Canadá patrocina cine que “promueve el tabaquismo”
Canadá patrocina cine que “promueve el tabaquismo”
Un informe realizado por investigadores de la salud pública señala que las ayudas del Gobierno a películas que contienen imágenes de fumadores van en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y están haciendo menos efectivas las campañas de prevención contra el tabaquismo, especialmente entre los jóvenes. El Gobierno canadiense no es el único denunciado, en un estudio que señala también a Estados Unidos y al Reino Unido.

Según el estudio, más de la mitad de las películas que contenían imágenes de tabaco fueron clasificadas para todos los públicos
Agencias / Toronto, Montral.- El Gobierno de Canadá está socavando las campañas de prevención del tabaquismo mediante la subvención de películas estadounidenses que contienen imágenes de fumadores, según un informe realizado por investigadores de la salud pública. El documento, publicado en la revista PLoS Medicine, y que incluye también en su denuncia al Reino Unido y Estados Unidos, sostiene que las películas con imágenes de tabaco no deben obtener financiación pública.
Una investigación anterior muestra que los jóvenes que están muy expuestos a las imágenes de tabaco en las películas son casi tres veces más propensos a empezar a fumar que los jóvenes expuestos de una forma más ligera. Esta evidencia condujo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a recomendar, en el año 2009, que las futuras películas con escenas de fumadores pasaran a ser clasificadas como películas con contenido para adultos. El informe afirma que esta recomendación ha sido ampliamente ignorada en el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.
Por otra parte, los gobiernos de estos países ayudan a financiar muchas películas que promueven el tabaquismo entre los jóvenes con generosas subvenciones públicas.
Los investigadores estudiaron los subsidios otorgados a la industria del cine estadounidense en el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, estimando que entre 2003 y 2009, 338 millones de libras (unos 542 millones de dólares canadienses) en créditos fiscales fueron invertidos en la producción de películas con imágenes de tabaco, informa la agencia Europa Press.
De las películas de alta recaudación cuyo contenido fue controlado, el 66 por ciento presentaba imágenes de tabaco. Más de la mitad (un 57 por ciento) de las películas que contenían imágenes de tabaco fueron clasificadas como U (para todos los públicos), PG (orientación de los padres) o 12A (menores de 12 años acompañados), y sólo un 8 por ciento fueron clasificadas como 18 (mayores de 18 años).
En el Reino Unido, las películas que cumplen los criterios para ser consideradas “británicas” reciben una reducción de impuestos efectiva del 16 por ciento, o del 20 por ciento si su presupuesto está por debajo de los 20 millones de libras. De acuerdo con los datos del Consejo de Cine del Reino Unido, 144 películas producidas por empresas estadounidenses fueron certificadas “británicas” entre 2003 y 2009, constituyendo el 15 por ciento de las películas así certificadas, pero, entre 2006 y 2008, se estima que las empresas estadounidenses se llevaron hasta tres cuartas partes del valor de los subsidios.
El autor principal del estudio, el doctor Christopher Millett, de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres, Reino Unido, afirma que “en el periodo que hemos examinado, el gobierno ofreció 48 millones de libras al año en créditos fiscales a películas americanas que contenían imágenes de fumadores, de las cuales, casi todas, fueron clasificadas como adecuadas para niños y adolescentes. En comparación, el gobierno gastó 23 millones de libras anuales en realizar campañas contra el tabaquismo.
Millet añade que “al promover el hábito de fumar en las películas, el gobierno está perjudicando seriamente los esfuerzos de control del tabaco. Creemos que el cine subvencionado debe estar en armonía con los objetivos de salud pública, por lo que las películas con imágenes de tabaco no deberían recibir subsidios públicos. Poner esto en práctica dado el clima financiero actual, debería ser una opción política atractiva. ”
Martin Dockrell, director del Research at Action on Smoking and Health afirma que “la investigación es clara: cuantas más imágenes de personas jóvenes fumando salen en las películas, más probable es que inciten a fumar. El efecto es, probablemente, más fuerte en países como el Reino Unido, donde la publicidad del tabaco se ha prohibido. A principios de este año, el gobierno se comprometió a estudiar qué acciones se pueden llevar a cabo para abordar el papel de la televisión y el cine en la estimulación de consumo de tabaco entre los niños. En la actualidad, existe un sistema de financiación que agrava el problema, al invertir millones de dólares en películas que alientan a los jóvenes a fumar”.

La diva del cine francés Catherine Deneuve fuma un cigarrillo electrónico durante una rueda de prensa en el marco del Festival de Películas del Mundo de Montreal. Foto: Cristina García Casado / Efe
El cigarrillo electrónico de Catherine Deneuve en Montreal
La diva del cine francés, Catherine Deneuve, que desafió este año la prohibición de fumar en Madrid y Sao Paulo, optó este sábado por el cigarrillo electrónico en una rueda de prensa en Montreal, informa la agencia Efe.
La actriz, que recibió el domingo un homenaje en el Festival de Películas del Mundo de Montreal, dio un baño de glamour a un certamen alejado de las luces de Hollywood que hace bandera del cine independiente.
Pero Deneuve, que congregó a decenas de periodistas y fanáticos, sorprendió a todos cuando, durante un encuentro con la prensa, sacó un cigarrillo electrónico de su bolso, al que no cesó de dar caladas mientras el moderador traducía sus respuestas al inglés.
El cigarrillo electrónico es una alternativa al cigarrillo de verdad en la que el fumador emula el acto de fumar aspirando simplemente vapor; para que la sensación sea más real, el aparato tiene una luz roja en la punta que se enciende al aspirar.
La actriz hizo así un guiño a las dos polémicas que protagonizó este año en España y Brasil, donde se saltó las leyes que prohíben fumar en lugares públicos.
El pasado 18 de marzo, durante una rueda de prensa en Madrid, Deneuve encendió un cigarrillo, y cuando le dijeron que en España está prohibido fumar en lugares públicos y sancionado económicamente, respondió que, de haberla, ella abonaría la multa.
“Me parece todo excesivo y creo que atenta contra la libertad individual”, dijo entonces la actriz.
Tan sólo tres meses después de ese suceso, un hotel de Sao Paulo fue multado por violación de la ley anti-tabaco después de que la actriz francesa fuera vista fumando en sus instalaciones, aunque no se confirmó que la sanción se debiera concretamente al caso de la estrella.
Deneuve había encendido días antes un cigarro en una de las salas del hotel durante un acto con la prensa para promocionar la película “Potiche”, dirigida por su compatriota François Ozon.
En Montreal, donde la actriz deleitó a los asistentes con un chorro de ingenio que ha provocado carcajadas, Deneuve ha optado, en cambio,por atenerse a las normas canadienses sobre el tabaco pero sin renunciar a satisfacer su confesa adicción por esta sustancia.
