Los acusados consideraban a las cuatro fallecidas “miembros enfermos”, según la fiscalía
Los acusados consideraban a las cuatro fallecidas “miembros enfermos”, según la fiscalía

Mohammad Shafia (dcha.), Tooba Yahya (centro), y su hijo Hamed Shafia (izq.) son escoltados en el palacio de justicia de Kingston, Ontario, el 26 de enero de 2012 (Foto: Frank Gunn/The Canadian Press).
El Popular. Redacción.- La fiscal del juicio a los Shafia afirmó ayer que los tres acusados de ahogar a cuatro miembros de su familia en Kingston, Ontario, consideraban a las cuatro fallecidas “miembros enfermos en el árbol genealógico” que debían ser removidos.
En su discurso de clausura, Laurie Lacelle dijo ante los miembros del jurado que Mohammad Shafia, de 58 años, su esposa Tooba Yahya, de 42 años, y su hijo Hamed Shafia, de 21 años de edad, estaban involucrados en la planificación, ejecución y encubrimiento de los asesinatos de cuatro mujeres, miembros de la familia.
“La solución” de lo acusados, dijo Lacelle, “fue eliminar del todo al miembro enfermo y podar el árbol para convertirlo de nuevo en madera buena”, refiriéndose al árbol genealógico de la familia Shafia. Lacelle habló de las vidas de las tres hermanas Shafia, Zainab, de 19 años de edad, Sahar, de 17, y Geeti, de 13; y de la primera mujer de Mohammad Shafia, Ronay Amir, en un matrimonio polígamo; antes de que estas murieran.
Sus cuerpos fueron encontrados dentro de un coche Nissan sumergid en el canal Rideau de Kingston Mills, al este de Ontario, en junio de 2009. Las mujeres murieron ahogadas y la fiscalía defiende la teoría de que fueron asesinadas en un intento de restaurar el honor de la familia y porque las hermanas llevaban un estilo de vida moderno.
Lacelle habló sobre las advertencias que dos miembros de la familia dieron a Yahya sobre las intenciones que tenía el marido de Zainab de matar a su joven esposa. Según la fiscal, Yahya no hizo nada porque ya conocía el plan y se involucró en él.
Según explicó Lacelle al jurado, el Nissan en el que fueron encontradas las cuatro mujeres fue adquirido específicamente para llevar a cabo el plan de asesinato y se compró un día antes del viaje. La fiscal dijo que la respuesta de Mohammad Shafia de que el coche fue comprado para que Zainab tuviera un vehículo para que lo pudiera conducir no tiene sentido porque la hermana mayor se iba a casar con otro hombre y pronto abandonaría el hogar familiar.
“La compra del Nissan fue parte del plan de asesinato”, afirmó Lacelle ante el jurado. “Si el plan era idear un accidente que representaba la muerte de cuatro personas, un coche también tenía que ser sacrificado”. Por otro lado, en el lugar del siniestro se encontraron piezas del coche de la familia, un Lexus SUV, en el lugar donde el Nissan se hundió en el canal Rideau, el 30 de junio de 2009.
Según la teoría de la fiscalía, Yahya condujo a las mujeres hasta el Nissan y esperó con ellas hasta que Hamed y Mohammad Shafia volvieran de dejar a los otros niños en un motel donde se hospedaban mientras estaban de vacaciones en las Cataratas del Niágara.
Yahya “se quedo con ellas. Estuvo en la escena. Las mantuvo sin sospechas”, afirmó Lacelle durante su discurso de clausura. “Es inconcebible que Tooba estuviera en la escena, desde el momento en que estaban vivas esperando con ella hasta el momento en que se encontraron los cuerpos sumergidos en el canal, y no participara en el plan de asesinato. Si no hubiera aceptado participar en el plan y taparlo, entonces a lo mejor no habría tenido lugar”, dijo la fiscal, quien concluyó: “Eso significa que desempeñó un papel significativo en los asesinatos”.
Después de que Lacelle terminara su alegato final, el juez dará mañana sus instrucciones finales a los miembros del jurado, quienes comenzarán sus deliberaciones. La fiscalía inició sus alegatos este miércoles y los tres abogados de la defensa presentaron sus alegatos finales el martes y el miércoles.
El juicio de ayer se retrasó debido a un problema de seguridad después de que se tuviera que evacuar el edificio por una falsa alarma de amenaza de bomba. Para el juicio a los Shafia se reforzaron las medidas de seguridad, y se incluyeron detectores de metales.
La policía se limitó a decir a los periodistas y al público que acudía al juicio que había un “problema de seguridad”, pero una fuente aseguró a The Canadian Press que una amenaza de bomba provocó la evacuación.
“No puedo confirmar ni negar específicamente en cuanto a la existencia de una bomba, pero solo estamos diciendo en este momento que es un problema de seguridad”, dijo el oficial Steve Koopman a The Canadian Press, quien declaró: “Como pueden ver nos lo estamos tomando extremadamente en serio”.
Los tres acusados fueron evacuados del lugar en un vehículo de prisioneros de la policía. Koopman no confirmó si el problema de seguridad estaba directamente relacionado con el juicio a los Shafia.
