contraparte, entre sus diversas anécdotas le cuenta que ha sido director de una película que ganó el premio máximo en Cannes. Por su parte, la caracterización lograda por Blanco merece asimismo un cálido aplauso animando al individuo conservador y pragmático Antonio que no tiene otra opción que la de escuchar los imaginativos relatos del pícaro León. En la genuina expresividad traslucida en los rostros de ambos actores, se genera una excelente química creando de este modo la empatía de la audiencia que los observa.

En suma, Campanella ha logrado una nostálgica comedia dramática impregnada de inmensa ternura que sin acudir a golpes bajos legítimamente emociona.

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