Un nuevo testigo de la investigación del huachicol fiscal asegura que la red pidió ayuda a Ojeda Durán con un barco de contrabando
Un nuevo testigo de la investigación del huachicol fiscal asegura que la red pidió ayuda a Ojeda Durán con un barco de contrabando

Aseguramiento histórico de 10 millones de litros de hidrocarburo en Tamaulipas, el 31 de marzo de 2025. SEMAR
- La defensa de los Farías Laguna ha solicitado sin éxito que su tío, que fue el secretario de Marina de Obrador, acuda a declarar por el caso de contrabando de combustible
Un nuevo testimonio en la investigación sobre la red de huachicol fiscal que creció dentro de la Secretaría de Marina apunta que una de sus cabezas pidió la ayuda de Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, para autorizar un barco con combustible de contrabando.
Tras el decomiso de una primera embarcación en marzo de 2025 en Tampico, Miguel Ángel Solano Ruiz, apodado Capitán Sol, le dijo a un militar que trabajaba en la aduana de Guaymas en Sonora que iba a hablar con Ojeda Durán para “controlar la situación” del Torn Agnes, otro buque cargado de combustible ilegal que había llegado a ese recinto fronterizo por las mismas fechas. Este nuevo indicio se suma a más evidencias que han surgido desde que estalló el caso y que cuestionan el grado de conocimiento que Ojeda Durán tenía de esta conspiración de militares, trabajadores de aduanas y empresarios para introducir en México cientos de millones de litros de gasolina sin pagar impuestos.
La defensa de Roberto Manuel y Fernando Farías Laguna, sobrinos de Ojeda Durán y los marinos acusados por la Fiscalía General de la República de liderar esta trama, ha pedido a las autoridades que el exsecretario vaya a declarar. Fuentes conocedoras del estamento militar describen su relación como prácticamente paternofilial. La solicitud, expedida a principios de junio, no fue concedida. Es la primera vez que se solicita formalmente que el jefe supremo de la Marina de 2018 a 2024 acuda a explicar lo que sabe de este caso que nació, creció y se reprodujo bajo su supervisión. Desde que se destapó la trama en septiembre del año pasado, el Gobierno trató de levantar un muro entre Ojeda Durán y los Farías Laguna, sin mucha coherencia entre las fechas y los hechos. Se preguntó a la Fiscalía y a la Secretaría de Marina por estas nuevas pruebas. La primera no contestó, mientras la segunda dijo que “mantiene plena colaboración con las autoridades competentes”, pero matizó que ellos no son “la autoridad competente para proporcionar información o emitir posicionamientos respecto a investigaciones que se encuentran a cargo de otras instancias”.
Este nuevo “testigo de identidad resguardada” responde a las siglas J.C.S.P .y, según su declaración, también pertenece a la Secretaría de Marina, habiendo trabajado junto con Luis Alfredo García Arellano Villegas, capitán de navío y entonces encargado de la aduana de Guaymas, Sonora. Esta dupla había gestionado la entrada del buque Seaways Citron en octubre de 2023, que “ya estaba acordado en áreas centrales” y contaba con autorización de los Farías Laguna. En ese momento, Capitán Sol le indicó cómo repartir el soborno, un total de 2,5 millones de pesos, entre diversos cargos civiles y militares de la aduana. La declaración especifica que guardan el dinero en el pañol de armas, básicamente un término náutico para la armería. Desde mediados de 2020 las fuerzas armadas controlan las aduanas.
Un par de años después se prepara en Guaymas la operación para un nuevo barco de contrabando, el Torn Agnes. La casualidad hace que su llegada coincida con el decomiso del Challenge Procyon, el primer gran caso mediático de huachicol fiscal y, según han declarado las autoridades, fue clave para tirar del hilo que llevó a desmadejar esta conspiración criminal. “En estos días empezó a salir la noticia del Challenge, el titular de la aduana desde México me mandó esa noticia, y me dijo que tuviéramos cuidado con el barco que llegó”, dice el testimonio, “yo le mandé mensaje a Solano diciéndole que eso no estaba autorizado, que eso ya se había salido de control, y me dijo que ya le iba a hablar al secretario de Marina para decirle que era un tema de Andy [Andrés Manuel López Beltrán, hijo de López obrador], a ver si a él no le hacían caso”.
Esta es una nueva alusión a Ojeda Durán dentro de la carpeta de investigación. La más contundente es la carta manuscrita que Fernando Rubén Guerrero Alcántar, militar integrante de la trama, le entrega en junio de 2024. Guerrero Alcántar redactó este documento, en el que describe todo el esquema de corrupción y cómo opera, después de tener una reunión con Ojeda Durán. Aristegui Noticias publicó el audio de ese encuentro. En la conversación, sin dejarle presentar el caso, se oye a Ojeda Durán ofrecer a Guerrero Alcantar una omertà. “O destapamos todo esto y me vale madre a mí quién caiga, porque yo no estoy metido en eso”, dice, “o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones, mandarlos a otros lugares”. Guerrero Alcantar fue asesinado cinco meses después de esta reunión, en noviembre de 2024, y su carta no llegó a manos de la fiscalía hasta julio de 2025.
La Fiscalía pone en el centro de esta trama a los hermanos Farías Laguna y los acusa de usar su influencia dentro de la institución para designar a marinos de su confianza en puestos clave de aduanas para poder operar su red. En la petición para que Ojeda Durán sea entrevistado para la causa, la defensa de sus sobrinos argumentó que las afirmaciones del nuevo testigo apuntan a que “el exsecretario no solo tuvo conocimiento de los hechos que la Fiscalía investiga, sino que presumiblemente podría estar relacionado con tales hechos”, al ser el “eslabón más alto” al que se dirigió Capitán Sol, a un grado de distancia del círculo de poder presidencial del sexenio anterior.

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