❌
Improvements
Thank you for your feedback!
Error! Please contact site administrator!
Send
Sending...
×
  • Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Cine
  • Deportes
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Salud
  • Especiales
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica,
  • Sucesos
  • July 15, 2026 , 09:38am

El arte mapuche está en boga (y es tan diverso y complejo como el pueblo chileno)

El arte mapuche está en boga (y es tan diverso y complejo como el pueblo chileno)

Pablo Lincura, Poleo Painemal, Kutral Vargas, Paula Coñopan, Cristian Paillahueque y Sebastiana Calfuqueo en el ‘Espacio 218’, en Santiago, el 14 de junio. Foto CRISTOBAL VENEGAS

 

  • La escena internacional está mirando de cerca a un sinfín de miembros de esta comunidad indígena. “Nunca se pensó en nosotros como posibles artistas”, critican

 

Mientras vivía en Chile, el pintor francés Raymond Monvoisin supo de un suceso que tuvo lugar en 1849: el naufragio de un bergantín frente a las costas de la región de La Araucanía. Los rumores, infundados, afirmaban que una joven, Elisa Bravo, tras el accidente, había sido tomada en cautiverio por el pueblo mapuche, estereotipando a la comunidad como una sociedad primitiva y violenta. Diez años después, Monvoisin retrató esa escena en dos cuadros. Los indígenas mapuches, con los ojos desorbitados y rasgos bestiales, aparecen agarrando a la mujer y a sus bebés con fuerza. Esa obra, que fue mostrada en París en 1859, está hoy en el MNBA, el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile.

Algo pasó en el año 2016. En el museo que comparte edificio con el MNBA, el Museo de Arte Contemporáneo, se mostraron obras de artistas de origen mapuche, hasta entonces poco conocidos; Paula Coñoepán y Seba Calfuqueo. Calfuqueo exhibió, entre otras obras, You will never be a weye (2015), [Nunca serás un weye], audiovisual en el que se viste como machi weye, autoridad espiritual mapuche de género dual que fue perseguido por los colonizadores, mientras lee un texto alusivo que comienza con esta frase: “Mi abuela decía: en la cultura mapuche, no hay maricones”. Coñoepán, por su parte, llevó a las salas trabajos como La matriz (2015), videoperformance en el que, junto con su madre, realiza un vaciado en yeso de su cuerpo en posición fetal sobre la tierra. La artista reconoce aquella exposición como una primera vitrina, donde “ya declaraba mi interés por explorar la representación del cuerpo de una manera no convencional, cuestionar los roles de género y profundizar en la filiación materna, junto con la idea de reconocer un origen”.

 

Paula Coñopan y Seba Calfuqueo. Foto CRISTÓBAL VENEGAS

 

Hoy es más fácil reconocer ese origen para una generación de artistas jóvenes mapuche, que están siendo valorados no sólo a nivel nacional. Calfuqueo, la más solicitada en el circuito internacional, que mostró su obra en la Bienal de Venecia del 2024, tiene este año una individual en el Museo Thyssen. Su lucha es a favor de una reafirmación de sus raíces, de su contaminación con preocupaciones y estéticas contemporáneas, y en contra de la discriminación y exotización. Neyen Pailamilla, artista y performer mapuche y queer, residente en Zurich, es consciente de esa particularidad: “Programar arte indígena no es solo una forma de arte decorativo o educativo, pienso que siempre es político debido a que somos pueblos que han sobrevivido a la colonización, hemos resistido a las invasiones estatales y empresariales, y nuestra presencia es una lucha que se ha tenido que librar. En conclusión, la resistencia a nuestra presencia en dichos espacios comienza cuando les empezamos a incomodar”.

El arte de origen indígena está cada vez más presente, lo cual también juega en contra, tal y como afirma Paula Coñoepán: “Creo que hay personas que menosprecian nuestro trabajo bajo la excusa de que ‘estamos de moda’ atribuyendo a una mera coincidencia temporal con el periodo ‘woke’ en el que estamos viviendo, y es lamentable”. También añade: “Hay un fuerte carácter elitista en algunos circuitos del arte, que deben sentirse amenazados de perder espacio ante esta crecida de artistas que no comparten sus privilegios, ni bagaje cultural, que vienen de familias en que ni sus padres ni abuelos son universitarios, pero que aún así su trabajo adquiere mayor trascendencia a nivel nacional o internacional”.

Tensiones que incluso tienen lugar dentro de la propia comunidad mapuche. Para Pablo Lincura, cuya pintura representa cruces entre lenguajes visuales pop y asiáticos, lo sagrado y lo kitsch, la crítica a menudo proviene de su entorno: “Entiendo esas críticas, porque mis obras no representan necesariamente lo mapuche. Mi trabajo responde más a una búsqueda personal que tiene que ver con mi propia historia. Me interesa ese cruce cultural desde mi propia identidad. Y como siempre digo, yo no soy activista de nada, ni pretendo representar a nadie, para que no haya equívocos”.

 

Pablo Lincura en el espacio 218, Santiago (Chile).                         Fotos CRISTOBAL VENEGAS

La actual oleada de arte creado por artistas de origen mapuche, iniciada hace diez años, tampoco brotó de la nada. Un diverso y multidisciplinar conjunto de artistas ya habían abierto pequeñas grietas en un universo de privilegio y exclusivo. Calfuqueo incluso bucea hasta principios del siglo XX: “Pienso en la sociedad Caupolican, que fue un movimiento muy importante, pero la historia del arte siempre ha sido escrita en clave donde se anula a las personas indígenas como posibles artistas”. Una diferencia entre la generación anterior es el acceso a estudios universitarios, lo que ha acelerado la profundización en preocupaciones que escapan del problema identitario. Artistas como Poleo Painemal, por ejemplo, indagan en la representación de las personas trans, travestis y no binarias.

¿Se puede hablar de un “arte mapuche”? Es una pregunta que genera dudas. Para Cristián Paillahueque, historiador del arte y curador, la respuesta es afirmativa: “Por un lado, existe un arte tradicional mapuche (platería, textiles, maderas, entre otros) que da cuenta de elementos transmitidos inter-generacionalmente, profundamente ligados con una representación visual de los territorios. Existe, a su vez, otro tipo de prácticas, que son más bien contemporáneas y que, en el último tiempo, las defino como parte del ‘ciclo descolonizador del arte mapuche’, donde también se aprecian estas características, unidas con un componente crítico que interpela la historia política y a la propia sociedad mapuche”.

Para la artista y poeta Kütral Vargas Huaiquimilla, lo distintivo “no radica necesariamente en una estética reconocible, sino en determinadas conexiones y búsquedas con la memoria, los diversos territorios de Wallmapu, la lengua, la historia y los sistemas de conocimiento propios”. Vargas, quien acaba de concluir Performance de la sangre, su primera exposición individual en la Galería Gabriela Mistral de Santiago, cree que “todavía persisten mecanismos de exotización o lecturas reduccionistas que esperan que nuestras obras representen una identidad fija o una determinada idea de lo ancestral. Las categorías no necesariamente permiten comprender la complejidad de nuestras propuestas”.

 

Cristian Vargas Paillahueque, historiador del arte.                      Fotos CRISTOBAL VENEGAS

La resistencia se materializa en obras y acciones de arte y exposiciones rupturistas como Miradas sobre el Wallmapu. Territorios, afueras y disputas, curada por Cristián Paillahueque en el mismo museo propietario de las pinturas de Monvoisin, el MNBA. Para Paillahueque muestras como aquella demuestran que el actual interés por el arte mapuche no es fruto de una moda pasajera: “El arte mapuche es parte de un resultado profundo y demostrable de articulación política, tanto en el plano de lo tradicional como lo contemporáneo”. Los espacios de arte, tanto dentro como fuera de Chile, tendrán que hacer hueco a esta vibrante escena creativa, estén o no preparados para ello, como asegura Poleo Painemal: “En un mundo donde el arte ha sido eurocentrista el valor de narrar nuestras experiencias dentro de este medio nos hace ver muy diferentes y tal vez en eso todes les artistas mapuche nos distinguimos, resaltamos, en sostener la valentía que requiere crear dentro de un espacio que me atrevo a decir, no fue configurado para que cupiésemos dentro; tal vez eso es nuestro newen, nuestro brillo.”

Comments (0)

×

CATEGORIES

  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Canadá
  • Ciencia
  • Cine
  • Deportes
  • Especiales
  • Espectáculo
  • Hablemos de Cine
  • Inmigración
  • Inmigrando a Canadá
  • Latinoamérica
  • Mundo
  • Salud
  • Sucesos
  • Tecnología
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
  • Classifieds
  • About us
  • Contact
  • Advertise
  • Simple Promotion
Powered by Software4publishers.com
Please write the reason why you are reporting this page:
Send
Sending...
Please register on Clascal system to message this user
Reset password Return registration form
Back to Login form