El oro y el barro con los médicos
El oro y el barro con los médicos

Los médicos colombianos, en la primera trinchera contra la enfermedad. También amenazados
Crece violencia en Colombia, ACNUR sugiere a galenos refugiados
BOGOTA, 24 ABR – Mientras en Colombia aumentaron las amenazas contra los trabajadores de la salud, ACNUR propuso que los médicos refugiados y migrantes apoyen la respuesta sanitaria de los gobiernos latinoamericanos frente a la pandemia.
Hace dos días apareció escrito en la pared exterior del apartamento de un médico en Bogotá un mensaje que generó el rechazo del país y la orden de la Fiscalía de investigar lo ocurrido, porque tenía tintes delincuenciales.
“Doctor si no se va matamos a su esposa e hijos”, decía el mensaje escrito en la pared.
“Da mucha tristeza y dolor que el personal médico y del sector de la salud en Colombia esté siendo amenazado, estigmatizado y discriminado cuando debíamos recibirlos con aplausos y vitores”, aseguró este viernes el defensor del Pueblo, Carlos Negret.
El hecho motivó al funcionario a abrir un correo electrónico al que en cuestión de horas llegaron 17 quejas de trabajadores sanitarios, incluidas dos nuevas denuncias de amenazas a médicos en los departamentos de Norte de Santander (noreste) y Magdalena (norte).
Negret reportó de esas intimidaciones a la Fiscalía e indaga por las demás quejas que incluyen falta de suministro de elementos de bioseguridad para el personal de la salud y atrasos o no pagos de salarios.
Esta semana se supo que los médicos del único hospital del Leticia, en el selvático departamento del Amazonas, frontera con Brasil, renunciaron a sus cargos por la desidia de sus administradores frente al riesgo de contagio tanto de los galenos como de los usuarios.
Desde que se dieron los primeros casos de personas infectadas con Covid-19 en el país, surgieron denuncias de actos discriminatorios contra trabajadores sanitarios, que con el paso de las semanas han ido tomando una dimensión violenta.
Negret conjeturó que si hoy amenazan a un médico, que están en la primera fila de resistencia contra la enfermedad, mañana aparecerán las intimidaciones contra los funcionarios o los periodistas por simple hecho de salir a la calle.
“No es un momento fácil para Colombia, pero es un momento solidario, de unión, entre todos”, urgió el defensor del Pueblo a radios locales.
En una orilla distinta se ubicó la Agencia para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) que propuso este viernes a los médicos y enfermeras en calidad de migrantes o refugiados que se sumen a los esfuerzos que hacen los países de la región para encarar la peste.
La oficina de la ONU dijo que algunos países pusieron en “marcha” acciones para facilitar la “contratación” de “profesionales y técnicos sanitarios extranjeros cualificados” y citó los casos de Perú, Argentina, Chile, Cuba, México y la misma Colombia donde hay normas o se tramitan leyes para reclutar personal sanitario.
ACNUR dijo que existen redes de “profesionales sanitarios extranjeros” dispuestos a ayudar en los países de acogida e incluso ha servido de puente entre “médicos refugiados cualificados” con hospitales urgidos de personal.
También rogó para que en general los refugiados tengan acceso a los servicios sanitarios en los países donde se encuentran no solo para garantizar su salud, sino para evitar contagios.

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