Miembros del transporte público de Montreal son acusados de maltratar a niña con discapacidad.
Miembros del transporte público de Montreal son acusados de maltratar a niña con discapacidad.

Michaella Bassey, en conferencia de prensa el miércoles 06 de abril del 2016 en Montreal. Foto cortesía CTV News.
QUEBEC.- Michaella Bassey, hoy de 16 años de edad, habló con los medios en una conferencia de prensa el miércoles en Montreal sobre el fallo emitido en su contra por parte de la Comisión de Derechos Humanos de Quebec.
Bassey, una niña de color y con dislexia presentó una denuncia en la Comisión en contra de dos miembros del transporte público de Montreal. Ella dice que en el 2012, fue maltratado por el conductor y un supervisor después de pedir ayuda con la programación del servicio.
El incidente tuvo lugar en junio del 2012, cuando la niña se encontraba en la parada de autobús y solicitó ayuda al controlador. Bassey, que presenta un problema de dislexia (una alteración dela capacidad de leer por lo que se confunde o altera el orden la las letras, sílabas o palabras) no podía leer el horario debido a su discapacidad.
La niña preguntó en ingles pero el conductor respondió en francés señalando el calendario impreso. Sin embargo, Bassey tomó el autobús y se dirigió nuevamente al conductor para pedirle que hablara con su mamá por teléfono pero, el conductor detuvo el autobús y llamó a un supervisor de tránsito.
Posteriormente, el supervisor subió al autobús a obligó a Michaella a salir. Pero en ese momento, la niña estaba hablando con su madre por teléfono, por tanto, la madre pudo escuchar lo que sucedía y le ordenó a Bassey que se quedara en el bus.
Sin embargo, la policía fue llamada al lugar y obligaron a Michaella a salir del autobús.
Durante la rueda de prensa, Michaella dijo que en ese momento ella se había sentía muy mal.
“Yo, literalmente sentía como si ellos estaban pensando que yo era una mala persona, o un delincuente. Sin embargo, yo no hice nada en ese momento”.
“Traté de explicarles, pero no me escucharon en absoluto”.
La hermana de Bassey, quien había estado junto a su madre cuando Michaella llamó el día del incidente, dijo que “el incidente ocurrió muy rápido, desde el momento que el supervisor llegó hasta que oímos los gritos de mi hermana, cuando fue agarrada bruscamente por uno de los oficiales de la policía”.
La Comisión de Derechos Humanos de Quebec emitió el fallo en marzo beneficiando a los acusados y desestimando la denuncia de Bassey.
“Las pruebas reunidas por la Comisión no demuestra que el conductor del autobús, ni el supervisor, actuaron con prejuicios raciales ni tampoco sus acciones se basaron en la edad, discapacidad o raza”.
Cabe mencionar, que la Comisión no quiso dar declaraciones a partir de la conferencia de prensa ofrecida por Michaella Bassey y su familia.
Sophia Bassey, madre de Michaella, dijo que la comisión debería haber considerado lo que su hija estaba pasando en el momento del incidente y agregó que: “Nada fue examinado desde la perspectiva que se trataba de un niño de 12 años de edad”.
Por otro lado, el Centro para la Investigación-Acción sobre relaciones raciales (CRAAR) dijo que “la Comisión no entrevistó a dos testigos fuertes y que solo aceptó declaraciones escritas por los agentes de la policía presentes en la escena”.
Además, CRAAR mencionó que “la decisión de la comisión plantea serias dudas sobre la tramitación de denuncias de discriminación racial de montrealeses negros de habla inglés”.
CRAAR considera que los socorristas necesitan entrenamiento de sensibilización en cuanto al manejo de situaciones con niños negros y con discapacidad.
La familia de Bassey puede apelar el fallo de la Comisión, pero, para hacerlo necesita $ 7.000 y CRAAR considera que esa cantidad es demasiado para algunas familias en Quebec.

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