Solo las paradas de Diogo Costa frenan a una Colombia desatada ante la decepcionante Portugal
Solo las paradas de Diogo Costa frenan a una Colombia desatada ante la decepcionante Portugal

Diogo Costa hace una parada durante el partido de Portugal ante Colombia este viernes en Miami. Marta Lavandier (AP/LaPresse)
- El equipo cafetero logra el liderato del grupo con un empate sin goles y se medirá con Ghana en dieciseisavos. La Seleção se verá con Croacia antes de los posibles octavos frente a España
Solo Diogo Costa, el sensacional guardameta del Oporto, impidió bajo el calor abrasador de Miami que Colombia cerrara la primera fase del Mundial con un pleno de victorias.
Portugal necesitaba tumbar a la selección cafetera para ser primera del grupo K y terminó sostenida por su portero, pidiendo la hora ante un rival que primero la bombardeó a oportunidades y después la mandó con el empate a una zona del cuadro endiablada. La Seleção se verá en dieciseisavos el próximo viernes con la Croacia de Luka Modric antes de unos posibles octavos frente a la campeona de Europa, España.
Llegó el 12 de junio a Florida como una de las grandes candidatas a levantar la Copa del Mundo, pero ya había tropezado con la República Democrática del Congo (1-1) y este sábado volvió a dejar otra imagen preocupante, como de equipo apagado e indolente, ante el conjunto de Néstor Lorenzo, un combinado enérgico y valiente, impulsado por el eléctrico Luis Díaz y un viejo mago como James. El grupo cafetero se estrenará en las eliminatorias el sábado contra Ghana antes de medirse con Suiza o Argelia.
Fue una sorpresa que Lorenzo cambiara a los laterales, sobre todo a Muñoz, que había marcado ante Uzbekistán y Congo. Santiago Arias formó en su posición y Machado ocupó el carril habitual de Mojica. El potente Jhon Córdoba salió como estilete en detrimento de Luis Suárez e hizo un trabajo fantástico. Colombia reposó mucho desde las descargas del delantero del Krasnodar, que desesperó a Renato Veiga en los duelos. Con su corpachón desplazó y se fajó una y otra vez del central para darle aire a su selección, que encontró un recurso en los globos que domaba Córdoba.
La puesta en escena de Colombia fue punzante, azuzada por el ambiente del Hard Rock Stadium. El partido se disputó en Miami, pero la proliferación de camisetas amarillas en las gradas y el calor pegajoso dibujaron un decorado muy parecido al de Barranquilla, la ciudad caribeña que queda a unos 1.800 kilómetros de distancia en la que el combinado cafetero suele ahogar a sus rivales. No había pasado un minuto cuando Luis Díaz ganó un balón largo a Cancelo y le pegó a la puerta. Su tiro rozó un defensa y el balón terminó en la cabeza de Córdoba, que no acertó a embocar.
Portugal, ya fuera por la temperatura y la humedad de Miami o por la intensidad de Colombia, dio la sensación de salir aplatanada. Roberto Martínez solo hizo un cambio con respecto al once que hacía cuatro días había arrasado a Uzbekistán en el techado y fresco Houston Stadium al meter a Rúben Neves por João Neves. El ritmo pastoso con el que empezó la Seleção en el calor extremo de Miami no le hizo ni cosquillas a su rival. El equipo cafetero estuvo muy bien abrochado por el trabajo en la medular de Lerma, Jhon Arias y Puerta y la capacidad para ganar duelos de los centrales Davinson Sánchez y Lucumí.
La pelota le duraba mucho a Colombia por las apariciones en el medio campo de Luís Díaz y los trucos de James. Portugal no era capaz de robar porque su presión está muy condicionada por Cristiano. Roberto Martínez solo le pide al delantero que se coloque entre los centrales y el grupo de Lorenzo encontró por ahí la manera de fluir con el balón. La situación fue tan evidente que la Seleção, un grupo que amasa tantos pases que en la primera jornada ante Congo trenzó casi 800 veces, terminó el primer tramo y el partido con menos posesión que su rival.
Los latigazos de Colombia eran muy venenosos, habilitados por las conducciones de John Arias y Luis Díaz. Diogo Costa se lució con una mano durísima ante un tiro cruzado de Córdoba y después dejó otra buena parada para frustrar al centrocampista del Palmeiras. Portugal no se desperezó hasta bordear el descanso, cuando fue Vargas quien taponó el remate a quemarropa de Bruno Fernandes antes de que a João Félix se le escapase una volea.
La impresión que se llevó Roberto Martínez al descanso fue mala, reforzada también por la estirada in extremis de Diogo Costa ante un zurdazo de James. El técnico dio cuerda a Dalot y João Neves pero el juego no mejoró mientras Colombia se afiló cada vez más. El chaparrón sobre la portería de Portugal fue formidable. El guardameta del Oporto respondió a los intentos de John Arias, Luis Suárez y Puerta y vio cómo se escapaban por centímetros los tiros de Lerma y James.
Al mediapunta no se le notó que este año solo había sido tres veces titular con el Minnesota United. A sus casi 35 años semejó rejuvenecido, como si se hubiera bebido una pócima mágica que le permitía orbitar por todo el frente y mezclar con Luis Díaz y John Arias en las embestidas de su selección. La rueda de cambios de Lorenzo mantuvo muy alta la energía del grupo, que tan solo se asustó con un cabezazo errado de João Félix y un disparo cruzado final de Leão.
El estadio tronó en el descuento cuando Davinson Sánchez convirtió con un testarazo un centro combado de Quintero, pero el VAR detectó que el central tenía una uña adelantada. La precisión milimétrica de la tecnología y sobre todo la actuación del MVP Diogo Costa impidieron la victoria de Colombia, líder feliz del grupo K por delante de la decepcionante Portugal.

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