Corte Suprema concedió a comunidad de Primera Nación reclamación de título de propiedad
Corte Suprema concedió a comunidad de Primera Nación reclamación de título de propiedad

El Gran Jefe Stewart Phillip, Presidente de la Unión de Jefes Indios de BC, expresó satisfacción con el dictamen del máximo tribunal. Foto Cortesía The Canadian Press.
OTTAWA.- La Corte Suprema de Canadá ha concedido la declaración de título aborigen a más de 1.700 kilómetros cuadrados de tierra en British Columbia a la comunidad de Primera Nación Tsilhqot’in. Se trata de la primera vez en la que el tribunal dicta una resolución con respecto a tierras aborígenes.
La decisión de la Corte Suprema de Canadá resuelve asuntos jurídicos que se iniciaron en el Tribunal de Apelaciones de la provincia en el 2012.
La decisión unánime de 8-0 responde a problemas jurídicos importantes, como la forma de determinar el título aborigen y si las leyes provinciales se aplican a esas tierras; así como se definió que se aplicará siempre que haya reclamaciones territoriales pendientes.
La decisión escrita por el Presidente del Tribunal Supremo, Beverley McLachlin, también tiene implicaciones para el futuro desarrollo económico o de recursos en las tierras de las Primeras Naciones.
El caso se centró en la afirmación de la Primera Nación Tsilhqot’in y un título aborigen de más de 440.000 hectáreas de terreno al sur y al oeste de Williams Lake en el BC Interior.
En el 2012, un Tribunal de Apelaciones de BC otorgó a Tsilhqot’in derechos para la caza, trampa y el comercio en su territorio tradicional. Sin embargo, el Tribunal de Apelación estuvo de acuerdo con los gobiernos federal y provinciales de que esta comunidad debía identificar sitios específicos donde su gente una vez vivió, en lugar de hacer valer un derecho sobre un área amplia.
El Tsilhqot’in, una agrupación de seis bandas aborígenes que incluyen cerca de 3.000 personas, argumentó que la decisión del tribunal no tomó en cuenta la forma en que sus habitantes habían vivido durante siglos.
El tribunal escuchó al pueblo que Tsilhqot’in era “semi-nómada”, con unos campamentos permanentes, a pesar de que consideraron la zona como propia y la protegieron de los forasteros.
En su decisión, el máximo tribunal de Canadá estuvo de acuerdo en que una tribu semi-nómada puede reclamar los títulos de propiedad, incluso si sólo había permanecido en el territorio de manera temporal.
El mismo establece una prueba de tres categorías para determinar los títulos de propiedad, teniendo en cuenta: ocupación, continuidad de la morada en la tierra y exclusividad en la zona.
El tribunal también especificó lo que el título significa, incluido el derecho a los beneficios asociados con la tierra, y el derecho de uso, disfrute y beneficio.
Sin embargo, el tribunal declaró que el título no es absoluto. Es decir, el desarrollo económico todavía puede proceder en la tierra donde se establece el título, siempre y cuando se cumpla una de dos condiciones:
Primero, el desarrollo económico en la tierra, donde se establece el título cuenta con el consentimiento de la Primera Nación.
Segundo, el gobierno, en su defecto, tiene que hacer del desarrollo un caso urgente y sustancial, y cumplir con su deber fiduciario para el grupo aborigen.
En otras palabras, la decisión impone una mayor carga a los gobiernos para justificar el desarrollo económico en las tierras aborígenes.
El tribunal también deja en claro que la ley provincial todavía se aplica a la tierra sobre la que el título aborigen se ha declarado, con sujeción a los límites constitucionales.
El Gran Jefe Stewart Phillip, Presidente de la Unión de Jefes Indios de BC, junto con el Jefe Roger William y otros, llevaron el caso a Tsilhqot’in cuando se enteraron de la decisión del tribunal superior, dijeron: “el sentimiento es absolutamente arrebatador”.
“Todos hemos escuchado la decisión en el mismo momento. La sala estalló en aplausos y lágrimas. Fue muy emotivo”, dijo Phillip.

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