❌
Improvements
Thank you for your feedback!
Error! Please contact site administrator!
Send
Sending...
×
  • Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Cine
  • Deportes
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Salud
  • Especiales
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • June 10, 2026 , 10:08am

Custodiar el manglar o la Patagonia para salvar la economía: “No puede haber un divorcio entre biodiversidad y desarrollo”

Custodiar el manglar o la Patagonia para salvar la economía: “No puede haber un divorcio entre biodiversidad y desarrollo”

Alicia Montalvo, gerente de acción climática y biodiversidad positiva de CAF durante el encuentro Diálogos Mutis de Biodiversidad América Latina & el Caribe, este lunes.  Foto CAF

 

 

  • CAF organiza la segunda edición de los Diálogos Mutis, un espacio que reúne a líderes del sector público, privado y financiero para avanzar en soluciones concretas

 

A mediados de noviembre de 2020, la diminuta isla colombiana de Providencia recibió el brutal azote del huracán Iota. Esta tormenta derrumbó el 98% de las casas y dejó decenas de personas heridas. Pero pudo haber sido peor; el manglar que rodea el archipiélago frenó algo las altísimas oleadas y su virulencia. Cuando Erick Castro, entonces parte de la autoridad ambiental de Providencia, llegó a la isla, un señor se le acercó a abrazarlo. Meses antes, tuvo la idea de talar el manglar colindante a su casa para montar un tapete y jugar dominó. Castro lo sancionó y él tuvo que minimizar el destrozo del ecosistema. “Ese mangle que no quebré me salvó la vida”, recuerda que le dijo.

América Latina concentra el 26% de los manglares del mundo, conocidos como la guardería de peces y como grandes aspiradoras de carbono. Una hectárea de esta planta es capaz de absorber cinco veces la cantidad de carbono que engulle un bosque. A pesar de su rol ambiental y cultural —cientos de familias desde el sur de México al norte de Perú viven de la cosecha de piangua, que se cuelga del mangle—, estos ecosistemas sufren un deterioro alarmante. Entre 1980 y 2005 se perdieron más de 807.030 hectáreas, según Unesco. Es un territorio similar al de 1.200 campos de fútbol. Este sistema biológico, destrozado una y otra vez con cada huracán o tormenta tropical del Caribe, es uno de los grandes tesoros que guarda la región más rica en biodiversidad del mundo. En América Latina y el Caribe se custodian seis de cada diez seres vivos del planeta y, sin embargo, la financiación para protegerlos es escurridiza.

Este es uno de los compromisos de CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, para los próximos años. La institución destinará 40.000 millones de dólares hasta 2031 para impulsar el crecimiento verde. De este monto, el 10% irá dirigido a la preservación de la biodiversidad (casi cuatro puntos porcentuales más que el presupuesto actual). Un incremento que ensancha de orgullo a Alicia Montalvo, gerenta de acción climática y biodiversidad positiva de CAF. Para ella, ignorar esta área es un “desperdicio importante”. Lo dice desde la segunda edición de los Diálogos Mutis, un espacio que reúne a líderes del sector público, privado, científico y financiero para avanzar en soluciones que vinculen biodiversidad y desarrollo. “Esto es un laboratorio para entender lo que estamos haciendo bien y lo que se puede hacer mejor”, explica a un puñado de medios internacionales.

La institución ha venido adoptando un enfoque ecosistémico en todas sus operaciones, priorizando 15 ecosistemas estratégicos regionales, que van desde la Patagonia, el Chocó biogeográfico o la Amazonia, y orientando las inversiones hacia su protección. Los académicos invitados coinciden en lo mismo: invertir en ellos no es un gasto, sino una forma de garantizar la economía. “Uno de los mayores errores que hemos cometido es haber aceptado en algún momento el divorcio entre conservación y desarrollo económico”, lamentó Rodrigo Morales, jefe de oficina de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México.

 

Recorrido de Alicia Montalvo, gerenta de acción climática y biodiversidad positiva de CAF, por el Monumento Natural Isla Barro Colorado dentro del canal de Panamá. Foto CEDIDA CAF

 

Mientras, en salas contiguas del Biomuseo de Ciudad de Panamá, donde se celebró el encuentro, una veintena de expertos y expertas de la región exponen sus ideas sobre el valor económico, la gobernanza y los incentivos para llevar a cabo soluciones basadas en la naturaleza y las tecnologías innovadoras aplicadas al desarrollo sostenible. Sobre este último tema, los invitados ahondaron en las mil posibilidades que ofrece la inteligencia artificial. “La IA es un gran aliado, sobre todo para la gestión de datos en áreas remotas, donde está la biodiversidad que hay que preservar”, narra Montalvo. “Pero las tecnologías que se usen tienen que ser desarrolladas aquí, en la región. No traerlas desde Estados Unidos y Europa y no tener control sobre ellas. Se tiene que promover el conocimiento con marca de América Latina. Si no, estaríamos ante una extracción del conocimiento”.

Con esa misma franqueza, intervino en el conversatorio el ministro de Ambiente de Panamá, Juan Carlos Navarro, quien criticó las exuberantes conferencias internacionales por el clima que “solo dejan la huella de carbono”. “No nos engañemos con más COPs”, exclamó. “No hace falta que sea la ONU quien nos dé permiso para hacer lo que es una responsabilidad moral en nuestros países. Les pido que no sean cómplices de la destrucción”. Y añadió: “Las grandes soluciones para frenar la extinción de palma o preservar el Chocó biogeográfico no están en Washington o en Suiza. ¿Qué estamos haciendo nosotros con el 60% de la biodiversidad que tenemos?”, se preguntó.

La apuesta por el trabajo con comunidades

Las alianzas que lleva años tejiendo CAF trasladan las fronteras regionales. Desde el año pasado, está en cooperación técnica con el Jardín Botánico de Nueva York, para cuidar dos de los 15 ecosistemas estratégicos que promueven: la Amazonía y los Andes tropicales. Mauricio Díazgranados, director científico de uno de los mayores acervos de hongos y vegetación del mundo, celebra la posibilidad de trabajar con la organización y con las comunidades sobre vacíos de conocimientos y la transferencia de experiencias.

“Hoy en día no tiene ningún sentido una aproximación vertical con los pueblos originarios”, cuenta. “Las comunidades reciben el apoyo y entrenamiento para convertirse en parataxónomos. Se produce un conocimiento de tú a tú”. Otra de las apuestas del Jardín Botánico es acercar las más de 20.000 plantas comestibles que existen en el mundo; la mayoría de ellas son prácticamente desconocidas fuera de la academia. “Con ello, perdemos la oportunidad de explorar los cultivos del futuro y también los genes útiles para resistir a plagas o para la mejor conservación del fruto”, explica fascinado.

 

Recorrido por el Monumento natural Isla Barro Colorado dentro del canal de Panamá. Foto CEDIDA CAF

 

Ante la atenta mirada de científicos, directores de fundaciones de sostenibilidad y especialistas en cambio climático, Hernando García, quien lidera la subdirección de Investigaciones del Instituto Humboldt, subrayó también su compromiso con la juventud. “Hay una generación que va a juzgarnos y no por lo que firmamos en una conferencia, sino por lo que hicimos. La pregunta que nos convoca no es técnica; es ética. ¿Qué vamos a hacer con lo que sabemos?”, reflexionó.

El encuentro honró la memoria de José Celestino Mutis (1732-1808), cuyo legado en la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada fue fundamental para el estudio de la biodiversidad en América Latina y sentó las bases para la comprensión científica de sus ecosistemas. Un día antes de la conferencia principal, 25 científicos internacionales visitaron la isla Barro Colorado, en Panamá, para conocer las investigaciones pioneras del Smithsonian en conservación, restauración ecológica y monitoreo de especies. “No los reconocía así vestidos tan formales”, bromeaba Navarro.

Además de la visita a campo y las mesas de trabajo, los invitados se reunirán paralelamente durante dos días para identificar desafíos, oportunidades y propuestas concretas en torno a la biodiversidad como valor económico. “Necesitamos acciones concretas”, insistió Navarro. “Las grandes soluciones a los problemas del cambio climático y la biodiversidad están en nuestras manos. El primer paso es proteger lo que tienen a su alrededor y no perder el tiempo, que es lo más valioso que tenemos”.

Comments (0)

×

CATEGORIES

  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
Powered by Software4publishers.com
Please write the reason why you are reporting this page:
Send
Sending...
Please register on Clascal system to message this user
Reset password Return registration form
Back to Login form