Ontario necesita trabajadores de salud, pero no todos tienen el mismo camino hacia la residencia
Ontario necesita trabajadores de salud, pero no todos tienen el mismo camino hacia la residencia
Por Vilma Filici y Laura Martínez
filici@filici.com, laura@filici.com
Una persona puede pasar el día ayudando a adultos mayores a bañarse, vestirse y comer. Puede tener experiencia, pagar sus impuestos y contar con un empleador que necesita su trabajo. Aun así, todo eso puede no ser suficiente para obtener la residencia permanente en Ontario.
Esta es una de las dificultades que enfrentan los trabajadores de salud y de cuidado en el hogar. La provincia necesita sus servicios, pero sus programas de inmigración ponen condiciones que no todos pueden cumplir. Los cambios recientes abren algunas puertas y hacen más difícil pasar por otras.
Para entender qué cambió, hay que mirar más allá del anuncio de que la salud es una prioridad. La pregunta importante es qué trabajador puede usar esa prioridad para quedarse en Canadá.
Ontario reorganizó su Programa de Nominación de Inmigrantes de Ontario (Ontario Immigrant Nominee Program, OINP). La nueva Vía de Prioridad de la Fuerza Laboral (Ontario Workforce Priority Stream) reemplazó varias vías anteriores. Sin embargo, reunirlas bajo un mismo nombre no significa que todos los trabajadores tengan ahora las mismas oportunidades.
La prioridad para salud ya existía
Antes de la reforma, Ontario tenía vías separadas para trabajadores extranjeros, graduados internacionales y ciertas ocupaciones con alta demanda. Por ellas podían recibir invitaciones distintos trabajadores de salud, incluidos enfermeros, auxiliares de atención a pacientes y trabajadores de cuidado en el hogar.
Ontario también hacía selecciones dirigidas a esas ocupaciones. Esto les permitía competir en un grupo más pequeño, en lugar de hacerlo siempre con personas de todos los sectores.
Por tanto, la prioridad para salud no comenzó con la nueva vía. Lo que cambió fue la forma de organizar el programa y algunas de sus condiciones.
El sistema actual sigue dando una ventaja en puntos a muchas ocupaciones de salud. Pero tener esa ventaja no garantiza una invitación. Primero deben cumplirse las reglas del trabajador, del empleador y del puesto. Después viene la selección.
Esta diferencia importa. Una persona puede trabajar en una ocupación que Ontario considera prioritaria y, aun así, no poder presentar un caso que cumpla todos los requisitos.
Una puerta más cercana para algunos trabajadores
Uno de los cambios puede ayudar a quienes tienen poca experiencia.
Para muchas ocupaciones de salud, ahora existe la opción de cumplir con seis meses seguidos de trabajo pagado a tiempo completo en el puesto ofrecido, dentro de los últimos doce meses. Algunos graduados recientes de Ontario pueden cumplir con tres meses. También se mantiene una opción basada en dos años de experiencia previa que reúna las condiciones.
Pensemos en una auxiliar que lleva siete meses trabajando en un centro de cuidado. Si su puesto, sus estudios, su idioma y su empleador cumplen las reglas, la opción de seis meses podría permitirle participar sin esperar a completar dos años de experiencia.
Pero no son seis meses de cualquier trabajo. Deben corresponder al puesto que el empleador busca aprobar. Por eso, cambiar de empleo puede afectar la experiencia que la persona puede usar.
En las profesiones que exigen una licencia para ejercer, esa licencia puede permitir cumplir sin demostrar la experiencia mínima correspondiente. Esta alternativa ya existía antes. No debe presentarse como un beneficio nuevo de la reforma.
El cuidado en una casa recibe un trato distinto
Las diferencias son mayores para quienes cuidan a personas en sus hogares.
En el lenguaje diario, podemos llamar trabajadores de salud a todas las personas que atienden enfermos o ayudan a adultos mayores. El programa de inmigración usa grupos más precisos.
Los auxiliares que atienden pacientes principalmente en hospitales y centros de cuidado pueden pertenecer al código de ocupación 33102. Quienes prestan sus servicios principalmente en casas particulares suelen pertenecer al 44101.
Esos números tienen efectos reales. Cambian los requisitos y los puntos que recibe el trabajador.
Dos personas pueden ayudar a bañarse, moverse o comer y tener caminos migratorios distintos porque una trabaja en una institución y la otra en una casa. El nombre del puesto no elimina esa diferencia. Tampoco la elimina trabajar para una agencia que lleva la palabra “salud” en su nombre.
Para los trabajadores de cuidado en el hogar, la nueva vía sigue exigiendo nueve meses de experiencia. Ahora deben reunirlos dentro de los últimos dos años, en el puesto y con el empleador que respalda la solicitud.
Antes podían usar nueve meses de experiencia en Ontario, dentro de los últimos tres años, en la misma ocupación. La regla actual reduce el plazo y exige un vínculo más estrecho con el empleador que presenta la oferta.
Por ejemplo, una persona puede haber trabajado seis meses para una agencia y cuatro para otra. Tiene diez meses de experiencia cuidando personas. Sin embargo, no puede asumir que podrá sumar esos períodos para cumplir los nueve meses exigidos con el empleador que apoya su caso.
El programa, por tanto, puede dejar fuera a alguien con experiencia suficiente en el sector, pero sin el tiempo requerido en el puesto que se busca aprobar.
El empleador puede decidir si el camino existe
Hay otra dificultad que el trabajador no puede resolver con más experiencia ni con un mejor examen de idioma: los requisitos del empleador.
Ontario exige al negocio cierta antigüedad, ingresos y un número mínimo de empleados a tiempo completo que sean ciudadanos canadienses o residentes permanentes.
Esto significa que dos trabajadores con experiencia y estudios parecidos pueden tener oportunidades distintas según quién los contrate.
Una agencia que cumple las condiciones podría apoyar una solicitud. Una empresa más pequeña podría no hacerlo. Una familia que contrata directamente a una persona para cuidar a un adulto mayor puede enfrentar todavía más dificultades.
La familia puede tener una necesidad real y dinero para pagar el salario. Pero eso no sustituye los requisitos comerciales del programa. Obtener un número de negocio tampoco la convierte automáticamente en un empleador elegible.
El resultado es una brecha entre la necesidad de cuidado y la posibilidad de apoyar la residencia de quien lo presta. Puede existir un empleo estable, un trabajador capaz y una familia que depende de su ayuda, sin que exista un caso que cumpla las reglas provinciales.
Lo que deben revisar trabajadores y sindicatos
Para los trabajadores, el primer paso no es preguntar solamente si su ocupación está en demanda. También necesitan saber qué código corresponde a sus tareas, qué experiencia pueden usar y si su empleador reúne las condiciones.
Un sindicato puede ayudar a sus miembros a conseguir respuestas claras. Por ejemplo, puede pedir al empleador que explique si participa en el programa y si está dispuesto a presentar la solicitud para aprobar el puesto. Una carta que diga que el trabajador es necesario no reemplaza ese trámite.
También es importante revisar los plazos del permiso de trabajo. Tener posibilidades de recibir una nominación no renueva automáticamente ese permiso ni autoriza a seguir trabajando después de su vencimiento.
Los cambios de Ontario ofrecen una oportunidad más cercana para algunos trabajadores de salud. Para quienes cuidan personas en sus casas, siguen existiendo barreras importantes, tanto por la experiencia exigida como por las condiciones del empleador.
La provincia debe evaluar a quién ayudan sus nuevas reglas y a quién dejan atrás. Si necesita que más personas reciban cuidado en sus hogares, también debe mirar si quienes prestan ese servicio tienen una posibilidad real de construir su vida aquí. La necesidad de ese trabajo no termina cuando vence un permiso.

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