Un intenso Estados Unidos vence a Bosnia, pero pierde a su goleador para los octavos
Un intenso Estados Unidos vence a Bosnia, pero pierde a su goleador para los octavos

Jugadores de Estados Unidos festejan el triunfo ante Bosnia, este miércoles. Maja Hitij – FIFA (FIFA via Getty Images)
- Los de Pochettino vuelven a mostrar su mejor cara para ganar el segundo partido en eliminatorias de Mundiales de su historia y citarse contra Bélgica en octavos
Parecía que una tarjeta roja contra Folarin Balogun podía desdibujar lo que había sido un partido claramente controlado por los jugadores vestidos a franjas rojas y blancas. Pareció. Porque al final, Estados Unidos se impuso a punta de intensidad sobre una aguerrida pero poco creativa Bosnia para sellar su pase a octavos en Seattle, donde se enfrentará a Bélgica el próximo lunes sin su máximo goleador. De todas formas, el sueño de los anfitriones de llegar por lo menos a cuartos de final sigue intacto.
Estados Unidos buscó comenzar el partido de la misma manera en la que jugó contra Paraguay y luego Australia. Con esos dos convincentes triunfos, había encadenado por primera vez desde 1930 victorias mundialistas, antes de caer contra Turquía en el último encuentro de la fase de grupos —con un equipo rotado por completo, dado que ya habían asegurado el primer puesto—. De nuevo con el ritmo incesante que mostraron en el debut, donde desmantelaron a una supuesta formidable defensa paraguaya y pusieron a los futboleros estadounidenses a soñar en grande, los de Mauricio Pochettino salieron a la cancha con el turbo puesto, intentando asociaciones rápidas y desmarques en profundidad.
Pero Bosnia se plantó sobre el campo con un esquema defensivamente sólido, con una línea de cinco. La responsabilidad ofensiva recayó sobre los hombros del veterano Edin Dzeko, que con 40 años capitaneaba a un país seis años menor que él mismo. Durante los primeros veinte minutos, el claro dominio estadounidense no dio frutos, ni siquiera generó peligro serio.

Anotación de Malik Tillman ante Bosnia. Foto DARREN YAMASHITA (IMAGN IMAGES via Reuters)
Después de la pausa de hidratación, criticada por muchos como la gringificación del fútbol, convirtiéndolo en un deporte de cuatro cuartos, Estados Unidos tuvo sus oportunidades más claras del partido, ambas para Folarin Balogun, goleador de esta selección. Tras ese susto, los bosnios buscaron asentarse en el partido y tocar el balón para calmar el juego. Pero la presión alta de los estadounidenses, que bajo el sol californiano del sur de la bahía de San Francisco corrían como perros de caza y no dejaban salir a Bosnia de su propia mitad, le entregó en el minuto 45 el balón a los pies al nueve en el borde del área con la defensa a contrapie. Definió entre las piernas del portero, que logró rozarla, pero no lo suficiente. Uno a cero merecido. Unos instantes después, Balogun tendría la oportunidad de marcar el segundo y dar un golpe casi mortal a los bosnios de camino al camerino, pero su remate a quemarropa tras un centro raso pegó en el travesaño.
A los cuatro minutos del segundo tiempo, la tarea de Bosnia se complicó aún más: su talismán Dzeko se vio obligado a entregar la cinta de capitán al lateral Sead Kolasinac y abandonar el campo por lesión. Su sustitución, sin embargo, fue uno de tres cambios bosnios para salir a buscar el partido. Entre los que entraron estaba Esmir Bajraktarevic, un habilidoso extremo del PSV Eindhoven de 21 años, nacido en Estados Unidos, pero que eligió representar a Bosnia a pesar de haber jugado en las categorías inferiores para las barras y las estrellas.

Edin Dzeko reacciona durante el partido ante Estados Unidos. Foto Julio Cortez (AP Photo/Julio Cortez)
Después del minuto 60 hubo más huecos y el partido se abrió, pues Bosnia se vio obligada a buscar un gol. Y en el 64, la tarjeta roja que le dio un revolcón al encuentro: en un balón dividido en una zona sin peligro del campo, Balogun se acercó demasiado al defensa Muharemovic, le pisó el tobillo fuertemente y, tras la revisión del VAR, recibió la roja y se perderá el partido ante Bélgica. El momento, infortunado, pues Balogun en ningún momento tuvo la intención siquiera de chocar, amenazó con desestabilizar a la selección de Estados Unidos. Pero, sin hacer cambios y simplemente dándole la responsabilidad de guardar el balón y atacar a Pulisic y a McKennie, los de Pochettino aguantaron la turbulencia.
Incluso, lograron anotar el segundo dos veces. Primero, a través de Pulisic, pero estaba en fuera de juego. Unos minutos más tarde, en el 82, un tiro libre del mediocampista Malik Tillman desde el borde del área confirmó el 2-0 y selló el partido. Fue un golpe mortal para una Bosnia que se quedó sin ideas.
Con la victoria ganada a punta de energía e inteligencia por partes iguales, Estados Unidos se muestra como un equipo con el inconfundible ADN de Mauricio Pochettino: presión y pragmatismo. Los espera una Bélgica que ya enfrentaron en marzo y los pasó por encima, pero un amistoso es muy diferente a un Mundial en casa en el que se quiere hacer historia.

Comments (0)