Abelardo de la Espriella, tras su victoria en Colombia y los cuestionamientos de Petro: “Defenderemos la democracia por la razón o por la fuerza”
Abelardo de la Espriella, tras su victoria en Colombia y los cuestionamientos de Petro: “Defenderemos la democracia por la razón o por la fuerza”

Abelardo de la Espriella durante su discurso, en Barranquilla, este domingo. Foto: Mariano Vimos
- El candidato de ultraderecha ha censurado la decisión del presidente de desconocer el preconteo. “El pueblo se va a levantar”, advierte
La derecha colombiana gradúa este lunes a un nuevo líder: el ultraderechista Abelardo de la Espriella. El ganador de la primera vuelta presidencial ha hecho una entrada cinematográfica en un barco que ha atracado en el malecón de Barranquilla y desde el que ha pronunciado su primer discurso tras conocerse los resultados. “Vamos a castigar a los enemigos de Colombia. Hoy el pueblo se pronunció. Por primera vez en la historia política, un hombre independiente, sin silenciadores y con el carácter necesario ha ganado la primera vuelta para coronarse”, ha manifestado ante cientos de personas, que lo veían desde la orilla del río Magdalena.
De la euforia, De la Espriella, que recibió más de 10,3 millones de votos, ha pasado a la advertencia: “Gustavo Petro, no se atrevan a desconocer los resultados de las elecciones porque el pueblo se va a levantar y los van a castigar. Señor Petro y señor Cepeda, son un par de bandidos que vamos a jubilar”, ha dicho, en referencia a que el presidente ha señalado que no reconocerá los resultados del preconteo electoral y que esperará al escrutinio oficial. Con un tono endurecido, el vencedor ha añadido: “Vamos a defender la democracia, por la razón o por la fuerza”.
De la Espriella ha echado mano de sus alianzas globales y ha pedido a la comunidad internacional “poner sus ojos” en Colombia en la segunda vuelta electoral, que se celebrará el próximo 21 de junio. “Que los Estados Unidos de América vigilen esta segunda vuelta. Yo estaré al frente de esta batalla. Estaré para defender nuestra democracia y hacerme matar por Colombia si es necesario”, ha indicado. Al tiempo, el ultra ha agradecido a la uribista Paloma Valencia, que aceptó muy pronto los resultados y anunció su apoyo al candidato que se autodenomina El Tigre. La ha definido como “una mujer patriota, aguerrida, que ha peleado por la democracia”.
“En 21 días nos vemos aquí, para celebrar la derrota de Cepeda. Quiero dejar en claro: yo soy un hombre formado en las leyes y soy absolutamente respetuoso de todas las ramas del poder: el Congreso y las altas cortes. El mío será un Gobierno democrático y garante de la institucionalidad”, ha aseverado, en un mensaje de calma ante las críticas por sus posturas antipolíticas y en un llamado al centro político, que será decisivo en el balotaje.
Una ciudad en júbilo
Antes de la llegada del candidato, el suspenso reinaba esta tarde en Barranquilla, la ciudad del Caribe colombiano que se ha convertido en un epicentro de la política nacional. Primero, a la espera de los resultados electorales que dieron por ganador al ultra, que competirá en la segunda vuelta con el izquierdista Iván Cepeda. Después, aguardando el discurso del ganador. Cientos de personas se han aglomerado en el malecón de la ciudad, que bordea el río Magdalena, para festejar.
El malecón se ha pintado de amarillo: la gran mayoría de simpatizantes del ultra, vestía la camiseta de la Selección Colombia, un símbolo del que se ha apoderado el Tigre con su discurso ultranacionalista. Otros usaban disfraces de tigre y varios llevaban parlantes de música a todo volumen en los que sonaban vallenato y los jingles del político.

Seguidores de Abelardo de la Espriella esperan la llegada del candidato, en Barranquilla. Foto MARIANO VIMOS
Aunque el candidato no ganó en Barranquilla, los ciudadanos celebraban como si lo hubiera hecho. “No queremos más narcotráfico, queremos seguridad y solo De la Espriella nos la puede dar. No más Petro y no más Cepeda”, gritaba un simpatizante, apostado desde el cierre de urnas, a las cuatro de la tarde, en el malecón.
Poco a poco se fue sumando la gente. Primero eran decenas y luego centenares. Además de banderas de Colombia, se han visto banderas de Israel y de Estados Unidos, así como a varias personas usando gorras con el lema Make America Great Again. De la Espriella es un fanático declarado de Donald Trump y ha mostrado fuerte sintonía con el estadounidense, aunque de momento el republicano no ha manifestado su apoyo explícito por el ultra colombiano.

Abelardo de la Espriella durante su discurso desde un barco, en Barranquilla. Foto MARIANO VIMOS
Este domingo culminó una primera fase de la campaña electoral y De la Espriella ha conseguido su principal objetivo: posicionar su nombre como la figura de la derecha con más opciones de vencer a Cepeda en segunda vuelta. Pero el camino es cuesta arriba. Tras haber vencido a la uribista Valencia, acusándola de representar al establishment y a los que él llama “los de siempre”, ahora debe volver a atraerlos bajo su ala. Su apuesta es arriesgada: en su intento por conseguir el apoyo de los ciudadanos frustrados por la política tradicional, alejó a importantes maquinarias regionales que no tienen aseguradas.
Además de congregar a esa derecha que despreció con particular ahínco en las últimas semanas, debe apelar a un centro que nunca se ha sentido representado por él. Sus discursos radicales y sus polémicas —como haber defendido al testaferro de Nicolás Maduro en sus tiempos de penalista o haber hecho comentarios misóginos contra mujeres periodistas— han marcado una línea roja para muchos.

Comments (0)