Los jóvenes mantienen los estereotipos de género
Los jóvenes mantienen los estereotipos de género
Aunque la mayoría de los jóvenes canadienses encuestados aseguran creer en la igualdad de sexos, el 48 por ciento afirma que los hombres deben ser los principales responsables de generar los ingresos del hogar y de mantener a sus familias, y el 31 por ciento mantiene que el papel más importante de las mujeres es cuidar de la casa y cocinar.
El Popular. Toronto.- Una nueva encuesta hecha pública este jueves revela que algunos jóvenes canadienses mantienen aún visiones estereotipadas sobre los papeles de hombres y mujeres.
La agencia de desarrollo internacional Plan Canada encargó una macroencuesta sobre este tema a jóvenes de todo el mundo, incluyendo 1.000 jóvenes canadienses con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años. Si bien el 91 por ciento de los encuestados opinó que la igualdad entre hombres y mujeres es un valor positivo que debe inculcarse a los niños y las niñas, muchos de ellos demostraron que los estereotipos no están superados del todo aún.
Así, el 48 por ciento de los jóvenes canadienses participantes en el sondeo siguen pensando que los hombres deben ser los principales responsables de generar los ingresos del hogar y mantener a sus familias, y el 31 por ciento señalan que el papel más importante de las mujeres es cuidar de la casa y cocinar.
En el Reino Unido, por ejemplo, los resultados han sido bien distintos, ya que solo el 15 por ciento de los jóvenes británicos encuestados cree que el papel más importante de la mujer se encuentra en la casa, los hijos y la cocina.
Los adultos canadienses encuestados, por su parte, parecen compartir los puntos de vista de los jóvenes, ya que el 43 por ciento afirmó que los hombres deberían ser los responsables de generar ingresos y mantener a sus familias, y el 24 por ciento indicó que el papel principal de la mujer es cuidar de la casa y cocinar para la familia.
Rosemary McCarney, presidenta y consejera delegada de Plan Canada, confesó sentirse sorprendida por estos resultados, y por ver que los estereotipos persisten en la población canadiense, especialmente entre los jóvenes: “Lo que más te impacta es comprobar que, a pesar de que los jóvenes afirman creer en la igualdad de género, cuando preguntas un poco más en profundidad te das cuenta de que aún mantienen los roles más tradicionales”, indicó McCarney a la cadena CTV.
Según la encuesta, por otra parte, más de la mitad de los encuestados más jóvenes considera que “para ser un hombre hay que ser duro”, en comparación con solo el 13 por ciento que respaldan esta afirmación en el Reino Unido, o el 26 por ciento en Ruanda.
“Más de la mitad de los chicos canadienses dicen que ser un hombre conlleva asumir más riesgos”, señala McCarney, añadiendo que “este tipo de pensamiento y de comportamiento es dañino para los niños, y acaba conduciendo a actitudes de alto riesgo”.
“Algo no está funcionando bien. Necesitamos que los niños y las niñas, los hombres y las mujeres, los padres y los educadores, se impliquen de forma conjunta y trabajen para tratar de superar estos roles tradicionales, ya que suponen mucha presión e impiden, especialmente a las niñas, alcanzar los potenciales máximos”, indicó la responsable de Plan Canada.
La encuesta también revela que un 66 por ciento de los jóvenes se han sentido presionados por parte de compañeros y amigos para cumplir con los roles tradicionalmente asignados a hombres y mujeres. Casi la mitad señala que la presión proviene de los medios de comunicación, mientras que un tercio afirma que viene de la familia.
Esta encuesta es parte del último informe del Plan Internacional sobre la situación de las niñas en el mundo. El informe de este año se centra en cómo los jóvenes y las jóvenes pueden ser parte de las soluciones globales ante la desigualdad de género.
El estudio señala que, a nivel mundial, la pobreza constituye una pesada carga sobre muchos padres, maridos e hijos, porque en la mayoría de las sociedades se espera que sean los varones los principales proveedores de las familias.
La investigación, sin embargo, sostiene que cuando los hombres tratan a sus esposas como iguales, son padres activos o se interesan en la educación y el desarrollo de los hijos, los niños y las niñas resultan beneficiados.
Informe del Banco Mundial
El estudio se ha dado a conocer apenas unos días después de la publicación del último último Informe de Desarrollo Mundial del Banco Mundial, en el que se destaca que cada año mueren 4 millones de niñas debido, entre otras cuestiones, a la excesiva mortalidad infantil y la preferencia por hijos varones en los países en desarrollo.
“Aproximadamente dos quintas partes no llegan a nacer porque los padres prefieren tener hijos varones, una sexta parte muere en la primera infancia y más de un tercio lo hace durante la edad reproductiva”, señaló el organismo multilateral.
De acuerdo al reporte, la situación es especialmente problemática en los países del África Subsahariana seriamente afectados por el sida.
No obstante, la investigación también encontró signos positivos de reducción de la brecha por cuestiones de género en los últimos 25 años, entre las que se destacó que las desigualdades entre niños y niñas en acceso a la educación han disminuido prácticamente en todos los países.
En la educación secundaria, especialmente en América Latina, el Caribe y Asia oriental, ya hay más niñas que niños.
Los indicadores de esperanza de vida también subrayan estos avances ya que las mujeres de los países en desarrollo viven de media más que los hombres, y 20 años más que en 1960.
Los retos por delante todavía se mantienen en la disparidad de ingresos y en materia de participación en la sociedad, aseguró Ana Revenga, una de las coautoras del estudio.
“Las mujeres ganan menos que los hombres en todo el mundo, algo que es verdad en países ricos y en países pobres. Y globalmente menos del 20 % de los parlamentarios del mundo son mujeres”, aseguró Revenga durante la presentación del informe en Washington.
Por su parte, Justin Yifu Lin, vicepresidente y economista principal del Banco Mundial, aseguró que “la equidad entre géneros en fundamental para el desarrollo económico”.
“Mejora la productividad y conduce a mejores perspectivas para la generación siguiente”, agregó.
Según datos del BM y Naciones Unidas, igualar el acceso de las mujeres agricultoras a los recursos podría incrementar la producción agrícola en los países en desarrollo entre un 2,5 % y un 4 % anual.
Por último, el vicepresidente del BM en el programa de reducción de la pobreza, Octavio Canuto, afirmó en la misma rueda de prensa que el informe “valida lo que sabíamos: la falta de equidad entre los hombres y las mujeres es una mala política económica”.
La nueva encuesta es parte del último informe de Plan Internacional sobre el estado de las niñas del mundo. El informe de este año se centra en cómo los niños y los hombres pueden ser parte de las soluciones globales a la desigualdad de género.

