rán bombardea bases estadounidenses en Kuwait y Baréin y amenaza con salirse del alto el fuego si prosiguen los ataques de Trump
rán bombardea bases estadounidenses en Kuwait y Baréin y amenaza con salirse del alto el fuego si prosiguen los ataques de Trump

Captura de vídeo de un misil iraní lanzado este domingo. IRGC/WANA (via REUTERS)
- Trump amenaza de nuevo con “destruir” la República Islámica: “¡Es muy posible que nunca aprendan! Puede ser que no actuemos con sensatez y tengamos que ir por la vía militar”
En represalia, Irán ha bombardeado con drones y misiles bases utilizadas por Estados Unidos en Kuwait y Baréin durante la madrugada del sábado al domingo en respuesta a los ataques que Washington ha llevado a cabo contra territorio iraní.
La Guardia Revolucionaria, el cuerpo paramilitar que está entre las facciones más intransigentes de la República Islámica, ha amenazado con salirse del acuerdo de alto el fuego firmado el pasado día 17 si continúan las acciones ofensivas estadounidenses, iniciadas en respuesta al ataque con drones iraníes contra buques que transitaban por Ormuz. Teherán exige ser el único que coordine el tráfico en ese estrecho clave, al menos hasta que se negocie un nuevo arreglo para el control de esta vía, por la que fluye una fracción importante de los hidrocarburos y fertilizantes que consume el planeta cada día.
Este aumento de la tensión en la zona llega acompañado de amenazas cada vez más explícitas que ponen en cuestión la vigencia de un alto el fuego alcanzado hace tan solo 11 días. A las declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, de que su país respondería con violencia a la violencia, se ha unido después el propio presidente, Donald Trump, que amenaza con acabar con la existencia misma de la República Islámica.
Al comentar los últimos intercambios de fuego entre los dos países, el republicano ha acusado a Irán de violar el acuerdo de alto el fuego una vez más. “¡Es muy posible que nunca aprendan! Podría llegar un momento en el que ya no podamos actuar con sensatez y nos veamos obligados a completar por la vía militar la tarea que iniciamos con gran éxito. Si eso sucede, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!“, ha escrito en un mensaje en su red social, Truth.
La Guardia Revolucionaria iraní informó de que los bombardeos estadounidenses de la noche del sábado habían alcanzado cinco puntos costeros a lo largo del estrecho de Ormuz, entre ellos la isla de Qeshm, y las localidades portuarias de Bandar-e Lengeh y Sirik. Los ataques estadounidenses del sábado fueron de mayor envergadura que los del día anterior, según un alto cargo de la Administración republicana citado por The New York Times. A este golpe Irán respondió bombardeando “ocho instalaciones militares de EE UU” en la región, de las que han trascendido la base aérea Ali al Salem, usada conjuntamente por las fuerzas aéreas estadounidenses y kuwaitíes, y el mando de la Quinta Flota estadounidense, con sede en Baréin.
Las sirenas antimisiles sonaron en ambos países durante la noche y parte de la mañana, y el ministro de Interior bareiní instó a los residentes a “mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano”. Pese a que las defensas aéreas de la nación isleña derribaron la mayoría de drones y misiles iraníes, un edificio residencial cercano al aeropuerto internacional de Manama resultó dañado, según las autoridades locales, si bien no se produjeron víctimas mortales. Una fuente oficial estadounidense explicó a la agencia Reuters que tampoco hubo bajas entre sus militares.
Las Fuerzas Armadas de Kuwait informaron de que sus defensas aéreas “interceptaron” los misiles balísticos lanzados por Irán, de los que no se especificó el número. El Ministerio de Exteriores kuwaití denunció este ataque que “mina los esfuerzos internacionales a favor de la desescalada” y advirtió que su país “se reserva el derecho de tomar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía y su seguridad”.
El Ministerio de Exteriores bareiní condenó con dureza el ataque iraní y pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para detener la escalada. Su titular, Abdulatif al Zayani, mantuvo una conversación con el jefe de la diplomacia paquistaní, Ishaq Dar, quien ha ejercido de mediador entre estadounidenses e iraníes para lograr el alto el fuego.
“Experimentarán el infierno”
A su vez, el Ministerio de Exteriores iraní ha condenado los “brutales ataques” de EE UU contra su territorio, país al que ha acusado de “no otorgar el más mínimo valor a sus compromisos”. “Romper promesas es parte de la naturaleza de ese régimen”, denunció la diplomacia iraní. Para Irán, los bombardeos estadounidenses son una violación de la primera cláusula del acuerdo de alto el fuego (Washington y Teherán “se comprometen a partir de ahora a no iniciar ninguna guerra ni operación militar entre sí”) y, de hecho, la Guardia Revolucionaria ha amenazado con romper completamente el alto el fuego.
“Aunque, como en la noche del viernes y del sábado, las agresiones [estadounidenses] se dirijan contra objetivos menores, recibirán una respuesta contundente. El enemigo debe saber que violar el alto el fuego contraviene la primera cláusula del acuerdo de Islamabad y conllevará la paralización total de todos los procesos [negociadores]”, afirmó el cuerpo paramilitar en un comunicado.
Al margen de las continuas violaciones del alto el fuego por parte de Israel con sus ataques en Líbano —algo que continuamente subrayan desde Teherán—, Washington sostiene que los primeros en violar el alto el fuego han sido los iraníes, con el ataque del jueves a un carguero de la empresa taiwanesa Evergreen y, el sábado, a un petrolero cargado en Qatar. Sin embargo, los iraníes entienden que tienen derecho a tomar estas medidas y manejar el tráfico en el estrecho de Ormuz, según su interpretación del ambiguo redactado de la cláusula quinta del acuerdo. “Tras la firma de este Memorando de Entendimiento, la República Islámica de Irán se compromete a realizar todos los preparativos necesarios para el paso seguro de buques mercantes —de forma gratuita durante 60 días— desde el golfo Pérsico hasta el mar de Omán y viceversa. El tráfico de buques mercantes comenzará de inmediato y, considerando la necesidad de eliminar los obstáculos técnicos y militares, la República Islámica de Irán iniciará el desminado en un plazo de 30 días”, afirma el acuerdo.
“El estrecho de Ormuz permanece bajo la supervisión y gestión total de Irán durante el próximo mes, y una vez eliminados todos los obstáculos, se restablecerá la capacidad total de la vía marítima. En esto estamos trabajando”, explicó el ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, de visita oficial en Irak. “Esta responsabilidad recae en la República Islámica de Irán. No hay ninguna otra parte ni Estado involucrado. Esto queda totalmente claro en el memorando de entendimiento, y cualquier intervención o acción unilateral agravará la situación y retrasará la reapertura del estrecho”, advirtió.
Más dura fue aún la Armada vinculada a la Guardia Revolucionaria (Irán posee dos Fuerzas Navales diferentes) que, en un comunicado, advirtió de que “las bases estadounidenses en la región experimentarán el infierno estos días”. Además, afirmó que los ataques iraníes sirven para “recordar” a los buques cuál debe ser la ruta a utilizar en Ormuz.
Una de las razones de la actual escalada es que la mayoría de buques de grandes navieras internacionales habían elegido utilizar la ruta sur del estrecho, que transcurre por aguas omaníes y cuenta con protección militar estadounidense. Pero esto reduce el poder de presión de Irán, que exige a todos los buques que entren o salgan del golfo Pérsico que se coordinen con sus autoridades portuarias y que utilicen, preferentemente, la ruta norte, a través de aguas iraníes.
Los ataques a buques han obligado a la Organización Marítima Internacional (OMI, dependiente de la ONU) a suspender su plan de evacuación de buques y marineros atrapados desde el inicio de la guerra y han reducido el tráfico, especialmente en la ruta sur: de los 60 buques diarios que cruzaron el estrecho el miércoles y el jueves, se han pasado a unos 40 los últimos dos días.
Las plataformas de seguimiento de buques muestran un tráfico escaso en la ruta sur, si bien en una de ellas, MarineTraffic se ha podido observar cómo, durante la mañana del domingo, dos superpetroleros y dos butaneros de gran capacidad entraron en el Golfo formando en fila y posiblemente escoltados por fuerzas estadounidenses.

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